{"id":64500,"date":"2023-02-11T20:39:49","date_gmt":"2023-02-12T01:39:49","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=64500"},"modified":"2023-02-11T20:39:49","modified_gmt":"2023-02-12T01:39:49","slug":"esta-noche-es-noche-buena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/","title":{"rendered":"Esta noche es noche buena"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Camilo Eraso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las cinco de la tarde \u2013y con unos aguardientes encima- el director de la c\u00e1rcel solicit\u00f3 a los guardianes que reunieran a los internos en el lugar habitual. En pocos minutos, el patio uno, tapizado de adoquines de piedra, con altos muros terminados en cerca electrificada y gruesas columnas de concreto, congregaba tanto a reclusos como a guardianes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encaramado sobre una silla temblorosa, que hac\u00eda las veces de tarima, el director les dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Esta noche es noche buena y ma\u00f1ana Navidad. Es el d\u00eda para entregar las m\u00e1ximas expresiones de afecto hacia nuestros seres queridos. Para la mayor\u00eda de nosotros, son horas cruciales para sentir y compartir el calor familiar. Los peque\u00f1os, llenos de ilusi\u00f3n, esperan la llegada del ni\u00f1o Dios y los adultos queremos reunirnos con quienes est\u00e1n m\u00e1s cerca de nuestros corazones, a algunos s\u00f3lo los vemos este d\u00eda. Adem\u00e1s, en esa fecha tambi\u00e9n reflexionamos, hacemos un balance del a\u00f1o, y algunos, de toda la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los internos se miraban entre s\u00ed sorprendidos; trataban de adivinar para d\u00f3nde iba este discurso. El director, con semblante adusto, tom\u00f3 un sorbo de agua y continu\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbLas personas cometemos errores en la vida; unos de mayor impacto que otros, unos con m\u00e1s graves consecuencias que otros. A ustedes, en alg\u00fan momento, la existencia les jug\u00f3 una mala pasada y los envi\u00f3 a este lugar. Hoy ustedes, como cualquier otro ser humano, tienen derecho a compartir con sus familias \u2500tom\u00f3 otro sorbo de agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbGuardianes: Los internos \u00a0tienen salida desde hoy a las seis de la tarde hasta ma\u00f1ana a las nueve de la ma\u00f1ana. Procedan con el protocolo de permisos de salida y abran las puertas. Como no vamos a tener internos, ustedes tambi\u00e9n pueden tomarse la noche libre \u2500su semblante se torn\u00f3 sonriente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbConf\u00edo en ustedes, estoy seguro de su responsabilidad y s\u00e9 que van a corresponder con honor a la decisi\u00f3n que he tomado \u2500concluy\u00f3 el director, dirigi\u00e9ndose a los internos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El director se retir\u00f3 tarareando la canci\u00f3n que se escuchaba por los parlantes del penal:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Mam\u00e1, donde est\u00e1n los juguetes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mam\u00e1, el ni\u00f1o no me los trajo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00e1 que no vio mi cartita<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que pusiste en la noche<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre mis chancleticas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reclusos rodearon al director, conocido con el apodo de El Cachir\u00ed. Lo abrazaron, a algunos les rodaron l\u00e1grimas de alegr\u00eda. Sacaron botellas de aguardiente (no se sabe de d\u00f3nde) y brindaron por una Feliz Navidad. Los guardianes tomaron del brazo al director y lo llevaron, casi a la fuerza, a su oficina. All\u00ed, quien parec\u00eda ser el m\u00e1s antiguo le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Director, dar ese permiso es una locura. Recapacite y eche para atr\u00e1s la \u00a0orden. Ellos no van a volver y tanto usted como nosotros nos vamos a meter en un grave problema \u2500los dem\u00e1s guardias asintieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Los internos tienen derecho a estar hoy con sus familias, y ustedes tambi\u00e9n. \u2013les respondi\u00f3 el Cachir\u00ed, m\u00e1s alegre que una tanda de villancicos. Los guardianes quedaron en silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbCuando realizamos buenas acciones la gente responde de forma positiva. No