{"id":6721,"date":"2014-02-18T03:12:44","date_gmt":"2014-02-18T03:12:44","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/sentidos-de-lo-politico-en-la-novela-narinense-del-siglo-xxi\/"},"modified":"2017-05-07T21:58:56","modified_gmt":"2017-05-07T21:58:56","slug":"sentidos-de-lo-politico-en-la-novela-narinense-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/sentidos-de-lo-politico-en-la-novela-narinense-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"SENTIDOS DE LO POL\u00cdTICO EN LA NOVELA NARI\u00d1ENSE DEL SIGLO XXI. PRIMERA PARTE"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6720\" src=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/93f14d7bc61b3ee6e044f94fcd9dbfce.jpg\" alt=\"Fotograf\u00eda: Mauricio Cabrera Morillo\" width=\"720\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/93f14d7bc61b3ee6e044f94fcd9dbfce.jpg 720w, https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/93f14d7bc61b3ee6e044f94fcd9dbfce-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: justify;\">Por: Fernando J. Palacios Valencia<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">*<\/a><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>\u201cCuando uno habla desea que lo escuchen; cuando escribe que lo lean.&nbsp; Pero si despu\u00e9s de hablar o escribir se presenta alguna clase de reacci\u00f3n, el placer espiritual llega a la perfecci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>(Alejandro Garc\u00eda G\u00f3mez)<\/em><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posibilidad de un di\u00e1logo hermen\u00e9utico entre el saber literario y el saber pol\u00edtico a partir de la novela nari\u00f1ense contempor\u00e1nea plantea como reto el descubrir esos ejes tem\u00e1ticos comunes que la articulan, en este sentido, el tema de lo pol\u00edtico se presenta como clave de cohesi\u00f3n en el discurso narrativo nari\u00f1ense, las obras analizadas presentan como rasgo fundamental una postura cr\u00edtica frente a este aspecto de la cultura. A partir de este an\u00e1lisis se reconocen los sentidos de lo pol\u00edtico: periferia y conflicto, adem\u00e1s, se profundiza el ejercicio interpretativo con el estudio de la obra El tango del profe considerada \u201cnovela s\u00edntesis\u201d, la cual nos develar\u00e1 una sintomatolog\u00eda literaria fundada en la desesperanza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\" style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras claves: Di\u00e1logo hermen\u00e9utico, novela nari\u00f1ense, sentidos de lo pol\u00edtico, pol\u00edtica de periferia, violencia, conflicto, pol\u00edtica de la desesperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando de su padre el maestro Alejandro Garc\u00eda G\u00f3mez dice: \u201cCon el tiempo he llegado a descubrir y entender su rebeld\u00eda que, de alguna manera, me la engendr\u00f3 tambi\u00e9n a m\u00ed. Una rebeld\u00eda en b\u00fasqueda de la paz, la justicia y la libertad en la relaci\u00f3n entre los hombres\u2026\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">[1]<\/a> &nbsp;Este trabajo pretende ser eso, un acto de rebeld\u00eda, un acto mismo de desaf\u00edo ante el cuestionamiento de los elementos que pueden configurar una literatura nari\u00f1ense. Este texto sugiere inicialmente una postergaci\u00f3n de esa definici\u00f3n por carecer de elementos suficientes de juicio, sin embargo, se postula como un inicio, al menos, en el hecho de despertar el inter\u00e9s por el estudio de la literatura nari\u00f1ense, en especial de la contempor\u00e1nea a partir de lo pol\u00edtico como eje tem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo aplicado aparece tambi\u00e9n como un riesgo, puesto que es una construcci\u00f3n particular que intenta abordar las obras a partir del di\u00e1logo hermen\u00e9utico, cuyas caracter\u00edsticas se apoyan&nbsp; tanto en c\u00e1nones preestablecidos como en el \u201cafecto\u201d que pueden generar las obras al contacto con el lector.&nbsp; Pero como en todo di\u00e1logo existen interlocutores, se&nbsp; proponen para el caso: el saber literario y el saber pol\u00edtico. El resultado de este coloquio podr\u00eda conducir a determinar que lo pol\u00edtico es&nbsp; uno de los elementos articuladores, comunes, significativos y ponderados en la novela nari\u00f1ense contempor\u00e1nea&nbsp; Descubrir que sentidos de lo pol\u00edtico subyacen en las obras analizadas y sobre todo ahondar en la obra El tango del profe para constatar esos sentidos y para proponer una posible sintomatolog\u00eda literaria, hacen de este trabajo una ventana abierta tanto para el estudio mismo de la literatura nari\u00f1ense representada en la novela, como para el estudio de los sentidos de lo pol\u00edtico presentes en la cultura nari\u00f1ense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SENTIDOS DE LO POL\u00cdTICO EN LA NOVELA NARI\u00d1ENSE DE LA PRIMERA D\u00c9CADA DEL SIGLO XXI<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEstaban asustados, como si la Torre de Babel les hubiera ca\u00eddo encima.<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>Uno de los veinte hombres vivos dijo:<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>-Acabamos de asesinar nuestro proyecto hist\u00f3rico.\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>(Arturo Prado Lina, La guerra sigue llorando afuera)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>VENTANA ABIERTA\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es oportuno iniciar la reflexi\u00f3n de este apartado preguntando por la posibilidad de una novela nari\u00f1ense del Siglo XXI. &nbsp;Resolver este interrogante valdr\u00eda para un extenso trabajo a realizar tal vez en unos 30 \u00f3 40 a\u00f1os.&nbsp; El Siglo XXI a penas en sus inicios arroja m\u00e1s incertidumbres que formulaciones te\u00f3ricas concretas en el marco de lo que se puede denominar la literatura de regi\u00f3n o de periferia, incluso, esta misma pregunta puede enmarcarse sin la nominaci\u00f3n tiempo y ser\u00eda, de igual forma, compleja de responder;&nbsp; sin embargo, en el marco de riesgo-investigativo que ofrece el presente trabajo, es posible afirmar que la novela nari\u00f1ense del presente siglo es ya una realidad latente, que corre por las calles, caminos y p\u00e1ginas que conocidos y desconocidos se han aventurado a recorrer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para reafirmar lo anterior, cabe notar una diferencia radical en la producci\u00f3n de novelas a fines de siglo XX y en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, de acuerdo al estudio presentado por el maestro Jorge Verdugo Ponce en su texto: Sobre el canon y la canonizaci\u00f3n de la narrativa en Nari\u00f1o en el siglo XX, en el cual menciona que durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX tan s\u00f3lo se publican dos novelas (Memoria de las voces perdidas de Jorge Verdugo Ponce en 1987 y La \u00d1ata en su ba\u00fal de Cecilia Caicedo Jurado en 1990), a las cuales podr\u00edan agregarse las publicaciones de Evelio Rosero Diago (considerado por Jurado como narrador nari\u00f1ense gracias a sus ra\u00edces).