{"id":66132,"date":"2023-05-27T20:28:10","date_gmt":"2023-05-28T01:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=66132"},"modified":"2023-05-27T20:28:10","modified_gmt":"2023-05-28T01:28:10","slug":"la-bolsa-de-terciopelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/la-bolsa-de-terciopelo\/","title":{"rendered":"La bolsa de terciopelo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por: Camilo Eraso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida flu\u00eda como en una corriente de aguas mansas, la ciudad estaba inmersa en un profundo sentido religioso. Lo usual era que no hubiera tormentas. \u00a0La fe de su gente proven\u00eda de la \u00e9poca de la conquista, cuando las personas eran fieles a la Iglesia Cat\u00f3lica y al Rey, a quien reconoc\u00edan como representante de Dios en la tierra. La generosidad de los fieles, durante muchos a\u00f1os, ciment\u00f3 la construcci\u00f3n de numerosas iglesias en el centro de la ciudad y en sus extremos cardinales; templos que, adem\u00e1s de su belleza arquitect\u00f3nica, ten\u00edan altares ba\u00f1ados en oro y paredes engalanadas con \u00f3leos originales de artistas espa\u00f1oles. El repique de las campanas para dar la hora, o para llamar a misa, acompasaba el transcurrir pausado de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El obispo era una de las m\u00e1s altas autoridades reconocidas. Su poder era \u00a0amplio porque su di\u00f3cesis cubr\u00eda las parroquias de todos los municipios del departamento \u00a0con sus lejanas veredas. El obispo delegaba funciones espec\u00edficas de la curia a los miembros del segundo nivel jer\u00e1rquico, sacerdotes que recib\u00edan el t\u00edtulo de can\u00f3nigos y, adem\u00e1s de sus responsabilidades, ejerc\u00edan como p\u00e1rrocos de iglesias importantes. El Consejo de Gobierno de la di\u00f3cesis lo conformaban el obispo y sus can\u00f3nigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El can\u00f3nigo Macario Realpe era el p\u00e1rroco de la iglesia de San Juan, erigida en una esquina del parque principal. Este templo comenz\u00f3 siendo la catedral, pero cuando se construy\u00f3 la nueva gran catedral de la ciudad, a comienzos del siglo veinte, se convirti\u00f3 en la segunda en importancia eclesi\u00e1stica, con el t\u00edtulo de concatedral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monse\u00f1or Realpe era alto, de contextura gruesa, abdomen abultado, cabello canoso y voz potente; su figura imponente generaba respeto y un poco de miedo, sobre todo cuando se le sub\u00eda la sangre a la cabeza. Vest\u00eda con sotanas italianas, usaba un faj\u00f3n ancho de seda de color morado y zapatos importados de charol, con hebilla de plata. Sus sombreros y capas tambi\u00e9n eran tra\u00eddos de Roma. \u00c9l dirig\u00eda los oficios religiosos de su parroquia, celebraba algunas misas y dec\u00eda los sermones en los eventos m\u00e1s concurridos. Sub\u00eda al p\u00falpito de madera tallada para comenzar sus sermones con la frase: \u201cAmados hijos m\u00edos\u201d. Predicaba con propiedad sobre pecados graves contra las leyes de Dios o de la Iglesia, con frecuencia centraba su alocuci\u00f3n en\u00a0 temas relacionadas con el sexo. En momentos de emoci\u00f3n, elevaba el tono de voz hasta llegar casi a gritar. Con severidad se refer\u00eda a \u201cesas tiendas que venden licores\u201d. Sobre sus sermones, el Cachir\u00ed, que lo imitaba muy bien, le atribu\u00eda la siguiente frase:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500En la calle una tienda, en la tienda un biombo, y detr\u00e1s del biombo&#8230; \u00a1EL PECADO!