Valoraciones y Reflexiones del Carnaval de Pasto 2020. Segunda Parte.

Por: Edgar Germán Zarama Vásquez[1]

Febrero 12/2020

Aquí se encuentra publicada la primera parte. 

Una mirada a la evolución de la fiesta de Pasto y su carnaval los últimos decenios:

Érase una sencilla fiesta popular ofrecida por sus gobernantes… que se engalano de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad PCIH[2] y se volvió una compleja feria y espectáculo comercial.

“La mona, aunque se vista de seda… mona se queda”

Nuevos paradigmas y comprensiones de patrimonio cultural inmaterial.

PERIODO ENTRE LOS AÑOS 2010/2020

En este tiempo podemos observar cómo las dinámicas de los cambios y transformaciones vienen de afuera hacia adentro. Sin embargo, no se menosprecian los avances en el reconocimiento de las manifestaciones culturales inmateriales y la creación de planes de salvaguardia para protegerlas ante sus vulnerabilidades (amenazas y riesgos) en la sociedad capitalista y de consumo en que vivimos. El reconocer y defender el Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO fue un avance para la cultura de la humanidad, un precedente que marca un hito mundial, ya que en muchos países varias manifestaciones culturales eran atropelladas, cambiadas y transformadas por las dinámicas de consumo y comercio de las economías capitalistas. Uno de los primeros autores latinoamericanos en denunciar la contaminación de las fiestas populares por las sociedades de consumo es Néstor García Canclini, quien en el libro Cultura Populares en el Capitalismo evidencia los cambios en las artesanías y fiestas en interacción con los mercados nacionales y transnacionales. Allí analiza como las manifestaciones de la cultura popular adquieren nuevos significados al pasar de los pueblos purépechas de Michoacán a interactuar con turistas y consumidores urbanos. El autor replantea en este contexto las tareas del trabajo antropológico y revisa los vínculos entre capitalismo y cultura[1].

Relación entre leyes y cambios culturales de la población:

En el periodo anterior se crearon varias leyes sobre el carnaval de Pasto como Patrimonio Cultural de la Nación y de la Humanidad. Es importante anotar la relación que se puede establecer entre las leyes y los cambios culturales, un pueblo no cambia sus costumbres por leyes y lineamientos que se establezcan por decreto. En el caso de implementación de nuevas leyes de tránsito se hacen periodos de transición con antelación a la aplicación legal de la ley y sus sanciones; entonces se hacen campañas pedagógicas de información, sensibilización y motivación para que la población entienda la importancia de esta ley y sus objetivos, así como los cambios conductuales que son necesarios para llevarlos a cabo. En el caso de las leyes del carnaval, poco o nada se hizo para expandir el conocimiento de estas, informar, difundir y motivar a la ciudadanía. En el momento que se creó el PES se hizo una primera difusión amplia con los medios de comunicación y se trató de llegar al mayor número de pobladores, pero esto no era suficiente, debería haberse continuado de manera constante y permanente en este trabajo pedagógico con la gente. Este descuido ya desde el Plan Especial de Salvaguardia se mencionaba como una gran amenaza al PES, miremos su diagnóstico de amenaza y objetivo asociado:

Amenaza (a): Debilitamiento en el proceso de Apropiación del Patrimonio Cultural del carnaval: Se ubica que las dimensiones de crecimiento y expansión que ha tomado el carnaval en la última década lo hacen vulnerable frente a su propio patrimonio cultural. Si no se protegen las esencias identitarias del significado ritual de la manifestación, paulatinamente se irá mutando a feria y espectáculo al ritmo del consumo, el negocio y la demanda, desvirtuando la cosmovisión del carnaval y la fiesta, fundado en la persona, la cultura, la solidaridad, el encuentro, el juego y la vida.  Desde las mingas de patrimonio queda claro que la fortaleza del carnaval radica en la apropiación de sus raíces y esencias que orientan el presente y el futuro incluyendo a las nuevas generaciones y sus expresiones, como frutos de la cultura. Se expresa que nos falta conocer nuestro patrimonio, proteger lo propio y auténtico como poder fundante para su desarrollo y se sustenta en la celebración de esta fiesta ritual de origen tri-étnico (hispánica, indígena y afro) como manifestación de valores endógenos correspondientes a imaginarios propios de los actores urbanos y rurales que le dan identidad y sentido en la necesidad de regenerar la existencia individual y social. En este sentido se considera que es urgente una resignificación del día 5 y 4 de enero, son expresiones tradicionales que evidencias una crisis profunda y una falta de claridad en su apropiación, significación y proyección[2].

Objetivo general (a 15 años): El Plan Especial de Salvaguardia fortalecerá los procesos y acciones del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, consolidando una perspectiva de cultura como ser vivo y dinámico, que empodera a los ciudadanos para garantizar la protección colectiva del patrimonio inmaterial como la mayor riqueza humana y fuerza social en la construcción del desarrollo integral[3].

Esta amenaza y fragilidad presentada por el PES, y ubicada entre sus objetivos para superarla, no se ha trabajado. El primer Consejo de Salvaguardia tuvo pocos recursos económicos para arrancar en este propósito, pero la mayoría de sus integrantes prefirieron invertirlos en actividades de carnaval y fiesta y no en el propósito principal, que era empoderar a la ciudadanía de la importancia del PES. En el año 2012 como integrante del Consejo del PES realicé una carta pública denunciando ante los otros integrantes del Consejo de Salvaguardia y la opinión pública los intereses de los académicos en los recursos que había para la apropiación del PES por parte la población:

NO TODO VALE en las dinámicas del carnaval. Un burócrata corrupto dice aludiendo a la mordida del contrato: “Es que aquí las cosas son así”. El ciudadano honesto le respondió: “No son las cosas que nos hacen así, somos nosotros los que hacemos las cosas así y dejamos nuestro testimonio ético y humano en nuestro actuar sobre cualquier escenario”. En este sentido este manifiesto reivindica los principios de honorabilidad en la construcción de valores ciudadanos y cultura del carnaval. Los intereses personales, grupales, politiqueros y clientelistas se encuentran pendientes de los recursos del carnaval y la cultura. Es una práctica que ha caracterizado “la piñata del carnaval y la cultura” en nuestro medio. Para lo cual se han generado organizaciones de bolsillo, cerradas, poco transparentes, sin informar y/o rendir cuentas a la ciudadanía y opinión pública. Esta evidencia caracteriza organizaciones públicas y privadas de carácter cultural, académico y organizativo del carnaval con dinámicas excluyentes, poco participativas y clientelares en la ejecución de los recursos culturales del carnaval[4].