&nbsp; Ahora, en la primera d\u00e9cada del Siglo XXI ya se han publicado m\u00e1s de una veintena de novelas (incluidas las de Rosero Diago), lo que implica un crecimiento exponencial con respecto a la producci\u00f3n novel\u00edstica nari\u00f1ense en el presente siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este significativo repunte en la producci\u00f3n narrativa en Nari\u00f1o trae consigo la pregunta del porqu\u00e9 del fen\u00f3meno, a lo cual podr\u00eda responderse de forma hipot\u00e9tica o a trav\u00e9s de un estudio pormenorizado del hecho; no siendo \u00e9sta la intenci\u00f3n de este trabajo, se dejan abiertas la posibles hip\u00f3tesis frente a \u00e9ste y otros hechos sobre la novela nari\u00f1ense de principios del Siglo XXI, dado que a\u00fan no se cuentan con estudios que permitan un an\u00e1lisis exhaustivo y profundo de este particular acontecimiento literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.2 LA MULTIPLICIDAD DE SENTIDOS Y EL DI\u00c1LOGO HERMEN\u00c9UTICO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Verdugo Ponce ofrece un canon literario del Siglo XX en Nari\u00f1o, de este canon o, mejor, del acto mismo de canonizaci\u00f3n concluye que una de las caracter\u00edsticas en la regi\u00f3n es la presentaci\u00f3n de figuras, casi mitificadas, de los autores, mas no de su obra, fen\u00f3meno que se ve afianzado por la dificultad de acceder a sus respectivas obras, que, por lo general reposan en pocas manos o existen en una \u00fanica y exclusiva copia en el anaquel de alguna importante biblioteca.&nbsp; De modo que ese autor-figura-m\u00edtica se convierte, a pesar de las cr\u00edticas, en el modelo, se lee tal o cual obra por su autor y no por ella en s\u00ed misma o por su sentido est\u00e9tico o por su valor literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta raz\u00f3n, los sentidos que la nueva novela nari\u00f1ense ofrece, pueden establecerse, en principio, sin la necesidad de un canon, puesto que \u00e9ste es innecesario dado el limitado margen de exclusiones posibles, as\u00ed se instala el listado no ponderado de las novelas publicadas en la primera d\u00e9cada del presente siglo, del cual surgen esos posibles sentidos de la novela nari\u00f1ense contempor\u00e1nea, que por ahora,&nbsp; carecen de una \u201cagrupaci\u00f3n\u201d formal y s\u00f3lo pueden ser atendidos bajo la perspectiva de cada obra, es decir, que cada novela revela un sentido particular y diverso; por esto, el \u00fanico sentido posible de estructurar es el de la multiplicidad de sentidos, que, evidentemente, est\u00e1 enmarcado bajo contextos literarios m\u00e1s amplios (nacional e internacional) y, sobre todo, influenciados por una realidad que desde lo local participa en el mundo global y viceversa.&nbsp; De este modo, el autor decide responder desde la singularidad del lenguaje narrativo a estas relaciones y, a su vez,&nbsp; al mundo interior que a \u00e9l le habita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sentido de la multiplicidad de sentidos, cumple dos funciones espec\u00edficas, la primera es salvaguardar el valor particular de cada obra, sin el \u00e1nimo, de caer en el absolutismo de lo particular y subjetivo, sino por el contrario, con la intenci\u00f3n de afianzar la posibilidad de, en un futuro pr\u00f3ximo, lograr establecer relaciones concretas entre autores, obras, contexto, corrientes, etc., que por ahora ser\u00edan meras especulaciones sin suficiente an\u00e1lisis y fundamento.&nbsp; Y en segundo lugar, la funci\u00f3n de perfilar desde las m\u00faltiples miradas algunos aspectos o intereses comunes que no tienen que ver estrictamente con el sentido de la obra misma sino con los posibles temas a los que recurren los autores nari\u00f1enses contempor\u00e1neos en sus novelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo hermen\u00e9utico para la lectura de los textos nos ofrece dos claves interpretativas: el di\u00e1logo intersujetivo y el di\u00e1logo intertextual, a partir de cuatro \u201cafectos\u201d al momento de abordar la lectura: el placer, la transformaci\u00f3n, la inmersi\u00f3n y la expectativa.&nbsp; Por esto es importante dejar en claro que la primera relaci\u00f3n que se establece entre el saber literario expresado en la novela y el saber pol\u00edtico es la posibilidad de un di\u00e1logo afectivo, una \u201chermen\u00e9utica del afecto\u201d, dado que lo pol\u00edtico no prescinde dentro de sus individualidades, campos o sistemas de este elemento constitutivo del ser humano y la sociedad: el afecto, entendido como aquello que genera afectaci\u00f3n en el otro-lector u otro-escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera, el proceso de di\u00e1logo que se establece con las novelas seleccionadas y a trav\u00e9s de est\u00e1s con sus autores, permite acercarse a los sentidos de lo pol\u00edtico desde la perspectiva de conocimiento que ofrece la literatura en s\u00ed misma, no entendida como la realidad sino como una met\u00e1fora de la realidad, como una manera de decir una posible verdad con el velo ficcional de la novela, tal como lo plantea Mukarovsy:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al decir que la obra art\u00edstica apunta al contexto de los fen\u00f3menos sociales, no afirmamos en absoluto que coincida necesariamente&nbsp; con dicho contexto en forma tal que pueda considerarse, sin m\u00e1s, como testimonio directo o como reflejo pasivo.&nbsp; Como todo signo, la obra art\u00edstica puede tener una relaci\u00f3n indirecta con la cosa designada, por ejemplo, metaf\u00f3rica o de alg\u00fan otro modo oblicua, sin dejar de apuntar a esa cosa.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn3\" name=\"_ftnref3\" title=\"\">[2]<\/a> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por esto, que al hablar de sentidos de lo pol\u00edtico no se ahondar\u00e1 en los conceptos profundos desde la teor\u00eda pol\u00edtica sino que se presentan los diversos aportes de comprensi\u00f3n que desde lo novelado se hace de lo pol\u00edtico. De ah\u00ed, que las categor\u00edas desarrolladas en este texto se deben entender como posibilidades de interpretaci\u00f3n de algunas categor\u00edas pol\u00edticas preexistentes o propuestas a partir de este an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.3 A MANERA DE ANTECEDENTE HIST\u00d3RICO\u2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de iniciar con el estudio de las novelas nari\u00f1enses del siglo XXI es relevante ofrecer algunos referentes hist\u00f3ricos que permiten acercarse a la comprensi\u00f3n de lo pol\u00edtico a trav\u00e9s de la novela durante los siglos XIX y XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con Cecilia Caicedo de Cagijas, en su obra \u201cLa novela en el Departamento de Nari\u00f1o\u201d, publicada en 1990, \u201cLa ciudad de Rutila\u201d (1895) de Florentino Paz se puede catalogar como la primera referencia de la relaci\u00f3n entre novela y pol\u00edtica en la literatura nari\u00f1ense, se trata de una novela hist\u00f3rica que refleja las relaciones entre ind\u00edgenas, espa\u00f1oles y colonos y sus roles en la sociedad. Adem\u00e1s, relata hechos claves de la campa\u00f1a independentista en el sur del pa\u00eds, precisando los elementos que llevaron a los habitantes de la ciudad a asumir una actitud en contra de estos ideales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una segunda referencia, venida del texto de Cecilia Caicedo, es la novela del maestro Benjam\u00edn Guerrero: \u201cDios en el hogar\u201d (1910), de la cual se afirma que no es en s\u00ed misma una novela que instale su tem\u00e1tica en el fen\u00f3meno pol\u00edtico, pero al buscar su sentido profundo, se reconoce que su objetivo fue el de oponerse a las \u201cpeligrosas ideas liberales que llegaban, cada vez con mayor fuerza, al medio, mediatizando en el ejemplo literario la consolidaci\u00f3n de una sociedad conservadora que ha heredado del viejo cu\u00f1o patriarcal la religi\u00f3n y la virtud como soportes fundamentales para consolidar el hogar y la estabilidad social.