{"id":35750,"date":"2018-12-13T21:29:06","date_gmt":"2018-12-13T21:29:06","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=35750"},"modified":"2018-12-13T21:34:18","modified_gmt":"2018-12-13T21:34:18","slug":"agustin-agualongo-una-falsedad-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/agustin-agualongo-una-falsedad-historica\/","title":{"rendered":"\u00bfAgust\u00edn Agualongo, una falsedad hist\u00f3rica?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Sus tantos tropiezos ponen en duda sus conocimientos y capacidades como estratega, al igual que su trayectoria como un gran militar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por:\u00a0Isidoro Medina Pati\u00f1o<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Personajes como la Loca Margarita, el Bobo del Tranv\u00eda, el Artista Colombiano, el Doctor Goyeneche y el Historiador de la Calle, entre otros, son ejemplos del folclor urbano y temas de tradici\u00f3n en las conversaciones de los a\u00f1ejos santafere\u00f1os o bogotanos raizales, quienes rememoran hechos tragic\u00f3micos que forman parte de un amplio y simp\u00e1tico anecdotario que llama necesariamente a sonrisas y hasta carcajadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo,\u00a0son personajes que no trascienden m\u00e1s all\u00e1 de lo jocoso y muchos de los cuales se han transmitido oralmente de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y algunos rescatados por la pluma de inquietos escribidores que los ponen como novedad permanente en el acontecer social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese aspecto o caracter\u00edstica es com\u00fan a nuestra idiosincrasia nacional, as\u00ed vemos estos personajes folcl\u00f3ricos en otros rincones del pa\u00eds, entonces se pueden recordar a Jovita, la eterna reina de Cali; El Bobo de la Yuca y otros que casi siempre desfilaban o se aparec\u00edan en los diferentes espect\u00e1culos de la Feria de Cali.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Pasto, principal centro urbano del sur colombiano desde la \u00e9poca de la Colonia hasta nuestros d\u00edas, son referenciados por ejemplo Pedro Bombo, El P\u00f3lvora, El Hueso, e inclusive el mismo indio \u2014o mestizo\u2014 Agualongo que pas\u00f3 de ser un personaje folcl\u00f3rico a un encumbrado y m\u00edtico h\u00e9roe, endiosado y engrandecido por ciertos historiadores e histori\u00f3grafos cuya desafortunada influencia cre\u00f3 en el com\u00fan de la gente esa imagen de leyenda sobre la que se ciernen demasiadas y muy serias dudas que hacen presagiar la manipulaci\u00f3n de mucha informaci\u00f3n alrededor de esa figura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este caso, lo que llama la atenci\u00f3n es el f\u00e1cil paso de la \u201cfolcloridad\u201d a la \u201cmilitaridad\u201d de Agualongo, es decir, los narradores orales y algunos escritores lo convirtieron en un gran militar de carrera, grados y m\u00e9ritos, defendiendo principios religiosos y pol\u00edticos de la ancestral monarqu\u00eda espa\u00f1ola, cuyas posesiones en el nuevo continente y particularmente en Sudam\u00e9rica, fueron amenazadas y sometidas por la ola independentista y republicana promovida por espa\u00f1oles, espa\u00f1oles americanos y criollos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vale la pena insistir en la observaci\u00f3n de que en algunos textos se habla de una carrera militar del folcl\u00f3rico Agualongo, desde haber sido soldado voluntario a partir de 1811 y en la que se le entregan \u2014de manera ol\u00edmpica y sin documentaci\u00f3n que merezca mayor cr\u00e9dito\u2014 grados que van de cabo a sargento segundo, sargento primero, subteniente y teniente, capit\u00e1n, teniente coronel, hasta \u201cGeneral de Brigada\u201d, supuestamente concedido por el Rey de Espa\u00f1a, pero que nunca lleg\u00f3 a estrenar o del que nunca supo tras su ejecuci\u00f3n en Popay\u00e1n luego de ser capturado por Jos\u00e9 Mar\u00eda Obando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con excepci\u00f3n del documento de filiaci\u00f3n como \u201csoldado voluntario\u201d y destinado a la Tercera Compa\u00f1\u00eda de Milicias comandada por el entonces capit\u00e1n Blas de la Villota, no existe ning\u00fan otro oficio, papel o registro demostrando legal y claramente la obtenci\u00f3n de grados militares para el personaje de Agualongo. Todo se limita a las versiones de escritores que se apoyan en informaciones inconsistentes de otros autores con lo que pretenden cimentar o solidificar la imagen de este mito que se insiste en mantener hoy como un h\u00e9roe pastuso y del que incluso existen enormes dudas sobre su nacimiento u origen. Pero, analizando toda esa informaci\u00f3n que acepta su existencia, tambi\u00e9n permite determinar que Agualongo fue un simple \u201csoldado voluntario\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a prop\u00f3sito de este alistamiento referenciado por sus histori\u00f3grafos, al leer con atenci\u00f3n y sentido pr\u00e1ctico ciertos textos se descubren \u201cpeque\u00f1os\u201d detalles que encierran enormes dudas, como, por ejemplo, cuando se dice que\u00a0\u201cEl 7 de marzo de 1811 Agust\u00edn Agualongo sent\u00f3 plaza como voluntario al servicio del Rey y fue dispuesto en la Tercera