La tradición es más fuerte que las leyes de patrimonio:

La administración municipal y la mayoría de los integrantes de las organizaciones del carnaval siguen haciéndolo de manera tradicional. El espectáculo y la fiesta para el disfrute del pueblo es el lema principal, muy lejos de atender los lineamientos del galardón de PCIH y del PES, con sus orientaciones frente a los riesgos y amenazas principales. Se tienen expectativas en los posibles aportes económicos que podría hacer el PES para la organización del carnaval, sin lograr una apropiación de las nuevas leyes y perspectivas patrimoniales.

El Carnaval no cambia mucho este decenio y se consolidan los esquemas tradicionales de la fiesta municipal para el pueblo. No hay estrategias de difusión para la apropiación de la cultura patrimonial del Carnaval por parte de la ciudadanía. Se evidencian los riesgos y amenazas enunciadas por el PES: la privatización de la organización y la fiesta; poca participación de la comunidad y exclusión de participación en casos determinados (dos carrozas no tuvieron autorización para desfilar a pesar de que no iban por la premiación en diciembre de 2019); se continuo con los premios y concurso individuales; la senda aísla cada vez más a la población; las comunas y barrios están al margen de la fiesta popular, son sólo “espectadores”; y por último, el carnaval no es amigable con el medio ambiente en el uso de icopor, de espuma carioca y talco, siendo que estos dos últimos elementos además contribuyen a la degradación del juego. Al final la preocupación principal de muchos artesanos que se reivindican como “artistas y comerciantes del carnaval”, como “empresarios del carnaval y la cultura”, se centran en los premios individuales, en las luchas por las dádivas del gobierno municipal y departamental, esto sucede particularmente en la modalidad de carrozas.

En este periodo al Carnaval de Pasto le quedó grande mantener e implementar el PES para ser consecuente con el galardón como PCIH. Las formas de hacer la fiesta son las tradicionales, la Fiesta del Gobernante para su Pueblo. “Pan y Circo para el Pueblo”, ya lo decían los Romanos en sus fiestas saturnales. Hoy en Pasto se podría afirmar sin temor a equivocarnos que se han retomado y fortalecido las características tradicionales en cuanto festival, feria o espectáculo organizado por las autoridades municipales en complicidad con la organización del carnaval y algunos artistas y artesanos participantes.

Eso de la Ley del PES aquí no pegó doctores del PCI:

Traigo a colación la anécdota de la implementación de la Ley 80 de Contratación en la administración pública de la costa colombiana, cuando fueron los delegados de Bogotá a revisar las contrataciones públicas e insumos de la Ley 80 para generar mayor transparencia, participación y calidad contractual, la respuesta de los funcionarios de la administración pública costeña fue: NO DOCTOR, ES QUE ESO DE LA LEY 80 FUNCIONA EN BOGOTÁ, POR AQUÍ ESO NO PEGÓ. Esto mismo pasó en la ciudad de Pasto con las Leyes de Patrimonio Cultural en Colombia (Convenios UNESCO) y el PES del Carnaval de Pasto; las resoluciones, decretos y leyes esbozadas en el Plan Especial de Salvaguardia, no pegaron en Pasto y no se han implementado en su inmensa mayoría. Se puede retomar la sabiduría popular en los refranes: “La mona, aunque se vista de seda, mona se queda”.

El carnaval, una inmensa arena de intereses y actores que suman y restan en la cultura del PCI:

Retomando el postulado del investigador y docente mexicano González Jorge en su texto “Los Frentes Culturales. Culturas, mapas, poderes y lucha por las definiciones legítimas de los sentidos sociales de la vida”[5], donde describe la fiesta como una gran arena o escenario de intereses de los diversos actores sociales, culturales, económicos y políticos. Estos actores en el carnaval de Pasto sólo han visto en el PES diversas oportunidades para sumarse a los beneficios que esperan puede traer el galardón de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La aceptación del PES no fue por convicción o principios de estos actores sociales, tenían que aceptarlo “sí o sí”, pues era mandato público y Colombia debía cumplir lo pactado en el convenio bilateral con UNESCO sobre PCI.

Cambio de técnicas en el trabajo de la pintura y montaje de las carrozas:

La pintura del carnaval evoluciona junto con el modelado en icopor[6], los nuevos colores del carnaval se caracterizan por contemplar gamas acrílicas de viscosidad media, alta y metalizados Ultra Light, colores con bastante brillo que tienen usos en la publicidad y en los periodos de navidad por ser muy llamativos y fuertes[7]. Igualmente se utilizan colores fosforescentes y fluorescentes en aerosol, agua y últimamente se consiguen pigmentos para preparar las mezclas. De otra parte, han hecho presencia los pintores de aerógrafo en el carnaval, quienes pueden cobrar entre 5 o 6 millones de pesos por pintar una carroza completa y alrededor de 500 mil pesos por una pintura parcial acordada.