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn4\" name=\"_ftnref4\" title=\"\">[3]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tercera obra, clave para ser referenciada por su relevancia literaria, es el \u201cCameram\u00e1n\u201d (1932) de Plinio Enr\u00edquez, la cual no se presenta como un retrato de la realidad sociopol\u00edtica y econ\u00f3mica de la regi\u00f3n en aquella \u00e9poca, lo novedoso de esta obra es su car\u00e1cter cosmopolita, pues va m\u00e1s all\u00e1 de los imaginarios tradicionales en la novela nari\u00f1ense de la \u00e9poca\u2026\u201cLa sociedad est\u00e1 perdida mientras la dirijan intelectuales, comerciantes, pol\u00edticos y se tengan al margen de ella el elemento obrero, a los c\u00edrculos feministas, las \u00fanicas fuerzas productoras de las naciones\u201d.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn5\" name=\"_ftnref5\" title=\"\">[4]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de estas tres novelas referentes es v\u00e1lido concluir que la novela nari\u00f1ense no ha estado al margen de los acontecimientos pol\u00edticos nacionales y mundiales, como literatura de periferia ha reconocido la trascendencia del di\u00e1logo que desde la novela se establece con la realidad pol\u00edtica, ya sea a trav\u00e9s de una novela hist\u00f3rica, una novela de tipo ideol\u00f3gico o a partir de una novela que trasciende los imaginarios sociales regionales y se desborda hacia una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia del acontecer pol\u00edtico en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4&nbsp; LOS SENTIDOS DE LO POL\u00cdTICO\u2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez enmarcada la investigaci\u00f3n, es determinante mencionar las novelas sobre las cuales recae el peso de definir los sentidos de lo pol\u00edtico en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, estas son: La guerra sigue llorando afuera (2001) de Arturo Prado Lima; El marginado (2003) de Miguel Ortega; &nbsp;El d\u00eda de mi desgracia (2005) de Julio C\u00e9sar Chamorro Rosero; 5-12, Operaci\u00f3n Cauterio (2006) de Albeiro Arciniegas;&nbsp; El ba\u00fal de Mercedes Saluzo (2006) de Juan Revelo Revelo; Delirio en el litoral (2007) de Oscar Ben\u00edtez del Hierro; El tango del profe (2007) de Alejandro Garc\u00eda G\u00f3mez; y Los ej\u00e9rcitos (2008) de Evelio Rosero Diago.&nbsp; Novelas que por sus caracter\u00edsticas ofrecieron elementos fundamentales para evidenciar categor\u00edas de sentido desde lo pol\u00edtico, lo que implica, como se ha dicho con anterioridad, que \u00e9stas no se comprendan exclusivamente como novelas pol\u00edticas, sino como novelas que brindan la posibilidad de demostrar, desde el marco interpretativo propuesto, el \u201csentir\u201d sobre lo pol\u00edtico en la novela nari\u00f1ense de principios del siglo XXI, que a trav\u00e9s de este estudio se enfocar\u00e1 en dos categor\u00edas esenciales: el sentido de una pol\u00edtica desde la periferia y el sentido pol\u00edtico del conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4.1 Una visi\u00f3n pol\u00edtica desde la periferia: entre el abandono, la marginaci\u00f3n y el deseo de permanecer en la periferia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\" style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>\u201cAs\u00ed lleg\u00f3 la decadencia espiritual, la deshumanizaci\u00f3n de la sociedad porque se fundieron el poder pol\u00edtico y el poder econ\u00f3mico, la p\u00f3lvora con la dinamita, haciendo saltar en pedazos los valores humanos, quedando triunfantes los intereses personales.\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em style=\"font-size: 11px; line-height: 1.8;\">(Oscar Ben\u00edtez, Delirio en el litoral)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible llegar a una conclusi\u00f3n simple: una novela de periferia expresa una pol\u00edtica desde la periferia, situaci\u00f3n que no demandar\u00eda un an\u00e1lisis profundo, sin embargo, es prioritario comprender este sentido de periferia expresado en la novela nari\u00f1ense en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, pues es ese su distintivo, su lugar com\u00fan, y, por tanto, es justo caracterizarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la novela El d\u00eda de mi desgracia este es un asunto acentuado con profundidad a partir de dos perspectivas: primera, el lugar en el que se desarrolla, una ciudad peque\u00f1a, marginal, incluso en el mismo contexto regional; y, segunda, desde la figura impotente de un Estado que no puede penetrar de manera eficiente todos sus recodos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la obra de Chamorro Rosero las situaciones que podr\u00edan denominarse de tipo pol\u00edtico (conflicto armado, atenci\u00f3n por parte del Estado, destinaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos, entre otros)&nbsp; son de tr\u00e1mite dilatado y lento y hace parecer, a su vez,&nbsp; que ese lugar es el \u00faltimo en el mundo en el que se podr\u00eda resolver una situaci\u00f3n que se cataloga de urgencia:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El gobierno, que vive lejos sin que le importe la suerte de los pobres, dec\u00eda estar preocupado por el curso de las cosas y promet\u00eda soluciones que solamente se quedaban en eso: en promesas incumplidas y en pa\u00f1os de agua tibia para evitar la protesta que ocasiona el deterioro social.&nbsp; Por eso se abri\u00f3 una oficina de atenci\u00f3n a desplazados, cuyos funcionarios frecuentemente se escond\u00edan de los periodistas que los acosaban urgiendo soluciones al problema.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn6\" name=\"_ftnref6\" title=\"\">[5]<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado hace presencia, pero no es una presencia legitima, incluso, en la novela el Estado es representado por un personaje at\u00edpico, que m\u00e1s que un funcionario es una especie de paliativo humano para calmar los \u00e1nimos de quienes exigen sus derechos. El&nbsp; personaje Jos\u00e9 Maimba, un emisario del gobierno para asuntos de desplazados en la regi\u00f3n, cobra un matiz totalmente pol\u00edtico dentro de la obra, hace las veces de ese Estado impotente; en sus frases se descubre una total decepci\u00f3n ante lo pol\u00edtico, se evidencia con claridad que la salida pol\u00edtica frente a cualquier tipo de conflicto es una utop\u00eda\u2026 Menciona temas claves como: la corrupci\u00f3n, la burocracia, el clientelismo, la ineficiencia de las pol\u00edticas p\u00fablicas, la falta de visi\u00f3n de sus funcionarios, la ambici\u00f3n por el poder no s\u00f3lo de las clases ricas sino de los pobres que escalan y llegan a instancias de gobierno. Su pesimismo es tal que no planeta ninguna alternativa, no hay manera alguna de escapar, hasta el hombre m\u00e1s bueno sucumbe ante la tentaci\u00f3n del poder y ante la sensaci\u00f3n de una especie de gloria temporal que devasta hasta los m\u00e1s \u201csagrados principios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De una manera similar, aunque en un contexto hist\u00f3rico diferente, el asunto de la pol\u00edtica vista desde la periferia se evidencia en la novela El marginado, cuyo nombre no hace referencia \u00fanicamente a la condici\u00f3n de exclusi\u00f3n pol\u00edtica a la que es condenado el personaje principal de la obra, sino al lugar mismo en el que se desarrolla.