San Trastorno

   En el antiguo territorio de la isla La Española (Haití y República Dominicana), con el avasallamiento sobre los negros por parte de franceses, españoles e ingleses, el caos era ineludible. Era una población con el 3% de blancos. Predominaba el látigo para el esclavo y la lujuria para el europeo.  El escritor cubano Alejo Carpentier (1904-1980) en su libro «El Reino de este Mundo», mezclando historia y ficción, narra la transición de Haití de la esclavitud a la independencia, y de la colonia a la república. Al referirse al territorio de los pueblos haitianos de la Tortuga, la Llanura y el Cabo, el escritor Carpentier lo tituló “San Trastorno” por el comportamiento lujurioso y cultural de franceses y nativos:

“La partida de Paulina Bonaparte señaló el ocaso de toda sensatez en la colonia francesa. Con el gobierno de Rochambeau los últimos propietarios de la Llanura, perdida la esperanza de volver al bienestar de antaño, se entregaron a una vasta orgía sin coto ni tregua. Nadie hacía caso de los relojes, ni las noches terminaban porque hubiera amanecido. Había que agotar el vino, extenuar la carne, estar de regreso del placer antes de que una catástrofe acabara con una posibilidad de goce. Por ese camino se llegó pronto al horror”.

El primer movimiento separatista de los negros en América Latina se dio en Haiti; no se podía esperar más. Cansados de las fechorías cometidas por los franceses, y la no presencia del rey Luis XVI en la isla, provocaron el primer grito de libertad en el Caribe. Encabezó la rebelión el general Jean-Jacques Dessalines quien había nacido en Guinea y llevado como esclavo a Haití. Este fue el primer mandatario negro en1804, que se autodenominó «Emperador Jacques I». En octubre de 1806, las tropas de sus dos amigos que lo habían acompañado a su coronación, Henry Christophe y Alexandre Petion, asesinaron al emperador Dessalines, y se repartieron el poder en la isla. El primer emperador negro de América, antes de morir, profirió la maldición que “la cultura del desorden y la deslealtad en Haití nunca iba a cambiar”, a la que los nativos, desde entonces, atribuyen todos los males padecidos por la nación.

El ex cocinero Henry Christophe, asumió el poder como Presidente en la parte norte del país, y luego se hizo conocer como «Enrique I, Rey de Haití». Combatió para que se acabara la esclavitud, y fueran los negros considerados seres humanos; sin embargo, actuó peor que aquellos a quienes había combatido. Estuvo rodeado de mediocres a quienes ascendió a los altos grados militares. El nativo sufrió peor tratamiento que con los franceses; le causaba una infinita miseria verse apaleado por otro negro, tan negro como él.

El general Alexandre Petion, hijo de francés y madre mulata, quien se había tomado el poder de la parte sur de Haití, fue nombrado «Presidente Vitalicio» en 1807. A partir de 1810 se convirtió en gran apoyo para Simón Bolívar en procura de la independencia de América del Sur, con la condición que liberara a los esclavos negros de los españoles, acción que a la postre Bolívar no cumplió. Estuvo hasta 1818, cuando Henry Christophe lo venció apoderándose de la isla. Murió en 1818 a la edad de 47 años en Puerto Príncipe.

Con el fin de proteger al país de una posible invasión francesa, Henry Christophe mandó a construir la enorme Ciudadela Laferrière que incluía su palacio en la montaña más alta desde donde pudiese divisar a los súbditos, además seis fortalezas y siete palacios. Vivió allí con 15.000 hombres, capellanes, músicos, y pajes africanos. Queriendo imitar a la corte francesa de Napoleón, nombró a su hijo Jacques-Víctor Henry presunto heredero con el título de «Príncipe Real de Haití», y creó nuevas instituciones tales como «el Condado del Banano» y «el Marquesado del Coco». Pero, aquellos que lo llevaron al trono fueron los primeros en traicionarlo. El pueblo haitiano incendió y saqueó el palacio en 1820, y el emperador Christophe de 53 años, al verse asediado, se suicidó con una bala de oro.

Mucho tiempo después, en 1957, se repite la historia con François Duvalier, quien asumió la Presidencia del país por elección popular. Médico de profesión, responsable de combatir la peste del pian en Haití, alcanzó una posición política que lo llevó a ocupar el Ministerio del Trabajo en 1948.Un golpe militar en 1950, lo devolvió a su antiguo puesto de médico en la misión sanitaria norteamericana, y por sus actividades políticas en 1953 se fue a la clandestinidad. En su presidencia implantó una dictadura personal basada en la exaltación de la negritud y el vudú, recurriendo al terror político a través de los «Tonton-Macoutes». Se reeligió seis años más en 1961, y en 1964 se hizo proclamar como «Presidente Vitalicio». Le gustaba que lo llamaran «Papá Doc.» porque decía que tenía poderes divinos y mágicos. Murió en 1971 a los 64 años en Puerto Príncipe, a causa de una diabetes.