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misa dominical de diez de la ma\u00f1ana, mientras otro sacerdote distribu\u00eda la comuni\u00f3n, \u00e9l tomaba el mango largo con una bolsa de terciopelo vinotinto con cordones dorados, para recolectar las limosnas. Pasaba de fila en fila, y si alguna persona se hac\u00eda la distra\u00edda para no aportar, le pegaba un suave golpe con la bolsa en la cabeza para llamar su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Hijo, no te hagas el distra\u00eddo, la casa de Dios necesita tu ayuda \u2500dec\u00eda a modo de recriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Disculpe, Monse\u00f1or \u2500dec\u00eda el feligr\u00e9s aturdido y echaba mano a la billetera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Dios te pague, pero que no vuelva a suceder \u2500y prosegu\u00eda su recorrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas personas esperaban la terminaci\u00f3n del rito religioso para hablar con el p\u00e1rroco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Monse\u00f1or, por favor \u00bfpodr\u00eda su Excelencia llevarle la comuni\u00f3n a mi mam\u00e1 que est\u00e1 enferma? \u2500le pidi\u00f3 una mujer flaca, p\u00e1lida y llorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Tengo el d\u00eda ocupado con varios compromisos. No puedo ir; por favor, habla con otro sacerdote de la parroquia \u2500respondi\u00f3 el cl\u00e9rigo en tono amable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La se\u00f1ora Rosario Regalado manten\u00eda una relaci\u00f3n cercana con Monse\u00f1or Realpe. Al finalizar \u00a0la misa dominical, cuando terminaba de atender a otros feligreses, se acercaba para pedirle un consejo o una oraci\u00f3n y le entregaba una generosa dadiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su doble rol, Monse\u00f1or ten\u00eda d\u00edas largos y congestionados. Al comienzo y al final del d\u00eda celebraba misa, y atend\u00eda el despacho. A las tres de la tarde asist\u00eda a la reuni\u00f3n del Consejo con el obispo; tambi\u00e9n cumpl\u00eda con compromisos acad\u00e9micos, porque era profesor de teolog\u00eda en el Seminario Mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viv\u00eda en un caser\u00f3n a pocas cuadras de su iglesia, lo que le permit\u00eda desplazarse, de un lugar al otro, caminando por la acera empedrada. Las personas le ced\u00edan el paso, algunas se arrodillaban, le ped\u00edan la bendici\u00f3n o le besaban el anillo. Su casa era administrada por una hermana solterona, quien hac\u00eda las veces de ama de llaves y jefe de las personas de servicio. Ella era la \u00a0encargada del manejo de la casa, de atender visitantes y de coordinar la preparaci\u00f3n del almuerzo para personas necesitadas que, por su condici\u00f3n social, no pod\u00edan pedir limosna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la casa tambi\u00e9n alojaba a familiares que, por alguna crisis econ\u00f3mica, hab\u00edan tenido que cerrar su vivienda. Sin tener en cuenta el grado de consanguinidad, los familiares que viv\u00edan en su casa le dec\u00edan t\u00edo. Les regalaba sotanas usadas para que confeccionaran con su pa\u00f1o uniformes para los sobrinos menores. Al comenzar el a\u00f1o escolar compraba, en la librer\u00eda Victoria, \u00fatiles escolares para todos ellos. La gente reconoc\u00eda su generosidad y esp\u00edritu caritativo; a veces, su hermana ten\u00eda que negar algunas peticiones porque, seg\u00fan dec\u00eda, \u201cla cobija no da para tanta gente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al iniciar su rutina diaria, el can\u00f3nigo encontraba, al frente de su casa,\u00a0 dos caballos cargados con cantinas de leche, provenientes de su finca cercana.\u00a0 De vez en cuando, tambi\u00e9n estaba estacionado all\u00ed el cami\u00f3n que, antes de ir a la plaza de mercado, descargaba algunos bultos de frutas de otra finca que ten\u00eda en clima caliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiel feligresa, do\u00f1a Rosario, no pudo volver a misa por su edad y por el reumatismo, que le imped\u00eda caminar. Desde entonces, dentro de la agenda de Monse\u00f1or hab\u00eda una actividad diaria a la que asignaba la mayor prioridad: llevarle la comuni\u00f3n a Rosario, una acaudalada viuda, sin hijos. A las nueve de la ma\u00f1ana, con la majestuosa imagen del volc\u00e1n a la vista, con vientos intensos y helados, Monse\u00f1or sal\u00eda vestido con alba almidonada, bordada en oro, estola y bonete. En su mano portaba el cop\u00f3n con las hostias; lo