De los talleres de artesanos a los talleres de artistas, la nueva modalidad en el carnaval:

En las últimas décadas la evolución de los talleres de los artesanos del carnaval ha sido considerable, desde la edad de oro del carnaval hasta la fecha los artesanos han ido pasando a un segundo plano y son los “artistas del carnaval” los nuevos protagonistas. Se observa tensión entre estos y quienes no se consideran artistas y en minoría siguen reivindicando el carácter artesanal del carnaval. En los nuevos talleres del carnaval se requiere menos horas para las elaboraciones, el uso del icopor ha logrado ganar en tiempo y calidad. Los artistas, maestros o responsables del taller contratan artesanos u otros artistas para el modelaje en icopor y encolado de los motivos. Es así como se evidencia unas nuevas relaciones de trabajo y nuevas formas del proceso de producción del ciclo de la obra artesanal. Hoy los talleres de los artistas del carnaval son equipos o artistas dueños del taller que asumen un carácter de empresa artística cultural. Trabajan entonces en función de la demanda local, nacional e internacional, están en función de los concursos o contratos que puedan realizar con las autoridades de turno. Asistimos a un nuevo tipo de organización y protagonismos en los talleres del carnaval, pasando de artesanos con talleres a artistas con empresas de carnaval y cultura en función de demanda local, regional, nacional e internacional[8]. Si bien se puede destacar un empoderamiento de los artistas del carnaval en la reivindicación del costo de sus trabajos, hay un alejamiento de las orientaciones del PES en cuanto a la manera de recibir los apoyos o premios y el carácter comercial de los nuevos talleres.

Concursos y premiaciones individuales:

El año pasado el primer puesto para la modalidad de carrozas estaba en 53 millones total (18 millones de anticipo y 35 millones al primer puesto en la premiación). Este año, 2020, se incrementó en un 12% en el anticipo, y como caso especial el gobernador saliente hizo un aporte de más de quinientos millones para repartir en los anticipos. Ya el PES orientaba al respecto:

Riesgo (f): Los concursos y las premiaciones. Se hicieron varias reflexiones profundas sobre los enfoques de los concursos y premiaciones, cuyas características vienen fomentando actitudes y comportamientos individualistas, competitivos, mercantilistas que desdibujan el pensamiento ancestral de la minga, la solidaridad, la emulación y del encuentro creativo con el otro, sin pretender ganarle. Entre las propuestas sobresalen las de construir un sistema de apoyo y estímulos a la creatividad, a la investigación en función de la apropiación y al fortalecimiento del patrimonio del carnaval. Un buen referente es el sistema de becas y estímulos de la institucionalidad pública cultural y educativa.[9]

Al respecto se ha hecho todo lo contrario, se han fortalecido las premiaciones y los aportes a la calidad o anticipos de contratos. Han sido los artistas del carnaval que han negociado con los candidatos y políticos de turno estos incrementos y la calidad y modalidad de los mismos. La conocida “calidad” de las obras artísticas aleja la participación popular, y su reglamentación la vuelve excluyente la participación de los sectores populares y artesanos.

Sobre la privatización y comercialización del carnaval, recordemos las orientaciones del PES al respecto:

Riesgo (b): Privatización y comercialización del carnaval: las personas participantes en el proceso de construcción del PES observan que, ante el desarrollo vertiginoso del carnaval, la presencia de la publicidad y el mercado ha sido más fuerte en los últimos años. Igualmente se manifestó que falta mayor claridad en la reglamentación sobre la participación del sector privado con referentes culturales y patrimoniales. En este sentido, se han presentado casos en los que se alteran los símbolos ancestrales por logotipos comerciales que desdibujan las esencias del carnaval y contaminan visualmente la senda en sus desfiles, convirtiendo las expresiones del carnaval en mercancía para dar paso a dinámicas de la oferta-demanda privada.[10]

En este sentido, hubo avances en eliminar las carrozas comerciales del 6 de enero, pero aún la publicidad limpia al patrimonio del carnaval no está presente. Se debe buscar un apoyo y comercialización con propaganda limpia durante todo el año a las Escuelas del Carnaval y Talleres Comunitarios de Carnaval.

Acerca de los hacedores y organizadores de la fiesta:

Retomemos respecto a este punto una vez más el PES:

Riesgo (c): La Organización del carnaval: Hay muchas observaciones frente al ente organizador del carnaval (CORPOCARNAVAL). Para los participantes de las mesas la organización ha cumplido un ciclo importante, pero hoy requiere ser transformada para abordar los retos que requiere una empresa cultural con sello de patrimonio; esta necesita enriquecerse con talentos humanos idóneos y competentes que estén a la altura de la fiesta con carácter local, regional y mundial. La estructura del carnaval demanda una representación más justa y equitativa de sus actores y artistas que participan en la manifestación. Se precisa de un modelo organizacional contemporáneo con tres dimensiones básicas:

– La dimensión cultural con referentes patrimoniales.

– Una eficiente dimensión administrativa y financiera.

– Una dimensión organizativa y logística a la altura de la manifestación.

Se aconseja que estas dimensiones se articulen estratégicamente en una gerencia colegiada y trabajo de equipo interdisciplinario.

La organización hoy en día sigue siendo privada, financiada desde las arcas del alcalde de turno. Y si bien ha sido importante una organización permanente para la organización del carnaval, esta deja mucho que desear por sus carga burocrática y clientelar. Hay una gran percepción del carácter privado y del comportamiento cerrado de Corpocarnaval. La censura en 2019 a dos carrozas que no fueron aceptadas por estar fuera del concurso ha sido una evidencia del objetivo mercantil y del alejamiento de la cultura patrimonial del carnaval, donde no se puede “excluir” ni priorizar el “concurso de premios”.

El juego en el carnaval hoy en día:

Miremos con respecto a este tema las amenazas esbozadas por el PES:

Amenaza (e): La subvaloración de la fiesta y el carnaval como constructores de cultura ciudadana. Se manifiesta que, si bien se han realizado acciones y campañas como “juego limpio”, éstas no dejan de ser puntuales y esporádicas. Se requiere de una postura conceptual y metodológica de formación ciudadana desde los imaginarios y símbolos de la fiesta y la escuela del carnaval. La lúdica, la creatividad, el arte, la música, el teatro son componentes fundamentales de una apuesta pedagógica ciudadana, estas competencias se encuentran instaladas en la población de Pasto y en los actores y artistas del carnaval. Se ubican los retos en formar ciudadanos desde el acto pedagógico emocional artístico social del carnaval durante todo el año. Igualmente se anota que las escuelas del carnaval deben contemplar un componente transversal de cultura ciudadana de carnaval.

