Sumas y restas: Venezuela-Colombia-Trump

Por: Alejandro García Gómez.

En una de sus visitas de estas últimas semanas, con viaje a la fronteriza Cúcuta incluido, nuestro embajador ante EU, Pachito, no ahorraba palabras para declarar los beneficio$ que nos traería la sola reconstrucción del país hermano. Es verdad que allí se van a necesitar contrati$ta$ que se hagan cargo de manejar los billone$ de pe$os (miles de millones de dólares) que serán invertidos por la Unión Europea y los EU. ¿Alguien tiene idea de quiénes serán esos empresarios, solícitos a sacrificarse y manejar esas inversiones? Si nuestro presidente actual “está jugado” a ser obsecuente con los mandatos de Trump, ¿será difícil suponer a quiénes va a solicitar Duque resignarse para manejar las jugosas inversiones? No quiero ni siquiera pensar, y menos insinuar, que esta sea la principal razón  por la cual “nuestro Duque” -¿Uribe y su círculo?- se han jugado el todo por el todo y nos mantienen al borde de la guerra.

La otra $uma para nuestro país es la usual: el normal flujo económico de ida y vuelta, entre las dos naciones hermanas que –antes de la debacle- era de 8 mil millones dólares anuales y que terminó siendo asfixiado; primero,  por la ambición desmedida de la derecha venezolana –actual oposición-, y luego por soberbia e ineptitud de Chávez y luego de Maduro. Es posible que la ruina de Venezuela –llena de luchas internas en su derecha por el poder y que ya la habían ido llevando al caos- se haya incrementado cuando subió “El Comandante”. Su soberbia, su egolatría de pretender ser reconocido como el nuevo Simón Bolívar de América, regalando pródigamente los petrodólares de su país para mover los incensarios, fueron llevando a ese país a la postración actual. Pero al inepto y sin igual Maduro se le debe haber acelerado el proceso.

Restas: ¿quién perdería? Indudablemente el ELN y las disidencias de las Farc. El refugio se les tornaría peligroso.

Ahora veamos: ¿Qué gana Trump?

Hay dos temas fundamentales para él:

Uno personal -que se le convierte en dos- y otro que va en consonancia con el poder de la gran burguesía gringa, la dueña de las trasnacionales.

Personalmente Trump está en el ojo del huracán porque cada vez se le aprieta el cerco (también “cerco”, como a la cúpula Maduro) de su responsabilidad  con el espionaje del gobierno ruso para llegar al poder, devastando la candidatura de la Clinton con noticias falsas. Al mismo tiempo, se acercan cada vez más las elecciones presidenciales de ese país, donde él pretende presentarse y ganar por segunda vez. El golpe de mano de sacar a Maduro sea a las buenas o sea a las malas, representarían la casi segura reelección de Trump. Él sabe que su misma primera elección, la actual de Bolsonaro, las derrotas del brexit y de nuestro plebiscito en búsqueda de la paz, fueron consecuencia de un equipo que –a punta de fake news– sacó a una mayoría “a votar emberracados”. A esto le está apuntando. Con este segundo mandato se blindaría para siempre su karma que son sus presuntas pilatunas con los rusos.

¿Cuál sería la resta para Trump, con consecuencias mortales para nosotros? Fabricar otra guerra (siempre son impredecibles), en la que los colombianos llevaríamos la peor parte, ganando o perdiendo.

Otra $uma para Trump (para los petroleros gringos, casi todos del partido republicano) y para Wall Street (que pueden lo mismo): Venezuela es el país con las reservas mundiales más grandes de petróleo. No hay que romperse demasiado la cabeza para entender el porqué de ese empecinamiento de la dirigencia gringa con la “libertad de Venezuela”. Para ellos resulta rentabilísimo “ayudar” con un inversión de 18 millones de dólares (o de cien, que lo podrían hacer más adelante) y recoger el billón $$$ por uno.

¿Y Maduro y su cúpula? Muchos se le abrirán, si no lo han hecho ya. Se asegura que las hijas de Diosdado ya están en China. ¿Y las hijas de “El Comandante”? ¿Quiénes más tomarán suertes similares? ¡Sálvese quien pueda! ¿Y si no cae Madruro? Prolongará la agonía a altísimo costo colombiano.

Otra re$ta: si cae Maduro y el Estado deja en el abandono actual a esa extensa frontera, el oriente colombiano se tornará invivible por la proliferación de las bandas.

Nota. Por viaje se suspende temporalmente esta columna. Muchas gracias a mis lectores.

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