Compa\u00f1\u00eda de Milicias de Pasto al mando del capit\u00e1n don Blas de la Villota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos entonces que en la ciudad se acudi\u00f3 de buen modo al llamado hecho por bando p\u00fablico en virtud de la orden de leva de hombres y se agrup\u00f3 un batall\u00f3n bastante numeroso para cubrirse de los enemigos que se aproximaban. El gobernador Miguel Tac\u00f3n, quien se encontraba en Popay\u00e1n planeando la mejor forma de enfrentar a los confederados del norte, ha de ver c\u00f3mo las cosas poco a poco van tomando su matiz. Despu\u00e9s de reunir armas de toda clase y una buena cantidad de municiones, se propuso organizar la tropa inculc\u00e1ndole disciplina, pues buena parte de ellos eran inexpertos, como, por ejemplo, los esclavos de la hacienda de Quilcac\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calculando que se le podr\u00edan presentar des\u00f3rdenes o deserciones, acamp\u00f3 en la casa de Francisco Balc\u00e1zar desde entonces conocida como El Campamento y puso una puerta sobre el puente del Cauca con una custodia de guardia doble para prevenir cualquier asalto. Hasta aquel lugar llegaron refuerzos de Pasto dirigidos por \u00c1ngulo. El soldado voluntario Agualongo se aprestaba a conocer los sinsabores de belicismo en las regiones caucanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Crey\u00e9ndose bien resguardado por sus soldados, Tac\u00f3n se encerr\u00f3 en El Campamento; le aseguraban que las fuerzas que se acercaban eran miserables y que acaso \u00e9l solo podr\u00eda desbandar aquella montonera. No muy convencido, realiz\u00f3 cambios en sus planes, se comunic\u00f3 con las autoridades de la ciudad para que previnieran a los moradores, oblig\u00e1ndolos a ponerse sobre las armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio de uno de aquellos ciudadanos es oportuno para percatarnos de c\u00f3mo estaban las cosas: El d\u00eda 26 de marzo del citado a\u00f1o, sali\u00f3 el se\u00f1or gobernador de su fortaleza, con todo su ej\u00e9rcito, a las ocho de la ma\u00f1ana. En el punto llamado \u201cEl Infiernillo\u201d de este lado del r\u00edo Palac\u00e9, divis\u00f3 al ej\u00e9rcito cuya vanguardia ocupaba la puerta de calicanto de un potrero de la hacienda del se\u00f1or Rafael Arboleda, situada al otro lado de dicho r\u00edo\u2026\u201d. (O. Granda y D. Castrill\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos fechas para analizar: Agualongo se habr\u00eda enlistado bajo las \u00f3rdenes de Blas de la Villota el d\u00eda 7 de marzo de 1811 y el 26 de marzo aparecer\u00eda con las tropas de refuerzo del comandante Gregorio Angulo, enviado desde Pasto para apoyar al gobernador Miguel Tac\u00f3n. \u00bfEra posible? \u00bfEn tan corto tiempo \u201419 d\u00edas\u2014 iba a ser entrenado y preparado en las artes de guerra como miliciano? \u00bfO de los cien hombres que llev\u00f3 Angulo, fue de los que se emple\u00f3 en otros menesteres diferentes a los de empu\u00f1ar un arma? Y algo m\u00e1s que olvidaron los historiadores \u201cagualonguistas\u201d: El comandante Angulo ya estaba en Popay\u00e1n en octubre de 1810, cuando Tac\u00f3n disolvi\u00f3 la junta provisional con su apoyo militar. \u00bfEntonces? Aparecen muchos datos contradictorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es claro que en ning\u00fan informe de acciones militares del gobernador Tac\u00f3n, o de sus subalternos, aparece registro que relacione el nombre de Agualongo y que haya intervenido como \u201csoldado voluntario\u201d en los combates y escaramuzas que afront\u00f3 el gobernador y sus tropas cuando sali\u00f3 en retirada de Popay\u00e1n para reorganizar y armar de mejor manera a su ej\u00e9rcito en Pasto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, despu\u00e9s de este breve par\u00e9ntesis, reiteramos \u2014como hemos sostenido en otras obras sobre la verdadera historia de Pasto\u2014 que en esto de los rangos o grados militares hicimos siempre un seguimiento documental particularmente en lo relacionado con ascensos dentro de las milicias, las que no se consideraron como ej\u00e9rcito regular y en las que por lo tanto no pudieron darse graduaciones de generales, recordando que en esas \u00e9pocas el t\u00edtulo o grado m\u00e1ximo que se otorgaba en las milicias era el de coronel y se conced\u00eda \u00fanica y exclusivamente con sello y autorizaci\u00f3n del rey. As\u00ed, por ejemplo, lo recibi\u00f3 don Blas de la Villota como teniente de gobernador y coronel, en este caso jefe pol\u00edtico y militar de la naci\u00f3n. Algunos historiadores crearon t\u00edtulos y falsas victorias alejados de esta realidad documental. Los cargos o grados en el ej\u00e9rcito regular, como en las milicias y las propias guerrillas, eran totalmente diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ej\u00e9rcito regular, los grados se otorgaban por la preparaci\u00f3n, conocimiento y eficacia operativa, incluyendo la experiencia y como hoy se realizaba una carrera militar. \u2018\u2018En la milicia, en la cual se asimilaron nombres de grados, estos se otorgaron por cargos o encargos y merecimientos que eran respaldados y sustentados ante las m\u00e1s altas jerarqu\u00edas, especialmente el rey, como acontec\u00eda en nuestro medio