Amenaza (g): La pérdida paulatina del juego y sus escenarios barriales. Sobresale esta reivindicación, que considera casi perdido el sentido del juego, que tradicionalmente nace y se desenvuelve desde la familia, los vecinos, la cuadra, el barrio, la vereda hacia la ciudad; el ciudadano ha dejado de ser protagonista y participante activo del carnaval, en el escenario principal de la calle y los espacios públicos, reduciendo su rol al de observador de los desfiles de la senda y los tablados.

Amenaza (h): El aumento de agresiones y del juego irrespetuoso. Durante las mingas y mesas se anota el crecimiento desmedido de la fiesta que está llevando a la ciudadanía a olvidar las esencias del juego y su significado en el encuentro con el otro.  El carnaval con su evolución actual va perdiendo sus competencias de autorregulación ciudadana y cada día se necesitan mayor vigilancia o control frente a las agresiones, robos y juego irrespetuoso. Se remarca que este fenómeno de inseguridad es un indicador de la pérdida del significado de la fiesta como patrimonio, donde el disfrute colectivo de todas y todos contribuyen a la celebración y control de la misma.

Estas amenazas siguen presentes y se han agudizado con el uso desmedido de la carioca y harina talco por bultos en un juego agresivo que desdibuja el carácter patrimonial del carnaval, y lo deja como un espectáculo decadente, que no dan ganas de volver a visitar. Las agresiones de talco a los ojos y pulmones por el ambiente contaminado dejan muchísimas personas enfermas y contamina el planeta. El carnaval se sigue alejando de los barrios a excepción de Arcos Iris en el Asfalto, una propuesta carnavalera que va tomando mucha fuerza por su apertura a la participación popular amplia y no excluyente. El carnaval no puede tener un policía por cada ciudadano y debe motivarse a los habitantes a empoderarse de sus deberes y derechos de seguridad, control y respeto en los escenarios del carnaval. Estas dinámicas cívicas y de cultura patrimonial con participación no son contempladas por la organización del carnaval.

Podríamos seguir hablando de la lejanía de este carnaval con los principios y criterios patrimoniales del PES, pero con las observaciones planteadas queda claro la consolidación de la fiesta como espectáculo tradicional, donde lo relevante es la diversión del pueblo sin importar los mensajes éticos, ambientales y de patrimonio cultural que se están enviando desde la fiesta y su organización. Los investigadores de carnaval y fiestas populares tenemos claro que estos ejercicios ciudadanos son constructores o destructores del tejido social, apuntan a consolidar mensajes de paz y convivencia, o por el contrario fortalece los mensajes de violencia y agresión. Esta experiencia está plasmada en el libro Fiestas en Clave de Paz realizado en las celebraciones populares de Norte de Santander y Oriente de Caldas, con la cooperación alemana GIZ en el proyecto de Fortalecimiento del tejido Social y valores de Convivencia y Paz desde la Fiestas y Celebraciones Populares[11].

UN CUARTO PERIODO, 2020 EN ADELANTE ….

¿Hay esperanzas patrimoniales en el carnaval de Pasto?

Si bien podemos observar que el sello patrimonial y las orientaciones del PES poco o nada se han cumplido, un avance es tener estos lineamientos que ubican las vulnerabilidades de nuestro Carnaval como Patrimonio Cultural Inmaterial; estas orientaciones básicas deben actualizarse y potencializarse. No se está partiendo de cero, existe una fiesta financiada principalmente por la administración municipal para su pueblo que es una gran oportunidad para construir ciudadanía, valores de paz y convivencia y ganar respeto por los significados patrimoniales inmateriales. Están las bases para lograr un desarrollo integral con sello patrimonial, ambiental y ciudadano. La ciudadanía en sus derechos y deberes es una construcción colectiva que debe ser estimulada principalmente por sus gobernantes, y he aquí una gran oportunidad.

Modalidades y expresiones que suman al PCI del carnaval:

Desde la valoración de este año, en contraste con sus precedentes, vale la pena destacar algunas manifestaciones y modalidades del carnaval que se aproximan más al sello ambiental y con enfoque patrimonial desde los sentimientos, prácticas y aproximaciones a la cultura popular andina:

– Canto a la Tierra: Modalidades de Colectivos Coreográficos[12]

– El Desfile de Años Viejos

– Desfile del Carnavalito

– Concierto de música campesina y otros

– Disfraz individual, Comparsa, Murgas

Entre las manifestaciones y técnicas artesanales patrimoniales y ambientales que suman al PCI destaco:

– Pinta tu Comuna: Arco Iris en el Asfalto

– Recorrido ambiental en Bici carnaval

– Modelado con Arcilla (Fundación LUNA ARTE – Carnavalito)[13]

Modalidades y expresiones que restan al PCI del carnaval:

– Las premiaciones individuales, en contravía de lo comunitario y ancestral.

– La exclusión de participantes en modalidades de carrozas que no estaban participando en el concurso[14]

– Las carrozas en icopor (contaminantes al medio ambiente) con un tamaño no adaptado a la ciudad[15]

– Los comerciantes artistas del carnaval, empresas de carnaval que contratan para cumplir, se alejan de la modalidad tradicional del “saber hacer ancestral” y ritual familiar con participación del barrio y los vecinos[16]

-El “aporte a la calidad” y su reglamentación, esto va en contra vía del PCI, las manifestaciones culturales inmateriales no son consideradas materias de consumo con calidad capitalista, la calidad debe estar en proteger los simbólico, ancestral y ambiental. La calidad es propia de los espectáculos y ferias. La fiesta patrimonial no requiere control de “calidad” para ser comparada en la sociedad de consumo. Este famoso aporte a la “calidad” ha llevado a aislar el carnaval de sus pobladores y artesanos, y dejarlo en manos de artistas comerciantes que negocian la celebración. Los sentidos de la cultura popular y significados de la fiesta del pueblo, dejaron de ser populares para ser vendibles en la sociedad de consumo.[17]

– La reglamentación, que poco a poco en cada periodo limita más la participación libre de los pobladores y ciudadanos. Hay exclusión y no se motiva la participación amplia por temor a perder los recursos o premios. La piñata para unos pocos como lo mencionan algunos artesanos o artistas del carnaval.

