{"id":63685,"date":"2022-12-23T17:28:29","date_gmt":"2022-12-23T22:28:29","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=63685"},"modified":"2022-12-23T17:28:29","modified_gmt":"2022-12-23T22:28:29","slug":"bicentenario-de-una-navidad-tragica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/bicentenario-de-una-navidad-tragica\/","title":{"rendered":"Bicentenario de una navidad tr\u00e1gica"},"content":{"rendered":"<p>Por Jorge Luis Piedrahita Pazmi\u00f1o<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las capitulaciones de Berruecos, de 6 de junio de 1822 y el tratado firmado en Pasto dos d\u00edas despu\u00e9s, en los que la corona espa\u00f1ola se rinde ante la espada independentista, es secuencia de todo un proceso de consolidaci\u00f3n jur\u00eddica en el \u00e1rea internacional, que tiene en el Libertador su ide\u00f3logo, su h\u00e1bil estratega y ejecutor principal. Diferente al armisticio que firm\u00f3 con Morillo en Santa Ana en noviembre de 1820, cuando se regulariz\u00f2 la guerra de pa\u00eds a pa\u00eds y que constituy\u00f3 colosal triunfo diplom\u00e1tico para la Colombia bolivariana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de las capitulaciones de Berruecos \u2013por lo de Bombon\u00e0 y Pichincha- el Libertador comienza su estrategia conciliadora con los factores reales del poder pastuso. Seduce exitosamente al episcopado y al cabildo comprometi\u00e9ndose lealmente a respetarles sus privilegios y canonj\u00edas. De suyo, el notablato rindi\u00f3 sus armas ante el nuevo dispensador del imaginario pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No as\u00ed los indios y dem\u00e1s sectores populares que disintieron de inmediato y produjeron la primera sublevaci\u00f3n el 28 de octubre de 1822 comandada por el coronel espa\u00f1ol Benito Remigio Boves. El feroz aunque cobarde secuaz no olvid\u00f3 cortejar a los ind\u00edgenas suspendiendo el cobro del tributo y traslad\u00e0ndoselo a las clases acaudaladas. Ten\u00eda claro el valor estrat\u00e9gico de la confrontaci\u00f3n de clases en una sociedad polarizada como la pastusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La provincia de los Pastos, \u201ctradicional refugio de patriotas\u201d -como lo reconoci\u00f2 el decano de los historiadores Jos\u00e9 Manuel Restrepo as\u00ed como tambi\u00e9n Arturo Uslar Pietri en su biograf\u00eda de Sim\u00f2n Rodr\u00ecguez, am\u00e9n de Guti\u00e9rrez Ramos- fue devastada por los realistas: todos los hombres \u00fatiles para las armas fueron reclutados, se recogieron cuantas armas se pudo conseguir, y otros varios efectos de valor que pasaron al lado septentrional del Gu\u00e0itara\u201d (Jose Manuel Restrepo, Historia de la Revoluci\u00f3n, Tomo IV, p. 419)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya de Teniente Coronel, cuatro meses despu\u00e9s del armisticio de Berruecos, firmado el 6 de junio, Agualongo declara su jurada rebeld\u00eda a la independencia que en Pasto hab\u00eda mostrado las m\u00e1s sanguinarias e inicuas represalias. Recu\u00e9rdese las sombr\u00edas navidades de ese a\u00f1o y enti\u00e9ndase entonces c\u00f3mo el ej\u00e9rcito sup\u00e9rstite de Fernando VII se nutr\u00eda de entristecidos y enlutados pastusos.\u00a0\u00a0Pero esa ser\u00e1 precisamente la hora del capit\u00e1n pastuso que se revelar\u00e1 a partir de esa capitulaci\u00f3n en toda la descomunal e ins\u00f3lita intensidad de su extra\u00f1a e incomprendida tragedia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boves, soldado de Aymerich, llegado con Murgue\u00f3n, y salido de Venezuela; no tiene t\u00edtulos ni partes militares, y poco le importan, cae en Pichincha, de all\u00e1 se fuga. Viene a heredar la mortuoria de S\u00e1mano y de don Basilio Garc\u00eda, creando su propio gobierno y su propia doctrina de Dios y Rey.\u00a0Se echa a la lucha, pasa el Gu\u00e1itara y se le abalanza al coronel Antonio Obando y pronto domina desde Tulc\u00e1n hasta el Juanamb\u00fa. Pero para la navidad nefanda es el gran ausente, el m\u00e1ximo traidor y pr\u00f3fugo por Mocoa y por el Amazonas se evapora de la tragedia que \u00e9l mismo provoc\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue la segunda \u00e9poca de la participaci\u00f3n ind\u00edgena en las luchas contraindependentistas. Su balance es deplorable en tanto como toda guerra dej\u00f3 sangre, dolor y l\u00e1grimas. Quiz\u00e1s desde un punto de vista l\u00fadico pueda decirse que porfiaron por perpetuar su lealtad a la inc\u00f3gnita monarqu\u00eda, mantener sus tierras comunales, cofrad\u00edas, ritos, fiestas religiosas, usos y costumbres tradicionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro documento que demuestra la firme intenci\u00f3n del Libertador de lograr la paz para nuestros pueblos, aplicando el derecho internacional, es el oficio que dirige al comandante general de la segunda divisi\u00f3n espa\u00f1ola del sur, coronel Don Basilio Garc\u00eda, de fecha mayo 29 de 1822, desde el cuartel general de Trapiche, y que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Tengo la satisfacci\u00f3n de incluir a V. S. una nota original del se\u00f1or secretario de Estado de Colombia, ciudadano Pedro Gual, por la cual se impondr\u00e1 V. S. del estado favorable en que se halla el gobierno espa\u00f1ol con respecto a la paz con los pueblos independientes de Am\u00e9rica. Tenemos las m\u00e1s fundadas esperanzas por todos los antecedentes muchas comunicaciones oficiales de que el gobierno espa\u00f1ol ha reconocido ya en este momento la independencia y la soberan\u00eda del gobierno de Colombia; y sin duda habr\u00e1n llegado ya los plenipotenciarios de Espa\u00f1a o algunos de los puertos de Colombia, dirigidos al sano objeto de concluir la paz. Yo creo que es una demencia cruel la continuaci\u00f3n de las hostilidades por esa parte. Por la nuestra es una necesidad que no podemos evitar, porque la permanencia de nuestras tropas en es de recursos, no nos permiten quedar en la inacci\u00f3n a esperar una muerte in\u00fatil pero infalible. As\u00ed se\u00f1or coronel, V. S. debe desechar todas las sugestiones de las personas mal aconsejadas que pretenden continuar esta lucha sanguinaria y feroz. Baste!, generosos nos mostramos con nuestros enemigos: tiempo es a\u00fan de evitar los torrentes de sangre que vamos a derramar, porque nuestro partido est\u00e1 tomado y no retrocederemos jam\u00e1s los que siempre hemos sabido triunfar o perecer. Yo insto a V. S. todav\u00eda, se\u00f1or coronel, a que oiga los acentos de la raz\u00f3n y de la justicia para que conjure la negra y terrible tempestad que va a descargarse sobre la infeliz Pasto; tempestad que arrojar\u00e1 m\u00e1s rayos, m\u00e1s fuegos y m\u00e1s estragos que todos los volcanes de los Andes, que con sus bocas infernales vomitan la muerte desde Pasto a Quito. Dios guarde a V. S. muchos a\u00f1os, Bol\u00edvar&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libertador habla de demencia cruel la continuaci\u00f3n de la guerra que la hace Espa\u00f1a en contra de nuestros pueblos. Como consecuencia de lo anterior vino el acta de ratificaci\u00f3n y capitulaci\u00f3n en Pasto el 8 de junio de 1822, en la que se otorga entre otras concesiones:\u00a0\u00a0\u201cArt\u00edculo sexto: Que as\u00ed como se garantizan las personas y bienes de la tropa veterana y vecinos de Pasto, \u00e9stos y todos los que existen en \u00e9l, aun cuando no sean nativos de all\u00ed, no podr\u00e1n ser destinados en ning\u00fan tiempo a cuerpos vivos, sino que se mantendr\u00e1n como hasta aqu\u00ed en clase de urbanos, sin que jam\u00e1s puedan salir de su territorio: que a los emigrados se les d\u00e9 su pasaporte para retirarse al seno de sus familias y que atendiendo a la pobreza de Pasto y a las grandes erogaciones que ha sufrido durante la guerra, sea exenta de toda pensi\u00f3n. Los vecinos de Pasto sean nativos o transe\u00fantes, ser\u00e1n tratados como los Colombia nos m\u00e1s favorecidos, y gozar\u00e1n de todos los derechos de los ciudadanos de la rep\u00fablica y llevar\u00e1n al mismo tiempo las cargas del Estado como los dem\u00e1s ciudadanos de la Rep\u00fablica. S. E. el Libertador, ofrece constituirse en protector de todos los vecinos del territorio capitulado. S. E. har\u00e1 conocer sus ben\u00e9ficas intenciones hacia los pastusos por una proclama particular, que ser\u00e1 tan firme y valedera como lo m\u00e1s sagrado. Los emigrados obtendr\u00e1n sus pasaportes para que se retiren al seno de sus familias. Articulo noveno: Que en caso de que S. E. el Libertador presidente tenga a bien ir a Pasto, espera que la trate con aquella consideraci\u00f3n propia de su car\u00e1cter humano, atendiendo a la miseria en que se halla. Concedido. S. E. el Libertador ofrece tratar a la ciudad de Pasto con la m\u00e1s grande benignidad y no le exigir\u00e1 el m\u00e1s leve sacrificio para el servicio del ej\u00e9rcito Libertador. La comisar\u00eda general pagar\u00e1 por su valor cuanto se necesite para continuar la marcha por el territorio de Pasto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triunfo de Pichincha hizo posible que Bol\u00edvar salvara las bre\u00f1as de Juanamb\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCapitul\u00f3 Pasto \u2013dice el ambate\u00f1o Pedro Ferm\u00edn Ceballos, en su acreditada \u201cHistoria del Ecuador\u201d\u2014y las\u00a0\u00a0tropas colombianas avanzaron a nuestro territorio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pastuso Bernardo Santander Eraso, tambi\u00e9n a favor de la victoria del Libertador, \u201cseg\u00fan convenio de captaciones\u201d (p.213)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gabriel Porras Tronconis en su torrencial investigaci\u00f3n \u201cCampa\u00f1as Bolivarianas de la Libertad\u201d, (Caracas, 1953) tambi\u00e9n vota la victoria bolivariana y prioriza el Bolet\u00edn de Bartolom\u00e9 Sal\u00f3m que hace el inventario de la proeza, a la que se ha referido recientemente el maestro Vicente P\u00e9rez Silva (\u201cP\u00e1gina 10\u201d)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio Basilio Garc\u00eda cuando escribi\u00f3 sus memorias en La Habana puntualiza en la carta que le puso a Mourgue\u00f3n el 9 de abril, \u201ctuve que abandonar las posiciones principales a las dos de la ma\u00f1ana, porque el enemigo se hab\u00eda introducido por mi flanco derecho arrollando las compa\u00f1\u00edas que guarnec\u00edan la altura de Bombon\u00e1 en t\u00e9rminos de que al anochecer ya ten\u00eda al enemigo de retaguardia, y qued\u00f3 en aquella madrugada el campo de batalla por los enemigos\u201d (p.306)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mal\u00e9volo Madariaga en su avinagrada elucubraci\u00f3n se obliga a reconocer: \u201cOcurri\u00f3 no obstante, que el nombre y la causa de Bolivar se salvaron por una coyuntura cuyo elemento principal fue la victoria alcanzada por Sucre en Pichincha (p. 299)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gilette Saurat, acad\u00e9mica francesa,\u00a0que pudo comprobar que ya en vida Bol\u00edvar fue v\u00edctima de la venal acusaci\u00f3n de aspirar a la tiran\u00eda, que sirvi\u00f3 de pretexto para hacerlo fracasar como hombre de estado, fracaso que favoreci\u00f3 el expansionismo de los Estados Unidos, la realizaci\u00f3n de su \u2018destino manifiesto\u2019, y que facilit\u00f3 la distorsi\u00f3n del de la Am\u00e9rica Latina, la cual a\u00fan no termina de sufrirlo, Saurat, en su afamada biograf\u00eda de \u201cBolivar el Libertador\u201d, precisa que \u201ct\u00e9cnicamente, la de Bombon\u00e1 puede considerarse como una victoria\u201d (p.456)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sim\u00f3n\u00a0\u00a0S. Harker tambi\u00e9n dice que Bombon\u00e1 fue un triunfo. (Credencial, enero 95, ps. 4,14, 15) Y el ecuatoriano Roberto Crespo Ordo\u00f1ez: \u201cMiradle tambi\u00e9n en su corcel\u00a0de\u00a0guerra, como una estatua sobre un pe\u00f1\u00f3n\u00a0de\u00a0Bombon\u00e1, abriendo paso a las huestes\u00a0del Sur, venciendo a sangre y fuego, la terquedad y resistencia realista\u00a0de\u00a0Pasto, para llegar al fin a la l\u00ednea ecuatorial y arribar a I\u00f1aquito, donde Sucre, el