nos van a defraudar. En vez de asustarse, tr\u00e1iganme otro aguardiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los detenidos fueron a sus habitaciones, empacaron lo esencial para una noche y estuvieron listos para asistir a la requisa y cumplir con los controles de salida. Ellos salieron alegres, cantando; sin embargo, de vez en cuando miraban temerosos hacia atr\u00e1s. Pensaban que quiz\u00e1s los seguir\u00edan, o a\u00fan peor, que les disparar\u00edan por la espalda, simulando aplicar la ley de fuga. Instantes despu\u00e9s, los guardianes aseguraron las puertas y se dirigieron, con caras alegres, a sus casas para darle la sorpresa a sus familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vecinos del penal, en especial algunas se\u00f1oras, miraban desde detr\u00e1s de los visillos y no entend\u00edan lo que estaba pasando. Ellas, dadas al chismorreo, se llamaban por tel\u00e9fono para averiguar si alguna sab\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda sucedido o para hacer conjeturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed: as\u00ed le dec\u00edan desde muy joven, cuando una noche loca se par\u00f3 en posici\u00f3n militar al lado de la estatua del General Nari\u00f1o y grit\u00f3: \u00a1\u201cFirmes Cachir\u00ed\u201d!, rememorando la expresi\u00f3n de Garc\u00eda Rovira para animar a sus soldados en la batalla del mismo nombre. Despu\u00e9s de haberse retirado de la facultad de Derecho, ocup\u00f3 varios cargos de los cuales fue despedido por su tendencia al consumo de alcohol y el consecuente bajo rendimiento. Con la influencia de un amigo, con v\u00ednculos pol\u00edticos, logr\u00f3 que lo nombraran director de la c\u00e1rcel municipal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La c\u00e1rcel estaba situada sobre un bello cerro florido, en las afueras de la ciudad. Era peque\u00f1a y albergaba a hombres que, en su mayor\u00eda, hab\u00edan cometido delitos menores, tales como hurto o lesiones personales. A comienzos de la segunda mitad del siglo veinte, la ciudad era tranquila porque no hab\u00eda llegado la influencia de grupos insurgentes, ni de bandas dedicadas al tr\u00e1fico de sustancias ilegales. Esa paz permit\u00eda que los controles de ingreso al penal fueran m\u00ednimos, a tal punto que personas conocidas pod\u00edan entrar con facilidad, en un entorno basado en la confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese d\u00eda, el 24 de diciembre, el Cachir\u00ed asisti\u00f3 al almuerzo de navidad organizado por la Alcald\u00eda y durante la reuni\u00f3n, como era habitual en \u00e9l, se pas\u00f3 de tragos. Al finalizar el \u00e1gape se dirigi\u00f3 a la c\u00e1rcel para volver realidad una idea que le ven\u00eda rondando desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por no encontrar con quien compartir la nochebuena \u2500en medio de su rumba ya iniciada y sin plan alguno en mente\u2500, al finalizar su discurso en la c\u00e1rcel, se dirigi\u00f3 al caf\u00e9 del parque principal, donde siempre era bienvenido por su chispa humor\u00edstica. Debido a sus malos pasos, en especial por su alcoholismo, la familia se alej\u00f3 del Cachir\u00ed y lo ech\u00f3 de la casa paterna, situaci\u00f3n que lo forz\u00f3 a vivir solo en una pieza, sin compa\u00f1\u00eda alguna, porque los aparentes amigos s\u00f3lo aparec\u00edan en las farras. En sus intentos por establecer una relaci\u00f3n sentimental, la dama de turno, atra\u00edda al comienzo por sus finos piropos y galanter\u00eda, sal\u00eda espantada cuando comprobaba su acentuada cercan\u00eda con el dios Baco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caf\u00e9, como era su costumbre, pas\u00f3 de mesa en mesa contando chistes y creando un ambiente festivo a cambio de la invitaci\u00f3n a tomarse unos \u201ccolombianitos\u201d, nombre que \u00e9l daba a los tragos de aguardiente. La noche avanz\u00f3, amenizada por un tr\u00edo contratado para la ocasi\u00f3n y con una serenata de mariachis, al acercarse la media noche. La concurrencia, cien por ciento masculina, disfrutaba con el caminar ondulante de meseras voluptuosas, que adem\u00e1s de servir las bebidas, de cuando en cuando, se sentaban en una mesa para tomar una copa de brandy, raz\u00f3n por la cual las llamaban \u201ccoperas\u201d. A la media noche volaron abrazos, serpentinas, confetis y licores para acompa\u00f1ar los saludos de Navidad entre los presentes, conocidos y desconocidos. Para la mayor\u00eda de ellos la noche, m\u00e1s