– La senda del carnaval, que limita la participación de la población. Se establecen entablados y bancos privadas en diferentes lugares y escenarios, hay apropiación de lo público y se marca claramente los niveles de participación y exclusión

– La degradación del JUEGO con el uso de talco, harina y espuma carioca. El juego paso a ser agresivo y nocivo, no tiene mensaje de respeto, ni de construcción ciudadana. Me recordó una época en mi infancia en que se utilizaba “alhucema” liquida, la cual se disparaba a los ojos con dispensadores o pistolas; era tan agresiva y dañina que fue prohibida con los años. Si bien el uso de la espuma carioca y la harina talco se logró prohibir durante un año, el decreto fue bajado a finales del año pasado.

– La inseguridad y robos, en complicidad con el juego agresivo (se atacan a las personas en ton de juego y tras llenarlos de harina o espuma les robaban los celulares y cámaras fotográficas)

– La salud visual y respiratoria es afectada por el desmedido uso del talco harina industrial, el juego agresivo y el ambiente contaminado. Del grupo de seis personas con quienes este año vivenciamos el carnaval, todos salimos enfermos con afectaciones a los pulmones y ojos. En estas condiciones no es un carnaval recomendable, me decían mis amigos extranjeros.

ALGUNAS REFLEXIONES GLOBALES

El enfoque de Patrimonio Cultural Inmaterial en los días del Carnaval:

Considero que los primeros días del carnaval tienen un enfoque más aproximado al PCI. El 28 de diciembre Día de los Inocentes con Arco Iris en el Asfalto y Bici Carnaval. El 31 de diciembre con el Desfile de Años Viejos, el día 2 de enero con el Carnavalito y el día 3 de enero con el imponente desfile de los Colectivos Coreográficos y el concierto de música campesina, entre otros. También los Disfraces Individuales, las Comparsas y Murgas son manifestaciones del Carnaval de Pasto más próximas al sentido patrimonial de las Fiestas, dado que reivindican la creación desde el aspecto ancestral Andino de la Fiesta, desde la armonía en sus temáticas, músicas, danzas, atuendos y bailes.

Los días del Carnaval que están en perdida de sus sentidos patrimoniales y ambientales son el 4, 5 y 6 de enero. La falta de identidad y evolución de estos días en los lineamientos del PES ha hecho que se disuelva el sentido y significado del carnaval. Así sucede el 4 de enero con la Familia Castañeda y el 5 de enero con el Día de los Negritos. El 6 de enero, donde el desfile “magno” que da cierre sería la máxima expresión del carnaval, se ha convertido en una espera tediosa de 7 horas contemplando las 3 horas de espera, las peleas por la senda y venta de puestos. Una CENDA que deja mucho que desear a la concepción de Fiesta libre y del pueblo, pues tiene una clara demarcación de espectáculo privado. Un desfile entrecortado con más de 130 estampas de carnaval, entre las cuales 90 son de Disfraces Individuales, Murgas y Comparsas, 33 carrozas entre motorizadas (13) y no motorizadas (20), más los primeros grupos de cabeza del desfile (Reina, Colectivos ganadores, Día del Cuy, Propagandas de Financiadores, Vendedores ambulantes, entre otros). Estas situaciones del desfile lo hacen largo, tedioso y se minimiza la riqueza de los trabajos presentados.

Antes las carrozas eran la máxima expresión del carnaval, hoy algunas características le han bajado de este pedestal, entre ellas: la utilización del icopor como principal materia prima de trabajo, la perdida de los talleres de la tradición del “saber hacer manual tradicional” con las familias y allegados del barrio. Además, el color de las carrozas ha evolucionado hacia tintes primarios de publicidad, algunos aerografistas pintan varias carrozas de manera total o parcial, esto genera una uniformidad en las tonalidades que hace perder las particularidades de la creación de cada taller. En conclusión, se puede observar que el cambio de técnicas y enfoque patrimonial en las carrozas, junto al incremento de los concursos personales, ha llevado a una pérdida de patrimonialidad. Ya en las recomendaciones del PES hace 10 años se había mencionado la amenaza del concurso y premiación individual, recomendando un reconocimiento y mayor apoyo a la dignidad de los artesanos y artistas del carnaval durante todo el año, así como a sus escuelas y emprendimientos solidarios con sello patrimonial y ambiental. Se recomendaba que se buscaran orientar las premiaciones hacia un carácter colectivo patrimonial.

La muerte y resurrección de la fiesta con enfoque ancestral y patrimonial:

En el carnaval hoy se observa una evolución en varios aspectos, por un lado, los artesanos y artistas se han empoderado de su reconocimiento social y económico. El carnaval ha pasado de ser una fiesta municipal y regional a ser una expresión que recoge y potencias las capacidades artesanales y artísticas de una población con muchas necesidades básicas. A su vez, el carnaval se ha venido estructurando más como una Feria de Artesanos y Artistas, un espectáculo, que se aleja cada vez más de los principios Patrimoniales de la Fiesta y deja que la privatización y comercialización sean quienes manden en el ritual festivo. Se mantienen en gran parte al margen de esta caracterización las modalidades de los primeros días del carnaval que ya se han mencionado (Colectivos Corográficos, Arco Iris en el Asfalto, Bici Carnaval, Carnavalito, Música Campesina, Murgas, Disfraces Individuales y Colectivos, Comparsas, entre otros.). Igualmente se destaca en rol de la mujer en el carnaval durante los últimos años, tanto en su participación individual como grupal, es el caso de Dayra Benavides y el colectivo de Hechiceras del Carnaval, quien nos da un testimonio de estas experiencias y vivencias en el libro Patrimonios del escritor y comunicador Gustavo Montenegro Cardona[18].