por la \u00e9poca de la Colonia, y que se recib\u00edan mediante certificados o c\u00e9dulas reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En eventualidades armadas, conflictos o urgencias por acciones de guerra y en ausencia de un verdadero ej\u00e9rcito regular, las provincias, ciudades y distritos recurrieron a las milicias en las cuales se nombraba como \u201ccomandantes\u201d o \u201cgenerales\u201d a los personajes m\u00e1s destacados, de confianza, o en \u00faltimas instancias, a quien se ofreciera, lo cual, en la mayor\u00eda de las veces representaba afrontar serios reveses y cruentas derrotas militares. Muchos de estos \u201caparecidos\u201d u \u201cofrecidos\u201d, resultaron capitanes, coroneles y hasta brigadieres. En consecuencia, un gran n\u00famero de historiadores e histori\u00f3grafos, sin profundizar demasiado, \u201coficializaron\u201d t\u00edtulos y grados a milicianos civiles como si en realidad hubiesen sido militares de carrera. Es m\u00e1s, llegaron a entronizarlos como h\u00e9roes y hasta otorgarles dichas categor\u00edas \u201cin memoriam\u201d, sin ninguna clase de documentaci\u00f3n f\u00edsica. Ahora bien, hubo milicianos que hicieron carrera militar y fueron reconocidos como grandes estrategas, al igual que tambi\u00e9n los hubo que no lo pudieron hacer tal vez por ineptitud o porque llegaron tarde o con demasiada edad a la milicia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero dentro de este tema de Agualongo queremos resaltar enf\u00e1ticamente y para que haya total claridad el t\u00e9rmino de \u201csoldado voluntario\u201d, quien en realidad era un civil que entraba a prestar un servicio discrecional o de colaboraci\u00f3n, o que se ofrec\u00eda \u2014lo m\u00e1s probable\u2014 siendo mayor de 31 a\u00f1os y menor de cincuenta y como voluntario no pod\u00eda acceder a otros grados en la milicia o en el ej\u00e9rcito. Otro punto sobre el que deben responder los creadores del mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con las rese\u00f1as de las \u00e9pocas de Colonia e Independencia, hubo soldados a quienes se les concedieron t\u00edtulos de manera especial por su participaci\u00f3n en determinados eventos de guerra, cumpliendo cualquier papel, no necesariamente \u2014reiteramos\u2014 empu\u00f1ando un arma, as\u00ed por ejemplo, el caso que referencian de Agualongo y otros oficiales defensores del rey, a quienes se les confiri\u00f3 el t\u00edtulo de sargentos \u2014seg\u00fan ciertos historiadores que se basan en versiones de otros que no muestran ni demuestran documentos aut\u00e9nticos\u2014 sin tener derecho a otros ascensos. Siendo de esta manera, \u00bfc\u00f3mo Agualongo llegar\u00eda a ser coronel o general de brigada? M\u00e1s inquietudes para que resuelvan sus escribidores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, incluimos valiosa informaci\u00f3n hist\u00f3rica para que a trav\u00e9s de la misma se pueda analizar c\u00f3mo fue posible el alistamiento de este personaje \u2014Agualongo\u2014 existiendo tantas disposiciones reales para la conformaci\u00f3n de las milicias, su reglamentaci\u00f3n, condiciones y especialmente con determinadas normatividades en las que se notaba claramente la intenci\u00f3n racista espa\u00f1ola para limitar el acceso a la militancia y el poder de mando de los ind\u00edgenas y criollos no solo en la Nueva Granada sino en toda Am\u00e9rica hispana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para continuar con las inquietudes no resueltas hasta el sol de hoy, a este \u2018\u2018heroico\u2019\u2019 Agualongo se le endilgaron incre\u00edbles actuaciones como \u201cgeneral conquistador\u201d de Barbacoas, \u201cconquistador\u201d de Ibarra (1823), \u201cprimero y segundo jefe\u201d de Pasto, donde adem\u00e1s fue \u201ccoronel\u201d (1822-1823), \u201cjefe militar\u201d de Cuenca (1821), hechos llenos de dudas e inconsistencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, quienes \u2014cuenteros e histori\u00f3grafos\u2014 lo ensalzan como conquistador de Barbacoas se contradicen porque all\u00ed fue derrotado y tuvo que huir, seg\u00fan lo sostienen otros que aprovecharon la confusi\u00f3n de los hechos, pescando en r\u00edo revuelto, para sacar ganancias que engrandecieran sus nombres o minimizaran sus frustraciones de guerra, como sucedi\u00f3 con el entonces coronel Tom\u00e1s Cipriano de Mosquera. Agualongo y los guerrilleros encabezados por Jer\u00f3nimo Toro, tuvieron que escapar ante la arremetida de las fuerzas que comandaba el h\u00e9roe barbacoano teniente coronel Manuel Ort\u00edz Zamora quien sustituy\u00f3 a Mosquera en el mando, despu\u00e9s de que este resultara gravemente herido en la boca, imposibilitado as\u00ed para dar \u00f3rdenes o lanzar arengas a sus soldados, como lo resalta en su libro el ingl\u00e9s John Potter Hamilton, quien al parecer embelesado en el ensalzamiento de su amplio y generoso anfitri\u00f3n no alcanza a comprender que herido en la boca, destrozada la mand\u00edbula al igual que la lengua, seguramente para Mosquera era imposible que siguiera arengando a luchar a sus hombres. Son textos que llevan a detectar ciertas manipulaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este folcl\u00f3rico \u2018\u2018miliciano\u2019\u2019, Agust\u00edn