{"id":48911,"date":"2020-11-28T20:52:45","date_gmt":"2020-11-29T01:52:45","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=48911"},"modified":"2020-11-28T20:55:34","modified_gmt":"2020-11-29T01:55:34","slug":"la-oralidad-negra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/","title":{"rendered":"La oralidad negra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La primera muestra de la oralidad negra en el Pacifico sur se da con la narraci\u00f3n de rituales, leyendas, cuentos, d\u00e9cimas, entre otros. La segunda se\u00f1al es la forma de conversar entre los interlocutores que son miembros de su misma etnia y familia, en los momentos alrededor del fuego del hogar, en las largas jornadas de pesca en el mar, y en el duro trabajo en la selva profunda. La tercera manifestaci\u00f3n es el habla popular, en la que se usan expresiones propias del litoral para comunicarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alabao (Ritual)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hago aqu\u00ed guardado en un caj\u00f3n de madera colocado encima de la mesa, mientras\u00a0escucho que a mi \u00faltima mujer la est\u00e1 enamorando en la cocina el malnacido de mi compadre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY, a la vez oigo que entre mis dos mejores amigos est\u00e1n dirimiendo una deuda por que uno\u00a0de ellos dice que la mand\u00f3 a pagar conmigo, y al final percibo como mi segunda mujer en su\u00a0borrachera les dice a todos los familiares y vecinos que yo era malo para el catre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que me est\u00e1n velando porque presumen que estoy muerto, y han colocado medio vaso\u00a0de agua para que calme la sed en mi viaje eterno. Esto se dio despu\u00e9s de recorrer el monte y \u00a0visitar a mis tres mujeres, de reconocer a los veinte hijos que tuve con ellas, y beber en cada\u00a0parada un botell\u00f3n de ron. Al terminar este periplo conyugal todos creyeron que estaba\u00a0muerto y lleg\u00f3 a mis o\u00eddos que mi \u00faltima mujer pens\u00f3 que me hab\u00eda ido de este mundo, me encerr\u00f3 en esta caja mortuoria, y de alebrestada me prepar\u00f3 un alabao.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora trato de recordar c\u00f3mo empez\u00f3 la celebraci\u00f3n de este ritual: Primero me lavaron el\u00a0barro que tra\u00eda impregnado en la ropa, luego me ba\u00f1aron con sahumerio, enseguida me\u00a0enjuagaron la boca con yedra, y con el zumo de \u00e9sta me untaron todo el cuerpo para que no\u00a0hediera durante el tiempo que iba a durar el lloro. Y yo no quer\u00eda sentir a mis tres mujeres\u00a0juntas porque se armaba la del diablo; tuve que esperar que llegaran con la recua de hijos, las\u00a0libras de caf\u00e9, cigarrillos y ron para ofrecer a los asistentes, y hasta trajeron cerdo para la\u00a0\u00faltima noche; toda esta parafernalia para que &lt;&lt;Dios me saque las penas&gt;&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPenas de qu\u00e9?, si lo que tengo es rabia por tenerme aqu\u00ed acostado con el vestido de pa\u00f1o\u00a0que hab\u00eda guardado para la fiesta del Nazareno de Pay\u00e1n; y m\u00e1s bronca aun la que me da \u00a0porque a los zapatos que no me hab\u00eda estrenado les abrieron unos huecos para que pudieran\u00a0respirar los juanetes que poseo. De haberlo sabido no me las hubiera dado de difunto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Difuntos es que van a quedar cuando me vean levantar de este caj\u00f3n, despu\u00e9s de haberme\u00a0rezado, cantado, llorado, y bebido tres d\u00edas completos. A la primera que voy a zarandear es\u00a0a mi segunda mujer por levantar falsos testimonios, y sobre todo por ponerme de burla en la\u00a0boca de los parientes. Dizque soy malo para el catre, y \u00bfno ve los veinte muchachos que les\u00a0engendr\u00e9? A los amigos de la deuda los dejo que se sigan peleando, pero al que no lo perdono\u00a0es a mi compadre, mi compadrito del alma. \u00bfC\u00f3mo se le ocurre enamorar