Super humanos y antihumanos

Por: Harold Montufar Andrade

Súper humanos son los que siempre leen libros, a pesar de que todos miran televisión a las siete de la noche. Los que perennemente ríen, incluso con la pesadumbre de que su familia sufre porque falta la comida de las doce del día. Los que pueden dormir, a pesar de que el techo de la casa alquilada tiene goteras y humedad por la lluvia a las diez pm. Los que son ricos, pero no tienen dinero para ir a consignar al banco todos los días a las cuatro pm. Los que tienen trabajo permanente, pero no empleo ni empresa que les pague un salario cada fin de mes.

Son súper humanos aquellas y aquellos que no se detienen en lograr sus metas de mejores mundos, bajo la consternación de que el planeta muere intoxicado todos los días. Las mujeres que son fuertes – resilientes y no pierden la magia de su feminidad a pesar de la vulneración de sus derechos. Los seres diversos sexuales que a pesar del señalamiento y exclusión  deciden vivir su opción de existencia.  Los indios y negros que denigrados históricamente conquistan logros a través de su fuerza interna de equidad y justicia.

No son verdaderos humanos los que violan y asesinan niños niñas, los que golpean y amenazan a sus esposas delante de sus hijos, los que se ríen del dolor y la tragedia ajena anteponiendo su mejor situación, los que roban la plata del presupuesto público destinado a solucionar problemas sociales o colectivos, los religiosos que estafan y mienten a sus seguidores aprovechándose de su posición de autoridad, los profesores que no preparan clase y negocian las evaluaciones de sus estudiantes.

Son anti humanos quienes utilizan de forma agresiva y permanente los medios de comunicación para distorsionar la verdad y hacer creer una gran mentira. Los que en un debate público o discusión grupal siempre creen tener la verdad y no admiten otras verdades en los demás. Aquellos que creen que en toda relación social y publica siempre se debe ganar y el otro perder. Quienes cree que el más astuto – inteligente – competitivo es el que aprovecha la ignorancia – desconocimiento del otro para siempre obtener ventaja y ganancia.

¿Que podría convertir a un antihumano en un buen humano, un súper humano? El primer paso es poder entender que es un ser social, que no es único y aislado, que hace parte de innumerables redes familiares – comunales – vecinales – laborales – culturales. Debe romper el cascaron que lo atrapa como ser único e integrarse a los diversos ecosistemas existentes, basando su supervivencia en la solidaridad y no en la competitividad, en la cooperación y no en el todo vale.

Enseguida debe tener una férrea convicción de que toda vida se respeta, que a pesar de que los conflictos son eternos, únicamente la salida dialogada y noviolenta es la solución a los mismos. Debe comprender que la libertad – justicia – equidad no son derechos que solamente se exigen – tramitan – gestionan, sino que son deberes que siempre se deben aplicar en el compartir. La humanidad entonces será diferente, será mejor, será un placer vivir.

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