En una somera evaluación del Plan especial de Salvaguardia, a 10 años de su realización, es evidente que la mayoría de sus recomendaciones no se han tenido en cuenta. Las amenazas y riesgos que se evidenciaron se han desarrollado y fortalecido. A futuro es importante retomar las orientaciones del Plan especial de Salvaguardia (que vence en el 2025). Se ratifican los riesgos y amenazas que se vienen consolidando, y por otra parte se encuentran nuevos actores, quienes se apropian del significado patrimonial del carnaval para el pueblo y del pueblo, donde los recursos estén supeditados a los lineamientos ancestrales y comunitarios. Allí el carnaval es la fiesta del renacimiento social, espiritual y trascendental del humano desde las expresiones culturales y artísticas de la población. Sería bueno tener muchas sendas y desfiles del carnaval que vuelva a los barrios donde este nació y donde pertenece. Las modalidades del carnaval deben descentralizarse y llegar a la población popular.

La organización del carnaval debe ser con sello ambiental patrimonial y eliminar el carácter de piñata privada de recursos y contratos. Se deben contemplar a todos los actores y descentralizar los recursos, cambiar los premios por estímulos colectivos a la creación y reconocimientos a quienes reivindiquen los criterios Patrimoniales y Ancestrales de la Fiesta Fiesta, como decía el Maestro Alfonzo Zambrano.

El carnaval está llegando a una situación de crítica profunda, de sin salidas, donde han colapsado muchas de sus apuestas y modalidades. Es justamente cuando la noche es más oscura que se aproxima el amanecer y viene la luz. El reto es de la ciudadanía es volver el carnaval algo propio, lograr tener incidencia popular en las decisiones. Los Cabildos están llamados a realizarse y eliminar las burocracias de organizaciones que no representan a los ciudadanos. Esto no es fácil en la cultura colonialista de nuestro pueblo, donde pensamos aún que son los criollos, los doctores y los expertos (políticos, Ministerio de Cultura o UNESCO) quienes deben solucionar estas situaciones de crisis carnavalera. Ya lo hemos dicho hace algunos años con los Amigos del Carnaval, el Comité Pro Rescate del Carnaval y Ciudadanos del Carnaval… EL PATRIMONIO ES COLECTIVO, ES NUESTRA RIQUEZA PERSONAL Y SOCIAL Y NO PODEMOS DELEGARLA.

A futuro la fiesta debe ampliarse para todos, que haya varias organizaciones organizadoras del carnaval, múltiples sendas en los barrios, y nuevas modalidades con énfasis patrimonial, algunas de las cuales ya se dejan ver en medio de la crisis actual. La tensión entre los beneficios individuales y el valor patrimonial seguirá existiendo, pero en la medida en que la ciudadanía se apropia de su fiesta las contradicciones entre los valores capitalistas y los valores comunitarios serán más evidentes. Así se abrirán mil posibilidades para seguir haciendo la fiesta en medio de esa arena o escenario donde confluyen tantos intereses. Reconocemos los valores, condiciones y necesidades de una sociedad específica, y los reflejamos en la creación, la convivencia y los conflictos presentes en la vida y cultura del carnaval. Ya desde la ética y estética ciudadana cada persona tomará su camino.

En este análisis del carnaval desde el 2020 me parece importante retomar la visión del carnaval que capté en mis primeros estudios sobre el mismo, planteados en el libro Sombras y Luces del Carnaval:

El carnaval es una vivencia universal que ha ido adquiriendo caracteres particulares en el espacio y en el tiempo. En Europa sus orígenes son diversos, pero lo cierto es que se encuentra ligado a los rituales agrarios, al invierno, a la primavera, al renacer de la productividad una vez al año. Lo mítico, lo sagrado, lo profano, las fiestas y el rito se conjugan en una unidad con múltiples expresiones para cada pueblo. En el centro de la práctica carnavalesca, en todas partes, está la inversión del mundo, de los valores formales, la ética y el poder. Durante esos días de fiesta, se enmascara lo establecido, se esconde la identidad cotidiana para sacar a flote aquellas manifestaciones que no tendrían lugar en otros tiempos. La espontaneidad, la creación, la imaginación, los sueños y pesadillas se apoderan de esos días e imponen un sistema complejo de sentires no conocidos, de expresiones jamás vistas y reina la locura, lo lúdico; las normas han caído y el hombre completa su ser; su interior bulle fuera de la racionalidad reinante. El carnaval es ante todo vivencia y participación, no hay actores, todos son parte del ritual; la magia de esos días posibilita a todos ser y salir. El carnaval no es elitista, considera la calle como su máximo escenario ya que acoge a sus moradores sin exclusión. El carnaval es la unión de los opuestos, cualquiera puede ser rey, tirano, o inventar su propio trono, nada está negado. El carnaval es el espacio de la sublimación de nuestros deseos reprimidos, es el espacio de la creación, de la concreción de nuestros estímulos para alcanzar la trasgresión. [19]

Asistimos a la crisis más profunda del carnaval en su historia, ubicamos sus sombras y oscuridades, pero simultáneamente observamos luces en algunas modalidades, días y celebraciones de los primeros días del carnaval, en los cuales sí están rescatando esos criterios comunitarios, patrimoniales y ambientales del carnaval. Con participación popular libre, alejándose de los concursos y premiaciones individuales, y destacando la maravilla del ritual del carnaval; allí el juego, la libertad de participación y expresión están presentes. Sentí como el pueblo vuelve a renacer desde sus sentimientos más profundos al observar el desfile magno de los Colectivos Coreográficos, las Murgas, Disfraces,  en Arco Iris en el Asfalto. La decadencia de los últimos días del carnaval está llamada a recogerse y replantearse desde lo patrimonial y ambiental. Hay que sacar la visión de espectáculo privado y por recursos, para fortalecer el acto sacramental de la celebración festiva del pueblo para el pueblo, los talleres comunitarios y ecológicos y del juego limpio, como máxima expresión de nuestra identidad ancestral andina. El carnaval como fiesta ancestral es del pueblo para el pueblo, donde está su consigna máxima: PROHIBIDO PROHIBIR.

