{"id":65706,"date":"2023-05-02T08:30:22","date_gmt":"2023-05-02T13:30:22","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=65706"},"modified":"2023-05-02T08:33:04","modified_gmt":"2023-05-02T13:33:04","slug":"rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/","title":{"rendered":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Jacobo Viveros Granja<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela que se publica en 1895 en Pasto (Colombia) del escritor Florentino Paz, se titula \u201c<em>La ciudad de Rutila\u201d, <\/em>le sigue un subt\u00edtulo: \u201c<em>Leyenda sud-americana\u201d, <\/em>en un pie de p\u00e1gina del libro se aclara que Rutila es Pasto (adem\u00e1s de ser el nombre de un personaje). El texto tiene una dedicatoria a esta ciudad, un pr\u00f3logo, una introducci\u00f3n, nueve cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo. La historia comienza con los habitantes del territorio representados en una pareja ind\u00edgena, su di\u00e1logo con el militar espa\u00f1ol Lorenzo de Aldana, luego viene una descendencia, y una serie de muertes provocadas por soldados de ej\u00e9rcitos libertadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los recursos narrativos es clave cuando alg\u00fan personaje cuenta lo que sucedi\u00f3, ello se asemeja a la anagn\u00f3risis, es decir, lo secreto es develado a alguien a trav\u00e9s de esa narraci\u00f3n. Tambi\u00e9n es importante que el lector analice si lo que concierne al mundo espa\u00f1ol es tratado positivamente y lo que se asocia a los militares de la independencia es interpretado negativamente; a pesar de ser un conquistador quien acabe con la vida de Rosidor (esposo de Rutila); a pesar de que las riquezas de un personaje europeo provengan de Am\u00e9rica y cuando pierden esas posesiones, su p\u00e9rdida es presentada como culpa de los independentistas. Al leer \u201c<em>La ciudad de Rutila\u201d, <\/em>es importante analizar el significado que adquiere la plaza, pues all\u00ed est\u00e1 la caba\u00f1a de la pareja nativa y luego ser\u00e1 el lugar donde el militar Salom traicionar\u00e1 a quienes creyeron en su palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lector que quiera contradecir, quiz\u00e1s se pregunte si un texto literario puede ser consultado para el estudio de un periodo de la historia, en este caso \u201c<em>La ciudad de Rutila\u201d<\/em>. Beatriz Gonz\u00e1lez, en una conferencia sobre <em>La historia de la caricatura en Colombia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>,<\/em> recuerda a Jos\u00e9 Hilario L\u00f3pez, \u201ch\u00e9roe de la independencia\u201d, \u201cpersona \u00edntegra\u201d que llega a la presidencia y de repente, publican un grabado donde aparece \u00e9l armado \u201chasta los dientes\u201d, con orejas de burro, con \u201cbotellas\u201d y unos dados, dando a entender que dicho pol\u00edtico era \u201cun jugador\u201d y \u201cun borracho\u201d. \u201c\u00bfEsa es la verdad?\u201d pregunta Beatriz Gonz\u00e1lez. Esa caricatura se publica en un peri\u00f3dico \u201cconservador\u201d, \u201cultramontano\u201d, \u201c\u00bfesa es la historia de Colombia?\u201d se pregunta la artista, \u201c\u00bfesa es la verdad de los conservadores?\u201d.\u00a0 Nosotros podemos decir: \u00bfla novela de Florentino Paz es la verdad? \u00bfhay all\u00ed una historia de la ciudad de Pasto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas de las citas del libro, manejan otra ortograf\u00eda diferente a la actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abSobre el inicio del libro\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela comienza con un pr\u00f3logo, con un recuerdo \u201cdoloroso\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> cuando entra un ej\u00e9rcito a Pasto en 1822, es una \u00e9poca de \u201cluto y de miseria\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Para ello el narrador debe viajar a la \u00e9poca de la Conquista y \u201cenlazar\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> algunos hechos con la fundaci\u00f3n de la ciudad y de la independencia. Se revela al lector que Pasto fue \u201cpartidaria de la Independencia\u201d y un pie de p\u00e1gina menciona algunos documentos que lo demuestran seg\u00fan las publicaciones de Tom\u00e1s Hidalgo en 1893. \u201ccon lo cual no se afirma, que entre sus hijos no hubiere habido tambi\u00e9n decididos sostenedores del Gobierno espa\u00f1ol, como en todos los virreynatos los hab\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Las \u201ccrueldades\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> de los patriotas llevaron a la ciudad a defender \u201csus hogares\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. En 