Agualongo, tampoco pudo ser h\u00e9roe en Ibarra, donde al parecer se hizo presente \u2014luego de escapar de la ocupaci\u00f3n de Pasto por los sanguinarios soldados republicanos de Bol\u00edvar\u2014 con una banda de ind\u00edgenas que armaron un \u2018\u2018bochinche\u2019\u2019 all\u00ed aprovechando un descuido de las tropas bolivarianas y cometiendo toda clase de vej\u00e1menes contra la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n de los republicanos fue brutal y arrasadora, dando muerte a m\u00e1s de 900 indios, obligando a unos pocos sobrevivientes a escapar hacia distintas zonas del r\u00edo Pat\u00eda. Solamente ciento cincuenta regresaron a sus lugares de refugio, entre ellos Agualongo, que entonces supuestamente se habr\u00eda escondido en las monta\u00f1as de Pasto.\u00a0\u201cCerca de un millar de pastusos perecieron en el desastre y sus cad\u00e1veres jalonaron tr\u00e1gicamente la v\u00eda desde Ibarra hasta el Carchi. Con unos cuantos, de los suyos, ya entrada la noche, y a u\u00f1a de buen caballo, pudo Agualongo ponerse a salvo\u2026\u201d (I. Rodr\u00edguez G.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las versiones de gran vencedor de verdaderos militares como Bol\u00edvar, C\u00f3rdova, Sucre, Mires, Salom, Fl\u00f3rez o el mismo Mosquera, no tienen suficiente asidero material, considerando que por lo regular en los encuentros con estos l\u00edderes republicanos los ind\u00edgenas que acompa\u00f1aban a los realistas terminaban huyendo para salvar sus vidas. Concretamente, y si se observan desapasionadamente los hechos narrados por algunos historiadores creadores de mitos, Agualongo siempre termin\u00f3 por escapar irremediablemente derrotado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mismas rese\u00f1as de admiradores y defensores de Agualongo muestran sus dudosas capacidades como estratega militar pues \u2014reiteramos\u2014 en la mayor parte de los enfrentamientos termin\u00f3 estrepitosamente derrotado y retir\u00e1ndose a buscar refugio con quienes lograban salvarse de las matanzas. Es decir, siempre fue un perdedor en las batallas o escaramuzas en las que supuestamente particip\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos a los ejemplos. Para tomar algunos aspectos, lo narrado sobre las escaramuzas que lo hicieron aparecer en la villa de Ibarra ocupada por las fuerzas en las que se mov\u00eda Agualongo, donde mediante una jugada astuta Bol\u00edvar hab\u00eda ordenado una fingida retirada de sus tropas para despu\u00e9s entrar de lleno y sorprenderlos a orillas del r\u00edo Ibarra en una horrible matanza. \u201c\u2026 la caballer\u00eda no les daba tiempo a nada ni a nadie, los que huyeron fueron perseguidos y en el camino qued\u00f3 un reguero de cad\u00e1veres; la desigualdad en las armas, lo inesperado del ataque, la buena caballer\u00eda de Bol\u00edvar, pusieron en estampida los restos de las milicias de Agualongo\u2026\u201d (Guerrero Vinueza).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En febrero de 1824, Salom y Flores ocuparon a Pasto mientras los derrotados de Agualongo y este mismo se refugiaban en el convento de la Concepci\u00f3n, de donde lograron escapar con la ayuda del vicario Aurelio Rosero. Volvi\u00f3 a ser derrotado por las tropas de Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdoba y Jos\u00e9 Mar\u00eda Obando en Berruecos y en Chachag\u00fc\u00ed, las fuerzas restantes de Agualongo fueron sorprendidas por Juan Jos\u00e9 Flores tom\u00e1ndoles prisioneros y fusil\u00e1ndolos en la plaza mayor de Pasto y la \u00faltima derrota fue en la costa, que lo llevar\u00eda finalmente a ser capturado en una celada tendida por Obando. Tantos tropiezos, no dejan demasiado claro los conocimientos y capacidades como estratega de Agualongo, ni muchos menos su trayectoria como un gran militar. Pintadas las cosas as\u00ed, reiteramos, pr\u00e1cticamente fue un \u201ch\u00e9roe perdedor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las designaciones como primer y segundo jefe de Pasto son imposiciones de algunos historiadores o histori\u00f3grafos que desconocen el mando de Estanislao Merchancano, nombrado en 1822 por el propio coronel Benito Boves, quien durante la revuelta que encabez\u00f3 contra los republicanos destituy\u00f3 al coronel Ram\u00f3n Zambrano, designado por Bol\u00edvar despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n. Al escapar el militar espa\u00f1ol, Merchancano asumi\u00f3 como dictador con el respaldo de ind\u00edgenas y campesinos, pero con el absoluto rechazo de la clase pudiente, la esencia de la nobleza espa\u00f1ola de Pasto, realistas de pura sangre que prefer\u00edan antes que una rep\u00fablica, defender sus intereses, propiedades y t\u00edtulos obtenidos bajo el gobierno mon\u00e1rquico. Esa misma realeza que sin duda nunca iba a permitir que un indio o mestizo como Agualongo, tuviera un mando militar ni mucho menos grados o rangos reservados exclusivamente para espa\u00f1oles o espa\u00f1oles americanos, criollos de clase alta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0De fan\u00e1tico realista\u00a0a fan\u00e1tico republicano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestra nueva obra que sale a circulaci\u00f3n en el transcurso de diciembre de 