Vencedor\u00a0de\u00a0Pichincha lo recibi\u00f3, le ense\u00f1a\u00a0de\u00a0la\u00a0batalla\u00a0y le informa\u00a0del holocausto\u00a0de\u00a0Abd\u00f3n Calder\u00f3n, a quien resuelve glorificarle como lo hizo antes con Girardot y Ricaurte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mauricio Vargas Linares\u00a0destaca tambi\u00e9n que con esta\u00a0batalla\u00a0de\u00a0Bombon\u00e0 se\u00a0derrumb\u00f2 la puerta para atravesar hasta Quito (p. 221), \u201cpero el cuman\u00e9s que actuaba como intendente\u00a0del nuevo\u00a0departamento integrado a Colombia, y a los l\u00edderes republicanos quite\u00f1os que en 1809 hab\u00edan sido los primeros americanos en alzarse contra el gobierno espa\u00f1ol impuesto por Napole\u00f3n, acordaron reservar el gran festejo para la llegada\u00a0de\u00a0Bol\u00edvar quien ven\u00eda\u00a0de\u00a0golpear el 7\u00a0de\u00a0abril a los realistas y sus aliados pastusos en los campos\u00a0de\u00a0Bombon\u00e1. Los dos bandos chocaron a lo ancho\u00a0de\u00a0un rellano\u00a0de\u00a0la cordillera sobre la cordillera oriental\u00a0del cauce enca\u00f1onado\u00a0del Gu\u00e1itara, al oeste\u00a0de\u00a0Pasto, en una\u00a0batalla\u00a0en la que Bol\u00edvar perdi\u00f3 a 114 hombres y sum\u00f3 trescientos cincuenta y tantos heridos, pero garantiz\u00f3 que los realistas, que vieron morir a 50\u00a0de\u00a0sus efectivos, no pudieron acudir en ayuda\u00a0de\u00a0Aymerich para\u00a0defender a Quito ante el avance\u00a0de\u00a0Sucre\u00a0desde el Sur. El Libertador hab\u00eda sido el primero en loar la\u00a0\u00a0brillante ejecuci\u00f3n militar\u00a0de\u00a0su preferido en el Pichincha, pero\u00a0despu\u00e9s troc\u00f2 su orgullo paternal en celos. \u201cLa victoria\u00a0de\u00a0Bombon\u00e1 es mucho m\u00e1s bella que la\u00a0de\u00a0Pichincha\u201d, le escribi\u00f3 a Santander.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El canciller, historiador y tratadista Alfredo V\u00e0squez Carrizosa:\u00a0\u201cTom\u00f2 la ruta que conduce hacia Pasto atravesando el Juanamb\u00f9 donde encontr\u00f3 una resistencia enemiga y luego\u00a0de\u00a0librar los combates\u00a0del Gu\u00e1tara, vence en Bombon\u00e1 la primera\u00a0de\u00a0las grandes\u00a0batallas que sostendr\u00e1 en el largo y escarpado camino hac\u00eda\u00a0\u00a0El Cuzco, el \u00faltimo reducto\u00a0de\u00a0la fuerza espa\u00f1ola\u201d\u00a0\u00a0(\u201cEl poder presidencial en Colombia\u201d,Dobry Editores, 1978, p.45\u00a0)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo secunda el general Alvaro Valencia Tovar, estratega\u00a0de\u00a0m\u00e1s\u00a0de\u00a0cincuenta a\u00f1os a partir\u00a0de\u00a0Corea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma Academia Nari\u00f1ense pontifica que durante la colonia y las guerras de independencia Pasto siempre tuvo una conducta disidente, primero se levant\u00f3 contra las autoridades espa\u00f1olas, en la era de los comuneros; y luego, parad\u00f3jicamente\u00a0defendi\u00f3 la causa realista, pues se opuso al grito de independencia de Quito (1809) porque no estaba de acuerdo en reemplazar la soberan\u00eda del rey por la popular. Despu\u00e9s de derrotar al Precursor Antonio Nari\u00f1o, Pasto se mantuvo como ciudad realista. Su suerte cambi\u00f3 con el avance del ej\u00e9rcito libertador, comandado por Sim\u00f3n Bol\u00edvar, que en 1822 triunf\u00f3 en la batalla de Bombon\u00e1 sobre las milicias pastusas.\u00a0\u00a0Derrotado, el comandante Basilio Garc\u00eda suscribi\u00f3 en Berruecos las capitulaciones del 6 de junio, que significaron la liberaci\u00f3n de los territorios meridionales y la posibilidad de las tropas libertadoras de avanzar\u00a0al sur hacia Quito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bolivar continu\u00f3 su estrategia por la via diplom\u00e1tica. Ofici\u00f2 a Garc\u00eca para sondear su entrada a Pasto o cuando menos que le permitiera retirarse sin hostilidad. Lo primero le fue negado de plano por el Cabildo y lo segundo s\u00f2lo a medias. Retrocedi\u00f2 hasta El Trapiche en donde recibi\u00f3 el refuerzo enviado por Santander.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para fortuna de Bol\u00edvar en aquellos d\u00edas, en el mayo ecuatorial de 1822 los realistas sufrieron el desastre del Pichincha, y Quito cay\u00f3 en poder del Mariscal Sucre y del batall\u00f3n Magdalena comandado por el Coronel Jos\u00e8 Maria C\u00f2rdoba. Noticia infausta para Espa\u00f1a que primero la supo Basilio Garc\u00eca y por eso se apresur\u00f2 a aceptar la capitulaci\u00f3n propuesta por Bolivar. La rendici\u00f2n de Aymerich inclu\u00eca tambi\u00e9n la del territorio de Pasto. As\u00ec que la batalla del 7 de abril se decidi\u00f2 el 24 de mayo. La idea-fuerza del Libertador se impuso. Lo imperativo era tomarse Quito no Pasto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contundente estratagema se dar\u00eca en el Panecillo y en el Pichincha y no en los campos de Cariaco y Bombon\u00e0.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o nuevo siguiente (1823) fue pavoroso para pastusos y para patriotas si se tiene en cuenta que la conducta contumaz del ej\u00e9rcito de Benito Boves y Agualongo en contra de los ideales bolivarianos provoc\u00f2 la navidad nefanda y las sanciones horribles del Libertador, quien tuvo que regresar precipitadamente de Quito a imponer las retaliaciones. El a\u00f1o viejo pas\u00f2 por la frontera y el 3 de enero ya estaba en Pasto. Dej\u00f2 al mando a Bartolom\u00e8 Salom y a Juan Jos\u00e8 Fl\u00f2rez, siniestros militares, \u00e8ste \u00f9ltimo m\u00e0s tarde ecuatoriano expansionista. As\u00ec que, por segunda y tercera vez, vino a nuestra geograf\u00eda el Libertador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f2 aparentemente pacificado San Juan de Pasto y retorn\u00f2 por Ipiales- Tulc\u00e0n a Quito a enfrentarse a su complicada y triunfal campa\u00f1a al interior del Virreinato del Per\u00f9, a la que dedic\u00f2 tres febriles a\u00f1os hasta 1826 cuando retorn\u00f2 sobrecargado del peso de Jun\u00ecn, Ayacucho, Pativilca, de la apoteosis de Potos\u00ec y Chuquisaca. En el cerro Pucar\u00e0 el alcalde de Azanzaro, se\u00f1or Choquehuanca le apostrof\u00f2 que \u201csu gloria crecer\u00e0 como crece la sombra cuando el sol declina\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que Bol\u00ecvar \u2013y creemos que a\u00f9n m\u00e0s- Santander tambi\u00e9n tiene acciones en la navidad nefanda y la lucha contraindependentista. As\u00famase que Bol\u00ecvar atend\u00eda la guerra en Per\u00fa y Santander era el vicepresidente \u2013en ejercicio- de la Gran Colombia, jurisdicci\u00f3n que reca\u00eda en San Juan de Pasto. No s\u00f3lo la carta de la que ya hablamos (en la que habla de lo perversos que son los pastusos, a los que env\u00eda a C\u00f3rdoba como un demonio sin instrucciones) sino que mantuvo correspondencia con Agualongo y Merchancano: \u201c\u2026. Convengo con Uds. en el modo decoroso de restablecer la paz en ese territorio y ahorrarle los desastres que pudieran sobrevenirles\u2026 establezcamos la paz, o decl\u00e1rense los enemigos irreconciliables de Colombia\u201d(nov. 6, 1823)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la respuesta, Merchancano \u2013posiblemente abogado- explic\u00f3 las causas de la guerra que hac\u00edan los pastusos: \u201cNo entrar\u00e9 en otra negociaci\u00f3n, no siendo en la que Colombia rinda armas y vuelva al reba\u00f1o de donde se descarri\u00f3 desgraciadamente, cual es la Espa\u00f1a y sus leyes; y por el contrario tendr\u00e1n sus hijos la gloria de morir por defender los sagrados derechos de la religi\u00f3n y la obediencia al rey, su se\u00f1or natural, primero que obedecer a los lobos carniceros e irreligiosos de Colombia\u201d (dic. 7, 1823)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La religi\u00f3n y el rey son sus \u00fanicas banderas erizadas. Es la pluma y talante soberbio de uno de los demagogos de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPASTUSOS SOIS COLOMBIANOS,\u00a0\u00a0YO SERE VUESTRO PADRE\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capitulaci\u00f3n se firm\u00f3 en Berruecos el 6 de junio. Y Bol\u00ecvar expidi\u00f3 una proclama conciliadora: \u201cUna transacci\u00f3n honrosa acaba de estancar la sangre que vert\u00eda de vuestras venas\u2026vuestro valor y constancia os han hecho acreedores a la consideraci\u00f3n del ej\u00e9rcito libertador y de pueblo colombiano. Pastusos, vosotros sois colombianos y por consiguiente sois mis hermanos. Para beneficiaros no s\u00f3lo ser\u00e9 vuestro hermano, sino tambi\u00e9n vuestro padre. Yo os prometo curar vuestras heridas antiguas, aliviar vuestros males, dejaros en el reposo de vuestras casas, no emplearos en esta guerra, no gravaros con exacciones extraordinarias ni cargas pesadas. Ser\u00e9is, en fin, los favorecidos del gobierno de Colombia. Ya toda vuestra hermosa tierra est\u00e1 libre; las victorias de Bombon\u00e1 y Pichincha han completado la obra de vuestro hero\u00edsmo\u2026 Regocij\u00e1os de pertenecer a una gran familia que ya reposa a la sombra de bosques de laureles. Participad del oce\u00e1no de gozo que inunda mi coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la inmensa extensi\u00f3n de Colombia quedaba libre de enemigos, excepci\u00f3n hecha de la plaza de Puerto Cabello y de la provincia de Coro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 8 de junio, a las cinco de la tarde, pudo ingresar el Libertador a aquella ciudad resbalosa escoltado de su Estado Mayor. El ej\u00e9rcito realista lo recibi\u00f3 en calle de honor y en presencia suya, Bol\u00edvar descendi\u00f3 de su caballo para abrazar al coronel Garc\u00eda, cuyo bast\u00f3n de mando y cuya espada se neg\u00f3 a aceptar. Despu\u00e9s hubo Te D\u00e8um, coloquio y alegr\u00eda entre militares. La algarab\u00eda civil se vio muy poco, pues no estaban conformes los pastusos con la capitulaci\u00f3n; ellos aspiraban a pelear todav\u00eda m\u00e1s, por tiempo indefinido, hasta triunfar o desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar le escribi\u00f3 a Santander: \u201cLo hago lleno de gozo, porque la verdad hemos terminado la guerra con los espa\u00f1oles y asegurado para siempre la suerte de la Rep\u00fablica. La capitulaci\u00f3n de Pasto es obra afortunada para nosotros, porque estos hombres, son los m\u00e1s tenaces, m\u00e1s obstinados. Y lo peor es que pa\u00eds es una cadena de precipicios donde no se puede dar un paso sin derrocarse. Cada posici\u00f3n es un castillo inexpugnable y la voluntad del p\u00fablico est\u00e1 contra nosotros\u2026 Pasto era un sepulcro nato para nuestras tropas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas m\u00e1s tarde, parti\u00f3 el Libertador hacia Quito; por Ipiales presumiblemente pas\u00f3 el jueves 13, y en su compa\u00f1\u00eda viaj\u00f3 el coronel Basilio Garc\u00eda hasta esa capital, siguiendo s\u00f3lo hasta Guayaquil para embarcarse rumbo a Cuba y abandonar definitivamente las tierras ub\u00e9rrimas que en frustrado intento trat\u00f2 de conservar para su ignoto rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bombon\u00e1 ingres\u00f2 al elenco de las gestas m\u00e1s gloriosas de la Independencia. En el monumento que se erigi\u00f3 a los H\u00e9roes en Bogot\u00e0 -demolido por las obras del metro-\u00a0\u00a0figura en compa\u00f1\u00eda de las batallas de Boyac\u00e0 y Carabobo, como una de las tres proezas bolivarianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Carabobo se inmolaron Cede\u00f1o y Ambrosio Plaza. En Boyac\u00e1 Anz\u00f3ategui. En Bombon\u00e1, Torres. La flor y nata de la oficialidad, en plena primavera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libertador la invoc\u00f2 en su postrer y sublime carta a Fanny:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA la hora de los grandes desenga\u00f1os, a la hora de las \u00edntimas congojas, apareces ante mis ojos moribundos, con los hechizos de la juventud y de la fortuna; me miras, y en tus pupilas arde el fuego de los volcanes; me hablas, y en tu voz oigo las dianas inmortales de Jun\u00edn y Bombon\u00e0&#8230; Adi\u00f3s Fanny&#8230; Todo ha terminado&#8230; Juventud, ilusiones, sonrisas y alegr\u00edas se hunden en nada; s\u00f3lo t\u00fa quedas como visi\u00f3n ser\u00e1fica, se\u00f1oreando el infinito, dominando la eternidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Dos antiguos gobernadores del departamento doblados de historiadores,\u00a0incurren en desatinos o en desplantes pol\u00edticamente incorrectos. Uno (Navarro) quiso reemplazar la escultura del precursor de nuestra independencia en la Plaza Mayor por el del capit\u00e1n pro-imperialista Agualongo. Y otro (Romero), dice en un reportaje para la revista BOCAS, diciembre 2021, que Agualongo derrot\u00f3 dos veces al Libertador. Hemos visto o veremos que fue Bol\u00edvar quien destroz\u00f3 a Agualongo y sus huestes en las cercan\u00edas a Ibarra).