a mi \u00faltima esposa?,\u00a0ha debido esperar a que me echaran al hueco bajo tres capas de tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tierra es la que va a comer toda esta caterva de descarados. Nunca se hab\u00eda visto que un\u00a0alabao durara m\u00e1s de dos d\u00edas, y ya se han gastado tres. Es el colmo de la pesadez. Ya me\u00a0voy a levantar para que ahora si lloren de verdad, y no fingidos por un trago de ron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Coger\u00e9 mi machete, perseguir\u00e9 a mi compadre si es posible hasta la selva profunda, y cuando\u00a0lo atrape le dar\u00e9 machetazo limpio, lo traer\u00e9 al pueblo, alegar\u00e9 que todo fue producto de la ira e intenso dolor, pagar\u00e9 la celebraci\u00f3n de su velorio, todo esto, despu\u00e9s de levantarme de la catalepsia en que me ha mantenido durante este tiempo la intoxicaci\u00f3n que me produjo\u00a0el exceso de ron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa Negra Linda Camar\u00e1 (Leyenda)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta la leyenda, que en el pueblo hubo una negra hermosa \u201ccon dos chontaduros de caucho que le cimbraban en el pecho, y sonrisa perlada de tagua\u201d, cuyo sino fue la desgracia en el amor, por haber invocado sus padres a la diosa Oshun de la Santer\u00eda, para que la ni\u00f1a naciera bella, y no fea como el bemb\u00f3n de su hermano mayor.<br \/>\nA Oshun no le gust\u00f3 la actitud de los padres, dado que ella como diosa de la fecundidad, el amor, y la belleza, era la \u00fanica que decid\u00eda la fisonom\u00eda de los dem\u00e1s seres terrenales, y no necesitaba que la invocaran para esos menesteres. Sin embargo, quiso perdonarles la osad\u00eda, y mand\u00f3 a este mundo a esa hermosura del monte soberano. Los padres sab\u00edan, que cuando Oshun re\u00eda auguraba una desgracia, as\u00ed que evitaron que cualquier hombre se le acercara a cortejarla hasta que no fuera una se\u00f1orita.<br \/>\nEl pueblo estaba cerca de las riquezas del mar, del rio y del monte. A los a\u00f1os, corri\u00f3 por todos los confines, el mensaje de que Tomasa estaba en \u201cla edad de merecer\u201d. Entonces, aparecieron cientos de pretendientes, de los cuales solo quedaron: un pescador, un agricultor, y un minero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cada uno se le dio la oportunidad de mostrar sus mejores galas, y fue as\u00ed como se presentaron ante los futuros suegros:<br \/>\n-Yo soy Antonio, pescador de oficio, tengo mi potrillo y mi atarraya. Todas las ma\u00f1anas a las cinco me voy al mar abierto y al declinar el d\u00eda traigo el producido de mi pesca, lo vendo en la galer\u00eda, y sepan que todos los d\u00edas dispondr\u00e9 de dinero para satisfacer a la se\u00f1orita Tomasa.<br \/>\n-Me llamo Francisco, poseo mi parcela cultivada con tagua. Vendo cada semana mis tres quintales de semillas, y no me faltar\u00e1 la plata con lo que dar\u00e9 buena vida a su hija.<br \/>\n-Me presento, soy Jos\u00e9, el due\u00f1o de la mina de oro, les traigo a regalar tres cadenas para que vean que la plata y el oro me sobran, y no muestro m\u00e1s cosas porque la primera impresi\u00f3n es lo que vale, para tranquilidad de todos ustedes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres de Tomasa volvieron a invocar a Oshun para que su hija tomara la mejor decisi\u00f3n en ese entuerto amoroso. La diosa que representaba la lucha por la vida, y era la due\u00f1a del r\u00edo y del mar, les recomend\u00f3 que averiguaran sobre el presente sentimental de cada uno, porque ya sab\u00eda que el pescador y el minero eran enamorados de varias mujeres a la vez, y que los agricultores hac\u00edan trabajar mucho a la esposa, y no le compraban ni ropa.