1823 se aprisionaron a las personas y se las arranc\u00f3 de la ciudad, todo a trav\u00e9s de un enga\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abLuego viene una introducci\u00f3n\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora la novela a trav\u00e9s de una introducci\u00f3n nos aclara que \u201cLas desgracias de aquel pueblo infortunado son las que se va \u00e1 contar\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Entre los distintos temas, el libro tratar\u00e1 de esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abComienza la novela\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en 1539, \u201cel bosque estaba silencioso y sombr\u00edo\u201d, el \u201cr\u00edo llamado hoy \u00b4de Las Monjas\u00b4, se deslizaba apacible [\u2026] como se arrastrara una inmensa sierpe de cristal\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Se oye entonces la \u201cdetonaci\u00f3n de un arma\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, \u201cy su eco repercutido en todos los \u00e1mbitos del bosque, parece dejarse \u00f3\u00edr todav\u00eda al trav\u00e9s de tres y medio siglos\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Lorenzo de Aldana desciende por Catambuco y se materializa San Juan Bautista de Pasto; encuentra una caba\u00f1a donde luego estar\u00eda la plaza de la ciudad, y all\u00ed una pareja perteneciente a una tribu. Los j\u00f3venes esposos -nos aclara otro pie de p\u00e1gina en la novela- tuvieron buena relaci\u00f3n con Aldana que lleg\u00f3 pac\u00edficamente, a diferencia de sus padres que s\u00ed lucharon contra otros espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aldana levant\u00f3 una cruz y les dijo que sus nietos se sentar\u00e1n all\u00ed, otras generaciones ser\u00e1n tratadas \u201cvilmente [\u2026] por sus vecinos\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Para estos personajes ind\u00edgenas es \u201cgrato\u201d el nombre de Aldana, lo invitan a descansar en la caba\u00f1a para que contin\u00fae \u201clevantando la casa del Dios\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, el espa\u00f1ol al hablarles se define como un padre frente a sus hijos. Lorenzo planta una cruz, los ind\u00edgenas el \u00e1rbol de manzano. Se debe analizar desde el lenguaje de la novela c\u00f3mo el texto llama \u201cconquistador\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> a este sujeto, a pesar de la relaci\u00f3n amistosa con los nativos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rutila, recibe la visita de Rosidor, quien le revela que su padre ha muerto en manos de las \u201ctribus extranjeras\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, cuando regresa la madre le recuerda a la hija la promesa del padre de que ella deb\u00eda casarse con el joven guerrero Rosidor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abSalto en el tiempo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han transcurrido 356 a\u00f1os, nada queda de la \u00e9poca de Rutila, pues todo lo sepultaron las \u201ccasas de estilo espa\u00f1ol\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en el siglo XVII, en el \u201cvalle de Atriz\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> , all\u00ed aparece la familia de don Carlos, quien descend\u00eda de alguno de los que vinieron con Lorenzo de Aldana. \u00c9l asumi\u00f3 \u201cla defensa de los desgraciados salvajes\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, otra vez el lector se detendr\u00e1 a analizar el t\u00e9rmino que usa el texto: \u201csalvajes\u201d. \u201cEl oro trasladado de Am\u00e9rica [\u2026] enriqueci\u00f3 \u00e1 muchas familias de la pen\u00ednsula, entre las cuales se cont\u00f3 la de D. Carlos\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, y todos esos bienes se vendieron y lo obtenido se trajo al Nuevo Mundo. No hay reproche por esta forma de enriquecerse, el texto lo cuenta sin juicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rutila ya es una anciana, tiene una joven hija, don Carlos se casa con ella. Y al \u201cborde de un manantial\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, el hombre cuenta sus or\u00edgenes y luego borra todo rastro ind\u00edgena de su esposa: \u201csoy de los vascongados, descendientes directos de los antiguos c\u00e1ntabros, \u00e1 quienes no pudieron vencer ni los cartajineses, ni los romanos [\u2026] De la misma manera, deseo que t\u00fa de hoy en adelante, te llames D\u00e9lia Fern\u00e1ndez, y que el nombre heredado de tus padres quede para que lo lleven tus hermanos solamente\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. El que don Carlos se imponga sobre ella a trav\u00e9s de su historial de ancestros y que