&nbsp; Nuevamente las frecuentes alusiones a la llegada tarde de los fen\u00f3menos pol\u00edticos mundiales y nacionales, en este caso para la organizaci\u00f3n sindical, demuestra esa condici\u00f3n de marginalidad de la regi\u00f3n sur del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ortega a trav\u00e9s de su obra se remonta a la d\u00e9cada de los 60, nos narra la vida de Juan Manuel Rosero, caracterizado por un semblante tranquilo y t\u00edmido, en su historia se reconoce el acontecer pol\u00edtico de la ciudad de Pasto en los 60, en el origen de las organizaciones sindicales en Pasto, bajo la influencia de la fuerza sindical que en esa \u00e9poca se gest\u00f3 en el resto del Pa\u00eds y en el mundo, en la obra es interesante como se manifiesta en el seno de una reuni\u00f3n, con el fin de promover un sindicato en la empresa privada, la pugna entre el sindicalismo radical y el sindicalismo moderado, adem\u00e1s, es claro el c\u00f3mo los trabajadores no ven viable crear un sindicato dentro de la empresa privada porque no ven violentados sus derechos, al contrario sienten apoyo, comprensi\u00f3n y un ambiente de trabajo ideal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, se narra la lucha de un hombre venido de menos a m\u00e1s, hombre pobre, pero que a trav\u00e9s de su trabajo logra escalar pelda\u00f1os tanto en lo personal como en lo laboral que lo impulsan a una vida p\u00fablica activa como concejal del Municipio, se logra vislumbrar en un discurso sencillo las luchas de los a\u00f1os 70 por conseguir mejorar &nbsp;las condiciones de la gente de la ciudad en lo referente a acueducto, alcantarillado, educaci\u00f3n, v\u00edas y otros problemas que por entonces le aquejaban y que mostraban un monumental atraso frente al resto del pa\u00eds.&nbsp; Es fundamental reconocer que en el trasfondo de esta vida particular el autor busca reivindicar no s\u00f3lo la condici\u00f3n de marginalidad pol\u00edtica de un hombre sino la marginalidad pol\u00edtica de toda una regi\u00f3n y las consecuencias que llevan el querer superar esa condici\u00f3n desde lo particular y lo colectivo. Cito las palabras expresadas por la esposa de Juan Manuel Rosero al final de la novela:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Lo cierto es que con sevicia criminal, traicionera y por la espalda asesinaron a un hombre, cuyo \u00fanico pecado fue dejar de ser un marginado, de los tantos que hay en el mundo, para convertirse en un verdadero baluarte de la democracia; en el defensor abanderado del ejercicio de una pol\u00edtica sana y transparente, que con el don de su palabra, humillaba y destru\u00eda el clientelismo y la politiquer\u00eda.&nbsp; Como la inmensa mayor\u00eda de los cr\u00edmenes pol\u00edticos de este pa\u00eds, el de Juan Manuel Rosero, el Concejal C\u00edvico, el defensor de los humildes y el m\u00e1s destacado expositor de la verdad dentro de la real filosof\u00eda pol\u00edtica en la Ciudad de Pasto, qued\u00f3 sepultado para siempre en la impunidad.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn7\" name=\"_ftnref7\" title=\"\">[6]<\/a> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra novela adscrita a este sentido de periferia es la obra de Ben\u00edtez del Hierro, Delirio en el litoral, que es, en s\u00ed misma, una novela escrita para caracterizar de manera totalmente diferente el pertenecer a la periferia, en este caso la costa pac\u00edfica, dominada por la cultura afrodescendiente \u2013expresi\u00f3n criticada por el mismo autor \u2013 como una negaci\u00f3n de este estado de marginalidad, pues afirma, que el t\u00e9rmino negro o negra revela con mayor agudeza la esencia de este pueblo del litoral pac\u00edfico.&nbsp; Esta bella novela es un grito de rescate de las ra\u00edces \u00e9tnicas, en la cual, la condici\u00f3n de periferia pareciese una bendici\u00f3n y no una condici\u00f3n terrible, en su narrativa no hay un sentimiento de pesadumbre por el abandono del Estado, al contrario, ve en el Estado y sobre todo en ese Estado que se aprovecha del pueblo a trav\u00e9s de ideas de modernizaci\u00f3n, una amenaza hacia una forma cultural propia, hacia unas costumbres que en nada se asemejan a las del centro o a la de los blancos; por esto Ben\u00edtez, asume esa condici\u00f3n de periferia como una condici\u00f3n de afianzamiento de una cultura particular, de una forma de vida aut\u00f3noma y libre de condicionamientos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales, culturales; el progreso se mide bajo unos par\u00e1metros totalmente contrarios a los establecidos por la pol\u00edtica tradicional de occidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en el Cap\u00edtulo XI: \u201cEl tren del litoral\u201d, Ben\u00edtez afirma que el punto de convergencia entre el pasado, el nuevo presente y el futuro incierto llega con la entrada de todas las nuevas formas de ver el mundo, extra\u00f1as, ajenas, y para infortunio, al parecer mejores que las propias.&nbsp; La llegada del tren trae la novedad, que en palabras del autor se define como: \u201cel final de nuestra historia\u201d, porque la evoluci\u00f3n propia de la comunidad se estanca y se condiciona ahora a unos nuevos procesos evolutivos ajenos e impuestos\u2026 \u201cperdimos nuestra propia identidad\u201d, afirma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se profundiza en el Cap\u00edtulo XLVII: \u201cEsplendor y decadencia de la isla\u201d, Ben\u00edtez afianza su teor\u00eda del cambio abrupto de su sociedad con la llegada del ferrocarril, uno de los elementos m\u00e1s destacados es el cambio de modelo social, en el cual la llamada ley del embudo que daba la parte ancha al hombre se cambia por lo que \u00e9l llama la ley del tubo que ofrece igualdad de oportunidades a hombres y mujeres, pero esto, s\u00f3lo trajo m\u00e1s carga a la mujer y una desigualdad a\u00fan m\u00e1s determinante\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pero en un mundo cambiante toda estabilidad social es fr\u00e1gil.&nbsp; Antes en los hogares brillaba una luz de amor y de bondad, la madre y esposa, dedicada totalmente al hogar y a la crianza de los hijos. Pero las desigualdades sociales regidas por la ley del embudo fueron rotas por la ley del tubo, con iguales derechos y deberes para mujeres y hombres.&nbsp; Sali\u00f3 as\u00ed la mujer de la esclavitud del hombre para caer en la esclavitud del trabajo, pues ahora aparte del manejo de la casa, atender a los hijos y al marido, tiene que trabajar m\u00ednimo ocho horas diarias bajo la direcci\u00f3n, muchas veces, de jefes neur\u00f3ticos o aprovechados, o de ignorantes que hacen m\u00e9ritos de rigidez para ocultar su ignorancia.