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La corta paz que trajeron las capitulaciones prontamente se acab\u00f3 cuando el coronel realista Benito Remigio Boves inici\u00f3 en octubre de 1822 un levantamiento. El panorama era poco prometedor: sin personal preparado militarmente y sin armas, los insurrectos, convencidos de defender al Rey contra viento y marea, cometieron errores desde el comienzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acto seguido a las capitulaciones de Berruecos, despu\u00e9s de la\u00a0\u00a0Batalla de Bombon\u00e1, desde su cuartel en T\u00faquerres, a comienzos de noviembre, el teniente coronel Benito Remigio Boves, sobrino del terror\u00edfico Jos\u00e9 Tom\u00e1s, env\u00eda una improvisada patrulla campesina, recogida en los resguardos ind\u00edgenas de Genoy y Catambuco a saquear a Ipiales y Tulc\u00e1n por su no disimulado patriotismo, y en cabeza de Agust\u00edn\u00a0Agualongo\u00a0y Eusebio Mej\u00eda (a. \u201ccalzones\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La retaliaci\u00f3n fue sumamente cruel porque en las dos poblaciones se quemaron varias casas y se mataron civiles incluyendo mujeres y ni\u00f1os, siendo apresada la ipiale\u00f1a Antonia Josefina Obando Murillo, la ninfa que hab\u00eda homenajeado a Bol\u00edvar cinco meses antes. A la fuerza fue empujada hacia los pueblos cercanos para demostrar el supuesto poder\u00edo de la insurrecci\u00f3n rural que hab\u00eda motivado Boves y sus secuaces cual \u00e1ngeles vengadores. En ese mismo noviembre nefando la ninfa ipiale\u00f1a fue fusilada en el interior de la capilla de La Escala. Huelga precisar que para esa misma \u00e9poca Ipiales fue devastada, incendiada, hasta sus archivos fueron arrasados como si hubi\u00e9rase querido desaparecerla de la memoria popular. Es c\u00ednico que contempor\u00e1neamente historiadores pastusos nieguen la veracidad de personajes y sucesos ipiale\u00f1os si ellos fueron los que incendiaron las pruebas. Renato Remigio Boves seguramente les hab\u00eda prometido a los salteadores de que a\u00fan pod\u00edan derrotar y ahorcar a los terratenientes para confiscarles lo que hab\u00edan despojado a las comunidades ind\u00edgenas y por a\u00f1adidura, la liberaci\u00f3n de los esclavos afros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste fue el asesinato colectivo en la \u00e9poca de la independencia m\u00e1s grande e inhumano que recuerde la historia de Colombia, dada su premeditada crueldad y teniendo en cuenta el reducido n\u00famero de habitantes de la subregi\u00f3n afectada, m\u00e1s concretamente de Ipiales y Tulc\u00e1n. Soldados y mercenarios realistas obraron, con premeditaci\u00f3n y fases repentinas de terror, en la liquidaci\u00f3n selectiva de dirigentes y adultos de las comunidades ind\u00edgenas, de mestizos que fueron delatados y de algunos habitantes urbanos que alcanzaron a huir hacia las monta\u00f1as vecinas\u201d, denuncia categ\u00f3ricamente Armando Oviedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de esta masacre s\u00ed que los historiadores no se recuerdan \u00a1\u00a1\u00a1!!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agualongo\u00a0hab\u00eda salido de Pasto el 2 de noviembre de 1820 hacia el Ecuador y regresado el 29 de mayo de 1822, por lo que no actu\u00f3 en las jornadas de Genoy ni Bombon\u00e0 ni en la de Pichincha si se tiene en cuenta que estaba expectante, en el norte de I\u00f1aquito a una orden de Carlos Tolr\u00e1, para entrar en combate pero el coronel nunca la di\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que s\u00ec estuvo en Bombon\u00e0 fue Estanislao Merchancano y firm\u00f3 las capitulaciones de Berruecos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl pueblo de Pasto no se hab\u00eda rendido y estaba furioso contra don Basilio que en la noche del 9 se libr\u00f2 providencialmente de ser asesinado por un miliciano, y tambi\u00e9n en contra del Obispo y del Cabildo por haber capitulado \u2013dice Sergio El\u00ecas Ortiz- \u00bfPor qu\u00e8 el pueblo de Pasto no aceptaba los hechos cumpidos, una vez que la propia Espa\u00f1a en la persona de sus m\u00e1s altos representantes, el presidente de Quito, Aymerich, y el Comandante de la Divisi\u00f3n del Sur, Garc\u00eda, los hab\u00edan aceptado y se retiraban de la lucha? El mismo Obispo que era la autoridad espiritual m\u00e0s atendible, tan espa\u00f1ol y tan mon\u00e1rquico como ellos, no hab\u00eda acatado la voluntad de Dios en estos sucesos y hab\u00eda arreglado su conducta a la nueva instituci\u00f3n republicana? Es que ese pueblo era m\u00e1s realista que el rey, como se ha dicho? Creemos que la mente de la clase inferior estaba llena de prejuicios contra los que ella llamaba insurgentes, traidores, perjuros, etc., sembrados en trece a\u00f1os de pr\u00e9dicas, de actos de resistencia, de continuo batallar, desde el a\u00f1o nueve, y se trataba de gente sencilla, trabajadora, monta\u00f1esa, donde las ideas se arraigan fieramente y no era posible hacerla cambiar de rumbo de un momento para otro, sinti\u00e9ndose, por otra parte, triunfadora, como cre\u00eda haberlo sido en Bombon\u00e1. Las autoridades y la clase dirigente que estaban en capacidad de comprender lo que significaba estar colocados entre dos fuegos entendi\u00f3 inmediatamente que capitular en la forma que capitulaban, era lo que m\u00e0s convenia. El pueblo nada ten\u00eda que perder que lo atara a la vida y hasta \u00e9sta la hab\u00eda ofrecido por su Dios y por su Rey. Por eso no se rend\u00eda, quien se rindi\u00f3 fue don Basilio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Montezuma Hurtado que tambi\u00e9n fue historiador santiguado, que confes\u00f3 su culto a Bol\u00edvar pero no despreci\u00f3 la gesta pastusa, dec\u00eda que quiz\u00e1s no les conven\u00eda la independencia a muchas de las principales familias pastusas, a las encopetadas, due\u00f1as de tierras extensas y f\u00e9rtiles, que en sus gavetas guardaban joyas, t\u00edtulos de propiedad y pergaminos. Debieron alarmarse ante las posibilidades de transformaci\u00f3n social contenidas en las nuevas ideas. Vivian en santa paz con Dios y la Iglesia, con sus tenencias, sus patacones y sus peonadas sumisas. En cuanto a los cargos p\u00fablicos eran exclusivos para la gente notable y se\u00f1aladamente, de 1780 para arriba ning\u00fan funcionario importante vino de la pen\u00ednsula para usurpar a los apellidos de la Villota, Zarama, Burbano, Astorquiza, Sober\u00f2n, Santacruz, Polo, Zambrano y otros, sus posiciones, sus goces, sus preeminencias olig\u00e1rquicas. No existen estudios a fondo sobre estos particulares, pero no hay ligereza en colegir que lo mismo que en otras ciudades del Nuevo Reino, gentes hubo en Pasto con s\u00f3lidos intereses que defender, inmensas praderas registradas en sus nombres, y muchos signos de dominio y de riqueza, en fin, de los que nadie se desprende sin fiera lucha ni pierde sin profundo desconsuelo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de los efectos de un impol\u00edtico tratamiento, hay, pues, en los or\u00edgenes de la resistencia pastusa al establecimiento de la Rep\u00fablica, una convicci\u00f3n elemental, una fe pr\u00edstina en la bondad del gobierno de la corona, contra el cual solo vio san Juan de Pasto s\u00fabitas insurrecciones, cr\u00edticas y rechazos, de cuya fermentaci\u00f3n estuvo ausente, aislada como siempre de todo cuanto significara evoluci\u00f3n en las ideas pol\u00edticas y tendencia a un nuevo florecimiento y al plenitud de la personalidad humana. M\u00e1s a\u00fan, de acuerdo con su criterio tradicional, \u00bfno temieron que la revuelta ir\u00eda contra la religi\u00f3n cat\u00f3lica de la que fueron los pastusos seguidores fidel\u00edsimos a todo lo largo de su historia y por lo cual hubieran sido capaces de encender guerras santas, olvid\u00e1ndose totalmente de la felicidad, lo mismo que del dolor y de la muerte? El clero de la \u00e9poca lo predicaba as\u00ed, encabezado por el c\u00e9lebre obispo de Popay\u00e1n don Salvador Jim\u00e9nez y sus ad-lateres, de manera que no pod\u00eda serle f\u00e1cil a la ciudad solitaria deso\u00edr la voz tronante de sus temidos pastores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, si es verdad que las lecturas abren muchas veces los ojos del esp\u00edritu, \u00bfqu\u00e9 le\u00edan los pastusos letrados en los albores del siglo de la Independencia? De viejos inventarios particulares se deduce que las lecturas de la \u00e9poca estaban limitadas a las novenas cat\u00f3licas, al Libro de los ap\u00f3stoles, de Santo Tom\u00e1s de Aquino, Sor Maria de Agreda, Feijoo, Fray Luis de Granada, el A\u00f1o Cristiano, Massillon, Kempis, La Bourdalue, San Ignacio de Loyola, San Francisco de Borja, Mariana de Jes\u00fas, las Siete Partidas, la Conquista de M\u00e8xico y con cierta timidez Guzm\u00e1n de Alfarache y don Quijote de la Mancha. A lo que se agregaba un material abundante compuesto por oraciones f\u00fanebres y pastorales de varios jerarcas eclesi\u00e1sticos. Nada de Voltaire \u2013Dios los libre!!!- ni de Rousseau, ni siquiera una mala copia de la traducci\u00f3n de los Derechos del Hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prol\u00edfico historiador Rodrigo Llano Isaza rescata el \u201cDiscurso pol\u00edtico en que se manifiesta la necesidad e importancia de la extensi\u00f3n de los estancos del tabaco y aguardiente y la abolici\u00f3n de los tributos de los indios con los arbitrios que por ahora pueden adoptarse para llenar el vac\u00edo que ahora sentir\u00e1n los fondos p\u00fablicos en estos ramos\u201d, de don Miguel de Pombo, de septiembre de 1810, en el cual tambi\u00e9n se ocup\u00f3 de una profunda reforma agraria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa excelente exposici\u00f3n \u2013dice Llano- toc\u00f3 uno de los problemas m\u00e1s traum\u00e1ticos del desarrollo nacional y fij\u00f3 las pautas de lo que podr\u00eda ser una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n social. Mencion\u00f3 las causas y consecuencias del latifundio, aport\u00f3 ejemplos de otros pa\u00edses y se\u00f1al\u00f3 las razones por las cuales los ind\u00edgenas lucharon tan ardorosamente contra los patriotas y militaron tan fervientemente del lado de la Corona. Enumer\u00f3 casos humanos tan respetables y destacados como el del coronel Agust\u00edn\u00a0\u00a0Agualongo\u00a0en el sur, que los llevar\u00e1 a actuar en contra de quienes ofrecieron liberarlos de las cadenas pol\u00edticas que los ataban a la metr\u00f3poli, cuando en realidad ansiaban apropiarse de las tierras de los resguardos ind\u00edgenas para dejarlos en la miseria, entregados en los brazos del latifundio\u201d (p. 88)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enviado el Coronel Fl\u00f3rez a mantener la paz terror\u00edfica, bien pronto supo de la astucia fulminante de\u00a0Agualongo. Cerca de Pasto, a la vuelta de Matituy, le desbarat\u00f3 el ej\u00e9rcito al futuro Presidente-pirata del Ecuador. Con indios armados con garrotes, machetes y lanzas, gan\u00f3 150 muertos, tom\u00f3 en rehenes 300 y puso en fuga a los temibles Fl\u00f3rez, Obando, Luque y Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Due\u00f1o de su ciudad le puso gobierno, as\u00ed que &#8220;el blanco&#8221; Estanislao Merchancano fue designado Gobernador y \u00e9l mismo se proclam\u00f3 Comandante General, en nombre del Rey