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Ruido de sables

Por Carlos Eduardo Lagos Campos*

Más allá de la salida del General Juan Pablo Rodríguez Barragán, quien se retira del servicio activo por tiempo cumplido, toda vez que estuvo como oficial del Ejército durante cuarenta años y lleva cuatro años como General; Lo que ha generado polémica es la renuncia de diez generales activos, tras el nombramiento como Comandante General de las Fuerzas Militares, al antiguo Comandante del Ejército General ALBERTO JOSÉ MEJÍA.

Dos tesis se ventilan tras la renuncia masiva de este grupo de generales; la primera es que muchos de ellos no estrían de acuerdo con los lineamientos del General Mejía; mientras que otros opinan que se trata de un procedimiento normal, tras el relevo en la cúpula militar, lo cual debe producir unos movimientos en los diferentes cargos del escalafón del Mando.

El General Alberto José Mejía es hijo de uno de los Generales más emblemáticos del ejército, el General Nelson Mejía Henao, por lo que su carrera, si bien ha sido impecable, también ha sido objeto de críticas por las facilidades que pudo haber obtenido por esta condición.

El General Mejía ha viajado al exterior en casi todos los grados militares, situación que le ha otorgado ciertos privilegios frente a los demás compañeros de carrera, por ello cuenta con estudios en varios institutos internacionales, como la Escuela de la Marina de Monterrey en California, Estados Unidos, el Colegio de Guerra de los Estados Unidos, el Fuerte Benning en Georgia, donde fue alumno de la Escuela de Rangers; además de haber realizado los cursos de estudios propios de las escuelas de formación en Colombia, incluyendo el de estudios en ciencias militares de la escuela militar de cadetes y el curso de altos estudios militares en la ESCUELA SUPERIOR DE GUERRA. Los cargos más importante que ha ocupado son los de comandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo del Ejército, comandante de la Cuarta Brigada, jefe de Planeación y Transformación del Ejército, comandante de la Brigada de Fuerzas Especiales; director de la Escuela de Infantería y comandante de la Escuela de Lanceros.

Pese a ello de manera anecdótica cuando su padre fue nombrado comandante del ejército no asistió al acto de posesión, por encontrarse en operaciones militares, lo que nos indicaría que se trata de un profesional serio y revestido de los valores que deben acompañar a un buen Militar.

En palabras del Coronel CARLOS ALFONSO VELÁSQUEZ precandidato a la presidencia de la república, quien comparte el nombramiento de Mejía “es probable que tenga que retirarse un buen número de generales”
Para el coronel ESAÚ NARVÁEZ QUIÑONES gerente de SAFECORT SAS. “Dentro del ejército en este momento existen dos líneas; una la del general Rodríguez que corresponde a oficiales que se han abierto paso a pulso dentro de la institución; mientras que la línea el general Mejía, corresponde a oficiales que provienen de las élites del ejército y a su grupo íntimo, a quiénes ha patrocinado desde el inicio de sus carreras, hasta llegar al grado de General. Lo curioso del caso es que el nombramiento se realice poco después de que el general Mejía otorgara dos condecoraciones al ex soldado Esteban Santos, hijo de quien lo nominó para este cargo”.

Para el Teniente Coronel RUBÉN GARCIA CILIMA gerente de CORALTEK. SAS. “ estos son cambios normales, que obedecen a la reorganización de los diferentes comandos que deben ir ascendiendo cada vez que hay un relevo, pero lo que hay que destacar es que es entendible que al acercarse un nuevo gobierno se pondría en riesgo la posibilidad de que el general Mejía fuera Comandante General de las fuerzas militares, toda vez que existe incertidumbre en qué partido o coalición ganará las próximas elecciones Presidenciales: Dependiendo de eso habría un nuevo remezón en la cúpula de las fuerzas militares y las condiciones serían muy diferentes. La manera cómo se manejan estos remezones es colocando a un comandante menos antiguo que los demás; lo que Normalmente genera un golpe muy fuerte a la Moral de los militares, ese es un tema muy sensible para los soldados”.

De otro lado el General Ricardo Gómez Nieto, quien pasa de segundo Comandante del Ejército a reemplazar a Mejía como Comandante del Ejército, cuenta con estudios en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario y es magíster en Defensa y Seguridad. Dentro sus cargos se encuentran los de comandante del Comando Décima Sexta Brigada, y el de Dirección de Reclutamiento y Control de Reservas.

Este nombramiento genera la salida automática de dos generales los cuales son más antiguos que Gómez Nieto, quienes de no hacerlo quedarían en el aire, toda vez que el comandante del ejército y las demás fuerzas debe ser el oficial de mayor antigüedad en filas. Por ello no es de extrañar que los mayores generales Juan Pablo Amaya, actual inspector de las Fuerzas Militares, y Germán Saavedra Prado, comandante del Comando Conjunto No. 2 con sede en Cauca hayan presentado sus renuncias de manera protocolaria.