&nbsp; Un exceso de trabajo con el cual se ha ido perdiendo el poder educativo de la familia y desapareciendo lentamente el n\u00facleo familiar, tan importante para el hombre social. <a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn8\" name=\"_ftnref8\" title=\"\">[7]<\/a> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha podido apreciar, en la l\u00f3gica del di\u00e1logo hermen\u00e9utico del presente trabajo, este primer sentido pol\u00edtico desde la periferia cobra diversos matices, no es posible se\u00f1alar por lo tanto una \u00fanica ruta de comprensi\u00f3n sobre lo que puede considerarse la periferia en el campo de lo pol\u00edtico, pues, en la novela El d\u00eda de mi desgracia se marca la idea del abandono, de la falta de diligencia, de la impotencia misma del Estado para resolver en la periferia los problemas similares que aquejan al centro del pa\u00eds; para este caso, periferia es sin\u00f3nimo de menores repercusiones si los problemas no se atienden oportunamente o si simplemente se dejan de atender, en la periferia existe conformismo e indiferencia, adem\u00e1s, existe la posibilidad de salidas pol\u00edticas que no perjudiquen al Estado en detrimento de una m\u00ednima expresi\u00f3n de quienes pertenecen a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, en El marginado, el sentido de periferia se comprende como marginalidad, fen\u00f3meno que se manifiesta de forma dual, pues, por un lado est\u00e1 la desatenci\u00f3n del Estado en cuestiones de desarrollo de pol\u00edticas p\u00fablicas y de inversi\u00f3n para el progreso econ\u00f3mico y por otro, se presenta la marginalidad en el marco del conocimiento, es decir, las ideas llegan a la periferia despu\u00e9s de haber sido pasadas por varios filtros, lo cual, tergiversa la idea inicial, la condiciona o la adecua a unos intereses que no son los propios de la regi\u00f3n sino tra\u00eddos de fuera para respaldar lo de fuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la expresi\u00f3n m\u00e1s llamativa es la presentada en Delirio en el litoral, en la cual el sentido pol\u00edtico desde la periferia es un potencial que no pudo ser explorado de manera adecuada, el proceso se vio truncado cuando el Estado hizo presencia, al contrario de las anteriores, de ah\u00ed que la comprensi\u00f3n de este sentido no se remita a la marginaci\u00f3n, a la exclusi\u00f3n o al abandono sino a una condici\u00f3n hist\u00f3rica que debi\u00f3 perpetuarse y poseer su propia din\u00e1mica y no una din\u00e1mica impuesta, que lo sumi\u00f3 posteriormente a los par\u00e1metros de periferia expresados en las novelas anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, si bien las obras presentan diversos retratos de ese sentido de periferia, existe un elemento com\u00fan: el sentido pol\u00edtico desde la periferia, qu\u00e9 pese a las distancias hist\u00f3ricas (espacio-temporales) en las que se enmarcan las narraciones se manifiesta como condici\u00f3n sine qua non en la novela nari\u00f1ense de la primera d\u00e9cada del siglo XX.&nbsp; Evidentemente las obras mencionadas hacen acento en este sentido, no obstante, las otras obras al no precisar el escenario regional lo invisibilizan bajo el car\u00e1cter universal de su relato, pues trascienden ese sentido de lo meramente regional evocando una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia del mundo, de la vida, de lo humano\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1.4.2 M\u00e1s all\u00e1 de la novela de violencia: El sentido pol\u00edtico del conflicto.<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>\u201cLa guerra est\u00e1 en todas partes\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"right\" style=\"text-align: right;\"><em>Arturo Prado Lima, La guerra sigue llorando afuera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Williams Raymond, en su obra: \u201cNovela y poder en Colombia 1844 \u2013 1987\u201d afirma que las novelas de violencia en Colombia son un fen\u00f3meno literario que marca profundamente un estilo de literatura y que ese mismo estilo ha convertido la novela colombiana en un g\u00e9nero menor, marcado por la dependencia ideol\u00f3gica, supeditando el valor est\u00e9tico a la contingencia pol\u00edtica. Sin embargo, Teobaldo Noriega reconoce es su texto sobre novela colombiana contempor\u00e1nea que si bien lo anterior es cierto, tambi\u00e9n existen, sobre todo, en el \u00faltimo cuarto del siglo XX esas novelas que reivindican ese valor est\u00e9tico y que le dan otra mirada a un asunto del cual la misma novela no puede apartarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, es importante se\u00f1alar que la novela nari\u00f1ense del siglo XXI se inscribe, aunque no de manera radical, en estos dos aspectos: por un lado est\u00e1 esa especie de relato \u201cdescarnado\u201d dentro de la novela, es decir, un relato que pr\u00e1cticamente no acude a la ficci\u00f3n, sino que transcribe las im\u00e1genes de esa realidad de violencia casi a manera de cr\u00f3nica macabra, intenta fotografiar la realidad a trav\u00e9s de las palabras, y se afianza en el imaginario literario de que la realidad de Am\u00e9rica latina desborda lo ficcional y por lo tanto no requiere m\u00e1s que narrarlo, contar lo que se ve, lo que sucede\u2026 Y, por otro lado, tenemos la novela de violencia con un tratamiento literario excepcional, en d\u00f3nde la expresi\u00f3n de la violencia se ha internalizado y se profundiza, no se limita a&nbsp; contar la realidad sino a reflexionarla, es una novela que no s\u00f3lo cuenta lo que pasa, sino que \u201celeva a estructura literaria significativa la realidad sociopol\u00edtica del pa\u00eds\u2026 las novelas no se subordinan a esta realidad sino que, a trav\u00e9s del lenguaje, crean su propia realidad y su propia autonom\u00eda.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn9\" name=\"_ftnref9\" title=\"\">[8]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, es clave reconocer que la novela nari\u00f1ense actual no ha sido ajena a esta realidad pol\u00edtica del conflicto, por esto encontramos en la mayor\u00eda de las novelas, ese sentido pol\u00edtico, porque ya no se trata exclusivamente de la violencia, sino de las consecuencias que esta va dejando en la sociedad, de sus causas, de su origen y de la imposibilidad pol\u00edtica de soluci\u00f3n del mismo.&nbsp; As\u00ed, la novela nari\u00f1ense de principios de siglo XXI nos ofrece m\u00e1s literatura de violencia pero en perspectiva de conflicto;&nbsp; ya sea como retrato de la realidad o c\u00f3mo realidad aut\u00f3noma la novela regional nari\u00f1ense da cuenta de su inter\u00e9s por comprender esta realidad que ha golpeado sin descanso a \u00e9ste \u201crinc\u00f3n\u201d del pa\u00eds durante m\u00e1s de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s del an\u00e1lisis de las novelas presentadas, se pude afirmar, que el sentido pol\u00edtico del conflicto es un factor predominante, tanto como eje articulador de la narraci\u00f3n, como punto de partida o detonante de lo novelado, as\u00ed como el elemento que utiliza el autor para finalizar casi sin esperanza su relato.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que la novela nari\u00f1ense trate el tema de la violencia desde una perspectiva del conflicto es un avance en la comprensi\u00f3n misma de la violencia no como una acci\u00f3n humana sin m\u00e1s, sino que al evocar el sentido de conflicto lo que se ha logrado es darle un sentido pol\u00edtico a esa manifestaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana, lo cual ha llevado a descubrir tres tipos de manifestaci\u00f3n del conflicto en la novela nari\u00f1ense:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero es el conflicto armado entre los llamados grupos al margen de la ley y el aparato armado del Estado. Las alusiones a esta situaci\u00f3n en la novela nari\u00f1ense son tratadas de manera particular y casi exclusiva desde el sector rural, se presenta al campo como el lugar golpeado por este tipo de violencia, as\u00ed, en El d\u00eda de mi desgracia, la historia tiene como punto de partida la reflexi\u00f3n de un hombre campesino que est\u00e1 en medio de la violencia, que luego es masacrado por simple sospecha (situaci\u00f3n narrada detalladamente por el autor) y que se ve amenazado a diario por un fen\u00f3meno que \u00e9l mismo desconoce:&nbsp; \u201cJacinto mir\u00f3 el horizonte sin poder determinar porque la violencia apareci\u00f3 en esos lugares donde antes todo era tranquilidad; donde se trabajaba duro labrando la tierra y cosechando los cultivos para garantizar la subsistencia de la familia\u2026 donde todav\u00eda pensaban que lo m\u00e1s bonito era morirse de viejos y no asesinados por cosas que no entend\u00edan.