de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como si fuera poco,\u00a0Agualongo\u00a0se decidi\u00f3 por capturar Quito y para ello se encamin\u00f3 a Ibarra a apoderarse de aquella preciosa joya en su bot\u00edn realista. El general Bartolom\u00e9 Sal\u00f3m de siniestros recuerdos que quiso detenerlo en El Puntal, fue desbaratado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capital del Imbabura fue sometida al r\u00e9gimen de pillaje y pandilla, por varios d\u00edas, por ese ej\u00e9rcito de ind\u00edgenas hambrientos m\u00e1s de manjares terrenales que de conveniencias imperiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esa demora los perdi\u00f3. Avisado Bol\u00edvar por Sal\u00f3m de la vulnerable situaci\u00f3n republicana, regres\u00f3 de Guayaquil inmediatamente y se puso al frente del ej\u00e9rcito. El 18 de julio de 1823 enfrent\u00f3 murgas callejeras en Ibarra que ni siquiera sospechaban de su presencia. El propio\u00a0Agualongo\u00a0no pudo reponerse de la inminencia y fiereza del ataque. Ochocientos pastusos quedaron cad\u00e1veres camino al Chota. S\u00f3lo cincuenta con\u00a0Agualongo, pudieron atravesar el Gu\u00e1itara por Rumichaca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las confesiones que le hizo a su edec\u00e1n Per\u00fa de Lacroix, en 19 de mayo de 1828, en inmediaciones de Bucaramanga, habla el Libertador: \u201cMi primer proyecto no fue atacar de frente al enemigo en la fuerte posici\u00f3n que ocupaba, pero habi\u00e9ndome puesto a almorzar con las pocas y malas provisiones que ten\u00eda entonces, y con la \u00faltima botella de vino que quedaba en mi bodega y que mi mayordomo puso en la mesa sin mi orden, mud\u00e9 de resoluci\u00f3n. El vino era bueno y virtuoso, varias copitas que tom\u00e9 me alegraron y entusiasmaron de tal modo, que al momento conceb\u00ed el proyecto de batir y desalojar al enemigo: lo que antes me hab\u00eda parecido imposible y muy peligroso, se me presentaba ahora f\u00e1cil y sin peligro. Empec\u00e9 el combate, dirig\u00ed yo mismo los movimientos y se gan\u00f3 la acci\u00f3n. Antes de almorzar, estaba de muy mal humor, la divina botella de madera me alegr\u00f3 y me hizo ganar una victoria, pero confieso que es la primera vez que tal cosa me ha sucedido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que quien desbarat\u00f3 a Agualongo fue Bol\u00edvar y no al rev\u00e9s, como alega el ex gobernador Romero Galeano, en su desafortunado reportaje al que ya nos hemos referido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Guillermo Segovia Mora, en lo que tiene que ver con Agualongo: (p. 55)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs un homenaje digno de exaltar y cultivar los valores positivos que signaron a un paisano pero no se debe olvidar nunca el anacronismo de su ense\u00f1a. Fue un realista criollo, un pastuso herido por las afrentas a sus creencias y a su pueblo, pero as\u00ed mismo el caudillo de una causa reaccionaria como los hubo a lo largo y ancho de las colonias espa\u00f1olas, a los que hoy exaltan ultra-conservadores nost\u00e1lgicos espa\u00f1oles que denuestan de la Independencia y glorifican la monarqu\u00eda con argumentos ama\u00f1ados e interpretaciones acomodaticias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPero la resistencia tuvo el l\u00edmite de lo inevitable. Advertido de la irreversibilidad de la victoria patriota y de los nuevos tiempos por venir, el pueblo pastuso junt\u00f3 su sangre al torrente de la naciente nacionalidad colombiana. Sin embargo, consolidada la independencia, la provincia no tuvo calma por el uso que de \u00e9stas huestes irreductibles hicieron los caudillos de las guerras civiles que prosiguieron, aprovechando el \u00e1nimo de vindicta y la tendencia guerrera larvada en indios y negros tras largos a\u00f1os de violencia, no pocos triunfos y un modo hosco y aislado de vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se crea que Francisco de Paula Santander fue complaciente con Pasto. Esc\u00fachesele en carta al Libertador: \u201cPat\u00eda y Pasto son pueblos terribles. Saben hacer la guerra de partidas admirablemente. Voy a instruir que los principales cabecillas, ricos, nobles o plebeyos, sean ahorcados en Pasto\u201d. (AMH, p. 159)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se sabe bien por qu\u00e9 en Pasto algunos no quieren al Libertador pero nada dicen de Santander cuando \u00e9l es autor de \u00e9sta carta fulminante: \u201cNada s\u00e9 de los pastusos; absolutamente he dejado a C\u00f3rdoba que haga lo que quiera. A hombres tan perversos es menester enviarles un demonio sin instrucciones\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubiera sido apenas desde\u00f1osa la embajada si no se hubiera sabido en el gobierno de Bogot\u00e1 de la media o total locura del antioque\u00f1o!!! (Rafael Serrano Camargo, La estatua sin pedestal, Lerner, 1970, p.187)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imperativo por ello militar en la escuela de la \u201cHistoria Social\u201d para dar a la insurgencia y a la contrainsurgencia una interpretaci\u00f3n interdisciplinaria, sociol\u00f3gica, geopol\u00ectica y teleol\u00f2gica. La naci\u00f3n ind\u00edgena fue la protagonista. Que actu\u00f3 como socia en la coalici\u00f3n con las \u00e8lites criollas hasta 1822 y como gestora en su suicida enfrentamiento (1822-1825) contra la naciente pero irreversible Rep\u00f9blica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LAS RAZONES DE PASTO PARA ADVERSAR A QUITO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FUERON EVITAR MAYOR MARGINACION Y SUBORDINACION ECONOMICA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin ning\u00fan sobresalto, r\u00edgidamente estratificada, conservatizada y a\u00fan fanatizada, Pasto permaneci\u00f3 estacionaria sin signos de vida para la lucha a muerte que se libraba en el continente en contra del Imperio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de sus vecinos Popay\u00e1n o Quito, Pasto situada en los Andes septentrionales, adscrita a la zona de los p\u00e0ramos ecuatoriales, no cultivaba relaciones comerciales con el exterior y su econom\u00eda resultaba feudal y aut\u00e1rquica. &#8220;Era un poblado de tercera categor\u00eda enclavado en un pliegue de los Andes inmenso, lejos de todo el mundo&#8221; recuerda Sergio El\u00ecas Ortiz en las cr\u00f3nicas de su ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edas de comunicaci\u00f3n con el mundo exterior de esta porci\u00f3n de Am\u00e9rica Hispana, se reduc\u00edan a los primitivos caminos reales (de los incas y de los pastos), habilitados para v\u00edas por los conquistadores y colonos espa\u00f1oles y recompuestas de tarde en tarde, con el trabajo obligatorio de los indios, al terminar las rigurosas \u00e9pocas de invierno que las dejaban totalmente destruidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una estaci\u00f3n de paso en el circuito comercial que un\u00eda a Quito con Popay\u00e1n, las minas del Choc\u00f2, Santa Fe y Cartagena. Unicamente abastec\u00eda de carne seca, papas y tejidos bastos de la provincia de los Pastos a las minas de Barbacoas, y de harina de trigo y algunas artesan\u00ecas a Popay\u00e0n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, las transacciones comerciales se hac\u00edan a baja escala con Popay\u00e1n y Quito e Ibarra que enviaba harina, lana y ganado en pie. La producci\u00f3n local abastec\u00eda las necesidades de los distintos sectores. Los ind\u00edgenas se vest\u00edan con sus propios textiles de lana que confeccionaban en telares artesanales. Grupos de ellos se abastec\u00edan de productos elaborados en los obrajes de Quito y solamente las clases altas, se vest\u00edan con los g\u00e9neros de Castilla. La econom\u00eda, entonces, puede calificarse de aut\u00e1rquica, agravada adem\u00e1s, por las c\u00f3smicas vicisitudes andinas que &#8220;hacen de la nuestra la topograf\u00eda m\u00e1s inaccesible del planeta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e8 Mar\u00eca Samper, soci\u00f3logo, historiador del siglo antepasado, se\u00f1alaba que: &#8220;las mercanc\u00edas que iban a Espa\u00f1a del interior de la Presidencia del Ecuador y a las provincias de Popay\u00e1n, Pasto y Cauca, en el extremo meridional de Virreinato de la Nueva Granada hasta Honda, de Honda segu\u00edan por tierra a lomo de mula y espaldas de peones, atravesaban la cordillera oriental y occidental de los Andes granadinos, transitaban 500; 800, 1000 o m\u00e1s kil\u00f3metros por caminos imposibles y llegaban hasta Quito, a los veinte meses o dos a\u00f1os de haber sido expedidas de Espa\u00f1a&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello conspir\u00f3 en contra de nuestra integraci\u00f3n al mapa de la independencia y de la Patria y propici\u00f3 y estimul\u00f3 el estancamiento ruinoso. Al amanecer del siglo de las luces, el 19, Pasto permaneci\u00f3 ins\u00f3lita pero laber\u00ednticamente aislada; para peor, sus herm\u00e9ticas clases altas presumieron que eran todo un desaf\u00edo para sus presentes y cuantiosos privilegios las ideas insurgentes y republicanas. El aislamiento trajo como consecuencia nefasta la perpetuaci\u00f3n del sistema feudalista tanto en las relaciones de producci\u00f3n como en el comportamiento social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existi\u00f3 en las clases dirigentes un grupo sublevado que disputase contra el r\u00e9gimen colonial, ante todo porque ellos mismos se sent\u00edan peninsulares, cobraban los tributos y lucraban sus pre-eminencias y privilegios. A pesar de los impuestos ellos los escamoteaban. Adem\u00e1s, hab\u00edan lucrado las encomiendas, mitas, concertajes y todas las concesiones que les hizo la Corona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acad\u00e9mico Pedro Carlos Verdugo se\u00f1ala tambi\u00e9n que para la \u00e9poca de la independencia, el actual departamento de Nari\u00f1o era \u201czona de disputa permanente entre las \u00e9lites y las Di\u00f3cesis de Popay\u00e1n y de Quito\u2026debido a la presencia muy notoria de una \u00e9lite aristocr\u00e1tica en el terreno pol\u00edtico y de la Iglesia Cat\u00f3lica en el \u00e1mbito socio-religioso; como tambi\u00e9n por su gran diversidad cultural (pastos, quillacingas, telembies, awa-quaiquer, embera, yuries) y presencia de un sincretismo sui generis hispano-afro indigenista\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn el plano pol\u00edtico hubo heterogeneidad. La provincia de Pasto fue una regi\u00f3n conservadurista con unas \u00e9lites compuestas por familias terratenientes de corte aristocr\u00e1tico, las que no se resignaban a perder sus prerrogativas sociales que hab\u00edan obtenido desde la colonia hasta los comienzos de la Rep\u00fablica; \u00e9lite que lider\u00f3, conjuntamente con la Iglesia Cat\u00f3lica y un amplio sector ind\u00edgena, orientado por Agustin\u00a0Agualongo, la defensa de la causa realista y de la autonom\u00eda regional en el proceso de construcci\u00f3n del estado-naci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto permiti\u00f3 la presencia de un partido realista hegem\u00f3nico, elitista, clerical, burocr\u00e1tico, excluyente, que \u00fanicamente periclit\u00f3 ante la huida de su protector y garante Basilio Garc\u00eca despu\u00e9s de la Batalla de Bombon\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso cuando los primeros anuncios subversivos golpean las puertas de Pasto estas gentes se asustan. La sola hip\u00f3tesis de un desmejoramiento &#8211; menos, la desaparici\u00f3n &#8211; de su holgada ubicaci\u00f3n burocr\u00e1tica y burguesa los desespera y amilana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Pasto no existe aquel divorcio -propio de otras regiones- entre el cabildo y las autoridades espa\u00f1olas ni tampoco con los que Javier Ocampo L\u00f2pez llama \u201clos estamentos inferiores\u201d, ind\u00edgenas, negros y mestizos. (Ocampo L\u00f2pez, Javier. Manual de Historia de Colombia, t.II, p.46)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario: entre unos y otros media una identificaci\u00f3n de lealtades y aspiraciones. Son pi\u00f1ones del mismo engranaje olig\u00e1rquico y mon\u00e1rquico. Ya hemos hablado de la estrat\u00e9gica alianza de \u00e8lites con la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y campesina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si as\u00ec eran las cosas, \u00bfqu\u00e8 razones obligaron entonces a Pasto a involucrarse en \u201cla guerra econ\u00f3mica regional?