Pesadilla sin fin. La construcción del Aeropuerto Antonio Nariño

Por: Hugo Armando Granja Arce

Según lo establecido por el Contrato de Obra Pública No. 14000152-OK-2014 suscrito el 23 de diciembre de 2014 entre la Aeronáutica Civil y el Consorcio SBM 46, cuyo objeto es la construcción del aeropuerto “Antonio Nariño” de la ciudad de Pasto, se estableció por las partes que la obra quedaría terminada hacia mediados del mes de diciembre del año 2016, por un valor aproximado de 23 mil millones de pesos.

No obstante lo anterior, al día de hoy, después de 3 años de ejecución de las obras sobre el aeropuerto, estas aún no finalizan pues a noviembre del año 2017 el contrato apenas llevaba el 67% de ejecución y hace falta la realización de actividades imprescindibles para garantizar su operatividad tales como la demolición del terminal antiguo, la construcción de los puestos de la torre de control que sirvan para el correcto desempeño de las funciones de control de tránsito aéreo y lo que es más importante, la realización de todas las actividades necesarias para dejar funcional el aeropuerto, en otras palabras, para que el aeropuerto sirva para lo que se construyó y no quede simplemente en una bonita fachada, con riesgo en convertirse en un elefante blanco.

También se evidencia que la interventoría de la obra ha caído en falencias al no entregar a tiempo al contratista los diseños estructurales, hidrosanitarios, de aire y ventilación y eléctricos del aeropuerto para que este pueda dar inicio y realizar las actividades contempladas dentro de la programación del contrato, lo que ha causado un retraso significativo en la ejecución del contrato.

Lo que resulta preocupante frente a este punto es que tal y como quedaron planteadas las actividades que faltan por realizar, y el promedio de avance en la construcción del aeropuerto, es probable que falte más de 1 año y 6 meses más para que contemos con un aeropuerto terminado y funcional.

Así mismo, el valor del contrato aumentó en su máximo legal llegando a una adición del 50% del valor inicialmente previsto, para un total de 34 mil millones de pesos, debido a la inclusión de ítems y actividades que no habían sido contempladas inicialmente por la Aeronáutica Civil, así como de mayores cantidades de material para la obra.

Lo que resulta preocupante es que el contratista ha solicitado la adición de recursos al contrato para la realización de obras adicionales que resultan necesarias para la adecuada terminación del aeropuerto, situación que ha sido avalada por el supervisor del contrato y por el Director de Infraestructura Aeroportuaria de la Aerocivil, pero que en la práctica resulta imposible de aprobar pues el contrato ha llegado a su límite legal con respecto a adiciones presupuestales.

Basta con revisar el valor de las obras contratadas para la construcción de  aeropuertos con facilidades e infraestructura similares a las nuestras para ciudades intermedias, tales como el aeropuerto de Ibagué que costó 44 mil millones de pesos en el año 2014 o el de Yopal que costó 55 mil millones también para el 2014, como para poder concluir que el contrato para la construcción del aeropuerto “Antonio Nariño” de Pasto está desfinanciado.

En este sentido y dado el análisis anterior, es necesario atreverse a llegar a las siguientes conclusiones:

  • Teniendo en cuenta el promedio de avance de la obra, es muy probable que la construcción del aeropuerto “Antonio Nariño” de la ciudad de Pasto finalice hacia mediados del año 2019.
  • El aeropuerto “Antonio Nariño” quedará funcional, pero se requerirán de obras adicionales imprescindibles que no serán financiadas con este contrato, pues ya no es posible adicionarle más recursos. En consecuencia, es muy probable que la Aeronáutica Civil deba realizar un nuevo proceso contractual para llevar a una segunda fase la terminación de las obras faltantes en el aeropuerto.
  • Todo lo anterior refleja la falta de planeación por parte de la Aeronáutica Civil sobre la construcción del aeropuerto “Antonio Nariño”, pues no pudo establecer con anterioridad que el contrato requería del doble del tiempo inicialmente planteado. Así mismo tampoco se contemplaron las actividades no previstas inicialmente en el contrato lo que llevó a la adición del 50% de recursos.
  • En atención a que los retrasos en la obra han sido causados por situaciones imputables por un lado a la Aeronáutica Civil debido a su falta de planeación y por el otro a la interventoría, por los retrasos en la entrega de los diseños estructurales, hidrosanitarios, de aire y ventilación y eléctricos del aeropuerto “Antonio Nariño”, el hecho de que el contrato haya sido planeado con costos de 2014 (pues inicialmente se planeó que terminaría a finales del año 2016) y que la obra vaya a ser finalmente terminada hasta mediados del año 2019, probablemente conllevará a que el contratista exija un reconocimiento económico millonario en razón al desequilibrio económico que se le ha causado, pues por situaciones imprevisibles para este, deberá terminar el contrato pagando materiales, salarios, equipos, maquinaria y demás ítems necesarios con costos del año 2019 cuando la Aeronáutica Civil pagará esos costos con valores del año 2014.

Amanecerá y veremos.

Comentarios

Comentarios