que feliz, era un per\u00edodo de soledad en medio de la muchedumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto como terminaron los saludos, el Cachir\u00ed sali\u00f3, con media botella de aguardiente en la mano, hacia el parque principal para observar los juegos pirot\u00e9cnicos, los globos y los voladores de tres golpes que buscaban hacer blanco en los globos. Se encontr\u00f3 con algunos compa\u00f1eros de tragos, quienes lo invitaron a otro sitio de rumba, en la calle conocida como el 20 de julio, donde continuaron libando hasta el amanecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el asomo de los primeros rayos del sol, el Cachir\u00ed entr\u00f3 al \u00fanico desayunadero de la ciudad abierto a esa hora, tom\u00f3 un caldo para espantar la borrachera y camin\u00f3 hacia su casa. En el trayecto se cruzaba con se\u00f1oras de edad y empleadas dom\u00e9sticas que se dirig\u00edan a la misa de seis de la ma\u00f1ana. Con los rescoldos de la efusividad que a\u00fan le quedaba, las correteaba para darles un abrazo de Feliz Navidad. Las mujeres lo ve\u00edan venir, se santiguaban y corr\u00edan, con todas sus fuerzas, hasta sentirse protegidas en el atrio de la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambaleando y apoy\u00e1ndose en las paredes lleg\u00f3 a su casa cuando el sol apenas se asomaba entre las monta\u00f1as.. Se tir\u00f3, sin quitarse la ropa,\u00a0 sobre la cama y qued\u00f3 hundido\u00a0 en un sue\u00f1o profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las doce del d\u00eda de Navidad, despert\u00f3 agobiado por un guayabo tembloroso. Entre mareos y las nebulosas de su memoria, surgi\u00f3 como una avalancha el recuerdo de la orden que hab\u00eda dado la v\u00edspera: ahora si le pareci\u00f3 una locura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pudo sostener el jab\u00f3n en las manos, lo solt\u00f3 y lo dej\u00f3 caer sobre el piso. El Cachir\u00ed se agach\u00f3 para recogerlo, perdi\u00f3 el equilibrio y termin\u00f3 sentado al lado del jab\u00f3n. Repos\u00f3 unos minutos bajo la lluvia tibia de la regadera que aument\u00f3 su dolor de cabeza. Trastabillando, termin\u00f3 de ba\u00f1arse, se visti\u00f3 a la carrera y sali\u00f3, con los nervios alborotados, con direcci\u00f3n a su oficina en la penitenciar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cuadras le parec\u00edan kil\u00f3metros, sus piernas no respond\u00edan, la garganta estaba reseca y la angustia aceleraba su coraz\u00f3n. La sed venci\u00f3 la poca voluntad que le quedaba, a grandes sorbos se tom\u00f3 dos cervezas, una tras otra, en una tienda. La hidrataci\u00f3n \u2500junto con otra dosis de alcohol\u2500 equilibraron su cuerpo e hicieron desaparecer los temblores y el dolor de cabeza. Sin embargo, el miedo que sent\u00eda por lo que pudiera haber sucedido con los detenidos se multiplic\u00f3 y lo hizo pasar del susto al p\u00e1nico. Imaginaba encontrar la c\u00e1rcel vac\u00eda y un escuadr\u00f3n esper\u00e1ndolo para detenerlo y llevarlo ante las autoridades. Esos pensamientos hicieron que se arrepintiera por no escuchar los consejos de los guardianes; lo invad\u00eda la idea de terminar como un hu\u00e9sped m\u00e1s del establecimiento que dirig\u00eda. Comenz\u00f3 a correr, luego a trotar y al final le toc\u00f3 caminar porque su f\u00edsico no respond\u00eda y lo obligaba a respirar de forma agitada, con la boca abierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a la puerta principal de la c\u00e1rcel, jadeante y con el rostro enrojecido, los guardianes le sonrieron, le dieron un abrazo y lo felicitaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed no entend\u00eda las causas de ese efusivo recibimiento; lleg\u00f3 a pensar que sus subalternos le estaban dando un saludo afectuoso de Navidad o que se estaban burlando de \u00e9l. Sab\u00eda que hab\u00eda conformado un equipo con camarader\u00eda y confianza, pero la calidez del recibimiento exced\u00eda sus expectativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comandante de la guardia se dirigi\u00f3 a \u00e9l:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Usted es un genio, nadie se hubiera atrevido a correr ese riesgo. Expuso su cargo y su buen nombre, pero \u00a0su temeridad le dio felicidad a diecis\u00e9is familias que est\u00e1n tan o m\u00e1s agradecidas que los propios detenidos. Volvieron todos los reclusos que dejamos salir anoche y se les unieron dos m\u00e1s que estaban pr\u00f3fugos. Los guardianes