Email: germanzarama2008@gmail.com

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Perfil profesional ZARAMA VASQUEZ Edgar Germán

Oriundo de Pasto, donde vivió su infancia, posteriormente se radica en Bogotá, realiza sus estudios de pregrado y superiores en Europa, donde vivió 9 años. Trabaja como asesor y consultor de proyectos sociales y culturales con organizaciones del ámbito nacional e internacional. Se desempeña igualmente como investigador, artista y docente.

Doctor en Desarrollo con énfasis Carnaval, Magister en Proyectos Sociales y Culturales, egresado del Instituto de Altos   Estudios Internacionales para el Desarrollo de la Universidad de Ginebra Suiza (Becario). Especializado en Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO – CRESPIAL (Becario). Maestro en Artes Visuales de la Universidad de Ginebra Suiza – Escuela Superior de Artes Visuales. Especialización en Paz como Cultura en la Universidad Javeriana, U. Distrital y Observatorio de Paz (Becario). Trabajo de Investigación doctoral “El Rol del Artesano Frente a la Significación y Simbología del Carnaval de Negros y Blancos de San Juan de Pasto” 1987 – 1.990. IUED Ginebra Suiza. Publica del Libro “Sombras y Luces del Carnaval de Pasto – Carnaval, Cultura y Desarrollo” 1.999 (Becario). Coproducción de los Videos LA VENTANA DE LA LIBERTAD (1.990) y LA LOCURA QUE CURA (1.999) del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto.

En el año 2.000 fue delegado al PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL DE CARNAVALES – PENSAR EN CARNAVAL en Barranquilla Colombia, organizado por el Ministerio de Cultura y La Fundación Carnaval de Barranquilla, presenta la ponencia REFLEXIONES DEL CARNAVAL Y LA CULTURA COMO ESCENARIOS DEL DESARROLLO Y LA PAZ – EL CARNAVAL DE BLANCOS Y NEGROS DE SAN JUAN DE PASTO, junto con el video LA LOCURA QUE CURA.

Impulsor del ENCUENTRO GLOBAL DE CARNAVALES en Pasto en el año 2.007.

En el año 2.010 el Ministerio de Cultura le delega la asesoría para Coordinar la elaboración del Plan Especial de Salvaguardia (PES) del Carnaval de Pasto declarado el año precedente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (PCIH). Para lo cual se concertó con 53 organizaciones relacionadas con el evento festivo y se ubican las principales fortalezas, riesgos y amenazas al PCI del Carnaval de Negros y Blancos. Presentó el PES en Julio de 2.010 ante el Consejo Nacional de Patrimonio, quien lo considera ejemplo nacional por su carácter participativo y pedagógico en la comprensión patrimonial inmaterial. El 22 de septiembre 2.010 El Ministerio de Cultura emite la Ley con Resolución 2055 que contempla el Plan Especial de Salvaguardia para proteger el Carnaval de Negros y Blancos ante sus riesgos y amenazas principales planteadas.

Investigador y Asesor de Cultura Festivo del Instituto de Comunicación y Cultura IECO de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, orientador y conferencista de la Cátedra de Carnaval e impulsor de los Encuentros académicos Investigativos VOCES DE CARNAVAL (2.017).

Trabajado con la cooperación alemana CERCAPAZ GIZ en escenarios de conflictos y reconstrucción del tejido social desde las fiestas y celebraciones populares, experiencia que se publica en el libro FIESTAS EN CLAVE DE PAZ Y CONVIVENCIA (2.013), en Norte de Santander y Oriente de Caldas.

Ha sido fundador de los Amigos del Carnaval en 1.985, Ciudadanos del Carnaval en 2.011 y del Colectivo Defendamos el Carnaval 2.019.

Cuenta con múltiples publicaciones y ponencias asociadas a la temática del Carnaval con patrimonio, ciudadanía, paz y reconstrucción social.

Actualmente es miembro del Equipo Suizo Colombiano PRODUCTEUR INTERCULTUREL apoyando la realización de una película y un libro sobre la interculturalidad de los Carnavales de Basilea – Suiza y Negros y Blancos de Pasto– Colombia, proyecto hasta el año 2.021.

Desde el año 2.014 a la fecha es docente de la Maestría CULTURA DE PAZ en la Universidad Pública Surcolombiana en Neiva – Huila, donde implementa los módulos de Proyectos de Cultura con enfoque de Paz, y Sistematización de Experiencias con enfoque de Cultura de Paz.

Está bajo su responsabilidad el Taller NATURARTE – Artes Z, donde conjuga las expresiones del grabado, pintura y fotografía, junto con las técnicas mixtas e instalaciones. Ha realizado más de 20 exposiciones individuales y ha participado en varias muestras colectivas, actualmente participa en Barcelona España con la Galería Centro de Arte Shiva Monumental. Su próxima exposición individual será este año en la ciudad de Neiva en la Galería de la Casa Cultural EL PATIO, este año proyecta presentar su trabajo artístico en su ciudad natal. Su taller se encuentra ubicado en el Municipio de La Mesa en Cundinamarca.

Instagram: zaramavasquez     Email:germanzarama2008@gmail.com      Facebook: Edgar Germán Zarama Vásquez

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EGZV 14 febrero 2020

[1] Canclini, Néstor García. Culturas populares en el capitalismo. Sexta edición. Grijalbo. México 2002. Este texto fue Premio Casa de Las Américas. Es miembro del Comité Científico que edita el Informe Mundial sobre la Cultura de UNESCO. Otros textos del autor: Consumidores y ciudadanos; Culturas híbridas; La Globalización imaginada.

[2] PLAN ESPECIAL DE SALVAGUARDIA, DOCUMENTO COMPLETO. Página 19

[3] Ídem Página 21

[4] E. Germán Zarama Vásquez, MANIFIESTO PARA LA SALVAGUARDIA DE LOS CARNAVALES DE NEGROS Y BLANCOS DEL SUR DE COLOMBIA, Dedicado a las Escuelas del Carnaval, al presente y futuro de los hacedores de la fiesta. Enero 2012.