\u201d, se interroga el analista Guti\u00e8rrez Ramos y \u00e8l mismo hace una atinada y l\u00f9cida argumentaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrir una ruta expedita al Atl\u00e0ntico y garantizar el abasto de las minas del occidente neogranadino era el principal aliciente de Quito para \u201canexarse\u201d buena parte de la Gobernaci\u00f3n de Popay\u00e1n, incluidas como es obvio, las jurisdicciones de Pasto y Barbacoas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00e9lite pastusa, consciente de la mayor subordinaci\u00f3n y marginaci\u00f3n econ\u00f3mica que la pol\u00edtica expansionista quite\u00f1a implicaba, se resisti\u00f3 con todo su empe\u00f1o a que ello sucediera, como lo demostraron tanto en sus argumentos, como en las actuaciones pol\u00edticas y militares que desplegaron para enfrentar las invasiones quite\u00f1as de 1809 y 1811. (p. 159)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todos se sometieron despu\u00e9s de Bombon\u00e1 y Pichincha, porque el pueblo raso, principalmente la naci\u00f3n ind\u00edgena, contin\u00faa la lucha del partido realista y de una lucha aparentemente pol\u00edtica se pasa a la lucha social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL GENERAL EN SU LABERINTO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qui\u00e8n hubiera podido sospechar en mayo de 1830, que frente a la casa que fue \u00faltimo alojamiento del Libertador en Bogot\u00e0 y del que se despidi\u00f3 para siempre jam\u00e0s, que perteneci\u00f3 al antiguo alcalde Jos\u00e9 Miguel Pey y al general Herr\u00e1n, se levantar\u00eda la construcci\u00f3n que el Fondo de Cultura Econ\u00f2mico le donara a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y a la capital de Colombia. Entrelazados m\u00e1gicamente dos hombres geniales, dos coste\u00f1os hermanados por los insondables brazos del\u00a0Caribe y adem\u00e1s, que el Nobel, escribir\u00eda en 1989 una biograf\u00eca reveladora del tr\u00e1gico final del Libertador &#8211; Presidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien pudiera afirmarse que en \u00e9l s\u00ed que se cumpli\u00f3, m\u00e1s que en ning\u00fan otro ser, la sombr\u00eda sentencia de que nadie nos acompa\u00f1a en la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El op\u00fasculo apolog\u00e9tico de Gabo es provocativo ante todo porque rescata un Bol\u00edvar reh\u00e9n de Suram\u00e9rica y lo ubica en un estadio ecum\u00e9nico, compartiendo vidas paralelas con Julio Cesar, An\u00edbal o Napole\u00f3n. Pero no para diezmarlo en su grandeza y en su virtud con sus \u00e9mulos universales, como lo hiciera antes otros cachacos, que s\u00f3lo reconocen al Bol\u00edvar-soldado, sin ning\u00fan m\u00e9rito de liderazgo continental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los otros s\u00f2lo los seduce el brillo de la espada vengadora pero prefieren como padres de la Patria a otros por el prurito de que Bol\u00edvar es caribe, es pardo, es mantuano, es extranjero (a pesar de que \u00e9l mismo lo advirti\u00f3: &#8220;Nac\u00ed para la vida en Caracas, para la gloria en Mompox) es ateo, es mas\u00f3n, es visionario, es latinoamericano, es estadista, es soldado, es poeta, es diletante, es generoso, es espl\u00e9ndido&#8230; conceptos y atributos que no atraen al conservatorio tan apegado a los pergaminos, al protocolo, a las genealog\u00edas y al rampante leguleyismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gabo salta sobre las alambradas convencionales y obtiene un Libertador &#8220;nietzschiano&#8221; (humano, demasiado humano) que preferimos y amamos los hechizados herederos de su gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea tan acatada y patrocinada por las colegiaturas de todos los tiempos y todos los lugares de vivir subyugados por el fetiche y olvidar a los h\u00e9roes de carne y hueso y sangre y debilidades y ambiciones, es demolida por el Nobel y por quienes preferimos menos pr\u00f3ceres inmaculados en el santoral, menos figurines de trapo o m\u00e1rmol y m\u00e1s hombres en nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el esfuerzo de Gabo no se traduce en triturar impasible la memoria y el pedestal de Bol\u00edvar para posar de iconoclasta, de \u00e1ngel exterminador o de cronista del diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ENSA\u00d1UDADOS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y los nari\u00f1enses sabemos bien a quien nos referimos. Fue un paisano nuestro, quien con ferocidad patol\u00f3gica arremeti\u00f3 en contra de Bol\u00edvar con la perversa intenci\u00f3n de estrangular al H\u00e9roe p\u00e9rfidamente, sin concederle un respiro, convirtiendo en sanguinario lo pol\u00edticamente inevitable, en ambici\u00f3n pueril lo que Latinoam\u00e9rica urg\u00eda y que a\u00fan hoy es un imperativo y un apremio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero que fueron sus irreductibles enemigos los que lo impidieron porque quer\u00edan -y lo lograron- parcelar la gloria m\u00e1s que del Libertador, de la libertad tan esforzadamente alcanzada, para repart\u00edrsela entre ellos en jirones. No en vano Bol\u00edvar hab\u00eda sentenciado que &#8220;nuestros enemigos tendr\u00e1n todas las ventajas mientras no unifiquemos el gobierno de Am\u00e9rica&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente Luis Eduardo Nieto Caballero y Quijano Guerrero, Sergio El\u00edas Ort\u00edz, Montezuma, Bastidas Urresty Segovia entre otros, en su momento desbarataron los falaces argumentos de Sa\u00f1udo y sitiaron la nueva y horrorosa conjura antibolivariana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Menester ha sido zambullirnos en los manuscritos del profesor Sa\u00f1udo para ver de auscultar su resentimiento. Adem\u00e1s de sus trabajos sobre Filosof\u00eda y Derecho y sus \u201cEstudios sobre la Vida de Bolivar\u201d, Sa\u00f1udo avanza en la historia de su ciudad natal, a la cual dedica 4 tomos. \u201cLa Conquista\u201d, desde el descubrimiento del Per\u00fa 1526, hasta la muerte de Felipe II (1598); \u201cLa Colonia\u201d, bajo la Casa de los Austrias, publicada hacia 1939; \u201cla Colonia Bajo la Casa de los Borbones\u201d, publicada en 1940.\u00a0Qued\u00f3 in\u00e9dita la Parte IV, La Independencia, 1808-1832, que es la que ac\u00e1 nos interesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No deja de ser original, c\u00e1ustico, imprevisible el historiador pastuso: \u201cEl 27 de junio del 18 se publicaron las victorias de Morillo, de que hab\u00eda dado noticia desde su cuartel de Valencia a principios de mayo; pues es cierto que la revoluci\u00f3n estaba vencida ese a\u00f1o de 1818, y que sin la insurrecci\u00f3n de Riego y Quiroga, por varios a\u00f1os, se hubiera retardado la Independencia\u201d (p.62)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obs\u00e9rvese que solapadamente, el autor soslaya el a\u00f1o 19, que fue el que estuvo cargado de \u201cnoticias gordas\u201d y favorables a la Independencia: los dos pronunciamientos constitucionales de Angostura y las flamantes batallas de Pienta, Pantano de Vargas y Boyac\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro arrebato de regalismo dice Sa\u00f1udo que \u201cDesde la mitad del a\u00f1o 16 hasta la del 19, por las victorias del realismo, hubo alguna calma en la ciudad que le permiti\u00f3 reponerse de las fatigas de la guerra, alg\u00fan tanto, pero al final del \u00faltimo vini\u00e9ronle\u00a0\u00a0m\u00e1s calamidades, que bien puede decirse con toda exactitud, que entonces fue la patria boba, pues muchos individuos por el atraso de la desdichada \u00e9poca, en la Colombia grande, inconscientes, coadyuvaron a los planes ambiciosos y libertinaje del Libertador (p.67)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo su narrativa antiindependentista y antibolivariana dice que \u201cun suceso importante mientras tanto acontenci\u00f3: que Riego y Quiroga, jefe de la expedici\u00f3n que el rey mandaba a Am\u00e9rica en auxilio, se insurreccionaron con las tropas en Cabeza de San Juan, en enero de 1820, lo cual en mayo se supo en Bogot\u00e1; no esperando auxilios de Espa\u00f1a varias ciudades como antes dijimos y pueblos y ej\u00e9rcitos realistas con sus jefes se hicieron republicanos, cambiando la faz de la guerra de la Independencia.\u00a0Pero Bol\u00edvar que estaba acorralado por las victorias de Morillo en 1818, que salvo el asalto de Boyac\u00e1, si bien de s\u00ed poco importante, tuvo resultas muy favorables para su causa, porque gran parte de Colombia qued\u00f3 independiente, tuvo hecha la Independencia, sin eficaz calor de su parte, pues lo real qued\u00f3 desde entonces abatido, hasta el extremo que bien razono al decir que Carabobo, Pichincha, Jun\u00edn y Ayacucho los habr\u00eda ganado cualquier jefe republicano a\u00fan inepto\u201d \u00a1!! (p. 80)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor efecto de la revoluci\u00f3n de Riego, se proclam\u00f3 la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz abolida, y se dividen los realistas en absolutistas y constitucionalistas, siendo causa\u00a0esta divisi\u00f3n de mayor flaqueza. El Rey, el 12 de marzo tuvo que jurarla, el 22 convoc\u00f3 las Cortes y orden\u00f3 que entren en tratos con los republicanos que fue reconocerles beligerancia y dio por resultado las vistas del invicto Morillo y de Bol\u00edvar, que la llam\u00f3 comedia diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHasta aqu\u00ed, en este tiempo, sin muchos afanes y desgracias se han contado, puede decirse empero que constituye la historia \u00e9pica de Pasto, por sus m\u00faltiples victorias, pero los a\u00f1os siguientes, un per\u00edodo de horrores principalmente por la pereza del car\u00e1cter de Bolivar, que sol\u00eda querer satisfacer su desaforada ambici\u00f3n y crueldad, a quien\u00a0\u00a0nuestros mayores no tuvieron sino la inocente venganza de llamarlo el zambo Bol\u00edvar, apoyado en su f\u00edsico que a la verdad ten\u00eda la apariencia de mulato, sino era en realidad, y por algunos de sus subalternos que no ten\u00edan ley con\u00a0\u00a0la humanidad ni el temor\u201d (p. 113)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sin antes el autor pastuso haber despotricado de Manuelita S\u00e1enz, a quien llam\u00f3 \u201cdesvergonzada, a la que las se\u00f1oras de Pasto, llamaban marimacho, de que se quej\u00f3 a Bolivar, quien ri\u00e9ndose respondi\u00f3les que \u00e9l sab\u00eda no serlo\u201d. \u00a0El irreductibe fiscal antibolivariano, Jos\u00e9 Rafael Sa\u00f1udo parecer\u00eda que la conoci\u00f3 : &#8220;Sobre su conducta licenciosa, basta s\u00f3lo referir, para darle una justa reprobaci\u00f3n y por ser tan conocido el hecho, que viv\u00eda en el Palacio Presidencial de Bogot\u00e1, con la ad\u00faltera Manuelita S\u00e0enz, esposa del ingl\u00e9s Thorne; por cuyo suceso dice Palma, sus generales ten\u00edan que agachar la cabeza, y hasta C\u00f3rdoba, hubo de ser conductor desde Lima, de esa mujer&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e9libe Sa\u00f1udo ignoraba deliberadamente la historia de Roma. De Napole\u00f2n. O la misma del Vaticano y la saga de los Borgias. La propia de su h\u00e9roe Santander con las Ib\u00e1\u00f1ez. El inquisidor pastuso no entend\u00eda que el amor anestesia, baja las defensas, si hablamos de pandemias. O si no que repare en Santander -a quien no reprocha nada- sacudiendo en vilo al doctor M\u00e1rquez, en casa de la favorita de entrambos, episodio o culebr\u00f3n que dizque es el origen de nuestros partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni modo que para Sa\u00f1udo, Bol\u00edvar hombre fat\u00eddico, no haya sufrido la consabida conspiraci\u00f3n:\u00a0\u201cpor lo que la noche del 25 de septiembre, que lejos de ser nefanda como historiadores sin criterio apellidan, constituye una p\u00e1gina m\u00e1s gloriosa de la historia de Colombia, en que varios j\u00f3venes como Ospina y M\u00e1rquez, que despu\u00e9s de 1843 fueron cabezas del conservatismo, Gonz\u00e1lez y Acevedo G\u00f3mez del Liberalismo, contando con la simpat\u00eda de la mayor parte de Bogot\u00e1, sobre todo de las mujeres; pues el desamor de \u00e9stas a Bol\u00edvar, afirma en 1830 el obispo Talavera, se conjuraron contra la dictadura; mas por hado funesto abort\u00f3 la conjuraci\u00f3n y dio lugar a que Bolivar hiciera asesinatos\u201d. Sa\u00f1udo declar\u00f3 enf\u00e1ticamente su admiraci\u00f3n a Santander, ve\u00e1se la revista Amerindia ( N\u00famero 4, 1953)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para iniciar el pi\u00e9lago de inexactitides de Sa\u00f1udo d\u00edgase de una vez que NI MUJERES (A NO SER MANUELITA) NI ACEVEDO GOMEZ NI MARQUEZ FUERON PARRICIDAS. Ve\u00e1se en este cap\u00edtulo el trabajo que al lim\u00f3n hicimos con el acad\u00e9mico e historiador Edgar Bastidas Urresty cuando publicamos \u201cDos Visiones sobre Bol\u00edvar\u201d (1997)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00f1udo se lisonjea tambi\u00e9n de su propia\u00a0\u00a0teor\u00eda de la expiaci\u00f3n diremos, que le permite conjeturar que hubo justicia divina en el crimen de Sucre y de Obando, que perecieron asesinados por sus \u00e9mulos pero en todo reivindicando todos los males que perpetraron a los pastusos en la independencia.