le damos las gracias por permitirnos estar con nuestras familias. Los internos quieren reunirse con su persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed recobr\u00f3 la vida. Enseguida camin\u00f3 con pasos largos para atender la solicitud de los detenidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los presos formaron un c\u00edrculo, lo pusieron en la mitad y uno a uno expresaron su gratitud, le transmitieron la felicidad que vivieron sus familias y en un momento de emoci\u00f3n, lo cargaron en hombros para vitorearlo. En una improvisada mesa de comedor colocaron los platillos que sus familias le hab\u00edan enviado como muestra de aprecio. En un dos por tres se arm\u00f3 una comilona que reemplaz\u00f3 el almuerzo del penal. Empanadas, bu\u00f1uelos, presas de cuy (plato t\u00edpico de la regi\u00f3n), tajadas de pavo, vasos de champ\u00fas y, por debajo de la mesa, alg\u00fan aguardiente acompa\u00f1\u00f3 la improvisada reuni\u00f3n. Al final del almuerzo, el Cachir\u00ed hab\u00eda vuelto al estado de la noche anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sali\u00f3 caminando de lado a lado del and\u00e9n pero m\u00e1s alegre que de costumbre. Ya por la tarde, en el caf\u00e9 de siempre, se tom\u00f3 unas cuantas polas antes de volver a su vivienda para recuperarse de los excesos de los \u00faltimos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia del inusitado permiso se reg\u00f3 como p\u00f3lvora. Los noticieros de radio la divulgaron con revuelo durante varios d\u00edas y la reforzaron con entrevistas a abogados que destacaban el riesgo que esa orden hab\u00eda representado para la sociedad. El peri\u00f3dico local public\u00f3 la noticia en primera p\u00e1gina bajo el titular \u201cLa c\u00e1rcel qued\u00f3 desocupada en Navidad\u201d; en los d\u00edas siguientes el diario le dedic\u00f3 una nota editorial y public\u00f3 art\u00edculos de penalistas y de ex directores del penal, escandalizados por lo que llamaron una acci\u00f3n temeraria del director. Los hechos llegaron a o\u00eddos de las autoridades. Los enemigos pol\u00edticos del alcalde \u2013su padrino- lo citaron a un debate en el Concejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed solicit\u00f3 \u00a0la asesor\u00eda de su amigo abogado, compa\u00f1ero de estudios en la universidad. El defensor bas\u00f3 su exposici\u00f3n en la realidad de los hechos: la totalidad de los detenidos volvi\u00f3 y adem\u00e1s, dos pr\u00f3fugos se entregaron. No hubo ninguna consecuencia negativa por la decisi\u00f3n del director. Adem\u00e1s, para fortalecer la defensa, llev\u00f3 como testigos a un guardi\u00e1n y a un detenido, el m\u00e1s antiguo y letrado. El guardi\u00e1n declar\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500La c\u00e1rcel era un nido de v\u00edboras. Pele\u00e1bamos todos contra todos, las relaciones entre internos y guardianes estaban a punto de estallar. El anterior director era distante, con \u00e9l nadie pod\u00eda hablar. Este director ha dado un vuelco a la penitenciar\u00eda. \u00c9l se sienta a almorzar en la misma mesa con los detenidos, habla con nosotros, escucha las quejas y trabaja para solucionarlas. Para nosotros los guardianes, m\u00e1s que un jefe es un amigo que nos apoya y aconseja. El permiso de diciembre prob\u00f3 lo que he dicho y el regreso de todos fue una demostraci\u00f3n de la calidad de vida que tenemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n intervino el m\u00e1s antiguo de los internos, quien expres\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500 Hablo no solo a nombre propio, sino en representaci\u00f3n de mis compa\u00f1eros, quienes me pidieron que defienda al director y no permita que le pase nada malo. En mis m\u00e1s de diez a\u00f1os privado de la libertad, es la primera vez que puedo pasar una nochebuena con mis hijos. Llor\u00e9 de emoci\u00f3n al sentir la felicidad de mi familia y al recibir sus abrazos y besos. Por eso, como se\u00f1al de reconocimiento volv\u00ed al d\u00eda siguiente, porque supe que el director apost\u00f3 su cargo confiando en nuestra lealtad. La vida en la prisi\u00f3n es otra cosa desde cuando \u00e9l lleg\u00f3. Por favor, no lo vayan a quitar porque nos har\u00edan un terrible da\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los concejales opositores centraron sus ataques en la violaci\u00f3n del c\u00f3digo penitenciario, la extralimitaci\u00f3n de funciones y el riesgo para la ciudad al dejar en libertad a personas