[5]https://www.researchgate.net/publication/26484932_Los_frentes_culturales_Culturas_mapas_poderes_y_lucha_por_las_definiciones_legitimas_de_los     sentidos_sociales_de_la_vida

[6] ICOTALLA entre las fábricas de la ciudad de Pasto. Hay sucursales de Icopor en Pasto de empresas de Bogotá, Medellín, Cali y Popayán. Igualmente hay comerciantes independientes que surten a los artesanos y artistas del carnaval de Pasto y los pueblos de la región.

[7] PRODUART. Empresa colombiana desde 1998 brinda a los artistas la posibilidad de recrear sus diseños y proyectos con productos de alta calidad elaborados exclusivamente para transformar ideas en obras artísticas. http://www.produart.com/

[8] Casos como el Maestro y artista Ribert Insuasty, oriundo de Yacuanquer, quien atienden demandas de carnaval nacionales, internacionales y locales. El carnaval de Pasto y los primeros puestos que ocupó durante varios años le sirvieron para dejar ver sus capacidades artísticas y profesionales y consolidar su empresa de carnaval y como él dice: “el carnaval me ha dado mucho y me ha proyectado al mundo, estoy muy agradecido de potenciar el DON que Dios me ha dado con el carnaval, la ciudad le quedó pequeña al carnaval”.  https://www.youtube.com/watch?v=gbsL5I8NObo Programa ESCENARIOS No. 28

[9] PES Documento Ley Completo. P. 19

[10] Ídem P. 20

[11] GIZ Cooperación Alemana, Coautor y Responsable Proyecto, Zarama Vásquez Edgar Germán, FIESTAS POPULARES EN CLAVE DE PAZ Y CONVIVENCIA – Guía de Aplicación. 2.013 Bogotá. https://rndp.org.co/wp-content/uploads/2017/03/Fiestas-Populares-en-Clave-de-Paz-Versi%C3%B3n-Texto-Final-Mayo-2013GZ.pdf

[12] La Modalidad Colectivos Coreográficos nació hace 25 años con resistencias de otras modalidades del carnaval, especialmente de los carroceros. Compuestos por 200 integrantes aproximadamente, hombres y mujeres jóvenes de los barrios populares o comunas de Pasto y sectores educativos. En su evolución se han destacado por su carácter patrimonial al declararse reivindicadores de la cultura andina del carnaval en sus diversas posibilidades como la danza, coreografía, colores, diseños de vestidos, música con varios instrumentos, y sobre todo se destaca la temática de investigación ancestral patrimonial de cada año. Investigan la cultura popular ancestral, la recrean y sobre estas bases componen las estampas coloridas, llenas de vida que llenan de orgullo a sus protagonistas y embargan de emoción a quienes los ven a su paso. Han cuestionado las premiaciones y prefieren apoyos a todos los colectivos. Los colectivos son las expresiones carnavaleras más numerosas del carnaval y tienen mayor perspectiva en los terrenos patrimoniales. Funcionan durante todo el año en presentaciones locales, nacionales e internacionales.

[13] LA FUNDACIÓN LUNA ARTE hace 10 años viene recuperando el modelado en arcilla con un claro criterio ambiental y de recuperación de residuos. Es una apuesta visionaria y comprometida desde su directora, artista y educadora Sonia Miranda.

[14] Para esta versión del carnaval 2020, se negó la participación a dos carrozas que no estaban dentro de los reglamentos y lineamientos establecidos por la organización del carnaval. Una carroza era propuesta por un grupo de ciudadanos, artistas y profesionales, y la otra era financiada por la gobernación con una temática ambiental. Esta expresión de veto fue considerada como una de las expresiones máximas de la privatización del carnaval en los actuales momentos.

[15] La grandeza de una obra artesanal o artística no está necesariamente en su tamaño, será sobre todo en la capacidad de comulgar en la armonía con su contexto y ambiente. Unas carrozas que no pueden ser apreciadas por sus enormes dimensiones dejan mucho que decir de la capacidad del artista en conjugar su contexto. Estas expresiones de “grandeza” pueden corresponder más a otras culturas como la del Carnaval de Rio de Janeiro u otros del mundo, donde se requieren este tipo de dimensiones para los escenarios que existen y se puedan valorar en su integración al paisaje urbano. Estas reflexiones son propias y de otros artistas extranjeros presentes que conocen otros carnavales del mundo.

[16] Aquí no hay oposición a la creación de empresas culturales con sello patrimonial inmaterial, pero si hay una observación al cambio de los talleres de artesanos que son reemplazados por empresas de artistas del carnaval, cuyo objetivo es el premio mayor y los anticipos. Esta observación va muy vinculada a la manera de estimular el PCI con concursos y premios. Aquí el carnaval como PCI está muriendo al ver que los aportes y estímulos son de carácter personal, individual, contrario a la emulación colectiva de los grupos de artesanos, escuelas y comunidades, lo colectivo y ancestral es la esencia del PCI., lo otro es espectáculo, que se hace con plata.

[17] Este punto amerita una reflexión profunda en el análisis de lo que son las fiestas populares y carnavales del pueblo, con relación a las ferias y espectáculos que requieren dinámicas de consumos y calidades para sus propósitos. Los ejemplos de del investigador Canclini y muchos otros estudiosos del PCI nos amplían este concepto y práctica tan implementada por el capitalismo en las ceremonias de las comunidades y sus rituales.

[18] Montenegro Cardona, Gustavo. PATRIMONIOS, Crónica y Reportaje. Colección Textos Cautivos. Bogotá, Uniediciones, 2019.

[19] Zarama Vásquez, Germán. El Carnaval de Pasto: oxígeno de una identidad. UNP No. 68. Bogotá, 2004. En: http://unperiodico.unal.edu.co/ediciones/68/14.htm. Acceso: 01-11-06.  PLAN Especial de Salvaguardia del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto. Página 12. Ministerio de Cultura.

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