acompa\u00f1aba el monaguillo vestido tambi\u00e9n con alba quien, adem\u00e1s de llevar los objetos lit\u00fargicos, repicaba una campanilla para anunciar la presencia del Sant\u00edsimo. Las personas se arrodillaban, se persignaban y hac\u00edan una reverencia a su paso, mientras el sacerdote repart\u00eda bendiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierto d\u00eda, un transe\u00fante al parecer profesional, por su vestido formal y malet\u00edn\u00a0 de cuero, ignor\u00f3 el paso del s\u00e9quito y sigui\u00f3 derecho. El can\u00f3nigo volte\u00f3 a mirarlo y, casi a los gritos, le dedic\u00f3 una diatriba con la que estuvo a punto de declararle la excomuni\u00f3n, por su falta de respeto ante el paso del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Entienda, Padre, que yo no creo en su religi\u00f3n y no tengo por qu\u00e9 acompa\u00f1ar los rituales que los cat\u00f3licos acostumbran \u2500replic\u00f3 el transe\u00fante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monse\u00f1or Realpe con las manos crispadas, las venas brotadas y casi echando llamas por la boca, le increp\u00f3 a los gritos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500\u00a1Usted es el mism\u00edsimo diablo! Tiene que inclinarse y adorar a Dios, el ser supremo del universo. Por su incredulidad ir\u00e1 derecho a la paila m\u00e1s profunda y caliente de los infiernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El transe\u00fante ignor\u00f3 la reprimenda y continu\u00f3 su marcha. El sacerdote permaneci\u00f3 paralizado por unos segundos, tuvo que respirar profundo antes de reanudar la marcha. Las personas que se hab\u00edan arremolinado para chismosear el rega\u00f1o se dispersaron sin hacer comentarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diario, al escuchar la campanilla, la empleada de do\u00f1a Rosario \u2500que llamaban <em>la de afuera,<\/em> porque se encargaba de la limpieza, las compras y las diligencias\u2500 corr\u00eda presurosa para tener el port\u00f3n abierto a la llegada de la comitiva. Monse\u00f1or Realpe se dirig\u00eda al oratorio peque\u00f1o, elegante, presidido por la virgen de Las Mercedes, oraba en voz baja antes de saludar a do\u00f1a Rosario que, en ese momento, llegaba en la silla de ruedas empujada por la empleada. Luego de decir unas frases en lat\u00edn a las cuales respond\u00eda el ac\u00f3lito, el can\u00f3nigo la bendec\u00eda, le ped\u00eda que recitara la oraci\u00f3n de preparaci\u00f3n para recibir a Dios, le daba la comuni\u00f3n y le suger\u00eda que guardara unos minutos de silencio para meditar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del rito, do\u00f1a Rosario lo invitaba al comedor auxiliar en donde la otra empleada \u2500la <em>de adentro,<\/em> porque era la responsable de la cocina\u2500 les ofrec\u00eda caf\u00e9 con empanadas preparadas en casa, con la f\u00f3rmula secreta de la patrona. Durante el desayuno, el pastor le hablaba a la anfitriona sobre las reparaciones urgentes que requer\u00eda el templo: ten\u00eda filtraciones en la cubierta, requer\u00eda limpieza y brillada de los adornos de oro y, adem\u00e1s, necesitaba lavado general de la fachada. Le comentaba que las donaciones de los fieles eran peque\u00f1as y apenas cubr\u00edan los gastos b\u00e1sicos de la parroquia. Do\u00f1a Rosario se mostraba sorprendida porque cre\u00eda que el templo ten\u00eda suficientes recursos. En el caso de ella, los ingresos de sus fincas eran una fuente importante de recursos, aunque la porci\u00f3n m\u00e1s significativa proven\u00eda de los inmuebles arrendados. Ten\u00eda el dinero suficiente para resolver las necesidades de la parroquia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasare lo que pasare, sin importar las ocupaciones, la visita diaria del jerarca a do\u00f1a Rosario se convirti\u00f3 en algo impostergable. Si lloviznaba, ped\u00eda que un segundo ac\u00f3lito con un paraguas lo acompa\u00f1ara. Si llov\u00eda a c\u00e1ntaros, la se\u00f1ora Rosario enviaba a su conductor, en el Chevrolet 1950 convertible, para recogerlo. Despu\u00e9s