<br \/>\nTambi\u00e9n, la diosa sugiri\u00f3 que les hicieran la prueba de valent\u00eda y fidelidad. Al pescador lo retaron que trajera la concha de n\u00e1car m\u00e1s hermosa de la mar, parecida a la que sirvi\u00f3 de cuna a Oshun. Al agricultor le pidieron conseguir la semilla de tagua m\u00e1s blanca que el armi\u00f1o, y al minero le solicitaron un brazalete de oro que jam\u00e1s se hubiese visto en el pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada pretendiente trat\u00f3 de cumplir con la responsabilidad asignada: el pescador sali\u00f3 a la faena una madrugada y jam\u00e1s regres\u00f3, y todos en el pueblo comentaron: \u201cel mar da y quita\u201d. El agricultor que estaba borracho, se hizo presente solo con un quintal del marfil vegetal, porque antes hab\u00eda dejado dos quintales en la casa comercial y se los hab\u00edan pagado con guarapo y dormida en el desembarcadero; todos en el pueblo exclamaron \u201cpara beber si tiene\u201d. Al final, el minero no pudo volver, porque las tres mujeres que tenia se dieron cuenta de sus intenciones con Tomasa, y le hicieron bilongo con un brebaje de pild\u00e9 y amansa guapa, para que se olvidara de esa negra linda camar\u00e1 que lo ten\u00eda loco, tan loco que ya se hab\u00eda hecho forrar con oro los dientes del frente. En el pueblo todos murmuraron \u201cel oro no es para la gente de mala voluntad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descontentos, los padres decidieron enviar a su hija a la capital, a casa de sus t\u00edos, quienes se hab\u00edan ido a vivir all\u00e1 a ra\u00edz del incendio que casi acaba con el pueblo. Tomasa, que hab\u00eda nacido con el atributo de conquistar con su belleza a cualquier hombre, triunf\u00f3 en la capital como modelo y presentadora de televisi\u00f3n, pero no encontr\u00f3 el amor, a pesar de que le llovieron muchos pretendientes.<br \/>\nDesesperada por esta situaci\u00f3n, regres\u00f3 al pueblo, para ver si invocando a Oshun se le endulzaba la vida. Una tarde, se meti\u00f3 en el r\u00edo hasta que las \u00faltimas burbujas de su aliento llegaron a la superficie, y no volvi\u00f3 a salir. Cuentan los pescadores que cuando les coge la noche en el sitio donde confluye el r\u00edo con el mar, se oye el llanto de Oshun, porque Tomasa y Antonio conviven en la profundidad, y se convirtieron en Orishas\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ombligado (Cuento)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda que Cipriano Castillo se fue a vivir con su prima Ernestina, todos en la vereda Dosquebradas pronosticaron que alguna maldici\u00f3n les iba a caer. A los nueve meses de estar conviviendo, la esposa, dio a luz a un robusto ni\u00f1o, que para asombro de la partera apareci\u00f3 con una protuberancia en el ombligo. Asustada, la partera record\u00f3 c\u00f3mo el or\u00e1culo popular hab\u00eda acertado en el vaticinio. De manera r\u00e1pida, Cipriano tom\u00f3 la placenta y el cord\u00f3n umbilical, y los enterr\u00f3 debajo de la ra\u00edz de la palma de naid\u00ec, que tiempo atr\u00e1s hab\u00edan escogido, siguiendo el ritual de sus ancestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los veinti\u00fan d\u00edas, Ernestina se preocup\u00f3 porque al beb\u00e9 nada que se le ca\u00eda el mu\u00f1\u00f3n. Entonces, hizo llamar a la partera para que ejecutara la segunda parte de la ombligada. De manera diligente ella atendi\u00f3 el llamado, y enseguida mand\u00f3 a buscar con Cipriano y sus vecinos una telara\u00f1a de tar\u00e1ntula, que utilizar\u00eda para desinfectar la cicatriz con su polvo molido, y dar un masaje curativo para su bienestar y alejarle los maleficios. Tambi\u00e9n, pidi\u00f3 que le trajeran el animal cuyas cualidades aguerridas forjaran en un futuro el car\u00e1cter al reci\u00e9n nacido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo estaba dado para que las cosas no salieran bien. Al rito le trajeron telara\u00f1a de ar\u00e1cnido dom\u00e9stico, porque les dio miedo que los picara la tar\u00e1ntula, y como no encontraron en el monte al puma, le presentaron un burro. Con todos los diablos adentro, no solo por las perversas consecuencias para el ni\u00f1o, sino para la credibilidad de ella en la comunidad, la partera punz\u00f3 con una aguja