Sesiones virtuales y presenciales. Muletillas constitucionales

El Liceo No. 30. Editorial

Por: Eduardo Enríquez Maya

Senador de la República

Toda sentencia debe ser la síntesis dialéctica de los procesos judiciales previstos como instrumentos para impartir justicia. La palabra sentencia se deriva de sentir, la verdadera motivación no está en su texto sino en la penumbra del ánimo del que juzga: afectos, tendencias, sesgos, convicciones, fanatismos, todos los vaivenes del espíritu humano, se reflejan en las líneas frías, largas citas y transcripciones, frases incomprensibles y farragosas, y obiter dicta de la jurisprudencia.

Sobre la sentencia C-242 de 2020 de la Corte Constitucional, llaman la atención las siguientes declaraciones que generan confusión. Veamos:

Señala la Corte, “En estos términos, el Congreso puede decidir, en el marco de sus competencias orgánicas, utilizar las tecnologías de la información para el ejercicio de las funciones legislativas y de control político”.

Continúa, “Esto, por cuanto la decisión de sesionar de manera no presencial recae dentro de la “exclusiva órbita competencial (sic) del Legislativo”. Con esta afirmación, resultan sobrantes el decreto legislativo y la sentencia ya mencionada, y así nos habríamos evitado este mar de contradicciones.

Se contradice cuando sostiene que, “La Corte hizo especial énfasis en que la presencialidad en las sesiones de los órganos colegiados no puede impedirse, ni siquiera en razón de la pandemia”. Es decir, a pesar del contagio que amenaza a todo el mundo, tendremos que asistir al recinto. Esta es la forma de respetar la autonomía? “Congresistas: ¿al matadero?”.

Y luego confirma la contradicción señalando que “las sesiones no presenciales no pueden convertirse de facto en una regla general, sino que debe propiciarse que, en la medida de lo razonable y gradualmente, pero a la mayor brevedad posible, se retorne a la presencialidad total”. Pregunto: ¿Qué autoridad, en su “órbita competencial”, puede definir qué es “en la medida de lo razonable, gradualmente, a la mayor brevedad posible y presencialidad total”? Ninguna. Ahora sí la confusión es total, e irreversible.

Del derecho penal recoge la Corte que “La virtualidad es la última ratio. En lo posible, la función constituyente del Congreso, debería hacerse de manera presencial”

Por lo anterior, estoy de acuerdo con el salvamento de voto, que pocas veces se ha presentado de manera colectiva, y con los argumentos de los Honorables Magistrados Luis Guillermo Guerrero y Carlos Bernal quienes dejan huella en la Corte por su creatividad jurisprudencial, junto a los Honorables Magistrados Gloria Ortiz y Antonio José Lizarazo.

Dicen que al presidente Eisenhower, nominador de dos magistrados de la Corte Suprema de los Estados Unidos, le preguntaron si había cometido algún error en su mandato, y respondió “sí, dos, y están en la Corte”. Habiendo dicho eso, el Senado de la República de Colombia se esmera en elegir para la Corte Constitucional a los mejores juristas para que luzcan la toga de esa alta dignidad. No fallaremos en las dos vacantes a proveer.

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