2018, nos parece importante anticipar apartes interesantes relacionados con otro personaje controvertido como el obispo de Popay\u00e1n y de Pasto, Salvador Jim\u00e9nez de Enciso Cobos y Padilla, quien pese a la reciedumbre de su car\u00e1cter demostr\u00f3 ser h\u00e1bil y astuto no solo como religioso sino como pol\u00edtico al extremo de no dudar de un recalcitrante realismo a un ferviente republicanismo. Y veamos por qu\u00e9 en esta breve anotaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la justificaci\u00f3n del acuerdo de Berruecos era evitarle a Pasto Naci\u00f3n Espa\u00f1ola m\u00e1s mortandad y destrucci\u00f3n, ante la posibilidad de quedar atenazada entre dos poderosos ej\u00e9rcitos, como lo previ\u00f3 el coronel Basilio Garc\u00eda, a este se le cuestion\u00f3 y calific\u00f3 de traidor a la monarqu\u00eda por parte de un gran porcentaje de la poblaci\u00f3n civil, de algunos sectores y en ese mismo orden una situaci\u00f3n similar se le present\u00f3 al inquisidor obispo Jim\u00e9nez de Enciso, quien en el transcurso de la guerra de independencia pas\u00f3 de aplicar excomuniones contra los republicanos para hacerlo contra los realistas, a quienes tanto inflam\u00f3 con sus vehementes y \u201csagrados\u201d sermones para que acabaran con quienes encabezados por el \u201cmestizo\u201d Bol\u00edvar pretend\u00edan apoderarse de lo que Dios le otorg\u00f3 a su \u201camado\u201d Rey Fernando por derecho natural de nacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cabe la menor duda de que la intervenci\u00f3n \u201cfervorosa y casi fan\u00e1tica\u201d de este prelado por la obediencia y fidelidad al monarca espa\u00f1ol incidi\u00f3 sobremanera en la f\u00e9rrea y cerrada disposici\u00f3n realista del pueblo pastuso. Desde la toma de posesi\u00f3n de su obispado en Popay\u00e1n el 5 de agosto de 1818, los habitantes de esta ciudad y la provincia comenzaron a sentir los efectos de su riguroso realismo y su fervor partidario por Fernando VII en cuya defensa comenzar\u00eda a adelantar un tenaz lucha clerical condenando todo lo que tuviera que ver con los promotores de la independencia de la metr\u00f3poli, tarea a la que se pleg\u00f3 la generalidad de obispados y religiosos de Am\u00e9rica con excepci\u00f3n de los dos \u00fanicos prelados que respaldaron a los revolucionarios en su momento que fueron los obispos de Quito, Jos\u00e9 Cuero y Caycedo (nacido en Cali) y el de Caracas, Narciso Coll y Pratt (espa\u00f1ol).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pastusos y payaneses sintieron afianzado su realismo con las pr\u00e9dicas permanentes del obispo Jim\u00e9nez de Enciso, aunque Pasto no estaba a\u00fan en su jurisdicci\u00f3n pues pertenec\u00eda la di\u00f3cesis de Quito, pero que se convirti\u00f3 en su fortaleza y refugio siempre que Popay\u00e1n cambiaba de sitiadores, republicanos y monarquistas como producto de la guerra. Por este motivo se sinti\u00f3 m\u00e1s el influjo del radical obispo, que de entrada anunci\u00f3 c\u00f3mo y cu\u00e1les iban a ser sus actuaciones cuando expres\u00f3 en su primera pastoral que \u201c\u2026me dirijo a manifestaros con sencillez, verdad y franqueza que me es propia las disposiciones con que por mi parte voy a entrar en mi obispado, reducidas ya como pastor de la Iglesia, para trabajar sin intermisi\u00f3n en reponer y fomentar cuanto pertenece a la religi\u00f3n de Jesucristo y ya como ministro del soberano para promover cuanto conduzca al mejor orden civil y pol\u00edtico de nuestra di\u00f3cesis\u201d. Para su labor cont\u00f3 con el apoyo irrestricto e incondicional del presb\u00edtero F\u00e9lix Li\u00f1\u00e1n y Haro, de los tantos curas realistas de \u201cBiblia y espada en mano\u201d como dec\u00edan algunos historiadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esa era la figura con la que actuar\u00eda Jim\u00e9nez de Enciso \u2014ministro eclesi\u00e1stico del rey\u2014 como todos los dem\u00e1s prelados en los territorios americanos y sobre el respaldo del Real Patronato. \u201cUn obispo debe ser modelo de fidelidad para con sus soberanos y de tal suerte que \u00e9l debe estar presto a padecer mil muertes antes que faltar a las obligaciones que tiene contra\u00eddas con su Dios y el\u00a0rey\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Predic\u00f3 y practic\u00f3. Enfrent\u00f3 con las \u201csagradas armas\u201d religiosas a los independentistas que manten\u00edan en zozobra a la provincia y el virreinato en general. Public\u00f3 su primera excomuni\u00f3n \u201ccontra toda suerte de papeles y libros her\u00e9ticos revolucionarios\u2026por estar llenos de proposiciones imp\u00edas, aversivas del culto del verdadero Dios y de toda jerarqu\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el apoyo en defensa de su realismo profundo no era solo de serm\u00f3n sino material y efectivo como \u00e9l mismo lo manifestara en una carta enviada a uno de sus sobrinos, cont\u00e1ndole los contactos y amistad con el coronel Sebasti\u00e1n de la Calzada, quien comandaba los restos del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol derrotado en la batalla de Boyac\u00e1 y que escapando retornaban hacia Popay\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCon el general de la divisi\u00f3n que es