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn10\" name=\"_ftnref10\" title=\"\">[9]<\/a> &nbsp;Este traslado del conflicto de las ciudades capitales o secundarias (en la \u00e9poca de lucha bipartidista) al campo es un punto del conflicto sobre el que valdr\u00eda la pena iniciar una investigaci\u00f3n en el \u00e1mbito literario, sin embargo, es claro que a partir de la conformaci\u00f3n de las guerrillas el conflicto se traslad\u00f3 y las im\u00e1genes del mismo se consolidaron como atroces, \u201c\u2013La guerra es rural. Los citadinos ignoran que en este pa\u00eds hay una guerra civil\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn11\" name=\"_ftnref11\" title=\"\">[10]<\/a>, afirma uno de los personajes en la obra de Arturo Prado Lima, La guerra sigue llorando afuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma, todo lo acontecido en Los ej\u00e9rcitos de Evelio Rosero Diago se desarrolla en un peque\u00f1o pueblo llamado San Jos\u00e9, en d\u00f3nde la guerra lleva a\u00f1os conviviendo con sus habitantes, de hecho, al igual que en la novela de Chamorro, Evelio Rosero nos presenta la imagen de una ni\u00f1a \u201ctempranamente hu\u00e9rfana, sus padres hab\u00edan muerto cuando ocurri\u00f3 el \u00faltimo ataque a nuestro pueblo de no se sabe todav\u00eda qu\u00e9 ej\u00e9rcito \u2013si los paramilitares, si la guerrilla\u2026\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn12\" name=\"_ftnref12\" title=\"\">[11]<\/a>.&nbsp; De este modo, se constata que el sentido de conflicto no s\u00f3lo se comprende como la narraci\u00f3n de lo violento, sino como una reflexi\u00f3n sobre el hecho mismo, de ah\u00ed, la diferencia sustancial entre esa novela escrita sin autonom\u00eda de la realidad que no aportaba significativamente a la reflexi\u00f3n sobre el conflicto, y esta novela nari\u00f1ense de principios de siglo XXI que ha podido alejarse del simple relato para convertirse en una fuente de comprensi\u00f3n sobre este fen\u00f3meno, como lo expresa bellamente Arturo Prado Lima en La guerra siegue llorando afuera: \u201c\u2026al fin cesaron los disparos.&nbsp; Ellos recogieron sus cuatro muertos con los nombres a\u00fan frescos, su sangre intacta y su historia vencida en los ojos desorbitados de la muerte. Levantaron los fusiles vac\u00edos, su sonrisa muerta y los sue\u00f1os coagul\u00e1ndose en la heridas.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn13\" name=\"_ftnref13\" title=\"\">[12]<\/a> o Evelio Rosero en Los Ej\u00e9rcitos: \u201csuenan m\u00e1s tiros, ahora son r\u00e1fagas \u2013me paralizo, son lejanas: de modo que no era otra guerra, es la guerra de verdad, nos estamos volviendo locos, o nos volvimos.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn14\" name=\"_ftnref14\" title=\"\">[13]<\/a> Esta perspectiva del conflicto posee un filtro literario y de pensamiento y no s\u00f3lo traduce la violencia sino que la ha reflexionado profundamente y su retrato ya no es la violencia misma sino las marcas de desesperanza que \u00e9sta ha ido forjando sobre los rostros de quienes la han padecido y que ahora tienen una nueva voz que grita desde lo m\u00e1s hondo: \u00a1No m\u00e1s! \u00a1No m\u00e1s! \u00a1No m\u00e1s! \u2026 s\u00f3lo \u201cles falta matar a Dios.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn15\" name=\"_ftnref15\" title=\"\">[14]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda manifestaci\u00f3n del sentido de conflicto hace referencia al conflicto institucional, es decir, a esa violencia que ejerce el Estado a trav\u00e9s de sus alianzas con los grupos armados, el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado, adem\u00e1s de ese conflicto que surge a partir de la corrupci\u00f3n de lo pol\u00edtico, la fetichizaci\u00f3n del poder \u2013en&nbsp; palabras de Dussel \u2013, la legalizaci\u00f3n de la injusticia,&nbsp; la burocracia,&nbsp; la demagogia, la conspiraci\u00f3n\u2026&nbsp; Frente a esta violencia desde lo institucional, en El d\u00eda de mi desgracia, las palabras de Jos\u00e9 Maimba, &nbsp;funcionario del gobierno, son contundentes y nos ofrecen una clara s\u00edntesis de esa visi\u00f3n pol\u00edtica del conflicto:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Sab\u00eda que los que predicaban la igualdad eran los mismos d\u00e9spotas armados de fusiles que dividieron los lugares de la tierra para dejar sin lugar a los humildes y que eran pocos los que forjaban los caminos de la paz, la concordia, la fraternidad y la equidad social y el libre ejercicio democr\u00e1tico para que el desarrollo fuera una comuni\u00f3n exacta de voluntades y no el rezago caprichoso de los infames revendedores de milagrer\u00edas que, con falsas expectativas y dudosas conductas, antepon\u00edan sus intereses personales a los de la comunidad.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn16\" name=\"_ftnref16\" title=\"\">[15]<\/a> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte,&nbsp; Juan Revelo en la novela El ba\u00fal de Mercedes Saluzo, presenta un personaje del com\u00fan a manera de recuerdo, el cual es una especie de s\u00edmbolo mitificado de sabidur\u00eda popular\u2026\u201cun viejo de barba blanca y conversaci\u00f3n franca y amena, que se la pasaba sentado en un and\u00e9n de la plazoleta del barrio\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn17\" name=\"_ftnref17\" title=\"\">[16]<\/a>, este recurso poco ingenioso intenta matizar el discurso pol\u00edtico, agreg\u00e1ndole ese velo de sabidur\u00eda que subyace en un hombre con estas caracter\u00edsticas, un hombre de la calle, del com\u00fan, que de por s\u00ed no elaborar\u00eda tal contenido.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, es clave rescatar,&nbsp; las palabras que el viejo ha memorizado de alg\u00fan discurso pol\u00edtico, en las que hace alusi\u00f3n a la capacidad envolvente de las palabras, de lo tipificado en el argot popular como: \u201cel doctor habla muy bonito pero no le entiendo\u201d; &nbsp;Revelo evidencia una pol\u00edtica de masas que se apodera de las ilusiones y esperanzas de la gente del pueblo, que al parecer requiere respuestas inmediatas a necesidades espec\u00edficas, la gente del com\u00fan, de acuerdo a lo propuesto por Revelo no toma conciencia de una construcci\u00f3n estrat\u00e9gica del Estado, o de procesos a mediano y largo plazo, las soluciones deben ser inmediatas y que un buen gobernante se mide en tanto solucione esos problemas, son los representantes elegidos popularmente los responsables del caos y a la vez los que deben traer el orden, el pueblo no es directo responsable, simplemente ejerce su derecho al voto y el resto depende de un tercero, como se afirma en la novela: \u201cY lo digo porque la mayor\u00eda de los que han salido elegidos con nuestros votos, se han vuelto ricos con los dineros que estaban destinados para nosotros los pobres.