de compartir el desayuno, do\u00f1a Rosario y el visitante se dirig\u00edan a la salita peque\u00f1a, reservada a las visitas de confianza, para recibir la asesor\u00eda espiritual. Monse\u00f1or le hablaba sobre apartes de la Biblia que sirvieran de base para sus reflexiones. Con frecuencia, esta visita se orientaba a fortalecer la fe, las virtudes, la riqueza interior que deber\u00eda estar por encima de los bienes materiales. En algunas oportunidades, hac\u00eda alusi\u00f3n a aquel pasaje b\u00edblico seg\u00fan el cual \u201ces m\u00e1s f\u00e1cil que un camello\u00a0entre\u00a0por el ojo de una aguja, a que un\u00a0rico entre en el Reino de los Cielos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez a la semana, el obispo y sus segundos se reun\u00edan en el palacio episcopal \u00a0para estudiar casos especiales o para solucionar requerimientos presentados por p\u00e1rrocos y feligreses. Al final el obispo ped\u00eda informes sobre las tareas de la semana anterior y asignaba nuevos trabajos. Al terminar la sesi\u00f3n, la gente los esperaba en la puerta para pedirles la bendici\u00f3n o recibir medallas benditas que sacaban de un bolsillo de la sotana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que el palacio episcopal estaba cerca de su casa, cuando el aguacero era torrencial el p\u00e1rroco llamaba al Zucho Viteri, su taxista de confianza, para que le hiciera la carrera y de esta forma proteger, tanto su humanidad como su fina indumentaria, de las inclemencias del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante una de esas carreras, el Zucho le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Monse\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 no se compra un carro? Yo pienso que le servir\u00eda para sus labores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2500Hijo m\u00edo, los pastores de Dios no debemos aferrarnos a bienes materiales, estamos para guiar a los fieles hacia la vida eterna \u2500replic\u00f3 el pasajero desde el asiento trasero\u2500. Eso se logra con riqueza espiritual, los bienes materiales te alejan de Dios; adem\u00e1s s\u00f3lo visito lugares cercanos y el m\u00e9dico me ha dicho que caminar hace bien para mi salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El taxista pens\u00f3: \u00abCree que no s\u00e9 toda la plata que tiene\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No delegaba la celebraci\u00f3n de misas solemnes en las fiestas religiosas, bautizos o matrimonios de familias de la alta sociedad, que usualmente le entregaban donaciones generosas como agradecimiento por hacerles el honor de presidir la ceremonia. Los s\u00e1bados a las cinco de la tarde, realizaba bautizos masivos; en esas ocasiones la asistencia era copiosa, al igual que la cantidad de billetes que llegaban al fondo de la bolsa de terciopelo vinotinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las procesiones solemnes como Corpus Christi, la Ascensi\u00f3n y Semana Santa, el can\u00f3nigo preced\u00eda el desfile; el obispo se ubicaba varios pasos atr\u00e1s. Para esas ocasiones los jerarcas cat\u00f3licos luc\u00edan las prendas m\u00e1s finas de su ajuar, normalmente caminaban acompa\u00f1ados de autoridades civiles vestidas con saco leva y de militares con uniforme de gala. Cerraba el desfile el grupo de seminaristas, que para esa \u00e9poca era nutrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Rosario ten\u00eda una relaci\u00f3n lejana con sus dos hermanos y sus sobrinos, porque no se preocupaban por ella, ni le pon\u00edan atenci\u00f3n. Cuando la visitaban, lo hac\u00edan para pedirle un favor, por lo general para sacarle dinero prestado o regalado. Las reuniones familiares estaban limitadas a los cumplea\u00f1os y la navidad. Los hermanos y los sobrinos la ve\u00edan como una vieja engre\u00edda, que se sent\u00eda de mejor familia por haber heredado la fortuna de su esposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un jueves de octubre, la agenda de la visita diaria a la se\u00f1ora Regalado cambi\u00f3. En lugar de ir a la salita privada para la