un hijo de Sevilla llamado don Sebasti\u00e1n de la Calzada, tenemos ya una Amistad, la m\u00e1s estrecha, de modo que \u00e9l no se halla sin m\u00ed ni yo sin \u00e9l y la misma armon\u00eda guardo con todos los oficiales del ej\u00e9rcito. Para su llegada a \u00e9sta les proporcion\u00e9 a la boca del P\u00e1ramo de Guanacas 300 vacas, 200 mulas, mil duros, con mil trescientas camisasque se est\u00e1n hacienda para la tropa, alpargatas para toda esta y otras mil frioleras, entre ellas mi altar port\u00e1til, lo que no saben qu\u00e9 hacerse conmigo\u2026Con los emigrados estoy ejercitando toda la caridad posible, mi palacio est\u00e1 lleno de ellos. A Dios gracias vivo tranquifo y dando pruebas nada equ\u00edvocas de mi fidelidad y amor al soberano. Yo no anhelo premio pues el mayor es la satisfacci\u00f3n que de todo esto me resulta y el honor que dejar\u00e9 en favor de toda mi familia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa misma amistad y correspondencia mantendr\u00e1 con otros militares espa\u00f1oles como Aymerich, Basilio Garc\u00eda y Murge\u00f3n, que respaldaron sus actuaciones anti revolucionarias muchas de las que adelant\u00f3 desde Pasto, en donde estuvo presente de manera continua desde 1819 hasta 1822, cuando por las adulaciones de Bol\u00edvar se convirti\u00f3 en obispo republicano. El obispado de Quito nunca se opuso a las actuaciones de Jim\u00e9nez de Enciso en la di\u00f3cesis pastusa cuando era sacado de su sede payanesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026Se va a constitu\u00edr en un aut\u00e9ntico adalid en Popay\u00e1n y sobre todo en Pasto, de los defensores del rey. No es raro que escogiera a esta \u00faltima ciudad como lugar de refugio primeramentepor su fervorosa y nunca desmentida adhesi\u00f3n a la monarqu\u00eda y, adem\u00e1s, porque no ten\u00eda m\u00e1s a d\u00f3nde ir ni a donde dirigir sus miradas. Pasto gan\u00f3 con Jim\u00e9nez de Enciso el mejor defensor de la causa real. Y al mejor sostenedor de sus ideales realistas frente a los insurgentes granadinos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jim\u00e9nez de Enciso lanz\u00f3 excomuniones contra todo y contra todos aquellos que no aceptaban a Fernando VII, de una manera exagerada, extremadamente parcializada, realista \u201chasta los tu\u00e9tanos\u201d, como sostienen algunos de sus bi\u00f3grafos, muchos escandalizados por su mentalidad y procedimientos propios de su car\u00e1cter fan\u00e1tico. Ese extremado pensamiento y actuaci\u00f3n sorprendi\u00f3 a un visitante ingl\u00e9s en Popay\u00e1n quien dijo que en momentos en que se produjo una emigraci\u00f3n por la presencia de tropas republicanas, se vio al obispo Jim\u00e9nez de Enciso \u201ccon arreos militares, lanza en ristre, listo y pertrechado para entrar en combate contra los insurgentes\u201d. En sus \u201cMemorias\u201d, Manuel Jos\u00e9 Castrill\u00f3n testimonio sobre estas actitudes y disposiciones del obispo lo siguiente: \u201cYo le redactaba nuevas proclamas al capit\u00e1n patriota D. Antonio Pino, que se publicaban por bando. Pino estableci\u00f3 un espionaje bien arreglado, que d\u00eda por dia teniamos conocimiento de lo que se hac\u00eda y proyectaba en Popay\u00e1n con el apoyo deI obispo Don Salvador Jim\u00e9nez de Padilla, que obraba de un modo que no correspond\u00eda a su alta dignidad, ni a su ministerio apost\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El promulg\u00f3 una excomuni\u00f3n contra todos los patriotas, orden\u00f3 a los sacerdotes que no absolvieran ni en art\u00edculo de muerte a ning\u00fan insurgente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EI batall\u00f3n Calzada lleg\u00f3 a Popay\u00e1n de noche, y en poco \u00fcempo se puso en estado de abrir operaciones; pero todo lo sab\u00edamos por medio del espionaje arreglado por Pino. Supimos que hab\u00eda una posada de quinientos hombres bien armados mandada por el mismo Calzada, que les areng\u00f3 en ese tono b\u00e1rbaro y brusco de los virreyes espa\u00f1oles, declarando la Guerra a muerte y previniendo que a ningun insurgente se le diera cuartel. Al efecto, como signo inequ\u00edvoco de la carnicer\u00eda que proyectaba, hizo sacar por orden del obispo los lutos con que se serv\u00eda la iglesia de Santo Domingo en los Viernes Santos, y de ellos hicieron banderolas que pusieron no en lanzas, sino en los fusiles de cada uno de los soldados. Despu\u00e9s tom\u00f3 la tribuna el obispo, y con su natural elocuencia habl\u00f3 sobre las prerrogativas del Rey, entusiasm\u00f3 a los soldados para que matasen y arruinasen a cuantos se les presentaren; que solo deb\u00edan respetar las campanas porque estas pertenec\u00edan a la iglesia; dici\u00e9ndoles que todo esto era mandato del cielo , que todos los insurgentes estaban separados de la comuni\u00f3n de la iglesia, como lo hab\u00eda declarado en el edicto que hab\u00eda mandado a todos los pueblos del norte con el Capit\u00e1n Rodr\u00edguez, comandante de aquella columna que sal\u00eda a aprehender a los insurgentes del Valle, en compa\u00f1\u00eda del Gobernador Dom\u00ednguez\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agreg\u00f3 Castrill\u00f3n, escandalizado por lo que presenci\u00f3 y escuch\u00f3, que el cura ec\u00f3nomo de Buenos