de tejer el ombligo, pero el bulto carnoso no disminuy\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su infancia, Cr\u00edspulo Castillo no tuvo problemas para cubrir el cart\u00edlago pegado a su barriga, puesto que la mam\u00e1 lo fajaba con abundantes vendas. Los inconvenientes empezaron en plena juventud, cuando vieron que el muchacho no estaba crecido lo suficiente para su edad, y adem\u00e1s se le hab\u00eda despertado la pasi\u00f3n por la vecina Teodomira, quien no solo era acuerpada, sino que m\u00e1s alta que \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que salieron a bailar, Cr\u00edspulo tom\u00f3 sus precauciones; solo echaba pasos de lejos sin acercarse a ella; pero el mundo se le vino encima, cuando al calor de los tragos, Teodomira lo invit\u00f3 a bailar un bolero de Daniel Santos. Al ritmo del primer amacice, ella palp\u00f3 que su parejo estaba bien dotado, pero de una manera particular, puesto que sent\u00eda como punzadas que le sub\u00edan hasta la zona p\u00e9lvica, caus\u00e1ndole un malestar inusitado. Fue cuando, ella enojada le dio una cachetada por atrevido, y le pidi\u00f3 explicaci\u00f3n por tama\u00f1a desmesura. Apenado, Cr\u00edspulo no musit\u00f3 palabra alguna, se retir\u00f3 del baile, y nunca m\u00e1s la volvi\u00f3 a cortejar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejado de las mujeres, Cr\u00edspulo se dedic\u00f3 al estudio por completo, e ingres\u00f3 a la Universidad en el pa\u00eds vecino, con el fin de encontrar cura para su deformidad con los conocimientos adquiridos; con tan mala fortuna que no pudo pasar del primer semestre de Medicina, a pesar de, haber intentado culminar con \u00e9xito, y tuvo que desechar cualquier prop\u00f3sito de estudios profesionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preocupados los padres por la racha de mala suerte de su hijo, trataron de encontrar la raz\u00f3n para tanta desventura.\u00a0Acudieron a los servicios de la partera que ya estaba muy anciana, y ella les record\u00f3 el momento del nacimiento del ni\u00f1o, y las ombligadas que hizo. Coment\u00f3 con detalles lo de la maldici\u00f3n; les dijo que todo lo que sembraran en su parcela no lo cosechar\u00edan; que el mu\u00f1\u00f3n acompa\u00f1ar\u00eda a Cr\u00edspulo toda la vida, y que el joven era bruto por aparecer aquel d\u00eda su pap\u00e1 Cipriano con un burro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La suerte de Cr\u00ecspulo ten\u00eda que cambiar de alguna manera, Por esos d\u00edas, en la vereda Dosquebradas se presentaba un circo ambulante de mala muerte, cuyo especialidad era la de presentar los fen\u00f3menos humanos como el hombre cangrejo, el acr\u00f3bata sin piernas, el joven de las dos cabezas, el ni\u00f1o con cara de perro, y el favorito del p\u00fablico que era la mujer fornida, quien con el trasero paraba las enormes balas de goma disparadas desde el ca\u00f1\u00f3n de aire comprimido, debido a que en la funci\u00f3n de hac\u00eda varias semanas, el hombre bala al ser expulsado por el ca\u00f1\u00f3n, se hab\u00eda fracturado las costillas al aterrizar en la alberca vac\u00eda, que no hab\u00eda sido llenada con el agua respectiva por descuido del ayudante de patios del circo.<br \/>\nAl enterarse del fen\u00f3meno del ombligo de Cr\u00ecspulo, el due\u00f1o del circo lo convid\u00f3 a hacer parte del espect\u00e1culo. Como no conoc\u00eda otra forma de ganarse la vida, y no estaba\u00a0contento con su d\u00eda a d\u00eda, Cr\u00ecspulo acept\u00f3 el empleo, sin saber que su secreto se iba a descubrir, y que los asistentes a la funci\u00f3n lo iban a mirar con horror y hasta con cierto temor. La noche de su debut, el presentador oficial lo anunci\u00f3 as\u00ed: \u201cSe\u00f1oras y se\u00f1ores vean lo que deber\u00eda quedar oculto y secreto, pero que el destino lo ha obligado a hacerlo. Estimado p\u00fablico, observen la miseria ajena que forma parte del gusto interno de la gente como ustedes que no la sufren. Con ustedes, el hombre con el