decida por ella para borrar toda presencia ind\u00edgena es una parte fuerte en esta novela, pese a ello, la hija de Rutila le pregunta por las razones que tuvieron los conquistadores para destruir a los due\u00f1os de esta parte conquistada de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella responde que nada ambiciona m\u00e1s que complacer a su esposo, \u201cy aun cuando se resiente mi alma al contemplar que abandono hasta los \u00faltimos vestigios de mi pobre raza, dejar\u00e9 el nombre del h\u00e9roe de los bosques [\u2026] Rosidor\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Y si bien ella acepta todo, le aclara a don Carlos que sabe cosas sobre esos ancestros de los que \u00e9l se enorgullece, pero tambi\u00e9n pregunta sobre los conquistadores y \u201cla causa de que esos hombres encontraran placer en derramar la sangre de los due\u00f1os de estas tierras, hasta procurar su destrucci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. Aun aceptando la condici\u00f3n del esposo, ella le recuerda que tambi\u00e9n en sus antepasados hubo h\u00e9roes con sus propias haza\u00f1as, ciencia y virtudes, \u201cpues que en las selvas tambi\u00e9n hay portentos que admirar\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pie de p\u00e1gina aclara que esta joven aunque es \u201cdescendiente de un salvaje, conoce al m\u00e9nos, ciertos pasajes de la historia\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>, ya que \u201cfue educada con esmero por el padre de D. Carlos [\u2026] y as\u00ed quiso aleccionarla\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> pensando que ser\u00eda la esposa de su hijo. \u00a0Don Carlos aclara la cantidad de su riqueza que alcanzar\u00eda para las dem\u00e1s generaciones: \u201ctenemos una fortuna que no acabar\u00e1n nuestros hijos, y la que conf\u00edo, pasar\u00e1 sin disminuirse, de mano en mano, hasta nuestros m\u00e1s remotos nietos, por algunos siglos\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. El verbo \u201caleccionar\u201d se repetir\u00e1 cuando lo europeo se aplique sobre la hija de Rutila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abPeregrino\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Pastor, el ni\u00f1o Calixto, Rosaura y la campesina Ignacia est\u00e1n reunidos, luego algunos de ellos salen de la escena. Nace una criatura, la madre la rechaza, \u201chace esfuerzos para amarla, pero en vano; sus l\u00e1bios se resisten \u00e1 saludarle con el beso maternal; sus ojos se cierran para no mirar siquiera \u00e1 aquel inocente; su regazo rechaza al mismo que ha concebido\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>, \u201cHijo del fatal destino\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. La madre lo alej\u00f3 y la nodriza se lo llev\u00f3 consigo a su casa donde lo present\u00f3 a su marido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste es el fruto de una de las v\u00edctimas sacrificadas por los RIFLES cuando el asalto de la desgraciada Pasto: su madre lo detesta, yo he presenciado su \u00f3dio y he palpado su resoluci\u00f3n; nosotros no tenemos hijos, y quiero crear \u00e1 este como \u00e1 tal\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Es all\u00ed donde se aclara que el ni\u00f1o es hijo de un soldado, de Rosaura, viuda de Tancredo, quien fue lanzado con otros al r\u00edo Gu\u00e1itara. Rosaura suele leer la carta de despedida de su esposo, all\u00ed le cuenta c\u00f3mo los hombres del militar Salom parecen fieras, y machacan la cabeza de un preso con piedras. \u201cunos debemos servir de v\u00edctima para que resalte la memoria de los victimarios\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>, el texto reflexiona c\u00f3mo solo ha habido cambio de amos, unos en nombre de la civilizaci\u00f3n, otros en nombre de la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abCalixto\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ni\u00f1o Calixto estaba con su t\u00edo, Don Pastor, \u00e9l tiene un libro que registra todos los cr\u00edmenes contra la ciudad de Rutila, va a revelar muchos hechos, aclara que form\u00f3 parte de quienes defendieron la vida de Antonio Nari\u00f1o, cuando se lo quiso fusilar. Luego inicia el recuerdo de las matanzas del ej\u00e9rcito libertador, \u201cuna partida de soldados que acababa de sacrificar unas mujeres, fugadas tambi\u00e9n de la ciudad [\u2026] sus cuerpos estaban ensangrentados y sus pechos separados de sus troncos\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>, el narrador presenta la imagen de una mujer buscando las partes en que se destroz\u00f3 el cuerpo de su esposo, y desde aqu\u00ed las im\u00e1genes son oscuras, las mujeres cuelgan de maderos