A su muerte, el hijo Jean-Claude fue proclamado Presidente, de acuerdo a lo que estaba decidido con anterioridad, lo que hizo conocer a Haití como «la única república hereditaria del mundo». Gobernó de manera dictatorial hasta 1986; durante esos años la corrupción, el nepotismo y la represión fue el azote. Se casó con la mulata Michele Benet, cuya fiesta de matrimonio costó US$5 millones, y las excentricidades de ella lo llevarían a la ruina. Se lo llamó «Baby Doc.»; creó el grupo de los «Leopardos» para contrarrestar el poder de los «Tonton-Macoutes», y el pueblo aterrorizado por todo este desgobierno produjo disturbios y linchamientos en las calles, obligando a Duvalier a exiliarse en Francia.

De esta manera, junto con la actitud combativa de los estudiantes y de una multitud cansada de 29 años de gobierno dictatorial, la iglesia se convertirá en parte fundamental de la caída de Jean Claude Duvalier en febrero de 1986, así como en un actor fundamental para la conformación de un movimiento político. Empero, la lucha contra el autoritarismo no había concluido, ya que en lugar de Jean Claude Duvalier, se afianzará el ejército en el gobierno haitiano ante el desencanto de las frágiles fuerzas democráticas. «Baby Doc.» murió en 2014 a los 63 años en Puerto Príncipe.

El ejército haitiano había sido relegado durante la dictadura duvalierista y sus funciones represivas fueron desempeñadas por los «Tontons Macoutes. Sin embargo, a partir de 1986 las fuerzas armadas se afianzaron como la institución más importante en la dirección de la vida nacional del país. En el periodo de 1986-1994 se sucedieron distintos gobernantes. Con excepción del sacerdote salesiano Jean-Bertrand Aristide (elegido democráticamente como presidente en 1990 y que desempeñó su cargo por sólo ocho meses), los demás gobernantes se vieron circunscritos a la esfera militar. El golpe militar del 30 de septiembre de 1991 encabezado por el general Raoul Cedras en contra de Aristide terminó abruptamente con las expectativas de cambio democrático. El presidente Aristide en su segundo mandato gubernamental (2000-2004) se enfrentó a una oposición civil que exigía su renuncia como medio para resolver la crisis. Sin embargo, el avance territorial de la oposición armada fue el principal factor para que la comunidad internacional reconsiderara su posición y aceptara la renuncia de Aristide como medio para resolver la problemática interna. No obstante, no cedió el poder, y bajo presión del gobierno de Estados Unidos quien le retiró su ayuda diplomática, el ex mandatario abandonó el país. Todavía vive.

En 2015, el presidente Michel Martelly designó a Jovenel Moïse como el candidato a la presidencia del partido político que Martelly fundó, el Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK). Moïse recibió el 32,8% de los votos en la primera ronda de elecciones celebradas el 15 de octubre, clasificando para una segunda vuelta con Jude Célestin. ​ Sin embargo, una encuesta realizada por el Haití Sentinel mostró que Moïse recibió sólo el 6% de los votos, y muchos observadores dijeron que los resultados fueron fraudulentos. Miles de personas salieron a las calles en protesta violenta, forzando el aplazamiento de la segunda ronda de las elecciones. ​El 27 de noviembre de 2016, funcionarios electorales dijeron que Moïse había ganado las elecciones de 2016 en la primera ronda, basándose en los resultados preliminares, con una participación electoral estimada del 21%.

Haití estrenó nuevo gobierno el miércoles 04 de marzo del 2020, tras pasar doce meses con Ejecutivos interinos y sumido en una compleja crisis que ha tenido reflejo en un aumento del hambre, en crecientes episodios de violencia y violación de derechos humanos, y en la parálisis de la maltrecha economía del país más empobrecido de América. El nuevo primer ministro, Joseph Jouthe, de 58 años, fue investido en una ceremonia celebrada de forma rápida solo dos días después de que el presidente, Jovenel Moise, anunciara su nombramiento y sin pasar el obligatorio trámite parlamentario que hizo naufragar los últimos intentos de formar un gobierno legítimo.

Hoy como ayer, Haití es lo mismo: miseria e incultura. Todavía sigue imperando San Trastorno; el vudú es el que marca el destino, y la maldición de Dessalines sigue perenne.

Referencias:

 1. Carpentier, Alejo. Novela El reino de este mundo. Capitulo VII Página 28.

2. www.biografiasyvidas.com › biografías › Christophe Henry. › Françoise Duvalier                                                                                                 Noticias Deutsche Welle. Haití estrena gobierno después de un año de grave crisis.

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