Yo Claudia

Por Carlos Eduardo Lagos Campos

En estas épocas de contienda electoral me parece importante destacar que al margen de las exacerbaciones propias de los ánimos por parte más de los seguidores, que de los propios candidatos se advierte de buena manera que para el caso concreto de Bogotá se evidencia un buen nivel de preparación de los candidatos, en cuanto a sus propuestas políticas, las cuales oscilan entre: movilidad, seguridad y bienestar social; por supuesto que al momento de analizarlas tenemos que centrarnos no solo en ellas sino también en la persona de los candidatos y su entorno; dicho esto quisiera entonces destacar dentro de esta gama de candidatos de izquierda y de derechas a una candidata que agrupa los sentimientos alejados de estos extremos de la política y me refiero al espectro del Centro.

Me refiero concretamente Claudia López Hernández a quien no conozco, pero que he  seguido con bastante interés su trayectoria política. De Claudia se pueden decir muchas cosas, pero lo que no se puede negar es que se trata de una mujer Valiente y Emprendedora; en Colombia una mujer como Claudia López tiene todas las condiciones para ser discriminada: en primer lugar es una mujer en un país de machistas, en segundo lugar no pertenecen a las élites de Colombia, en tercer lugar es contestataria y finalmente pertenece a una de las minorías más estigmatizadas de nuestro país, la comunidad LGTBI.

La participación política de la mujer en Colombia es de reciente data, a pesar de que desde 1957 las mujeres pudieron ejercer su voto, las posibilidades de que ellas pudieran ocupar un escaño han sido muy escasas. Hasta el momento no hemos tenido una sola mujer presidente de la república ni tampoco alcaldesa de Bogotá; así las cosas la primera mujer universitaria fue de nacionalidad rusa Paulina beregoff, y sólo hasta 1958 Colombia tuvo su primera senadora Esmeralda Arboleda por el partido liberal.

Colombia es un país de élites, no hemos podido superar el positivismo propio de la anterior Constitución de carácter feudal, donde las instituciones se crean para ser manejadas por herencias políticas «los delfines como la nobleza no sólo son importantes como decoración sino como apoyo y fortificación del cuerpo alegórico y simbólico del estado» Edgar Reveiz.

En este contexto aparece una mujer nacida en un hogar modesto del centro de Bogotá, en un hogar conformado por su madre y cinco hermanas, con las dificultades propias de la clase media colombiana, donde su vida transita por la Candelaria, puente Aranda, Engativá y ciudad Bolívar; por lo que se puede decir que trata de una persona que conoce las necesidades básicas de los bogotanos.

Claudia inició sus estudios en la universidad pública y termina estudiando finanzas gobierno y relaciones internacionales cómo le toca a la mayoría de los colombianos de las clases menos favorecidas, con un préstamo del ICETEX para la universidad externado de Colombia donde culmina sus estudios de pregrado.

A través del movimiento séptima papeleta se inicia su pasión por la vida política, se gana una beca para estudiar una maestría en administración pública y política en la universidad Columbia en Nueva York, ciudad donde cómo le pasa a muchos colombianos, debe hacer los trabajos más duros como el aseo de casas y baños para solventar su estadía, finalmente en los épocas recientes, se gradúa como doctora en ciencia política en la universidad de Northwestern.

Su vida pública ha sido polémica y agitada, no en vano se dio a conocer por sus debates sobre la parapolítica en la MOE, al punto de que 50 de los congresistas que fueron denunciados por Claudia por tener vínculos con grupos paramilitares fueron a la cárcel y eso en Colombia es algo que Toca las fibras más sensibles el poder, en un país donde en el gobierno Uribe Vélez el 33% del congreso fue elegido en representación de esos grupos al margen de la Ley.

Como senadora algo se ha caracterizado por su lucha contra la Corrupción, poniéndose al frente de plebiscito que estuvo a punto de aprobarse a pesar de la falta apoyo gubernamental y de oposición de las élites de poder para lograr su aprobación, en estos momentos el proyecto se en el congreso de la república por falta de voluntad política, el Pueblo tuvo la palabra, pero otra vez se equivocó.

Uno de los puntos por lo cual ha sido atacada, es su diversidad sexual, la cual ha afrontado con responsabilidad y seriedad, manteniendo una relación estable con la senadora Angélica Lozano, otra Luchadora que se ha abierto paso a través de su lucha contra los corruptos; las dos a través de su experiencia nos han mostrado qué es posible aprender a vivir sin discriminar o ser discriminados y eso en un país como Colombia es algo muy difícil.

Sus propuestas no son producto del individualismo político sino que hacen parte de esa gran Alianza del partido Verde, compuesta por el profesor Antanas Mockus, Sergio Fajardo Antonio Navarro, Juanita Goebertus. Angélica Lozano; entre otros.

Como consecuencia de esta alianza sus propuestas tienen que ver con el mejoramiento del medio ambiente, proteger la estructura ecológica, energía limpias, mejorar la seguridad a través de un liderazgo personal, trabajar en la formación de los policías, el respeto a los Derechos humanos, inclusión laboral, evitar abusos con los vendedores ambulantes, invertir en tecnología, sellar ollas de narcotráfico; en materia de movilidad varias estrategias cómo compartir el carro, reglamentar las plataformas como Uber, sacar adelante el metro, hacer la red de tres metros, chatarrizar buses viejos; una política integral contra la contra drogadicción, construir sobre lo construido, revivir la salud preventiva cultura ciudadana, entre muchas otras de corte socialdemócrata.

En Claudia López encontramos una mujer con formación y carácter que se ha preparado para hacer política, pero una política diferente, una política que se aleja de los acuerdos burocráticos y que en estos momentos en que las redes sociales pueden confundir pero también informar este proyecto podría convertirse en el punto de quiebre que Colombia necesita para apartarse de las Viejas costumbres políticas.

Ave Claudia.

*Abogado

Analista Político

Miembro de número del Centro de Pensamiento Libre

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