como los hombres y son azotadas, los ni\u00f1os se lanzan al aire para recibirlos en las puntas de las lanzas, hubo violaciones, y la edad no fue obst\u00e1culo para la muerte. \u201cTres d\u00edas y tres noches permaneci\u00f3 la soldadesca armada, suelta, y adue\u00f1ada de casas, de familias, de vidas y de riquezas\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>, \u201cen cada calle hab\u00eda lagos de sangre, en cada plaza mil cuerpos mutilados\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>, los tesoros de la ciudad se los llevaron a Quito, y all\u00ed la herencia de Calixto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se terminaba de sepultar tanto cuerpo de la \u201cfunesta jornada de los d\u00edas 25, 26 y 27 de aquel mes de infeliz memoria\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>, cuando el jefe de otras tropas, Salom, mand\u00f3 publicar un indulto para quienes se armaron en defensa de Espa\u00f1a, creyeron en esto y salieron de sus escondites para jurar obediencia al gobierno de la Rep\u00fablica, por las cuatro entradas de la plaza ingres\u00f3 un batall\u00f3n, apres\u00f3 a todos los mayores de 12 a\u00f1os, se los traslad\u00f3 a Ecuador, otros fueron amarrados en parejas y lanzados al r\u00edo Gu\u00e1itara, otros murieron en el r\u00edo Guayaquil, otros de hambre, y algunos fueron fusilados luego de construir el cementerio\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00abFinal\u00bb<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya se habla del complot para asesinar al mariscal Antonio Jos\u00e9 de Sucre, \u201cAc\u00e1, en la ciudad de Rutila, en donde \u00e9l sembr\u00f3 el \u00f3dio por la perpetraci\u00f3n de sus m\u00e1s nefandas fechor\u00edas, ese nombre es funesto; y s\u00f3lo al o\u00edrlo pronunciar, negras sombras de fantasmas siniestras cruzan por las miradas de sus desgraciados habitantes sobrevividos \u00e1 la memorable cat\u00e1strofe\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. Cecilia Caicedo escribe sobre esta novela que el texto \u201cinsin\u00faa a Sucre como el soldado patriota violador de Rosaura\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> y que \u201cel autor parece culpar al general Jos\u00e9 Mar\u00eda Obando como autor intelectual del asesinato de Sucre, pues la descripci\u00f3n f\u00edsica que hace del general que se entrevista con el asesino material corresponde a la de Obando\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Jos\u00e9 de Sucre ser\u00e1 asesinado, ha tenido un sue\u00f1o donde un monstruo destruye a una pareja, y luego un ni\u00f1o que se despide de Rosaura vence a la bestia. Mientras va en su caballo, se encuentra con otro ni\u00f1o al que ya ha visto en otras partes, el peque\u00f1o es Peregrino, le revela al militar que su madre es Rosaura (aunque no la conoce). Al o\u00edr ese nombre, Sucre se sorprende porque coincide con su sue\u00f1o. Peregrino le cuenta que el Batall\u00f3n Rifles entr\u00f3 a la ciudad, un soldado viol\u00f3 a su madre, y su padre fue lanzado al r\u00edo Gu\u00e1itara; al nacer, Rosaura regal\u00f3 este ni\u00f1o a Ignacia. En este punto de la historia aparecen tres hombres con ruanas y armas y matan a Sucre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u201cEp\u00edlogo\u201d se cuenta que Rosidor y Rutila fueron tratados bien por los espa\u00f1oles, tal vez por consejo de Aldana; sin embargo, Rosidor es asesinado por un conquistador; Rosaura morir\u00e1 viuda en el Monasterio de las monjas Conceptas; a Peregrino lo matar\u00e1 la tisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la novela se ha hablado de unos rollos que contienen informaci\u00f3n sobre esta historia, sobre el autor que organiza este crimen y otras verdades que con el tiempo se conocer\u00e1n (recuerdo los papeles que Cervantes hace traducir del Quijote). Del contenido de esos rollos -escribe el narrador- \u201cse ha sacado alguna parte de esta Leyenda. Si se desea saber m\u00e1s acerca del particular, esp\u00e9rese \u00e1 que el tiempo lo descubra todo; pues puede asegurarse que lo sabr\u00e1n entonces [\u2026] bastando para lo de mi prop\u00f3sito que se sepa lo que queda escrito, con lo cual termina mi trabajo\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela comienza en un ambiente id\u00edlico, donde la pareja de Rutila y Rosidor viven en comuni\u00f3n con la naturaleza, \u201cDesde las alturas [\u2026] se descubre ese ameno y gracioso campo de simpar belleza [\u2026] \u2018un para\u00edso, un espect\u00e1culo grandioso, un jard\u00edn de delicias, una ciudad de mil torrentes, un valle cubierto de verduras con horizontes color de rosa, por medio del cual serpea festoneado de flores un r\u00edo con