Un médico y empresario busca la Gobernación de Nariño

Damir Bravo Molina es oriundo del corregimiento de Briceño, municipio de San Pablo, norte del departamento de Nariño. Estudió medicina en la Universidad del Cauca, Especialización en Ortopedia y Traumatología en la Universidad de la Habana (Cuba), es especialista en Gerencia de la Salud en la Universidad Cooperativa de Colombia, y de Alta Gerencia Internacional en la universidad ICESI. Fundador de la Clínica de Ortopedia y Fracturas Traumedical SAS. Además es empresario del sector salud, agroindustrial, infraestructura, conferencista en Gestión Empresarial y docente universitario.

Desde muy pequeño sus padres le inculcaron con ejemplo e instrucción los valores humanos que atesora como su más grande herencia. “Mis padres me enseñaron que hay que ser honorable, que un hombre honorable no tiene precio, que la virtud y los valores son la base fundamental de  la familia y la sociedad, y que ser útil a la sociedad es imperativo. Estos valores formaron mi identidad y de allí nace mi vocación por el servicio”.

Manifiesta que un empresario no está al margen de la política, aunque no niega que sí está fuera de su ambiente y de sus circunstancias. Pero la idea es contribuir a que las cosas cambien en el futuro. Como un empresario que pretende adentrarse en la política sabe que la gente es ya consciente que en un mundo como el actual la misión de la política tradicional, venga de donde venga, sea de derecha, de centro o de izquierda, requiere un rápido proceso de cambio para evitar que el rechazo que se está creando y la falta de credibilidad que, justa o injustamente está sufriendo, pueda poner en peligro el futuro de nuestro sistema democrático.

Siente que la necesidad de evolucionar hacia una democracia más directa y la profesionalización del oficio son temas que provocarán un nuevo estilo y un nuevo lenguaje político. La sociedad necesita, en resumen, una clase política más técnica, más práctica, más propositiva, visionaria, emprendedora y humana.

“El Estado está primero, luego los políticos, no al revés”. Damir Bravo, afirma que su visión empresarial le permite aceptar el reto de guiar los destinos del Departamento por esa senda y conoce. Pero por sobre todo, ama a su región, la misma que lo vio nacer y progresar profesionalmente.

Plantea darle a Nariño un impulso desde lo ya construido. Por eso se ha preparado y considera que tiene el conocimiento, la experiencia y la sensibilidad para gerenciar el departamento y para ello asegura que es necesario trabajar en equipo con el Gobierno Nacional, parlamentarios, líderes, gremios, empresarios y la comunidad internacional, siendo el gran eje articulador el gobierno departamental. Damir Bravo, insiste en la necesidad de conformar  una gran Unidad Regional que permita construir un modelo de desarrollo y crecimiento sostenible.

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