que representaban un peligro para la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abogado defensor recalc\u00f3 que los hechos pesaban m\u00e1s que las palabras. En realidad, durante las horas de libertad, los internos compartieron con sus familias, disfrutaron en compa\u00f1\u00eda de sus hijos por primera vez en varios a\u00f1os y, durante esa noche, en la ciudad hubo tranquilidad. Agreg\u00f3 que el permiso de salida deb\u00eda interpretarse como una acci\u00f3n humanitaria para dar alegr\u00eda a diecis\u00e9is familias, en especial a unos ni\u00f1os que sintieron los besos de su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminada la discusi\u00f3n, el presidente del Concejo someti\u00f3 a votaci\u00f3n proposiciones para solicitar la renuncia del Director o para ordenar al Alcalde que lo declare insubsistente. Las dos proposiciones fueron negadas por amplia mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed qued\u00f3 sorprendido por el apoyo del cabildo. Estaba preparado para salir del cargo. Aunque ten\u00eda confianza en su abogado, su gesti\u00f3n excedi\u00f3 lo que hubiera podido esperar. Por su forma de ser, el trato hacia las personas era primordial y lo hab\u00eda puesto en pr\u00e1ctica con todos, sin distingo de categor\u00eda y nivel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierto d\u00eda, al calor de unos tragos, me confes\u00f3 que actuaba de esa manera por convicci\u00f3n, sin buscar nada a cambio. Su calidad humana se vio retribuida de forma por dem\u00e1s generosa, con las declaraciones de esas dos personas, las cuales fueron claves para lograr las votaciones favorables en el Concejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al concluir la audiencia, el Cachir\u00ed invit\u00f3 al abogado para celebrar su salida airosa. Atravesaron el parque principal hasta llegar al caf\u00e9 de costumbre. El Cachir\u00ed, m\u00e1s que cliente frecuente, parec\u00eda accionista. Buen n\u00famero de amigos se unieron al grupo, a tal punto que tuvieron que unir varias mesas para acomodar la concurrencia. El administrador del caf\u00e9, al enterarse del acontecimiento, ofreci\u00f3 como cortes\u00eda la primera botella de aguardiente con sus pasantes. La m\u00fasica rumbera no se hizo esperar, junto con aplausos y v\u00edtores que nac\u00edan en su mesa y se multiplicaban por todo el sal\u00f3n. Entre los asistentes hac\u00edamos vaca para comprar las siguientes botellas del apetecido Galeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resguardada por las primeras sombras de la noche, entr\u00f3 al caf\u00e9 una mujer trigue\u00f1a, con cabellos negros abajo de los hombros, vestida con una bata roja que realzaba sus curvas. Con se\u00f1as le hizo entender al Cachir\u00ed que quer\u00eda hablar con \u00e9l. Coqueto como siempre, el Cachir\u00ed se levant\u00f3 de la mesa y fue hasta donde se encontraba la reci\u00e9n llegada. Ella le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Por lo que hiciste, pas\u00e9 una de las navidades m\u00e1s felices de mi vida: desde cuando volv\u00ed de estudiar secretariado en la capital, no hab\u00eda podido compartir con mi viejo en esa fecha. Junto a la familia disfrutamos de su afecto y buen humor. Vine para expresarte mis sentimientos de gratitud y para invitarte a cenar esta noche en mi apartamento. Voy a preparar mi mejor receta; la acompa\u00f1aremos con vino espumoso. As\u00ed como me hiciste feliz en Navidad, quiero que tengamos una inolvidable noche buena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La chica alarg\u00f3 su mano, le entreg\u00f3 un papel doblado con su direcci\u00f3n; se dirigi\u00f3 a la puerta seguida por la mirada de los asistentes, embobados por su sensual figura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cachir\u00ed, entre sorprendido y aturdido, solo atin\u00f3 a levantar la mano y a decirle \u201cGracias\u201d. Luego se dio vuelta y, con la copa en alto, lanz\u00f3 un sonoro \u00a1Salud!