asesor\u00eda espiritual, pidieron al conductor que los llevara con discreci\u00f3n a hacer una diligencia; solo ellos dos conoc\u00edan el destino. A las empleadas les pareci\u00f3 extra\u00f1o, pero no se atrevieron a preguntar. El conductor, m\u00e1s tarde, les dijo que le hab\u00edan prohibido contar a donde los llev\u00f3. Tardaron tanto en regresar, que al entrar do\u00f1a Rosario orden\u00f3 a las empleadas servir el almuerzo porque Monse\u00f1or la acompa\u00f1ar\u00eda a la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unas semanas despu\u00e9s, el Obispo de la ciudad fue invitado a un s\u00ednodo en el Vaticano, al cual solamente asist\u00edan los cardenales; en este caso hicieron una honor\u00edfica excepci\u00f3n. El Obispo llev\u00f3 como su asistente personal al can\u00f3nigo Realpe para que manejara su agenda y sus documentos. Por esa \u00e9poca ir a Europa, desde una alejada provincia colombiana, era algo fuera de lo com\u00fan y ser invitado por el Papa, un evento nunca antes visto. Por este motivo, en la catedral se llev\u00f3 a cabo una misa solemne de acci\u00f3n de gracias, a la cual asistieron las personalidades de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al regreso del viaje, monse\u00f1or Realpe adquiri\u00f3 una connotaci\u00f3n especial y en la pr\u00e1ctica se convirti\u00f3 en el segundo a bordo en la di\u00f3cesis; sus colegas le ped\u00edan consejo o autorizaci\u00f3n para desarrollar casi cualquier actividad. Sin embargo, la ciudad segu\u00eda tan tranquila y fr\u00eda como siempre, los fieles devotos llenaban las iglesias, las misas, bautizos, confesiones y matrimonios se continuaban celebrando al ritmo del suave soplo de las costumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El can\u00f3nigo volvi\u00f3 a llevar la comuni\u00f3n a la se\u00f1ora Regalado a quien le trajo, como recuerdo, un rosario bendecido por el Papa. Durante los \u00faltimos meses, la salud de do\u00f1a Rosario se hab\u00eda deteriorado, ya no iba ni al oratorio, ni a la salita privada porque permanec\u00eda en cama. Hab\u00eda perdido fuerza, su coraz\u00f3n palpitaba de forma lenta, se alimentaba s\u00f3lo con l\u00edquidos y pasaba la mayor parte del tiempo dormida. El p\u00e1rroco contin\u00fao llev\u00e1ndole la comuni\u00f3n a diario y ley\u00e9ndole apartes de la Biblia, aunque ya no intercambiaban ideas sobre su significado porque ella apenas pod\u00eda balbucear unas pocas palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seis meses despu\u00e9s, todav\u00eda las aguas del arroyo segu\u00edan corriendo tranquilas, pero una noticia llegada de Roma sac\u00f3 a la ciudad del letargo. El can\u00f3nigo hab\u00eda sido elevado a la categor\u00eda de obispo auxiliar de la di\u00f3cesis. La ciudad lo recibi\u00f3 con regocijo, porque por primera vez un hijo de su territorio obten\u00eda esa dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con peque\u00f1os cambios en su indumentaria, ya que ahora usaba capa y solideo morados y con responsabilidades adicionales, su vida se volvi\u00f3 m\u00e1s agitada porque quiso permanecer como p\u00e1rroco de la iglesia que hab\u00eda sido el centro de su vida durante largos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un s\u00e1bado a las seis de la tarde, justo cuando terminaba los bautizos semanales, el conductor de do\u00f1a Rosario lleg\u00f3 angustiado. Le pidi\u00f3 al obispo auxiliar que, por favor, saliera de inmediato con \u00e9l porque su patrona se encontraba grave. El religioso tom\u00f3 los santos \u00f3leos de los enfermos, se colg\u00f3 una estola y sali\u00f3 apresurado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lleg\u00f3, do\u00f1a Rosario estaba inconsciente, casi no se percib\u00eda su respiraci\u00f3n. Las empleadas dijeron que el m\u00e9dico le hab\u00eda dado pocas horas de vida y hab\u00eda recomendado cuidarla en casa, porque hospitalizarla no servir\u00eda para nada. El sacerdote elev\u00f3 unas oraciones en lat\u00edn, le dio la absoluci\u00f3n y le aplic\u00f3 la extremaunci\u00f3n. Invit\u00f3 a las empleadas y al conductor