aguas color de plata\u2019\u201d;<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> luego vendr\u00e1 una serie de cr\u00edmenes, pero al final del libro, todo vuelve a ese estado id\u00edlico, es como si en Rutila (Pasto) nunca hubiese pasado nada: \u201cSolamente la ciudad de Rutila vive a\u00fan, tras de t\u00e1ntos cataclismos, y como si fuera insensible \u00e1 los golpes de la fortuna, est\u00e1 lozana, [\u2026] vestida de gala, y adornada con coronas y festones de flores entretejidos con alguna rama de laurel\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caicedo de Cajigas, C. (1990). <em>La novela en el Departamento de Nari\u00f1o<\/em>. Bogot\u00e1: Instituto Caro y Cuervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gonz\u00e1lez, B. (Banrepcultural). (2010, 15 de enero). Beatriz Gonz\u00e1lez &#8211; La historia de la historia de la caricatura en Colombia (3\/8). [Video]. YouTube. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kz2v5W2-4iw\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kz2v5W2-4iw<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paz, F. (1895). <em>La ciudad de Rutila. <\/em>Pasto: Impreso por E.M. Villarreal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Escritor y profesor universitario. Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:viverosjacobo@gmail.com\">viverosjacobo@gmail.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Gonz\u00e1lez, B. (Banrepcultural). (2010, 15 de enero). <em>Beatriz Gonz\u00e1lez &#8211; La historia de la historia de la caricatura en Colombia (3\/8). <\/em>[Video]. YouTube. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kz2v5W2-4iw\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=kz2v5W2-4iw<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Paz, F. (1895). <em>La ciudad de Rutila. <\/em>Pasto: Impreso por E.M. Villarreal, p.3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibid., pp.3-4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibid., p.4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ibid., p.8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Ibid., p.11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Ibid., p.12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ibid., p.13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Ibid., p.14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ibid., p.18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ibid., p.21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Ibid., p.22.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ibid., p.23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Ibid., p.24.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ibid., p.25.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Ibid., p.30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ibid., p.36.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Ibid., p.37.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Ibid., p.39.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Ibid., p.63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ibid., p. 66.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ibid., p.67.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Ibid., p.70<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Ibid., p.49.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Caicedo de Cajigas, C. (1990). La novela en el Departamento de Nari\u00f1o. Bogot\u00e1: Instituto Caro y Cuervo, p.32.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Ibid., p. 33.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Paz, F. (1895). <em>La ciudad de Rutila<\/em>. Pasto: Impreso por E.M. Villarreal, p.85.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Ibid., pp.10-11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Ibid., p. 88.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jacobo Viveros Granja[1] La novela que se publica en 1895 en Pasto (Colombia) del escritor Florentino Paz, se titula \u201cLa ciudad de Rutila\u201d, le sigue un subt\u00edtulo: \u201cLeyenda sud-americana\u201d, en un pie de p\u00e1gina del libro se aclara que Rutila es Pasto (adem\u00e1s de ser el nombre de un personaje). El texto tiene una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":65707,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85,1528],"tags":[],"class_list":["post-65706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2","category-titulares"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por: Jacobo Viveros Granja[1] La novela que se publica en 1895 en Pasto (Colombia) del escritor Florentino Paz, se titula \u201cLa ciudad de Rutila\u201d, le sigue un subt\u00edtulo: \u201cLeyenda sud-americana\u201d, en un pie de p\u00e1gina del libro