Propuesta al oído del sr Alcalde: los centros de acopio de reciclaje

Debo comenzar por presentar mis disculpas a los lectores porque hablaré a partir de un caso personal. Lo hago porque considero que este hecho tiene implicaciones para los habitantes no sólo de Medellín, sino de cualquier ciudad, grande o pequeña, y hasta para cualquier población o corregimiento o vereda de nuestro país.

Hace pocos días necesitaba deshacerme de unos residuos líquidos químicos que había usado en fotografía en blanco y negro hace algunos años, cuando la trabajábamos a punta de rollos fotográficos de sales de plata, reveladores y fijadores. Lo fácil para mí habría sido verterlos por algún desagüe, pero yo no podía hacerlo porque era ingrato con el medio ambiente. Decidí buscar dónde podría entregarlos. Por mi ubicación opté por la Plaza de La América (ver fotografías), donde había visto una cooperativa de acopio de reciclaje que funciona en la misma locación que –entiendo que- pertenece al municipio de Medellín, frente a la plaza de mercado, junto a su parqueadero. Los llevé y, no señor, allí no quisieron recibírmelos. La razón que me dio una persona que estaba con uniforme de trabajador de ahí era que allí no recibían material de reciclaje de fuera de la plaza. Que ellos únicamente trabajaban como acopio de residuos de esta plaza, y me la señaló.

Señor alcalde Daniel Quintero, pienso que esta persona actuó de buena fe. Que ellos no reciben acopio de material reciclable de diferentes partes de fuera de la plaza y que de allí mismo debe haber una buena cantidad de material por cada día que transcurre. Que su no aceptación del material que yo le llevaba no tiene nada de persona intransigente.

Otro día anterior, muy anterior a éste, yo había llevado unas pilas y algunas bombillas cuyo ciclo “de vida” había finalizado. Pregunté a otra persona -que también usaba uniforme de trabajador de ahí y que estaba dentro de esa sede- que dónde podía botar esas pilas y esas bombillas. “Échelas ahí”, y me señaló desde dentro una inmensa caneca, de plástico azul de basura, con residuos comunes y corrientes. No le dije nada, pero no las “eché ahí”. Anduve con ellas por un tiempo y cuando encontré la oportunidad, me deshice de esos residuos.

Mi propuesta es: Señor, alcalde, respetuosamente pienso que la concesión municipal o la figura que sea de lo que parece llamarse “Cooplaza. Cooperativa Multiactiva de La América”, u otras concesiones similares, podrían servir de complemento para el acopio de todo tipo reciclaje de la ciudad, adecuando las instalaciones y capacitando al personal que lo requiera. Esos centros deberían estar mucho mejor distribuidos en la ciudad, para facilidad de los ciudadanos que no sólo sí desean, sí quieren reciclar, sino que están conscientes de que es deber de cada uno de nosotros hacerlo, pero que no consiguen dónde ni cómo, o les queda supremamente lejos. Este ejemplo de Cooplaza en el mercado de La América, o como se llame, debería ser multiplicado en otros sitios a lo largo y ancho de toda la ciudad, claro, hasta donde sea posible.

Que los ciudadanos tengamos facilidades para que esa educación que ya se ha convertido en competencia educativa en los niños desde sus primeros años de maternal y kínder, etc. y luego como adolescentes y adultos la practican, tengan cómo hacerlo, es decir que cuenten con las facilidades que la alcaldía (el Estado) les pueda brindar. Muchas gracias, en nombre, creo que de la ciudad (y quizá del planeta).

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