Lo que sí ha generado polémica es la solicitud de retiro de ocho generales más; esto porque tras la renuncia del General Rodríguez, el nombramiento de Mejía no tenía ninguna discusión “No solo por su trayectoria y reconocimiento ante la opinión pública, sino porque en los sectores que conocen a la Fuerza Pública hay consenso en que se trata del oficial más capacitado para dirigir las Fuerzas Militares del posconflicto. Mejía, de hecho, es el general detrás de la nueva doctrina del Ejército, conocida como Damasco.”

Según el diario el tiempo “varios de ellos que fueron contactados por ese diario, “confirmaron que no estaban conformes con el relevo en el Comando de las FF. MM., si bien la mayoría venía trabajando con el general Mejía en el Ejército. Esos generales seguirán frente a sus comandos hasta que se les notifique que se aceptó la solicitud de retiro”. No obstante en sus misivas ninguno de ellos manifestó el motivo de su renuncia.

Es lógico que estas decisiones generen desconcierto al interior de la tropa pero “en Colombia no puede haber un general más antiguo que otro sin ejercer un alto cargo, es decir por línea de mando un general más nuevo no puede ejercer un cargo más alto que uno con más antigüedad” fue la posición del Comando de la Fuerza.
Los generales que presentaron su renuncia y que responden a línea del general Rodríguez son: el Mayor General Juan Carlos Salazar, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, el mayor general Leonardo Pinto, jefe de Estado Mayor generador de Fuerza en el Comando del Ejército. el Mayor General Marcolino Tamayo, jefe de la Subjefatura de Estado Mayor Conjunto Administrativo, el Mayor General Martín Nieto, jefe del Comando de Inteligencia, el Mayor General Mauricio Zúñiga, jefe de Inteligencia del Ejército y el Mayor General Jorge Suárez, jefe del Comando Conjunto No. 3.

El mayor general Carlos Rojas Tirado no es de esta línea, pues al decir de otros Oficiales también ha disfrutado de las mieles del Ejército.
Llama la atención la solicitud de retiro del Mayor General Jorge Humberto Jerez Cuellar, quien ha sido uno de los generales que con mayor profesionalismo y efectividad ha luchado por mantener el orden público en Colombia a través de diferentes comandos dentro de los que se destacan el del Batallón Patriotas, el Batallón Guardia Presidencial, la fuerza de tarea Apolo en el cauca, la Décima Tercera Brigada en Bogotá, la segunda división del ejército con sede en Ibagué y actualmente comanda la Fuerza de Tarea Conjunta Omega. El General Jerez es hijo de un Héroe de la Policía Nacional, el teniente Coronel Luis Humberto Jerez Ramírez, (q.e.d) cuyo nombre lleva el Fuerte de Carabineros San Agustín; dos de sus hermanos también son oficiales uno el Coronel ® del ejército JUAN PABLO JEREZ CUELLAR y otro el Coronel activo de la Policía Nacional OSCAR JEREZ CUELLAR . Varios oficiales consideran que esta debe ser una de las solicitudes de renuncia que tanto el alto mando como el Gobierno Nacional debe reconsiderar y permitir que este Oficial continúe en el servicio activo, prestándole sus valiosos aportes a la República, esto en atención a que las solicitudes de retiro aún no han sido aceptadas por el jefe del Estado.

Este tema abre el debate sobre las cualidades de quiénes llegan al grado de General en nuestras Fuerzas Militares, puesto que este proceso se hace al estilo de un sanedrín; donde No necesariamente llegan los mejores, sino en ocasiones los más amigos y a veces algunos se nombran al decir de algunos oficiales para cubrirle las espaldas a sus superiores. Por ello consideran que se debe revaluar este procedimiento de selección para ascenso a Generales, en el cual no siempre se tienen en cuenta las virtudes militares, sino los contactos, las amistades y hasta el susurro de las señoras, que en ocasiones también han elegido Generales, advirtieron estos ofíciales. “Esta selección debe obedecer a su desempeño a través de las calificaciones que se realizan durante toda la Carrera militar y no a otros aspectos”; ahora el sistema de evaluación del Ejército es inadecuado, el mismo se presta para favoritismos, manipulaciones y hasta revanchismo; pues lo hace una sola persona y no es sometido al escrutinio de un jurado; a ello se debe el estilo de subordinación reverencial que impide que muchos oficiales, suboficiales y soldados puedan sacar a flote todas sus capacidades.
Estos favoritismos y errores han generado una serie de indemnizaciones por demandas contra el Estado, siendo el Ministerio de Defensa uno de los que más condenas tiene en la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo despues de las fiscalía.

*Abogado
Analista Político e Internacional
Experto en Defensa Nacional
Miembro de Número del Centro de Pensamiento Libre
@CarlosLagos112

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