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn18\" name=\"_ftnref18\" title=\"\">[17]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se concibe, entonces, &nbsp;una visi\u00f3n pol\u00edtica de participaci\u00f3n colectiva que construye sociedad de manera organizada y sistem\u00e1tica desde sus bases, evidenciado as\u00ed que el conflicto venido por parte de quienes representan al Estado genera, adem\u00e1s,&nbsp; dependencia, paternalismo y hasta indiferencia, por esto, el sentido de conflicto se ampl\u00eda al plano de la escasa participaci\u00f3n en asuntos p\u00fablicos, las posibilidades de soluci\u00f3n de este tipo de conflicto no est\u00e1 en las manos del ciudadanos del com\u00fan, qui\u00e9n no se ve reconocido por el Estado como interlocutor v\u00e1lido,&nbsp; por lo tanto, existe una deslegitimaci\u00f3n mutua, siendo, la delegaci\u00f3n del ejercicio del poder un acto meramente consecuencia de un sistema pol\u00edtico y no un acto consciente que busque en la institucionalizaci\u00f3n la mediaci\u00f3n requerida para legitimar la potencia de la comunidad pol\u00edtica, del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro asunto, de sumo interesante, tanto por su tem\u00e1tica como por su narrativa frente al tema del sentido de conflicto es propuesto en la breve novela 5-12 Operaci\u00f3n Cauterio de Albeiro Arcini\u00e9gas. Esta obra de ficci\u00f3n podr\u00eda comprenderse como una met\u00e1fora de la falta de autonom\u00eda del Estado colombiano frente al fen\u00f3meno de la guerra, las drogas, el poder territorial, y otros tantos asuntos que est\u00e1n en manos ajenas.&nbsp; En el marco de una novela de ficci\u00f3n se dejan ver elementos claves, como las maneras en las que el Estado colombiano deja que Estados Unidos intervenga en sus asuntos, manipule a sus fuerzas armadas y se someta a sus decisiones, incluso, participe de forma directa en sus maneras de ocultar la verdad, como se narra en la novela: \u201c\u2026abandonamos el cad\u00e1ver a la salida de Villavicencio.&nbsp; Las autoridades colombianas lo reportaron como desaparecido. Nadie se atrevi\u00f3 a identificarle. S\u00f3lo un grupo de estudiantes universitarios denunci\u00f3 la presencia de militares yanquis, intent\u00f3 organizar una protesta; al respecto, hemos tomado las medidas necesarias. \u00a1Por la libertad de Norteam\u00e9rica\u2026! \u00a1La misi\u00f3n est\u00e1 cumplida!\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn19\" name=\"_ftnref19\" title=\"\">[18]<\/a>. &nbsp;A trav\u00e9s de este texto se reconoce que el sentido de conflicto traspasa las fronteras de la regi\u00f3n y del pa\u00eds, existe una comprensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las propias maneras de pensar y de actuar, por lo tanto el conflicto se expande, se vuelve inabarcable, ni el Estado mismo tiene la autonom\u00eda para resolver sus propias situaciones, afianzando as\u00ed la idea de la imposibilidad de una salida leg\u00edtimamente pol\u00edtica al mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, se aprecia el sentido de conflicto como experiencia vital particular, algo que podr\u00eda denominarse como la internalizaci\u00f3n del conflicto, expresado a trav\u00e9s de las vivencias, pensamientos y emociones de personajes concretos que se presentan como esa especie de m\u00e1rtires cotidianos en los cuales recaen todas las formas del conflicto.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En La guerra sigue llorando afuera, Arturo Prado, conduce su espl\u00e9ndida narrativa, casi totalmente po\u00e9tica, a trav\u00e9s de Gustavo de Alba, un disidente de izquierda, perteneciente al brazo pol\u00edtico y armado de la guerrilla que tuvo la posibilidad de formarse en el extranjero y volver despu\u00e9s de varios a\u00f1os, cuando esa lucha inicial con ideales s\u00f3lidos y consolidados se hab\u00eda convertido en una guerra sucia, sin ideales, sin perspectiva; llega a un pa\u00eds devastado, sin esperanza, sumido en el miedo y en el sinsentido.&nbsp; Gustavo de Alba, despu\u00e9s de vivir esa nueva guerra, se vuelve sobre s\u00ed mismo e instala su discurso a partir del choque entre su visi\u00f3n de revoluci\u00f3n pol\u00edtica y las actuales circunstancias en las que la revoluci\u00f3n armada es s\u00f3lo un espejismo que defiende intereses econ\u00f3micos y de poder fetichista de quienes est\u00e1n al frente de la misma.&nbsp; Su editora afirma que este es \u201cun libro de guerra escrito con amor\u201d, y no se equivoca al afirmarlo, pero es un amor marcado por la nostalgia del pasado\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Todo un pa\u00eds, en fin,&nbsp; que ya no era el suyo y cuya nostalgia tambi\u00e9n hubo de perseguirlo, incluso, hasta despu\u00e9s de su muerte y resurrecci\u00f3n; un lugar de nadie. Los pedazos rodaban por los caminos en manos de la insurgencia revolucionaria, en los fusiles de la delincuencia com\u00fan, en las esquinas curvas del odio y de la usura, en las oficinas de los congresistas, en los cuarteles de los traficantes de droga y en las bayonetas de las Fuerzas Armadas y sus brazos clandestinos.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn20\" name=\"_ftnref20\" title=\"\">[19]<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a la potencia del discurso de Prado Lima, Gustavo de Alba, se convierte en un mediador perfecto entre el discurso literario y el discurso pol\u00edtico, sus ideas son la manifestaci\u00f3n de un pensamiento elaborado, es un personaje que rescata esa voz po\u00e9tica en medio de la guerra, esa voz interior que se ha transformado no en un conflicto de otros sino en el propio\u2026 \u201cCuando lleg\u00f3 al exilio, Gustavo de Alba volvi\u00f3 a presentar su parte de guerra: -Medio cuerpo difunto \u2013dijo, y se apresur\u00f3 a pellizcarse la oreja, los p\u00f3mulos y el brazo \u2013.&nbsp; No es un trofeo de guerra, es una \u00falcera de nuestra propia cosecha, termino diciendo.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn21\" name=\"_ftnref21\" title=\"\">[20]<\/a> (p. 167)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interiorizaci\u00f3n de la guerra a trav\u00e9s del relato literario hace que este rompa con la manera convencional de narrar los hechos que pueden evidenciarse en la mayor\u00eda de novelas estudiadas, porque es claro constatar que no es lo mismo contar las vivencias de un personaje y como la guerra le ha afectado o maltratado, la clave est\u00e1 en que el personaje de Prado Lima lleva la guerra dentro y reflexiona sobre ella, no s\u00f3lo se deja arrastrar por la historia hasta una consecuencia predecible sino que \u00e9l es la historia misma del conflicto\u2026 \u201c\u2013Mi parte de la guerra lo llevar\u00e9 para siempre \u2013dijo Gustavo de Alba, mirando su brazo izquierdo \u2013aqu\u00ed viven la mayor\u00eda de los muertos de este pa\u00eds.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn22\" name=\"_ftnref22\" title=\"\">[21]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el sentido pol\u00edtico del conflicto se convierte de manera clara en un asunto personal, pero no como consecuencia del destino sino por opci\u00f3n propia, por el ejercicio de verse as\u00ed mismo, de volcarse sobre si, de ovillarse y convencerse a partir del placer, la transformaci\u00f3n, la inmersi\u00f3n y la expectativa de que ninguna salida es la que conduce al final, no hay un final que no est\u00e9 afincado en la incertidumbre, como lo manifiesta Rosero Diago a trav\u00e9s de Ismael en Los ej\u00e9rcitos: \u201cSi nos hemos quedado aqu\u00ed toda una vida, \u00bfPor qu\u00e9 no unas semanas?, nosotros aqu\u00ed seguiremos esperando a que esto cambie, y sin cambia ya veremos, o nos vamos o nos morimos, as\u00ed lo quiso Dios, que sea lo que Dios quiera, lo que se le antoje a Dios, lo que se le d\u00e9 la gana.