se aclara que Rutila es Pasto (adem\u00e1s de ser el nombre de un personaje). El texto tiene una [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-05-02T13:30:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-05-02T13:33:04+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"701\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"457\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista Invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista Invitado\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\"},\"headline\":\"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d\",\"datePublished\":\"2023-05-02T13:30:22+00:00\",\"dateModified\":\"2023-05-02T13:33:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\"},\"wordCount\":2784,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg\",\"articleSection\":[\"Culturas\",\"Titulares\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\",\"name\":\"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg\",\"datePublished\":\"2023-05-02T13:30:22+00:00\",\"dateModified\":\"2023-05-02T13:33:04+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg\",\"width\":701,\"height\":457},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"description\":\"Peri\u00f3dico Regional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"width\":1280,\"height\":720,\"caption\":\"P\u00e1gina10\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\",\"https:\/\/x.com\/Pag10com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/\",\"https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e\",\"name\":\"Columnista Invitado\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10","og_description":"Por: Jacobo Viveros Granja[1] La novela que se publica en 1895 en Pasto (Colombia) del escritor Florentino Paz, se titula \u201cLa ciudad de Rutila\u201d, le sigue un subt\u00edtulo: \u201cLeyenda sud-americana\u201d, en un pie de p\u00e1gina del libro se aclara que Rutila es Pasto (adem\u00e1s de ser el nombre de un personaje). El texto tiene una [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/","og_site_name":"P\u00e1gina10","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","article_published_time":"2023-05-02T13:30:22+00:00","article_modified_time":"2023-05-02T13:33:04+00:00","og_image":[{"width":701,"height":457,"url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Columnista Invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Pag10com","twitter_site":"@Pag10com","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista Invitado","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/"},"author":{"name":"Columnista Invitado","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e"},"headline":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d","datePublished":"2023-05-02T13:30:22+00:00","dateModified":"2023-05-02T13:33:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/"},"wordCount":2784,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg","articleSection":["Culturas","Titulares"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/","name":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d | P\u00e1gina10","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg","datePublished":"2023-05-02T13:30:22+00:00","dateModified":"2023-05-02T13:33:04+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#primaryimage","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/WhatsApp-Image-2023-05-02-at-8.26.10-AM-e1683034377276.jpeg","width":701,"height":457},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/rutila-o-pasto-una-novela-de-1895-entre-negras-sombras-de-fantasmas-siniestras\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pagina10.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Rutila o Pasto. Una novela de 1895 entre \u201cnegras sombras de fantasmas siniestras\u201d"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","name":"P\u00e1gina10","description":"Peri\u00f3dico Regional","publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization","name":"P\u00e1gina10","alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","width":1280,"height":720,"caption":"P\u00e1gina10"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","https:\/\/x.com\/Pag10com","https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/","https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10","https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/21249ac8e46fa849c3df7b78feed163e","name":"Columnista Invitado","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65706"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65709,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65706\/revisions\/65709"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}