\u00a0\u00a0Incluso Bol\u00edvar desterrado de Venezuela su patria, y de la Nueva Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, y a pesar de Sa\u00f1udo tan cat\u00f3lico y prorromano, el Libertador muri\u00f3 designado Plenipotenciario ante la Santa Sede, enviado all\u00e1 por el gobierno de Bolivia. Y con un mill\u00f3n de pesos\u00a0\u00a0que le hab\u00eda decretado el Congreso de Lima y que finalmente se lo robaron los Guzm\u00e1n de Caracas.\u00a0Quito tambi\u00e9n promet\u00eda su asilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prec\u00edsese que desde las \u00e1ulas universitarias, en el peri\u00f3dico \u201cEl Estudiante\u201d, Sergio El\u00edas Ortiz desconcept\u00faalo: \u201cNo s\u00f3lo nos proponemos refutar esta desgraciada obra, sino tambi\u00e9n las omisiones en que incurre\u2026ha gastado m\u00e1s de 20 a\u00f1os en fabricar\u00a0\u00a0su obra sobre Bolivar, ignorando las fuentes hist\u00f3ricas \u00bfo es que ha procedido con mala f\u00e9 hist\u00f3rica?. Y esto s\u00f3lo como abrebocas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que Garc\u00eda M\u00e1rquez no goza l\u00fadica ni alborozadamente con el laberinto que aturdi\u00f3 al Libertador en los \u00faltimos catorce d\u00edas de su imponente drama. Por el contrario, su relato es una exaltaci\u00f3n descarnada del final triste y angustiado de un caudillo que lo entreg\u00f3 todo al v\u00e9rtigo de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los idus del a\u00f1o treinta son tel\u00faricos para la cronolog\u00eda de Independencia y de la primera Rep\u00fablica. En junio, en los desfiladeros de La Jacoba es oscuramente asesinado el mariscal de Ayacucho, el m\u00e1s digno de los generales, en magnicidio repugnante que conmovi\u00f3 en su tr\u00e1gica intensidad al moribundo padre de la Patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00f3nica de los postreros instantes es estremecedora por lo devoradoramente tristes y solitarios. Pero todo ello es sublimado por la fibra moral del Libertador y por la pluma encantada del vallenato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPosiblemente el mayor error del Libertador Sim\u00f2n Bol\u00ecvar, fue haber perdonado la vida del conspirador Francisco de Paula Santander y s\u00f3lo desterrarlo, pese a comprobar que form\u00f3 parte del plan para asesinarlo\u201d. \u201cEsa oligarqu\u00eda leguleya que dej\u00f3 Santander, la hered\u00f2 Colombia. El resultado se refleja en la corrupci\u00f3n de sus gobernantes durante doscientos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLas oligarqu\u00edas de cada pa\u00eds, que en la Nueva Granada estaban representadas por los santanderistas, y por el mismo Santander, hab\u00edan declarado la guerra a muerte contra la idea de la integridad, porque era contraria a los privilegios locales de las grandes familias. \u201cEsa es la causa real y \u00fanica de esta guerra de dispersi\u00f3n que nos est\u00e1 matando\u201d, dijo el general. \u201cY lo m\u00e1s triste es que se creen cambiando el mundo cuando lo que est\u00e1n es perpetuando el pensamiento m\u00e1s atrasado de Espa\u00f1a\u201d \u201cTodo lo he hecho con la sola mira de que este continente sea un pa\u00eds independiente y \u00fanico, y en eso no he tenido ni una contradicci\u00f3n ni una sola duda\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El general Santander en repetidas ocasiones manifest\u00f3 sus deseos de un gobierno fuerte y su voluntad de servir lealmente a Bol\u00edvar aunque \u00e9ste se coronase. El Vicepresidente luc\u00eda especial respeto a las leyes cuando pod\u00eda blandirlas como armas contra los militares vencedores rivales suyos. El 21 de agosto de 1826, escribe Santander a Bolivar: \u201c El origen de nuestros males est\u00e1 en mi entender en que desde la Constituci\u00f3n hasta el \u00faltimo reglamento han sido demasiado liberales para un pueblo sin virtudes y viciado por el r\u00e9gimen espa\u00f1ol donde hay tantos elementos de discordia y tantos hombres que se creen superiores a usted mismo\u201d. Y en noviembre 5 del mismo a\u00f1o: \u201cNo tengo embargo en decir p\u00fablicamente que solo Usted servir\u00eda como dictador, monarca, etc., de resto a nadie, porque parto del principio de que usted respeta las leyes y los derechos del hombre, lo que oblig\u00f3 sin duda a Mollien a decir que su dictadura nunca hab\u00eda sido una desgracia\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El irreparable pecado de Santander fue el de no haber sido part\u00edcipe de El Sue\u00f1o. &#8220;No: no fueron esos ni tantos otros los motivos que causaron la terrible ojeriza que se fue agriando a trav\u00e9s de los a\u00f1os, hasta culminar en el atentado del 25 de septiembre. La verdadera causa fue que Santander no pudo asimilar nunca la idea de que este continente fuera un solo pa\u00eds&#8221;, dijo el general. &#8220;la unidad de Am\u00e9rica le quedaba grande&#8221;. M\u00e1s adelante, se ratifica el veredicto: &#8220;Es avaro y cicatero por naturaleza&#8221;, dec\u00eda, &#8220;pero sus razones eran todav\u00eda m\u00e1s zurdas: el caletre no le daba para ver m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras coloniales&#8221;. Para quien carece de convicciones o de simpat\u00edas que lo convoquen con especial ah\u00ednco a la defensa de Santander, \u00e9sta no ser\u00eda sino una instancia m\u00e1s en el grande o chico pleito por el que tanta tinta (y, a la colombiana, no poca sangre) se ha vertido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s el relato del eclipse bolivariano es un poema \u00e9pico y tr\u00e1gico. Porque bien pudiera recitarse de sus \u00faltimos d\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;&#8230; su cuerpo, antes de acero y de tensos nervios, es ya un despojo de macilentos huesos. Su leve rostro es la hoja seca que el hurac\u00e1n arrastra. Sus grandes ojos tristes de fuego negro, principian a apagarse en honda melancol\u00eda. Su gran coraz\u00f3n es ya un cansado suspiro. Su respiraci\u00f3n es un apagado eco del mar, que lo arrulla en su trueno lejano&#8230; &#8220;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha podido rastrear la filiaci\u00f3n espiritual de Gabo en El Quijote, en Virginia Wolff, en William Faulkner, en Joseph Konrand, en Hemingway, hasta en el mejicano Juan Rulfo, -desde luego en las tragedias de S\u00f2focles-, pero es del incontrastable Shakeaspeare el siguiente pasaje:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprobando la antigua austeridad de su amo y la estrechez sobreviniente, en el supremo protocolo del testamento, cuando el moribundo dicta la cl\u00e1usula de los ochos mil pesos para su mayordomo perpetuo, le suplic\u00f2 al general que cambiara su voluntad: \u201cSiempre hemos sido pobres y nada nos ha faltado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo que responde el agobiado General: \u201cLa verdad es la contraria. Siempre hemos sido ricos y nada nos ha sobrado\u201d As\u00ec que no hab\u00eda alternativa: la donaci\u00f3n no s\u00f2lo era irrevocable sino irrenunciable. \u201cEs lo justo\u201d, concluy\u00f2 el general. \u201cLo justo es morirnos juntos\u201d,replic\u00f2 Palacios que habr\u00eca de supervivirlo hasta los setenta y seis a\u00f1os, pobre y nost\u00e1lgico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rep\u00e0rese en la cantera anglosajona: \u201cSufrimos demasiado por lo poco que nos falta y gozamos poco de lo mucho que tenemos\u201d!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQUIEN ENTIENDE A LOS PASTUSOS?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las andanzas iniciales de la Independencia, solo don Joaquin de Cayzedo y Cuero pudo entenderse durante alg\u00fan tiempo con los pastusos en materia tan delicada como la organizaci\u00f3n de juntas de gobierno, pero se vio atropellado por el doctor y coronel Alejandro Macaulay, arrogante y fanfarr\u00f3n, y todas sus ideas pol\u00edticas terminaron ante un pelot\u00f3n de fusilamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDebe anotarse adem\u00e1s, que desde los verdaderos comienzos se us\u00f3 con los pastusos de un lenguaje injurioso, fatuo, irracional, desafiante, absolutamente impropio para el entendimiento con hombres serios, de convicciones arraigadas y moralidad insospechable. \u201cNo hay remedio \u2013le dec\u00eda al Ayuntamiento de 1812 el Gobierno de Popay\u00e1n presidido por don Felipe Antonio Mazuera: \u201cUn pueblo est\u00fapido, perjuro e ingrato\u2026 debe ser como el pueblo jud\u00edo, entregado al saqueo y a las llamas. Tiemble la ingrata Pasto\u2026 tiemblen esos hombres de escoria y oprobio\u201d. Y tambi\u00e9n el joven m\u00e9dico Macaulay se tomaba la libertad de decir: \u201c\u2026tiemble ese pueblo b\u00e1rbaro, infractor de los derechos de Dios y del hombre: no habr\u00e1 piedad, no quedar\u00e1 hombre vivo desde el Gu\u00e1itara hasta el Juanamb\u00fa, el fuego consumir\u00e1 sus edificios, las futuras generaciones admirar\u00e1n en sus ruinas y escombros un castigo proporcional a sus delitos\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todo lo cual contestaban con serena entereza los pastusos: \u201cNo crea Usted que es pueblo b\u00e1rbaro con quien trata; valiente s\u00ed, constante en las obligaciones que tiene con Dios, con el rey y sus justos derechos; mira con horror el perjurio, siente la desolaci\u00f3n y el estrago que ha causado el olvido de la fidelidad a Dios y al rey y est\u00e1 resuelto a esperar ser reducido a cenizas antes que faltar a sus deberes\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al general Nari\u00f1o le dijeron en 1814: \u201cUsia es quien nos viene a hacer la agresi\u00f3n m\u00e0s injusta. Nosotros hemos vivido satisfechos y contentos con nuestras leyes, gobiernos, usos y costumbres. De fuera nos han venido las perturbaciones y la tribulaci\u00f3n\u201d. El 8 de abril de 1814 le enviaron un nuevo oficio: \u201cComo acaso ser\u00e1 esta la \u00faltima vez que este Cabildo tenga la bondad de hablar con Usia, ha creido de su deber asegurarle con la ingenuidad que constituye su car\u00e1cter, que firme en sus prop\u00f3sitos y cada dia m\u00e1s adherido al sistema de gobierno en que vivieron y murieron sus padres, est\u00e1 decididamente resuelto a sacrificarse antes que abandonar este precioso dep\u00f3sito\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco esas fuentes instructivas estaban al alcance del pastuso com\u00fan, eran propiedad de los sacerdotes y de algunos seglares venidos de Espa\u00f1a con escudo y otras campanillas, los cuales eran lo que ya pod\u00edan llamarse clase dirigente u oligarqu\u00eda. Los de zona media y sobre todo, los de zona baja, no le\u00edan absolutamente nada, y \u00bfc\u00f3mo hubieran podido serlo si seg\u00fan\u00a0del siglo XVIII no pasaban de dos mil los pastusos que sab\u00edan leer y escribir? Por otro lado, desde la expulsi\u00f3n de los jesuitas, Pasto se qued\u00f3 sin colegio y sin escuela; poco antes de 1800 entr\u00f3 a funcionar el Real Seminario donde se ense\u00f1aba lat\u00edn y teolog\u00eda moral, y en la escuela adjunta las primeras letras y el catecismo. \u00a1Suficiente equipo para que entraran en la vida los ni\u00f1os de la ciudad\u00a1!