\u201d<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn23\" name=\"_ftnref23\" title=\"\">[22]<\/a>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto, a trav\u00e9s de personajes, como el de Rosero y el de Prado Lima se moviliza el conocimiento hacia una comprensi\u00f3n del conflicto como ese asunto humano que nos pertenece a todos, es ineludible, no presenta la indiferencia como alternativa, el hombre debe comprometerse de la peor o de la mejor manera posible, pero no evitarlo, en medio de este pa\u00eds de perpet\u00faas guerras, el conflicto es nuestro motor pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico, cultural y personal, pero un motor conducido sin esperanza\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bfPor qu\u00e9 me da por re\u00edr justamente cuando descubro que lo \u00fanico que quisiera es dormir sin despertarme? Se trata del miedo, este miedo, este pa\u00eds, que prefiero ignorar de cuajo, haci\u00e9ndome el idiota conmigo mismo, para seguir vivo, o con las ganas aparentes de seguir vivo, porque es muy posible, realmente, que est\u00e9 muerto, me digo, y bien muerto en el infierno, y vuelvo a re\u00edr.<a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftn24\" name=\"_ftnref24\" title=\"\">[23]<\/a> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo lo anterior, es posible determinar que la novela nari\u00f1ense de la primera d\u00e9cada del siglo XXI posee una clara manifestaci\u00f3n de los sentidos de lo pol\u00edtico, que no se sintetizan en las propuestas anteriores, sino que \u00e9stas se consideran relevantes por su car\u00e1cter particular, es decir, en el caso del sentido de lo pol\u00edtico desde la periferia, es evidente la marca regional que somete el discurso a una visi\u00f3n contetualizada de lo pol\u00edtico, sin aislarse, claro est\u00e1, de ese imaginario nacional e internacional; visi\u00f3n que detalla una postura particular de sub-alternidad, de diversidad, una visi\u00f3n instalada en la cr\u00edtica, en el \u201cgrito\u201d liberador pero desesperanzado. &nbsp;Y, para el caso del sentido pol\u00edtico del conflicto, adem\u00e1s, de reconocerse un conflicto desde lo local, se manifiesta esa versi\u00f3n m\u00e1s elaborada de novela, que no se remite al hecho violento en s\u00ed, sino que lo reflexiona, lo analiza, lo potencia hacia el conocimiento y lo interioriza para expresarlo a trav\u00e9s del lenguaje literario, por lo tanto, valdr\u00eda la pena profundizar sobre este ejercicio y determinar o analizar otras posibles categor\u00edas.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\">*<\/a>Licenciado en Filosof\u00eda UPB Medell\u00edn<\/p>\n<p>Especialista en Estudios Latinoamericanos CEILAT-UDENAR Pasto<\/p>\n<p>Estudiante de Maestr\u00eda en Antropolog\u00eda Social Universidad de Buenos Aires \u2013 Argentina<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref2\" name=\"_ftn2\" title=\"\">[1]<\/a> Entrevista con el maestro Alejandro Garc\u00eda G\u00f3mez, autor de la novela El tango del profe. Medell\u00edn, Junio-Julio de 2012. (Ver Anexo)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref3\" name=\"_ftn3\" title=\"\">[2]<\/a> MUKAROVSKY, JAN. Signo, funci\u00f3n y valor.&nbsp; Bogot\u00e1: Plaza y Jan\u00e9s Editores, 2000. P. 90-91.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref4\" name=\"_ftn4\" title=\"\">[3]<\/a> CAICEDO DE CAGIJAS, CECILIA. La novela en el Departamento de Nari\u00f1o.&nbsp; Bogot\u00e1: Instituto Caro y Cuervo, 1990. P. 35<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref5\" name=\"_ftn5\" title=\"\">[4]<\/a> ENRIQUEZ, PLINIO. Cameram\u00e1n. Valpara\u00edso, Chile: Universo, 1932. P. 22<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref6\" name=\"_ftn6\" title=\"\">[5]<\/a> CHAMORRO ROSERO, Julio C\u00e9sar. El d\u00eda de mi desgracia. Ipiales: Colectivo Cultural Cincel, 2005. P. 35<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref7\" name=\"_ftn7\" title=\"\">[6]<\/a> ORTEGA, Miguel. El marginado. Pasto: Fundaci\u00f3n Barrio Carnaval, 2007. P.122.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref8\" name=\"_ftn8\" title=\"\">[7]<\/a> BEN\u00cdTEZ DEL HIERRO, Oscar. Delirio en el litoral. Bogot\u00e1: Grupo Editorial Ib\u00e1\u00f1ez, 2\u00ba edici\u00f3n, 2007. P. 380 \u2013 381.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref9\" name=\"_ftn9\" title=\"\">[8]<\/a> NORIEGA, TEOBALDO. Novela colombiana contempor\u00e1nea: incursiones en la postmodernidad. Madrid: Pliegos, 2001. P. 86<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref10\" name=\"_ftn10\" title=\"\">[9]<\/a> CHAMORRO ROSERO, Julio C\u00e9sar. Op. cit. P. 21-22<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref11\" name=\"_ftn11\" title=\"\">[10]<\/a> PRADO LIMA, Arturo. La guerra sigue llorando afuera. Bogot\u00e1: Imprenta Nacional de Colombia, 2001. P. 48<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref12\" name=\"_ftn12\" title=\"\">[11]<\/a> ROSERO DIAGO, EVELIO. LOS EJERCITOS. Barcelona: Tusquets, 2007. P. 12<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref13\" name=\"_ftn13\" title=\"\">[12]<\/a> PRADO LIMA, Arturo. Op. cit. P. 261<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref14\" name=\"_ftn14\" title=\"\">[13]<\/a> ROSERO DIAGO, EVELIO. Op.cit. P. 63<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref15\" name=\"_ftn15\" title=\"\">[14]<\/a> Ib\u00edd., p.&nbsp; 198.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref16\" name=\"_ftn16\" title=\"\">[15]<\/a> CHAMORRO ROSERO, Julio C\u00e9sar. Op. cit. P. 95<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref17\" name=\"_ftn17\" title=\"\">[16]<\/a> REVELO REVELO, Juan. El ba\u00fal de Mercedes Saluzo. Bogot\u00e1: Epsil\u00f3n Editores, 2006. P. 167<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref18\" name=\"_ftn18\" title=\"\">[17]<\/a> Ib\u00edd., p. 167.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref19\" name=\"_ftn19\" title=\"\">[18]<\/a> ARCINIEGAS, Albeiro. 5-12, Operaci\u00f3n Cauterio. Medell\u00edn: Ediciones Mascaluna, 2006.&nbsp; P. 243-244<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref20\" name=\"_ftn20\" title=\"\">[19]<\/a> PRADO LIMA, Arturo. Op. cit. P. 28<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref21\" name=\"_ftn21\" title=\"\">[20]<\/a> Ib\u00edd., p. 167.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref22\" name=\"_ftn22\" title=\"\">[21]<\/a> Ib\u00edd., p. 320<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref23\" name=\"_ftn23\" title=\"\">[22]<\/a> ROSERO DIAGO, EVELIO. Op.cit. P. 136<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=10740#_ftnref24\" name=\"_ftn24\" title=\"\">[23]<\/a> Ib\u00edd., p. 161.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Fernando J. Palacios Valencia* &nbsp; \u201cCuando uno habla desea que lo escuchen; cuando escribe que lo lean.&nbsp; Pero si despu\u00e9s de hablar o escribir se presenta alguna clase de reacci\u00f3n, el placer espiritual llega a la perfecci\u00f3n.\u201d (Alejandro Garc\u00eda G\u00f3mez)<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":6719,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[],"class_list":["post-6721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-culturas-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>SENTIDOS DE LO POL\u00cdTICO EN LA NOVELA NARI\u00d1ENSE DEL SIGLO XXI. 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