a rezar con \u00e9l por la salud y el alma de do\u00f1a Rosario y se retir\u00f3, con su rostro alargado y los ojos encharcados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la madrugada, el alma de do\u00f1a Rosario levant\u00f3 el vuelo al m\u00e1s all\u00e1. Las empleadas ten\u00edan instrucciones claras para afrontar la situaci\u00f3n; coordinaron lo necesario con la funeraria, informaron el hecho a familiares y amigos. El obispo auxiliar organiz\u00f3 honras f\u00fanebres solemnes con misa concelebrada por tres sacerdotes acompa\u00f1ados por el coro de la iglesia. La asistencia al funeral fue reducida, por las ya conocidas relaciones con su familia y porque la difunta era persona de pocos amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hermanos dejaron pasar unos d\u00edas prudenciales antes de ir a la casa de do\u00f1a Rosario a buscar los documentos para iniciar la sucesi\u00f3n. Las empleadas les comentaron que do\u00f1a Rosario hab\u00eda ordenado, antes de morir, que la entrada a la casa y las decisiones relacionadas con sus bienes deb\u00edan ser autorizadas por monse\u00f1or Realpe. Los hermanos salieron furiosos, con su ego humillado; de inmediato pidieron audiencia con el obispo auxiliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monse\u00f1or los recibi\u00f3 en su despacho de forma cordial y les inform\u00f3 que do\u00f1a Rosario le hab\u00eda pedido coordinar una reuni\u00f3n con el notario primero para que, en presencia de las personas que ella indic\u00f3, leyera su \u00faltima voluntad. La noticia sorprendi\u00f3 a los hermanos, quienes ya hab\u00edan empezado a hacer cuentas y a girar sobre su parte de la herencia. Si hab\u00eda testamento, era probable que ellos no fueran los \u00fanicos herederos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El martes a las once de la ma\u00f1ana, el Notario Primero cit\u00f3 a los hermanos, a monse\u00f1or Realpe, a las empleadas y al conductor, para leer el testamento de do\u00f1a Rosario. El secretario instal\u00f3 la reuni\u00f3n, comprob\u00f3 la asistencia de todos los convocados y procedi\u00f3 a dar lectura al documento, que despu\u00e9s de las cl\u00e1usulas legales de rigor, dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDejo las joyas de nuestros ancestros a mis hermanos para que las distribuyan por partes iguales. Estas piezas por su tradici\u00f3n familiar, tienen un valor sentimental invaluable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMi casa de habitaci\u00f3n, ubicada en la carrera 27 con su mobiliario y dotaci\u00f3n, \u00a0ser\u00e1 propiedad de las dos empleadas que me acompa\u00f1aron toda la vida, Pastora Timan\u00e1 y Soledad Buesaquillo. Espero que ellas, con sus habilidades culinarias y mi f\u00f3rmula secreta, constituyan una f\u00e1brica de empanadas que les permita llevar una vida digna\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPara Jacinto Mu\u00f1oz, el conductor, destino las dos camionetas de las fincas, para que siga trabajando en su oficio y mantenga a su familia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas casas y los lotes en la ciudad (seg\u00fan relaci\u00f3n adjunta) ser\u00e1n propiedad de la di\u00f3cesis para que contin\u00fae con las tareas de evangelizaci\u00f3n que desarrolla\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLas dos fincas, la de clima fr\u00edo y la de clima caliente, al igual que los t\u00edtulos valores e inversiones financieras (detalladas en la relaci\u00f3n anexa), las destino a \u00a0la parroquia de San Juan, en apoyo a su labor apost\u00f3lica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl autom\u00f3vil convertible, marca Chevrolet, pasa a ser propiedad de Monse\u00f1or Realpe, para solucionar sus problemas de transporte\u00bb\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Camilo Eraso \u2013 Mayo 2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Camilo Eraso La vida flu\u00eda como en una corriente de aguas mansas, la ciudad estaba inmersa en un profundo sentido religioso. 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