ombligo m\u00e1s grande del mundo\u2026&#8221;<br \/>\nCon el torso desnudo y la cabeza encapuchada, Crispulo apareci\u00f3 en la pista, y el presentador invito a tres espectadores para lanzar argollas de pl\u00e1stico y enchoclar en su alargado pupo. Las primeras funciones las aguant\u00f3 porque nadie logr\u00f3 acertar la metida de las argollas, a pesar de los moretones provocados por los golpes recibidos. Pero el espect\u00e1culo se acab\u00f3 aquel fin de semana, que un obeso practicante del juego de sapo dio en el blanco, y lo condicionaron a soplar el ombligo de Crispulo para recibir el premio. Era demasiada ignominia para el artista, adem\u00e1s que el p\u00fablico exigi\u00f3 que le quitaran la capucha. Enseguida, Crispulo, raudo se puso la camisa, pidi\u00f3 el dinero por los servicios prestados, y se march\u00f3 a la parcela que le hab\u00edan regalado sus ancianos padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de los a\u00f1os, Cr\u00edspulo muri\u00f3 cuando un falso Cirujano Pl\u00e1stico y Reconstructivo que andaba en la brigada de salud municipal por la vereda Dosquebradas, y solo rebanaba tetas y colas al por mayor y al detal, le arranc\u00f3 de un tajo la protuberancia carnosa, y no pudo detener el chorro de sangre que le brot\u00f3 en grandes cantidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de su entierro, cuentan los vecinos que, en la parcela de Cipriano y Ernestina, a la palma de naid\u00ec le florecieron cinco racimos de la pepa morada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera muestra de la oralidad negra en el Pacifico sur se da con la narraci\u00f3n de rituales, leyendas, cuentos, d\u00e9cimas, entre otros. La segunda se\u00f1al es la forma de conversar entre los interlocutores que son miembros de su misma etnia y familia, en los momentos alrededor del fuego del hogar, en las largas jornadas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":91,"featured_media":48912,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-48911","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pacifico"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La oralidad negra | P\u00e1gina10<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La oralidad negra | P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La primera muestra de la oralidad negra en el Pacifico sur se da con la narraci\u00f3n de rituales, leyendas, cuentos, d\u00e9cimas, entre otros. La segunda se\u00f1al es la forma de conversar entre los interlocutores que son miembros de su misma etnia y familia, en los momentos alrededor del fuego del hogar, en las largas jornadas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-11-29T01:52:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-11-29T01:55:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"960\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"640\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Oscar Seidel\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Oscar Seidel\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\"},\"author\":{\"name\":\"Oscar Seidel\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2\"},\"headline\":\"La oralidad negra\",\"datePublished\":\"2020-11-29T01:52:45+00:00\",\"dateModified\":\"2020-11-29T01:55:34+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\"},\"wordCount\":2774,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg\",\"articleSection\":[\"Pac\u00edfico\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\",\"name\":\"La oralidad negra | P\u00e1gina10\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg\",\"datePublished\":\"2020-11-29T01:52:45+00:00\",\"dateModified\":\"2020-11-29T01:55:34+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg\",\"width\":960,\"height\":640},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La oralidad negra\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"description\":\"Peri\u00f3dico