Aires (Cauca), fray Jos\u00e9 Tejada, digno y obediente seguidor de Jim\u00e9nez de Enciso, en sus sermones dominicales \u201cExhortaba bajo excomuni\u00f3n decretada por el Obispo a esos pobres labriegos y negros de minas, que eran los concurrentes, a que no dieran alojamlento ni el menor auxilio a ning\u00fan insurgente, ni agua, ni pl\u00e1tanos, aunque estuvieran agonizantes pues uno en aquel estado deb\u00eda echarlos fuera de sus casas, prenderlos o denunciarlos a las autoridades y que sino lo hac\u00edan como lo mandaba, pecaban mortalmente, quedando ipso facto excomulgados. Que ser\u00eda una caridad mal entendida el prestar cualquiera clase de servicios a esa gente que no pertenec\u00eda al gremio de la Iglesia, porque favorecer\u00eda a\u00fan en el caso extremo de la muerte, atraer\u00eda sobre s\u00ed las maldiciones del cielo. Esto y mucho m\u00e1s dijo ese eclesi\u00e1stico fan\u00e1tico e ignorante. El mismo Mera, siendo realista, qued\u00f3 abismado de semejante lenguaje, pronunciado en la c\u00e1tedra de la verdad y del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son testimonios que desnudan el pensamiento y proceder fan\u00e1tico del obispo Jim\u00e9nez de Enciso en su fidelidad mon\u00e1rquica, su fervoroso seguimiento y entrega a la figura del rey Fernando VII. Con esta mentalidad en octubre de 1819, cuando el general Joaqu\u00edn Par\u00eds entr\u00f3 con las tropas libertadoras a Popay\u00e1n, lleg\u00f3 en su primera huida a la ciudad de Pasto donde permanecer\u00eda hasta abril de 1820. En enero de ese a\u00f1o, esperaba retornar a suelo payan\u00e9s. Su estancia fue breve porque debi\u00f3 salir otra vez de Popay\u00e1n junto con tropas que huyeron tras la llegada de los republicanos en junio de 1820, permaneciendo de nuevo en Pasto hasta enero de 1821. \u201cDice en otra de sus cartas al sobrino antes mencionado que \u201cEl infame Bol\u00edvar a\u00fan nos est\u00e1 dando que hacer y por efectos de un nuevo rev\u00e9s que sufrieron nuestras tropas en Popay\u00e1n por la impericia del Comandante General Calzada que las mandaba, me he visto obligado a emigrar por segunda vez a esta ciudad de Pasto, en la que he trabajado en lo que no es decible para reanimar el entusiasmo de sus fieles vecinos y obligarles a que nos defendi\u00e9semos en el famoso punto de Juanamb\u00fa, en cuyos parapetos que se han hecho a mi costa he gastado hasta los \u00faltimos pesos indispensables para mi subsistencia pero hemos conseguido amedrentar y que este desista de sus proyectos de atacarnos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1821, el coronel Calzada logra recuperar a Popay\u00e1n y el obispo realista regresa a sus recintos. En una carta de octubre 13 de ese a\u00f1o ratifica su fan\u00e1tico sentimiento refiriendo un hecho de trascendencia en favor de la fidelidad al rey. \u201cAqu\u00ed se ha jurado la Constituci\u00f3n con el mayor regocijo, y yo he sido el primero que he contribuido a ello. Ese d\u00eda pontifiqu\u00e9 y prediqu\u00e9 tres cuartos de hora sobre su utilidad y necesidad de jurarla, siendo yo el primero que lo hizo, pues estoy convencido de que siendo el voto universal de la Naci\u00f3n y que el Rey lo manda, debemos obedecer ciegamente, y que el que no lo haga es un p\u00edcaro pues trata de fomentar una guerra civil, y un derramamiento de sangre que nos atraer\u00eda la ruina de toda la Naci\u00f3n en la parte libre. En mi Obispado lo he mandado jurar como yo lo he hecho y el que lo repugne en lo m\u00e1s m\u00ednimo que me lo traigan preso para castigarlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El obispo Jim\u00e9nez de Enciso como real ministro eclesi\u00e1stico no solamente fue un apoyo epistolar sino econ\u00f3mico y militar para los ej\u00e9rcitos de su amado rey Fernando. A todos los curas les orden\u00f3 inmediato y eficaz apoyo para los ej\u00e9rcitos realistas, advirtiendo que ha llegado la hora de demostrar la fidelidad al soberano y al mismo prelado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo Comandante de Armas de Pasto, coronel Ram\u00f3n Zambrano, le orden\u00f3 que \u201cen virtud de las instrucciones que el Gobierno espa\u00f1ol le ha comunicado se sirva armar toda la gente que pueda, y dos o tres ca\u00f1ones de campa\u00f1a, con todas las municiones que tenga haci\u00e9ndolas marchar para esa capital a la mayor posible brevedad. Del mismo modo suplico a V.S. que haga para el adjunto oficial con la velocidad del rayo al se\u00f1or Presidente de Quito, pues importa para que tambi\u00e9n nos preste auxilios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los mismos curas de su di\u00f3cesis, incluyendo la de Pasto, les recuerda las penas y censuras que impone a los insurgentes. \u201c\u2026Por tanto en uso de las facultades que el mismo Dios me ha dado por medio de su Vicario en la tierra, por eso excomulgo con excomuni\u00f3n mayor<em>\u00a0ipso fac<\/em>t<em>o<\/em>\u00a0incurrenda a todos aquellos que cooperen, de cualquier modo que sea, o presten auxilios a los traidores para que lleven adelante la revoluci\u00f3n; declaro entredicho a todos los pueblos que no se sometan a las leg\u00edtimas autoridades del Rey nuestro se\u00f1or y a todos los Eclesi\u00e1sticos seculares o regulares que estuviesen con ellos, les