{"id":25093,"date":"2017-09-09T14:36:36","date_gmt":"2017-09-09T14:36:36","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=25093"},"modified":"2017-09-09T19:07:09","modified_gmt":"2017-09-09T19:07:09","slug":"los-hijos-del-trigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/","title":{"rendered":"Los hijos del trigo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por: Gustavo Montenegro Cardona<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCon este cuento fui merecedor de la Medalla &#8220;Guillermo Edmundo Ch\u00e1vez&#8221; en el Segundo Concurso de Cuento Ecol\u00f3gico Ciudad de Pupiales en el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRIMERA PARTE<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique Zambrano, mi amigo, adem\u00e1s de temerle a la soledad, sufr\u00eda de p\u00e1nico por las gallinas. Su miedo era particular. A\u00fan no conozco a nadie que tiemble por la presencia del plum\u00edfero animal tal y como le sucede a Quique. Sin embargo, m\u00e1s particular fue la forma como adquiri\u00f3 la fobia. La culpa fue de su abuela. La vieja no era mala y desalmada como la de Er\u00e9ndira, pero que ten\u00eda su algo, lo ten\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peregrina era su nombre y muri\u00f3 a los setenta y nueve. La abuela de Zambrano era especial. Alta y r\u00edgida. V\u00edctima de la diabetes perdi\u00f3 su pierna derecha, la gangrena se la comi\u00f3. Una pr\u00f3tesis reemplaz\u00f3 el miembro. Del bast\u00f3n de madera pas\u00f3 a apoyarse en un par de muletas de hierro. Piel india y campesina. Sonre\u00eda poco y rezaba demasiado. No se ve\u00eda tan vieja porque en el fondo era feliz y sonre\u00eda para adentro. Poco tierna y estricta en demas\u00eda. Dura de rostro y car\u00e1cter. Dice Enrique no le conoci\u00f3 muchas caricias, pero s\u00ed le oy\u00f3 suficientes rega\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enviud\u00f3 joven, pero ella no se muri\u00f3 de pena moral. El esposo, un combatiente de la Guerra de los mil D\u00edas, se resign\u00f3 muy temprano a quedarse fumando tabaco largo al lado de la hornilla de carb\u00f3n, ah\u00ed que se qued\u00f3 esperando que la vida se le pasara por encima del sombrero. Era mujer de chal al hombro. Se vest\u00eda de azul oscuro combinado con los negros de luto eterno. A la hora del rosario se mandaba la tela por encima de la cabeza. Sus ojos cerrados daban fe de la ceremonia que se repet\u00eda incesantemente, sin cansancio, cada hora de cada d\u00eda durante 79 a\u00f1os que dur\u00f3 el palpitar de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La abuela fue bendita. Luchadora y terca. Pose\u00eda algunas cosas, pero ostentaba poco y siempre vivi\u00f3 como pobre. Am\u00f3 a su \u00fanico hijo, porque era lo \u00fanico que ten\u00eda y lo \u00fanico bueno que ten\u00eda para amar. Pero tampoco odi\u00f3 a nadie. Fue contrabandista. Se pase\u00f3 con el miedo por la frontera entre Ecuador y Colombia llevando a sus espaldas la responsabilidad de educar a un hijo que quer\u00eda ser m\u00e9dico y mantener un hogar a como diera lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manchada de agua del Gua\u00edtara y ensangrentada por la hierba de los pastizales fronterizos, la abuela de Zambrano pele\u00f3 y dur\u00f3 un buen tiempo haci\u00e9ndole el quite a la aduana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00e1stima que no cont\u00e9 con la suerte de probar los platos que preparaba do\u00f1a Pere en la hornilla de carb\u00f3n con las manos curtidas de tanto adobar carne, pelar papa y cernir caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De solo escuchar a Enrique cuando me narra el cap\u00edtulo de la cocina de la abuela, me imagino lo sabroso que la debieron pasar los est\u00f3magos de aquellos trabajadores de la malter\u00eda que mont\u00f3 Bavaria y que la mam\u00e1 Pere, como la llamaban, aliment\u00f3 durante a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el pedido de los almuerzos diarios, el caf\u00e9 con pambazo y los huevos pericos, lleg\u00f3 la ruta del trigo y la cebada. La abuela, ya sin caminar y con media vida por delante dej\u00f3 el contrabando para meterse a surtir de materia prima a la industria de la malta, la harina y la cerveza en aquel tiempo cuando todo era posible. Primero hizo de los cuartos inservibles de su casona, peque\u00f1as bodegas donde almacenaba el trigo que dejaban los due\u00f1os de los cultivos y que luego vend\u00edan a Bavaria o a los molinos que produc\u00edan harina para venderle a las panader\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el agua que se acumulaba en el cereal se corr\u00eda el riesgo de perderlo, por eso toc\u00f3 echarle cemento al lote y construir el patio gigante. Con patio y bodega el servicio se ampli\u00f3. As\u00ed fue como llegaron las carretas de tracci\u00f3n animal, los camiones de doble eje, los compradores y vendedores. Amigos y enemigos. Comerciantes y campesinos. Obreros al almuerzo, al desayuno y a la hora del caf\u00e9. La abuela sentada en su silla vieja, apoyada sobre el coj\u00edn suave y alto para no escaldarse. La hornilla con el carb\u00f3n encendido. Un rosario cada hora. Trigo va, cebada viene. Rastrillo y sol. Empuje el grano, cargue el bulto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 un d\u00eda el motor, se levant\u00f3 la tolva y la seleccionadora de trigo comenz\u00f3 a vivir. Se vend\u00eda bien. El gran limpio, luego de secarlo se empacaba. Una vez se pesaba en la b\u00e1scula pasaba el arrume y luego a echar n\u00fameros por la ganancia acumulada debajo del delantal. El campo viv\u00eda en medio de una ciudad que apenas comenzaba a dejar el aire de pueblo que a\u00fan cuesta abandonar. El patio de la casa de la abuela ten\u00eda color amarillo. Me cuenta Enrique a veces se imaginaba que estaba sobre un campo de f\u00fatbol, bastante resbaloso y poco \u00fatil para el oficio, pero que para la imaginaci\u00f3n