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No resulta laborioso comprender que en tales circunstancias, todo cuanto se hallara fuera de los moldes ordinarios de la existencia habr\u00eda de urgir la malicia o el reconocimiento de los pastusos, ponerlos en guardia y lanzarlos finalmente a vigorosas acciones de defensa de lo que ellos consideraban como la pr\u00e1ctica irrecusable de la rectitud y de la justicia. Y nada iguala su tenacidad, nada puede copiar su valor ni menos imitar su estoicismo. Hay sujetos configurados para la paz de los escriban\u00edas p\u00fablicas, pero que puestos a prueba de guerrear manejan el mosquet\u00f3n con inexorable punter\u00eda o sacan rel\u00e0mpagos\u00a0\u00a0ensangretados del filo de las espadas como los capitanes Juan Maria de la Villota, Ramon Zambrano y Jos\u00e8 Sober\u00f2n; otros que brillan por igual en las faenas del gobierno y en las zozobras de la guerra, como don Tom\u00e1s Santacruz, don Blas de la Villota y aun don Estanislao Merchancano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De regreso a Pasto el indomable cicerone siti\u00f2 nuevamente la atormentada ciudad. El propio Vicepresidente Santander el 6 de noviembre de 1823 le escribi\u00f3 una carta conciliadora que no fue respondida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que vinieron Sal\u00f3m y Jos\u00e8 Mires que con Fl\u00f3rez arrinconaron al solitario coronel realista. Volvi\u00f3 a las monta\u00f1as pero \u00e9sta vez para buscar Taminango, el Pat\u00eca y el camino de Barbacoas, a cientos de kil\u00f3metros y de calamidades am\u00e9n de enfrentar al teniente coronel Tom\u00e0s Cipriano de Mosquera, Gobernador de la provincia de Buenaventura cuya capital lo era el puerto de Iscuand\u00e9. \u201cUn fogoso oficial de veinticinco a\u00f1os a quien la designaci\u00f3n le ven\u00eca muy bien, pues en esa regi\u00f3n y con la ayuda de cuadrillas de esclavos africanos, su familia explotaba las minas de oro. Mosquera contaba con el apoyo de una peque\u00f1a tropa porque su principal misi\u00f3n era preparar un env\u00eco de cincuenta mil pesos en tejos de oro, para financiar las actividades del ej\u00e9rcito colombiano en el Per\u00f9\u201d, dice el historiador-periodista Mauricio Vargas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta batalla se dio el 31 de mayo y el primero de junio de 1824 y no en 1826 como lo destaca una pintura del Museo Nacional, a instancias del sospechoso historiador Pedro Mar\u00eda Iba\u00f1ez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA pesar de que los realistas lo doblaban en n\u00famero, el joven coronel caucano se movi\u00f2 con valor y astucia y derrot\u00f2 a Agualongo\u201d, se lee en \u201cEl mariscal que vivi\u00f3 de prisa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo \u00fanico claro fue que Agualongo se escap\u00f3 de nuevo diezmado a sus monta\u00f1as y al coronel Mosquera le rompieron ambas quijadas, que repuso meses m\u00e1s tarde en Nueva York. Desde luego \u00e9l cobr\u00f3 caro la osad\u00eda: 140 realistas muertos, 183 prisioneros. &#8216;Nuestra p\u00e9rdida fue de 13 muertos y 18 heridos, incluso yo&#8221;, dice el futuro General de mil soles. A los problemas en el habla que le dej\u00f3 la herida que le destroz\u00f2 media quijada, les deber\u00eda el apodo \u201cmascachochas\u201d que lo acompa\u00f1ar\u00eca hasta su muerte cincuenta y cuatro a\u00f1os y media docena de guerras civiles despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vargas Linares. Alberto Montezuma y Rodrigo Llano puntualizan que la herida la recibi\u00f3 de un soldado, de apellido Mart\u00ecnez, de su propio ej\u00e9rcito que a \u00faltima hora lo traicion\u00f2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante 20 d\u00edas, deambul\u00f3 Agualongo por la ruta del retorno que fue su ruta de la muerte. Lleg\u00f3 al P\u00e1ramo del Castigo, suelo est\u00e9ril y desolado. All\u00ed lo esperaba Jos\u00e8 Mar\u00eca Obando, su antiguo compa\u00f1ero de armas realistas, que a principios del 22, se entrevist\u00f2 en Cali con el Libertador y se alist\u00f2 en los ej\u00e9rcitos patriotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs ese hombre tan bajito y feo el que nos ha mantenido en el terror ?\u201d, pregunt\u00f2 un notable de la ciudad al verlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSi, contest\u00f2 Agualongo tras fijar sus ojos negros en el hombre que indagaba. Pero dentro de este cuerpo tan peque\u00f1o se alberga el coraz\u00f3n de un gigante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el 13 de junio de 1824, cuando Agualongo fue conducido a Popay\u00e1n a enfrentar el implacable consejo de guerra verbal. Obando hizo esfuerzos por indultarlo y homologarlo al Generalato de la Rep\u00fablica, pero Agualongo no quiso, porque hubiera significado para \u00e9l desdibujar mediante una canonj\u00eda todo lo que fue la raz\u00f3n y la sinraz\u00f3n de su lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tr\u00e1gica experiencia de Agualongo qued\u00f3 grabada en la memoria de las m\u00e1s destacadas y \u00e9picas gestas de la Independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte del jefe, continuaron algunos de sus seguidores tratando de levantar el entusiasmo pero todo fue in\u00fatil y uno a uno fueron cayendo: Merchancano y el espa\u00f1ol Domingo Mart\u00ecnez en Pasto; Juan Jos\u00e8 Polo en Quito, Calz\u00f3n en Gualmat\u00e1n, Canchal\u00e1 en Siquit\u00e1n, Eusebio Revelo y Mes\u00ecas Calder\u00f2n en Cumbal. S\u00f3lo en la ciudad de T\u00faquerres se sosten\u00eda hasta 1826 Jos\u00e9 Benavides cuando cay\u00f2 con doce oficiales y treinta y un soldados, v\u00edctimas de una estratagema perpetrada por Jos\u00e8 Mar\u00eca Obando. De com\u00fan acuerdo con el teniente Juan de la Cruz Paredes quien se hab\u00eda pasado a las filas republicanas por aquellos d\u00edas, decidieron que \u00e9ste se presentara en T\u00faquerres &#8220;alzando el estandarte de la rebeli\u00f3n&#8221; e invitando a sus antiguos compa\u00f1eros realistas a una reuni\u00f3n, salieron de su escondite los rebeldes y cuando estuvieron congregados Paredes los entreg\u00f3 a Obando, gobernador de Pasto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte del abogado Estanislao Merchancano fue perpetrada y confesada por el propio Juan Jos\u00e9 Fl\u00f3res, quien le prepar\u00f3 la estratagema traidora despu\u00e9s de haberlo seducido por meses en amistad e intimidad, con un enga\u00f1oso indulto, para luego asesinarlo un volt\u00edgero de apellido Vela, despu\u00e9s de cenar en la mesa de Fl\u00f3res.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, Sal\u00f3m prosegu\u00eda ejecutando acciones propias de un criminal. Tom\u00f3 prisioneros a 14 ciudadanos distinguidos de la ciudad bajo el pretexto de que hab\u00edan participado en la rebeli\u00f3n y orden\u00f3 al teniente coronel Cruz Paredes que los matara donde pudiera e hiciera desaparecer sus huellas; as\u00ed lo hizo Paredes con el pretexto de llevarlos para Quito. Al llegar al Gu\u00e1itara, donde el r\u00edo forma abismo, hizo atar espalda con espalda, por parejas, a los catorce patricios con otros presos se\u00f1alados como sospechosos y \u00e9l mismo, porque sus soldados se resist\u00edan a hacerlo, los empuj\u00f3 al abismo. Por \u00faltimo desterr\u00f3 a las mujeres y eclesi\u00e1sticos godos al Piura (Per\u00fa).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conducta t\u00edpicamente criminal que abon\u00f3 el justo y eterno resentimiento que sienten los pastusos y colombianos en general ante episodios innecesariamente cruel\u00edsimos y pol\u00edticamente insostenibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El magn\u00e0nimo historiador Sergio Elias Ortiz dice que \u201cA los pocos d\u00edas del apresamiento de los mil pastusos en la plaza, se cogieron tambi\u00e9n a m\u00e0s de doscientos ind\u00edgenas de las aldeas de los alrededores, muchos de ellos padres de familia y de los cuales solo regres\u00f2 uno a su ciudad nativa, el indio Manuel Tutistar, el cual refer\u00eda que fueron agregados a la divisi\u00f3n del brillante general Jos\u00e8 Mar\u00eca C\u00f2rdoba en la Batalla de Ayacucho, que los trataba muy bien y como ellos hab\u00edan podido hacerse all\u00e0 algunos instrumentos musicales, les orden\u00f2 en el momento de entrar en combate a la inmortal voz de mando \u201cpaso de vencedores\u201d, que tocaran la \u201cguane\u00f1a\u201d el himno de guerra de Pasto, que le gustaba porque pon\u00eda fuego en el alma y ardor en los corazones para cargar sobre el enemigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y claro que Jos\u00e8 Mar\u00eca Barreiro, el comandante realista que se enfrent\u00f2 a Bol\u00ecvar en el Puente de Boyac\u00e0, hizo lo mismo en el villorrio de Belencito cerca de Sogamoso: orden\u00f2 que treinta y cuatro prisioneros de G\u00e0meza, fueran atados espalda contra espalda de dos en dos, para luego alancearlos m\u00e0s certeramente. (O\u201dleary, de Alfonso Rumazo Gonz\u00e0lez, p. 716)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00e9pocas de Miranda (Masur, p. 147) las tropas realistas, al mando del capit\u00e1n Anto\u00f1anzas, avanzaban sin cesar, en una serie de peque\u00f1os combates, todos sin excepci\u00f3n, victoriosos. Los pueblos eran incendiados, degollados los soldados republicanos y asesinadas poblaciones civiles enteras. De esta forma se inici\u00f3 la terrible cadena de cr\u00edmenes, cuyos sangrientos eslabones se prolongaron hasta el final de la guerra de independencia\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hab\u00edamos recordado tambi\u00e9n al profesor Pedro Carlos Verdugo quien advierte que: \u201cLos excesos referidos del general Sucre y del Libertador en la ciudad de Pasto, se quedan en miniatura ante las atrocidades cometidas por los ej\u00e9rcitos realistas con la poblaci\u00f3n ipiale\u00f1a, entre 1812 y 1814: saqueos, incendios, fusilamiento y exterminio, especialmente de la comunidad ind\u00edgena de los pastos\u201d.