suspendo el uso de sus licencias, les proh\u00edbo que digan misa y les mando que no den sepultura eclesi\u00e1stica ni hagan oficios divinos por todos aquellos que muriesen con las armas en la mano peleando contra las tropas reales, cuyas censuras deben extenderse a todos los pueblos, y personas que en esta mi di\u00f3cesis diesen motivos para incurrir en ellas, o en p\u00fablico o privadamente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante cuatro a\u00f1os, Salvador Jim\u00e9nez de Enciso Cobos y Padilla motiv\u00f3 sobremanera la disposici\u00f3n realista y rebelde de Pasto, en una extensa e intensa labor que no puede ser desconocida por la historia oficial o no oficial por la incidencia que sus actuaciones tuvieron en los acontecimientos del suroccidente de la Nueva Granada. Es por esa misma raz\u00f3n que sorprendi\u00f3 el cambio inesperado de su posici\u00f3n realista a la de republicano, dejando atr\u00e1s todo lo actuado en favor de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. Tanta fue esa influencia que, en el contenido del tratado de Berruecos, la dirigencia pastusa busc\u00f3 la forma de proteger al obispo realista y a la clase clerical promonarquista, incluyendo una cl\u00e1usula que los blindara frente a futuras medidas de represi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de convencerlo para el republicanismo, el libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar opinaba de Jim\u00e9nez de Enciso que \u201c\u2026Sirvi\u00f3 a su rey haciendo atrocidades en Colombia, siendo el criminal autor de toda la sangre que corri\u00f3 en su momento en Pasto y el Cauca\u201d. Dijo que era un hombre abominable e indigno ministro de una religi\u00f3n de paz y que la humanidad deb\u00eda proscribirlo, adem\u00e1s de ser hip\u00f3crita y sin fe\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos historiadores oficiales opinan que la transformaci\u00f3n pol\u00edtica de este recalcitrante obispo espa\u00f1ol se produjo a partir de las cartas que le fueron enviadas por Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Antonio Jos\u00e9 de Sucre, tratando de convencerlo en primer lugar del respeto de la nueva rep\u00fablica por la religi\u00f3n cat\u00f3lica y segundo, en la importancia de recurrir a la espiritualidad religiosa para acabar de meter en raz\u00f3n a la dem\u00e1s poblaci\u00f3n rebelde de aceptar el nuevo estado, mientras que otros no alineados al oficialismo, m\u00e1s independientes e incluso neutrales, creen que el prelado present\u00eda el declive final del poder mon\u00e1rquico, la desaparici\u00f3n de la Nueva Granada y la consolidaci\u00f3n del republicanismo que tanto despreci\u00f3 y combati\u00f3. Eso lo hac\u00eda pensar en retornar a su natal M\u00e1laga, terminar en alg\u00fan claustro religioso, o en uso de un buen retiro con las riquezas acumuladas en Am\u00e9rica. No hay que olvidar que de su propio patrimonio financi\u00f3 armas, alimentos y ropas para el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libertador, desde Popay\u00e1n le escribi\u00f3 al obispo una misiva cargada de lisonjer\u00edas, argumentos pol\u00edticos y religiosos h\u00e1bilmente hilvanados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este mismo contexto, otros historiadores sostienen que la firma del tratado de Berruecos tambi\u00e9n incidi\u00f3 en el cambio de actitud del obispo Jim\u00e9nez de Enciso, considerando que se present\u00f3 como mediador entre su feligres\u00eda y los vencedores, antes de que estos entraran a Pasto, envi\u00e1ndole anticipadamente una carta a Bol\u00edvar con su provisor Jos\u00e9 Mar\u00eda Grueso y su secretario privado Li\u00f1\u00e1n y Haro, en la que no solo ofrec\u00eda sus respetos y aceptaba sumisi\u00f3n sino que saliendo del pa\u00eds con su permiso pon\u00eda a disposici\u00f3n sus servicios diplom\u00e1ticos en favor de la rep\u00fablica. Esta la sorprendente misiva en la que ya se insinuaba la intenci\u00f3n republicana:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar, sin duda, detect\u00f3 un debilitamiento religioso y pol\u00edtico del recio prelado espa\u00f1ol, entonces recurriendo a la astucia y a la finura de h\u00e1bil pluma acab\u00f3 por doblar el templado realismo de Jim\u00e9nez de Enciso. El obispo Jim\u00e9nez de Enciso cedi\u00f3 a las pretensiones del Libertador y reconoci\u00f3 el enorme poder de convencimiento expresado por este en t\u00e9rminos tan claros, precisos y contundentes.\u00a0(Apartes del libro de investigaci\u00f3n y recopilaci\u00f3n hist\u00f3rica \u201cAgualongo, falsedad hist\u00f3rica\u201d).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus tantos tropiezos ponen en duda sus conocimientos y capacidades como estratega, al igual que su trayectoria como un gran militar Por:\u00a0Isidoro Medina Pati\u00f1o Personajes como la Loca Margarita, el Bobo del Tranv\u00eda, el Artista Colombiano, el Doctor Goyeneche y el Historiador de la Calle, entre otros, son ejemplos del folclor urbano y temas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":35753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-35750","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfAgust\u00edn Agualongo, una falsedad hist\u00f3rica? 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