Una breve nota sobre el aislamiento inteligente

Por: Diego Humberto Erazo Tena

En medio de la cuarentena y de los altos costos para el sistema de salud y los costos económicos para los hogares, las empresas y los países en general, se viene dando el debate de último día con respecto a la propuesta del señor Presidente Iván Duque sobre la posibilidad de realizar un aislamiento inteligente; dicho planteamiento es del científico israelí Urì Alon, quien hace dos propuestas[1]: “dos días laborables y cinco de confinamiento o cuatro y diez, respectivamente, siguiendo el cuadro clínico por el que la mayoría de las personas infectadas son infecciosas durante tres días, que comienzan cuatro después de la exposición, lo que reduciría el contagio exponencialmente al disminuir el tiempo de contacto”. Al modelo lo conocen como 2/4 – 4/10. Esta propuesta desde el punto de vista teórico tiene dos problemas; el primero es que requiere ir probando, sin descartar el cierre total (de por si grave la proposición); el segundo problema teórico práctico es que esta propuesta requiere de “información completa” de la población y el conocimiento del estado real de la pandemia, es decir para optar por el aislamiento inteligente cualquier Gobierno, requiere la información de todo, es decir: sitio de la vivienda, del trabajo, resultado de la prueba COVID-19 (Ni siquiera tenemos capacidad para probar al 1% de la población), vivienda de familiares, principales contactos, etc. Siempre habrá el riesgo de contagio cualquiera sea la fórmula del modelo inteligente.

Holanda pretendió practicar el modelo y se encuentra como uno de los países con mayor mortalidad en Europa durante la pandemia[2]. Así las cosas, el aislamiento inteligente no parece prudente realizarlo, de manera que todo apunta a como en efecto lo ha anunciado el Gobierno nacional sobre una sensata ampliación del tiempo de la cuarentena, tratando cada día de esmerarnos en hacer la tarea y la solidaridad por parte de todos, principalmente por parte del Gobierno Nacional, el Departamental y Municipal apoyando con mercados a las familias pobres que no figuran en las bases de datos de familias en acción, jóvenes en acción y adulto mayor. El confinamiento ampliado para una ciudad como Pasto tiene serios problemas para la economía de los hogares, estimaciones recientes muestran los niveles de informalidad altos para Pasto (67%) versus el 60 del total del país[3]. Para tener cifras aproximadas a la magnitud de la tarea se debe mencionar a diciembre de 2017, existen registradas en SISBEN III[4] 290.755 personas, para un total de encuestas realizadas en 100.000 hogares. Estas cifras  manifiestan de manera clara los problemas de los hogares para sustentar una ampliación de la cuarentena, para un lapso de tiempo entre quince días o un mes adicional; una medida de tal naturaleza debe estar acompañada de ayudas específicas generales de sustentación para los hogares de escasos recursos; para el caso de la ciudad de Pasto puede representar por lo menos un mercado para las 100.000 familias del SISBEN, es decir la dimensión del trabajo es del orden de $ 10.000 millones de pesos que la Alcaldía de Pasto debería solicitar al Gobierno Nacional a título de Transferencias Directas de libre destinación. Esa es la magnitud de la labor en los actuales momentos para la ciudad de Pasto y de igual manera para el resto del Departamento y el país.

Dios bendiga a nuestros gobernantes para que tomen las mejores medidas para el bien de todos.

[1] Ver: FORBES Colombia: Así es el ‘confinamiento inteligente’ que propone un científico.

[2]  Ver Anna Holligan BBC, 5 de abril.

[3] Ver Plan de Ordenamiento Territorial de San Juan de Pasto.

[4] La nueva versión de SISBEN IV, está en proceso, hasta el momento se han realizado 47.000 encuestas a diciembre de 2019.

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