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Camilo Eraso A las cinco de la tarde \u2013y con unos aguardientes encima- el director de la c\u00e1rcel solicit\u00f3 a los guardianes que reunieran a los internos en el lugar habitual. En pocos minutos, el patio uno, tapizado de adoquines de piedra, con altos muros terminados en cerca electrificada y gruesas columnas de concreto, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":64501,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-64500","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por: Camilo Eraso A las cinco de la tarde \u2013y con unos aguardientes encima- el director de la c\u00e1rcel solicit\u00f3 a los guardianes que reunieran a los internos en el lugar habitual. En pocos minutos, el patio uno, tapizado de adoquines de piedra, con altos muros terminados en cerca electrificada y gruesas columnas de concreto, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-02-12T01:39:49+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2048\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1365\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista Invitado\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\"},\"headline\":\"Esta noche es noche buena\",\"datePublished\":\"2023-02-12T01:39:49+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\"},\"wordCount\":3170,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg\",\"articleSection\":[\"Culturas\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\",\"name\":\"Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg\",\"datePublished\":\"2023-02-12T01:39:49+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg\",\"width\":2048,\"height\":1365,\"caption\":\"Fotograf\u00eda: Diego Mauricio Rodr\u00edguez\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Esta noche es noche buena\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"description\":\"Peri\u00f3dico Regional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"width\":1280,\"height\":720,\"caption\":\"P\u00e1gina10\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\",\"https:\/\/x.com\/Pag10com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/\",\"https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\",\"name\":\"Columnista Invitado\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10","og_description":"Por: Camilo Eraso A las cinco de la tarde \u2013y con unos aguardientes encima- el director de la c\u00e1rcel solicit\u00f3 a los guardianes que reunieran a los internos en el lugar habitual. En pocos minutos, el patio uno, tapizado de adoquines de piedra, con altos muros terminados en cerca electrificada y gruesas columnas de concreto, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/","og_site_name":"P\u00e1gina10","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","article_published_time":"2023-02-12T01:39:49+00:00","og_image":[{"width":2048,"height":1365,"url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Columnista Invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Pag10com","twitter_site":"@Pag10com","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista Invitado","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/"},"author":{"name":"Columnista Invitado","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e"},"headline":"Esta noche es noche buena","datePublished":"2023-02-12T01:39:49+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/"},"wordCount":3170,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg","articleSection":["Culturas"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/","name":"Esta noche es noche buena | P\u00e1gina10","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg","datePublished":"2023-02-12T01:39:49+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#primaryimage","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/187193524_10158341771601553_2420067238063510395_n.jpg","width":2048,"height":1365,"caption":"Fotograf\u00eda: Diego Mauricio Rodr\u00edguez"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/esta-noche-es-noche-buena\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pagina10.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Esta noche es noche buena"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","name":"P\u00e1gina10","description":"Peri\u00f3dico Regional","publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization","name":"P\u00e1gina10","alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","width":1280,"height":720,"caption":"P\u00e1gina10"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","https:\/\/x.com\/Pag10com","https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/","https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10","https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e","name":"Columnista Invitado","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64502,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64500\/revisions\/64502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}