era suficiente. Me cuenta Enrique:<br \/>\n(&#8230;Continuar\u00e1&#8230;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo Montenegro Cardona Con este cuento fui merecedor de la Medalla &#8220;Guillermo Edmundo Ch\u00e1vez&#8221; en el Segundo Concurso de Cuento Ecol\u00f3gico Ciudad de Pupiales en el a\u00f1o 2000. PRIMERA PARTE Enrique Zambrano, mi amigo, adem\u00e1s de temerle a la soledad, sufr\u00eda de p\u00e1nico por las gallinas. Su miedo era particular. A\u00fan no conozco a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":25094,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85,1528],"tags":[],"class_list":["post-25093","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2","category-titulares"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los hijos del trigo | P\u00e1gina10<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los hijos del trigo | P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por: Gustavo Montenegro Cardona Con este cuento fui merecedor de la Medalla &#8220;Guillermo Edmundo Ch\u00e1vez&#8221; en el Segundo Concurso de Cuento Ecol\u00f3gico Ciudad de Pupiales en el a\u00f1o 2000. PRIMERA PARTE Enrique Zambrano, mi amigo, adem\u00e1s de temerle a la soledad, sufr\u00eda de p\u00e1nico por las gallinas. Su miedo era particular. A\u00fan no conozco a [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-09-09T14:36:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2017-09-09T19:07:09+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"720\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"492\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista Invitado\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\"},\"headline\":\"Los hijos del trigo\",\"datePublished\":\"2017-09-09T14:36:36+00:00\",\"dateModified\":\"2017-09-09T19:07:09+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\"},\"wordCount\":897,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg\",\"articleSection\":[\"Culturas\",\"Titulares\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\",\"name\":\"Los hijos del trigo | P\u00e1gina10\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg\",\"datePublished\":\"2017-09-09T14:36:36+00:00\",\"dateModified\":\"2017-09-09T19:07:09+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg\",\"width\":720,\"height\":492},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los hijos del trigo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"description\":\"Peri\u00f3dico Regional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"width\":1280,\"height\":720,\"caption\":\"P\u00e1gina10\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\",\"https:\/\/x.com\/Pag10com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/\",\"https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\",\"name\":\"Columnista Invitado\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los hijos del trigo | P\u00e1gina10","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los hijos del trigo | P\u00e1gina10","og_description":"Por: Gustavo Montenegro Cardona Con este cuento fui merecedor de la Medalla &#8220;Guillermo Edmundo Ch\u00e1vez&#8221; en el Segundo Concurso de Cuento Ecol\u00f3gico Ciudad de Pupiales en el a\u00f1o 2000. PRIMERA PARTE Enrique Zambrano, mi amigo, adem\u00e1s de temerle a la soledad, sufr\u00eda de p\u00e1nico por las gallinas. Su miedo era particular. A\u00fan no conozco a [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/","og_site_name":"P\u00e1gina10","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","article_published_time":"2017-09-09T14:36:36+00:00","article_modified_time":"2017-09-09T19:07:09+00:00","og_image":[{"width":720,"height":492,"url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Columnista Invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Pag10com","twitter_site":"@Pag10com","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista Invitado","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/"},"author":{"name":"Columnista Invitado","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e"},"headline":"Los hijos del trigo","datePublished":"2017-09-09T14:36:36+00:00","dateModified":"2017-09-09T19:07:09+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/"},"wordCount":897,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg","articleSection":["Culturas","Titulares"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/","name":"Los hijos del trigo | P\u00e1gina10","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg","datePublished":"2017-09-09T14:36:36+00:00","dateModified":"2017-09-09T19:07:09+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#primaryimage","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/malteria-ipiales.jpg","width":720,"height":492},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/los-hijos-del-trigo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pagina10.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los hijos del trigo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","name":"P\u00e1gina10","description":"Peri\u00f3dico Regional","publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization","name":"P\u00e1gina10","alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","width":1280,"height":720,"caption":"P\u00e1gina10"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","https:\/\/x.com\/Pag10com","https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/","https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10","https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e","name":"Columnista Invitado","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25093","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25093"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25093\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25095,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25093\/revisions\/25095"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}