Tecnología digital podría acabar con la autenticidad del Carnaval

Ecosofía

Aníbal Arévalo Rosero

Uno de los recursos que se pretende implementar por parte de algunos artistas del Carnaval es el uso de las nuevas tecnologías, como el diseño digital en la elaboración de las carrozas. Para ello se emplean algunos programas que permiten diseñar las figuras en 3D. En criterio de observadores, esto acarrearía que se acabe una gran etapa de creatividad e inspiración con maestría para darle paso al simple diseño.

Y las cosas no son tan simples. De lo uno a lo otro hay un gran paso: la forma tradicional de elaborar el arte escultórico ha sido por décadas (desde que se recuerde) con barro, para luego elaborar las figuras con papel encolado. Es una forma muy dispendiosa, es verdad, pero ese fue el arte que siempre desfiló por las calles de Pasto los seis de enero. Para ello se requiere trabajar con anticipación y vincular un gran número de personas, sobre todo el núcleo familiar.

Con la aparición del icopor (poliestireno) se alcanzó mayor agilidad en el modelado escultórico. Pero de igual manera se seguía empleando el papel para darles el acabado a las figuras. Es verdad que esto les ahorró muchísimo esfuerzo a los artesanos, ya no tienen que esperar que se seque la arcilla o el papel encolado; se puede trabajar con lluvia o con sol. Es decir no hay mayores riesgos, puesto que las figuras en su acabado final van impermeabilizadas.

También se piensa en que las figuras elaboradas con icopor no se deforman y su peso se reduce ostensiblemente, en comparación con los que llevan estructura de hierro y alambre. Claro, habrá otros riesgos, como que al contacto con un obstáculo, al transitar la carroza, se pueda desprender un accesorio. En definitiva esto les representó una gran ayuda, a pesar de que algunos sigan considerando la forma tradicional como la más indicada.

Hasta este punto se puede ver bien las cosas, pero hay algo muy importante que considerar, y es la alta contaminación que se produce con el icopor, teniendo en cuenta que no es degradable. Si hemos considerado nocivo el uso de la espuma de carnaval para el medio ambiente por la alta cantidad de residuos que se produce, con el icopor es mucho más grave el impacto ambiental.

Ahora, con la incorporación del diseño digital en la elaboración de las carrozas, las cosas pueden cambiar sustancialmente, quizá se perdería la esencia de un arte muy admirado en el Carnaval de Negros y Blancos como es el ingenio y creatividad de los maestros, por unos programas electrónicos que permiten ver el arte final en tercera dimensión. En este caso se privilegia el diseño y no el arte. Y de lo uno a lo otro hay una gran diferencia.

El diseño lo puede hacer por encargo un diseñador (que no es un artista) para varios artistas plásticos. El riesgo que se corre es que se pueden diseñar figuras en serie que no es lo permitido en nuestro Carnaval, o con leves modificaciones, pero siempre sumando elementos preconcebidos dentro de los programas de computador.

Es más, Andrés Jaramillo, quien ya viene incursionando dentro del diseño, a través de la Radio Nacional, se atreve a decir que con estos programas no sólo se estaría supliendo las necesidades de nuestros maestros carroceros, sino que se estarían “exportando” carrozas a cuanta festividad haya en el país y fuera de él. Y lo más novedoso es que tendrían muy bajo costo.

En el diseño digital las cosas ya están dadas, este le proporciona la tercera dimensión, el color y las medidas precisas que ya no van a requerir un esfuerzo descomunal como otrora ocurría.

La palabra la tienen Corpocarnaval y las asociaciones de artesanos del Carnaval. Lo cierto es que nuestras festividades también se deben certificar ambientalmente y establecer criterios precisos frente a las nuevas tecnologías.

fundacionecosofia@gmail.com

Comentarios

Comentarios