Regional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"width\":1280,\"height\":720,\"caption\":\"P\u00e1gina10\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\",\"https:\/\/x.com\/Pag10com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/\",\"https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2\",\"name\":\"Oscar Seidel\",\"description\":\"Naci\u00f3 en 1952, en Tumaco. Nari\u00f1o. Colombia.Bachiller del Liceo de Bachillerato de la Universidad de Nari\u00f1o en Pasto, 1970. Ingeniero Industrial de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, 1977. Especialista en Finanzas de la Universidad EAFIT en Medell\u00edn, 1981. Medalla a la Excelencia Mejor Alumno del Liceo Nacional Max Seidel de Tumaco, 1968. Mejor Ejecutivo del A\u00f1o C\u00e1mara Junior de Colombia Cap\u00edtulo Buenaventura, 1986. Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n de Escritores del Pacifico Colombiano-Fuespacol, 2016-2018. Autor de los libros \u201cEn el mar de sus recuerdos\u201d (Cuentos.2016), \u201cMax Seidel El Pedagogo Alem\u00e1n\u201d (Biografia.2017), \u201cEl dulce olor de Puerto Perla\u201d (Novela.2018), y \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo me persigues?\u201d (Novela.2019). Coautor de los libros \u201cQue todo el mundo te cante\u201d (Relatos.2016) y \u201c100 palabras\u201d (Minicuentos.2017) Seidel figura en las antolog\u00edas de Microrrelatos del Tercer Concurso Comunidad Literaria de Microrrelato de Misterio Versos Compartidos de Montevideo, Uruguay, (2017); Concurso Microrrelatos de Terror Revista bimensual \u201cLa sirena varada\u201d. M\u00e9xico, (2017); en el IV Concurso de Microrrelatos \u201cSensaciones y Sentidos\u201d (2017), y en el I Concurso de Microrrelatos \u201cMicroAtardeceres\u201d (2018). Diversidad Literaria. Madrid, Espa\u00f1a; IV concurso Microrrelatos de Microterror (2018) Diversidad Literaria Madrid, Espa\u00f1a, y en \u201cLa marea literaria del Pacifico\u201d (Relatos.2018). Finalista del VIII Certamen Literario Canyada D\u2019art, (2017), Genero Microrrelato. (Espa\u00f1a), y en el XII Concurso de Microrrelatos Moleskin. Madrid. Espa\u00f1a (2.018) y el XIV Concurso de Relatos de Viajes y Derechos Humanos de Molesqu\u00edn en Madrid. Espa\u00f1a (2.019). Sus cuentos y relatos han sido publicados en El Magaz\u00edn del Espectador, Las Artes del Diario de Pereira; Letralia tierra de letras; Eku\u00f2reo; Escritores.org, y P\u00e1gina 10 entre otras. La Fundaci\u00f3n C\u00e9sar Egido Serrano, y el Museo de la Palabra, de Madrid. Espa\u00f1a, lo nombraron Embajador del idioma espa\u00f1ol de su pa\u00eds en el mundo, en el 2018\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/oscarseidel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La oralidad negra | P\u00e1gina10","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La oralidad negra | P\u00e1gina10","og_description":"La primera muestra de la oralidad negra en el Pacifico sur se da con la narraci\u00f3n de rituales, leyendas, cuentos, d\u00e9cimas, entre otros. La segunda se\u00f1al es la forma de conversar entre los interlocutores que son miembros de su misma etnia y familia, en los momentos alrededor del fuego del hogar, en las largas jornadas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/","og_site_name":"P\u00e1gina10","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","article_published_time":"2020-11-29T01:52:45+00:00","article_modified_time":"2020-11-29T01:55:34+00:00","og_image":[{"width":960,"height":640,"url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Oscar Seidel","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Pag10com","twitter_site":"@Pag10com","twitter_misc":{"Escrito por":"Oscar Seidel","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/"},"author":{"name":"Oscar Seidel","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2"},"headline":"La oralidad negra","datePublished":"2020-11-29T01:52:45+00:00","dateModified":"2020-11-29T01:55:34+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/"},"wordCount":2774,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg","articleSection":["Pac\u00edfico"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/","name":"La