\u00a0\u00a0Lydia Mu\u00f1oz, escritora pastusa, recuerda que despu\u00e9s de Genoy (2 de febrero, 1821) el coronel Manuel Antonio L\u00f3pez reacciona ante los \u201c600 pastusos de ruana y sombrero que sin piedad, empezaron a asesinar a todos nuestros heridos, lo mismo que a los prisioneros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el repertorio precedente s\u00f3lo para notificar que las crueldades fueron mutuas en el teatro y anfiteatro de la independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta explicable (Li\u00e9vano Aguirre, Grandes Conflictos, 1972, p.842), que ante la eventualidad de una rebeli\u00f3n triunfante contra Espa\u00f1a, la indiferencia fuera la caracter\u00edstica corriente entre ind\u00edgenas y hombres del com\u00fan. \u201cNada m\u00e1s natural entonces que el pueblo bajo adoptara frente a la Independencia una actitud hostil. Que a la bandera revolucionaria opusiera los estandartes reales. Lo contrario hubiera sido un contrasentido, pues era su designio luchar por la causa de Espa\u00f1a que era objetivamente luchar por su libertad (contra la opresi\u00f3n criolla), como combatir en las filas patri\u00f3ticas significaba reforzar sus cadenas\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agustin Agualongo, la encarnaci\u00f2n m\u00e0s perfecta del valor de la lealtad de su propia gente, es la figura ind\u00edgena que en Colombia simboliza el rechazo de ese \u201cpueblo bajo\u201d a la alternativa criolla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo era indiferente, porque en estas guerras no se planteaban problemas de su raza, de su clase o de su condici\u00f3n sociopol\u00edtica, ni se combat\u00eda por los postulados de libertad e igualdad en cuyos nombres se declaraban. Desde finales de 1810 hasta finales de 1814, cuando Bol\u00edvar toma Santa Fe, enfrentamos la primera guerra civil conocida como la \u201cPatria Boba\u201d o Primera Rep\u00fablica. Y de 1815 al 19, la reconquista espa\u00f1ola. Pero no todo espa\u00f1ol fue realista ni todo americano patriota, ni los indios se definieron en conjunto por un bando ni los negros esclavos tomaron partido por una lucha que no era suya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santa Marta, Popay\u00e1n, Pasto, entre otras, incluida la propia Santa F\u00e9 no siempre aceptaron nada distinto al Consejo de Regencia y m\u00e1s tarde a Fernando VII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni tampoco todos los pueblos del Distrito de Pasto fueron realistas. La provincia de los pastos, con Ipiales a la cabeza, lucharon en\u00e9rgicamente por los ideales independentistas. Tanto que el 7 de septiembre de 1810 form\u00f3 Junta y promulg\u00f3 Acta de Independencia absoluta de todas las autoridades incluidos Fernando VII, la Junta de Regencia de C\u00e1diz y obviamente Pepe Bonaparte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ernesto Vela Angulo fil\u00f3sofo ipiale\u00f1o siempre pol\u00e9mico, heterodoxo, contestatario nato, adobado de un esp\u00edritu ecum\u00e9nico y burl\u00f3n que lo divorciaba de los b\u00e1culos insoportables, con Agualongo y Sa\u00f1udo barajaba jugosamente su \u201crealismo m\u00e1gico\u201d. Del historiador pastuso sol\u00eda repetir que represent\u00f3 la reacci\u00f3n de Pasto contra la independencia y la libertad. Independencia no s\u00f3lo pol\u00edtica. \u201cEse modo de pensar influy\u00f3 tremendamente en Nari\u00f1o. Nuestro territorio hab\u00eda sido maltratado durante el siglo 19, pero por culpa de qui\u00e9n? De los propios pastusos. Se encargaron de enaltecer lo realista. El departamento es realista hasta ahora\u201d. Y del magno guerrillero: \u201cAgualongo prefiere a sus viejos amos y desprecia ol\u00edmpicamente a los criollos, encarnando el tipo cl\u00e1sico del reaccionario de su tiempo y de enemigo apasionado de la causa de la independencia\u201d. A lo que ripostaban sus contradictores que Vela Angulo aparece \u201caduciendo grandes mentiras, sobre Pasto, como una ciudad oscurantista y reaccionaria que se opuso a la independencia, a la libertad, sin que se haga un an\u00e1lisis de las circunstancias y condiciones que viv\u00eda Pasto y su gente\u201d (carta de Enrique Herrera, 30 de mayo, 2005) Igualmente reprochaban a Vela que haya recordado que al departamento de Nari\u00f1o \u201cse quer\u00eda ponerle por nombre el Departamento del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas\u201d, como si no hubiera cierto que le quisieron bautizar con el de su beat\u00edsima madre, \u201cla Inmaculada Concepci\u00f3n\u201d. Con raz\u00f3n Juli\u00e1n Bastidas Urresty, en un reciente y ya cl\u00e1sico libro, recuerda que Humboldt sentenci\u00f3 que \u201cen Pasto, Quito, Per\u00fa, los indios han cambiado un excelente gobierno como el de los incas, por un miserable: el espa\u00f1ol\u201d. Y dice Juli\u00e0n: \u201cA pesar de las constataciones de Humboldt, algunos historiadores aseguran hoy que los habitantes de Pasto viv\u00edan felices con Fernando VII, raz\u00f3n por la que se resistieron a la independencia de Espa\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libertador, en el esplendor de su gloria tuvo tiempo para imprimir una biograf\u00eda de Sucre que la escribi\u00f3, la \u00fanica, en homenaje de su Mariscal, su hermano en los delirios de la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refiri\u00e9dose a la controvertida e incomprensible conducta de Sucre de hoy hace 200 a\u00f1os cuando la &#8220;pacificaci\u00f3n de Pasto&#8221;, apunta: &#8220;La pertinaz ciudad de Pasto se subleva poco despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n que le concedi\u00f3 el Libertador con una generosidad sin ejemplo en la guerra. La de Ayacucho, que acabamos de ver con asombro, no le era comparable. Sin embargo, este pueblo ingrato y p\u00e9rfido oblig\u00f3 al general Sucre a marchar contra \u00e9l, a la cabeza de algunos batallones y escuadrones de la guardia colombiana. Los abismos, los torrentes, los escarpados precipicios de Pasto fueron franqueados por los invencibles soldados de Colombia. El general Sucre los guiaba, y Pasto fue nuevamente reducido al deber&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juli\u00e1n Bastidas Urresty en su meritoria biograf\u00eda del Obispo\u00a0Salvador Jim\u00e9nez de Enciso revela la desolaci\u00f3n del Libertador cuando sabe del levantamiento de los pastusos, \u201cpues los rebeldes romp\u00edan los acuerdos pactados en La Capitulaci\u00f3n dando muestras de una tenaz resistencia al gobierno leg\u00edtimamente constitu\u00eddo. Su disgusto fue mayor pues recibi\u00f3 la noticia en d\u00edas dif\u00edciles cuando ten\u00eda dificultades para incorporar Quito a la rep\u00fablica, discutir con San Mart\u00edn el problema de Guayaquil y para organizar la campa\u00f1a al Per\u00fa\u2026 Adem\u00e1s la insurrecci\u00f3n de Pasto imped\u00eda la comunicaci\u00f3n con el gobierno de Bogot\u00e1 de donde recib\u00eda el dinero y las autorizaciones para adelantar la campa\u00f1a\u201d (p. 261) Adem\u00e1s que el autor reconstruye las escenas de horror que padeci\u00f3 la sociedad pastusa y reconoce que esta acci\u00f3n desmedida fue un error pol\u00edtico que acrecent\u00f3 el odio y los deseos de venganza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un esclarecedor aunque desconocido ensayo intitulado \u201cRazones socio-econ\u00f3micas de la conspiraci\u00f3n de septiembre contra el Libertador\u201d, Biblioteca Venezolana de Historia, 1968, p. 27 ss., entre otras causas, Indalecio Li\u00e9vano Aguirre atribuye a la campa\u00f1a para acabar con los resguardos el m\u00f3vil de atentado septembrino. Mariano Ospina Rodr\u00edguez uno de los conjurados, atacaba el empe\u00f1o del Libertador dirigido a revocar la norma de eliminaci\u00f3n de los resguardos que orden\u00f3 la Constituci\u00f3n de C\u00facuta. Ospina descend\u00eda del titular de la poderosa encomienda de Guadalupe. Y la proyectada Constituci\u00f3n de 1826, manuscrita del propio Bol\u00edvar tambi\u00e9n prohib\u00eda la esclavitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Constituci\u00f3n de C\u00facuta tambi\u00e9n inclu\u00eda autorizaciones para reprimir severamente las insurrecciones antiindependentistas permitiendo la repartija de los bienes confiscados a los rebeldes cedi\u00e9ndoselos a los militares. All\u00e1 rastreamos los excesos de los libertadores en las navidades de 1822: estaban autorizados por los constituyentes de 1821 \u00a1!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que Miguel de Pombo \u2013junto con el federalismo de Filadelfia y los santanderistas- propuso desde 1810 la eliminaci\u00f3n de los resguardos de ind\u00edgenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo lograron te\u00f3ricamente en C\u00facuta 1821, y en la pr\u00e1ctica en 1832. Con el general L\u00f3pez en 1850, todas las tierras quedaron en comercio libre. El efecto natural de esta medida \u2013dijo Luis Ospina V\u00e1squez- fue el pronto paso de las tierras repartidas de manos de los ind\u00edgenas a las de los hacendados y capitalistas blancos o asimilados a tales. Ocurri\u00f3 un fen\u00f3meno de proletarizaci\u00f3n en el sector rural a escala nunca vista en el pa\u00eds. Los nuevos proletarios dieron brazos baratos a los cultivadores de tabaco y a los hacendados capitalistas del interior\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo ocurri\u00f3 con los ejidos o tierras comunales alrededor de los municipios que permit\u00edan su subsistencia a las gentes pobres. Por lo menos y para evitar este despojo, Ipiales no tuvo ejido. Los resguardos eran terrenos adjudicados colectivamente a los ind\u00edgenas. Su fin era el preservar la vida comunal de las tribus, darles protecci\u00f3n y autonom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00ecvar era opuesto tambi\u00e9n al libre cambio. El primero de agosto de 1829 prohibi\u00f2 la importaci\u00f3n de textiles al Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la \u00e9lite (\u201cla fronda aristocr\u00e1tica\u201d) grancolombiana estuvo de acuerdo en la eliminaci\u00f3n de los resguardos, de los ejidos, de los mayorazgos, del estanco, del proteccionismo. Eso significaba la eliminaci\u00f3n del Estado. Y de Bol\u00edvar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La batalla de la independencia en el sur, la obstinada resistencia de los pastusos ante el acoso de Quito y eso del comercio y la expansi\u00f3n de los mercados lo tuvieron que justificar ex post facto Sergio El\u00ecas Ortiz, Montezuma Hurtado, Edgar Bastidas hasta Jairo Guti\u00e8rrez Ramos y Gerard Masur!; y ese, como se sabe, ha sido siempre motivo de las grandes agresiones. D\u00edgalo Alemania e Inglaterra a prop\u00f3sito de las dos guerras mundiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar, Panam\u00e1 y Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez son la urna triclave universal, los \u00fanicos temas que han merecido aur\u00e9ola mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entristecen por eso las prosas e imposturas de un Juan Domingo D\u00edaz, Jos\u00e9 Rafael Sa\u00f1udo, Madariaga, Marx, Holstein, Bartolom\u00e9 Mitre, Arturo Capdevilla, que m\u00e1s que estudios sobre una vida son una decapitaci\u00f3n. Otto Morales siempre se afili\u00f2 a la corriente que favorece la herencia hist\u00f3rica del general Francisco de Paula Santander. En ese prejuicio lo acompa\u00f1an Germ\u00e0n Arciniegas, Carlos Restrepo Piedrahita, Roberto Botero Saldarriaga, Laureano Garc\u00eca Ortiz, Maximilano Grillo,Enrique Otero D,costa\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es prosa de epopeya, sino de historia disecada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Bol\u00edvar tiene tambi\u00e9n su \u201cprimera l\u00ednea\u201d, su escolta la de m\u00e1s alcurnia: en el culto bolivariano ofician Indalecio Li\u00e8vano Aguirre, L\u00f2pez Michelsen, Alvaro Uribe Rueda, Guillermo Camacho Montoya, Fernando Gonz\u00e1lez, Luis Eduardo Nieto Caballero, Fernando Hinestrosa, Benjam\u00edn Ardila Duarte, Enrique Santos Molano, Victor Otero Paz, William Ospina, Edgar y Juli\u00e1n Bastidas Urresty, Milton Puentes, Fernando Vallejo. (Cuando el parque de San Francisco fue convertido en parque \u201cSantander\u201d, dijo que \u201cHan cambiado el nombre de un santo piadoso por el de un pr\u00f3cer dudoso\u201d)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos redimi\u00f3 de la coyunda ib\u00e9rica\/ y aunque no tuvo hijos de sangre\/ bajo la cruz del sur y las estrellas\/ en coito con la historia universal\/ engendr\u00f3 seis banderas (Helc\u00edas Martan G\u00f3ngora)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reconquista espa\u00f1ola de brutal represi\u00f3n no ofreci\u00f3 ninguna alternativa de justicia social. El propio pacificador Pablo Morillo pidi\u00f3 su relevo m\u00e0s de doce veces ante tanta insensatez, porque como ahora mismo en 2022 en la Nueva Granada profunda, la tiran\u00eca exclusivamente responde con barbarie los inaplazables clamores populares. La violencia la hacen los gobiernos d\u00e9biles (anta\u00f1o y hoga\u00f1o) que ocupan a los militares solamente en faenas de sangriento sometimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Luis Piedrahita Pazmi\u00f1o Las capitulaciones de Berruecos, de 6 de junio de 1822 y el tratado firmado en Pasto dos d\u00edas despu\u00e9s, en los que la corona espa\u00f1ola se rinde ante la espada independentista, es secuencia de todo un proceso de consolidaci\u00f3n jur\u00eddica en el \u00e1rea internacional, que tiene en el Libertador su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":63686,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-63685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - 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