oralidad negra | P\u00e1gina10","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg","datePublished":"2020-11-29T01:52:45+00:00","dateModified":"2020-11-29T01:55:34+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#primaryimage","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10942491_846360452098169_7264763068374663806_n.jpg","width":960,"height":640},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-oralidad-negra\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pagina10.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La oralidad negra"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","name":"P\u00e1gina10","description":"Peri\u00f3dico Regional","publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization","name":"P\u00e1gina10","alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","width":1280,"height":720,"caption":"P\u00e1gina10"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","https:\/\/x.com\/Pag10com","https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/","https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10","https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2","name":"Oscar Seidel","description":"Naci\u00f3 en 1952, en Tumaco. Nari\u00f1o. Colombia.Bachiller del Liceo de Bachillerato de la Universidad de Nari\u00f1o en Pasto, 1970. Ingeniero Industrial de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, 1977. Especialista en Finanzas de la Universidad EAFIT en Medell\u00edn, 1981. Medalla a la Excelencia Mejor Alumno del Liceo Nacional Max Seidel de Tumaco, 1968. Mejor Ejecutivo del A\u00f1o C\u00e1mara Junior de Colombia Cap\u00edtulo Buenaventura, 1986. Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n de Escritores del Pacifico Colombiano-Fuespacol, 2016-2018. Autor de los libros \u201cEn el mar de sus recuerdos\u201d (Cuentos.2016), \u201cMax Seidel El Pedagogo Alem\u00e1n\u201d (Biografia.2017), \u201cEl dulce olor de Puerto Perla\u201d (Novela.2018), y \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo me persigues?\u201d (Novela.2019). Coautor de los libros \u201cQue todo el mundo te cante\u201d (Relatos.2016) y \u201c100 palabras\u201d (Minicuentos.2017) Seidel figura en las antolog\u00edas de Microrrelatos del Tercer Concurso Comunidad Literaria de Microrrelato de Misterio Versos Compartidos de Montevideo, Uruguay, (2017); Concurso Microrrelatos de Terror Revista bimensual \u201cLa sirena varada\u201d. M\u00e9xico, (2017); en el IV Concurso de Microrrelatos \u201cSensaciones y Sentidos\u201d (2017), y en el I Concurso de Microrrelatos \u201cMicroAtardeceres\u201d (2018). Diversidad Literaria. Madrid, Espa\u00f1a; IV concurso Microrrelatos de Microterror (2018) Diversidad Literaria Madrid, Espa\u00f1a, y en \u201cLa marea literaria del Pacifico\u201d (Relatos.2018). Finalista del VIII Certamen Literario Canyada D\u2019art, (2017), Genero Microrrelato. (Espa\u00f1a), y en el XII Concurso de Microrrelatos Moleskin. Madrid. Espa\u00f1a (2.018) y el XIV Concurso de Relatos de Viajes y Derechos Humanos de Molesqu\u00edn en Madrid. Espa\u00f1a (2.019). Sus cuentos y relatos han sido publicados en El Magaz\u00edn del Espectador, Las Artes del Diario de Pereira; Letralia tierra de letras; Eku\u00f2reo; Escritores.org, y P\u00e1gina 10 entre otras. La Fundaci\u00f3n C\u00e9sar Egido Serrano, y el Museo de la Palabra, de Madrid. Espa\u00f1a, lo nombraron Embajador del idioma espa\u00f1ol de su pa\u00eds en el mundo, en el 2018","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/oscarseidel\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/91"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48911"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48911\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48914,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48911\/revisions\/48914"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}