{"id":68519,"date":"2023-09-02T22:45:37","date_gmt":"2023-09-03T03:45:37","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=68519"},"modified":"2023-09-02T22:45:37","modified_gmt":"2023-09-03T03:45:37","slug":"juan-agustin-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/juan-agustin-primera-parte\/","title":{"rendered":"Juan Agust\u00edn (primera parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amanec\u00eda en Villaviciosa de la Concepci\u00f3n<strong>*<\/strong>. Las primeras luces del 25 de agosto de 1780 hac\u00edan su aparici\u00f3n precedidas de los vientos propios de la \u00e9poca en esta regi\u00f3n. En la familia de los Agualongo Sisneros nadie hab\u00eda podido dormir esa noche; las ventanas y puertas de madera cruj\u00edan al embate de los vientos fr\u00edos que bajaban del Volc\u00e1n Morasurco. La casa, situada en el sector de Hullahuanga (en lengua quechua: \u00b4gallinazo real\u00b4) y levantada muy cerca de donde conflu\u00edan los r\u00edos Blanco y Azul recib\u00eda, con toda su fuerza, los embates de la naturaleza. Pero, no fue el viento la causa del desvelo de quienes habitaban esta casa. Durante la noche, todos corr\u00edan presurosos por ella, llevando infusiones arom\u00e1ticas, pa\u00f1os limpios y agua tibia que vert\u00edan en tinajas para mantener c\u00e1lido el ambiente, pues do\u00f1a Gregoria estaba en proceso de parto. Estaba pr\u00f3ximo a nacer el primog\u00e9nito de don Manuel y el nerviosismo de todos se pod\u00eda palpar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la v\u00edspera, a do\u00f1a Gregoria le comenzaron los dolores y misia Alejandrina, la partera, hab\u00eda sido llamada para que la atendiera. Con voz curtida por la experiencia de los a\u00f1os, daba \u00f3rdenes que se suced\u00edan una tras otra y todos, prestos a cumplir con sus indicaciones, iban de lado a otro con expectaci\u00f3n, pero con total aceptaci\u00f3n de la sabidur\u00eda ancestral de la partera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El momento lleg\u00f3 y naci\u00f3 un ni\u00f1o; don Manuel saltaba de alegr\u00eda, pues era lo que \u00e9l m\u00e1s deseaba: un var\u00f3n. Por su parte, do\u00f1a Gregoria, con profunda fe, repet\u00eda a quien le preguntara: \u201cser\u00e1 lo que Dios quiera\u201d. Ella era descendiente de espa\u00f1oles y vino a esta ciudad con los misioneros enviados por el Rey Fernando VII y despu\u00e9s de conocer a quien ser\u00eda su esposo nunca m\u00e1s quiso regresar a Espa\u00f1a. Por el contrario, don Manuel era indio y, junto con su pueblo de los Pastos, acept\u00f3 la doctrina cat\u00f3lica y por ejemplo de su esposa, se hizo muy cercano a la Iglesia. Y, aunque no lo dec\u00eda abiertamente, para no contradecir a do\u00f1a Gregoria, deseaba profundamente un hijo var\u00f3n.\u00a0 Pero, con total confianza en Dios repet\u00eda al igual que su esposa: \u201cser\u00e1 lo que el Taita Dios quiera\u201d. En medio de las angustias del proceso del parto, se escucha gritar: \u00a1es un var\u00f3n, es un var\u00f3n! Y, naci\u00f3 un ni\u00f1o, indio, prieto y enjuto como el padre. La familia Agualongo Sisneros tiene un descendiente que prolongue el particular apellido de don Manuel; ahora \u00e9l ya tiene un v\u00e1stago quien contin\u00fae su estirpe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Gregoria muy pronto se recuper\u00f3 de las incomodidades del parto y, m\u00e1s prontamente a\u00fan, volvi\u00f3 a sus ocupaciones como matrona de su casa. Al d\u00eda siguiente lo primero que hizo fue enviar a su esposo donde el Padre Miguel Ribera, p\u00e1rroco de la Iglesia Matriz de San Juan Bautista. Era necesario bautizar a su hijo y, de acuerdo con la tradici\u00f3n religiosa, deb\u00eda ser tres d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento. Don Manuel acord\u00f3 con el Padre Ribera que el bautizo ser\u00eda el jueves 28, fiesta de San Agust\u00edn. Por los afanes del parto a nadie se le hab\u00eda ocurrido pensar en un nombre para el ni\u00f1o. Cuando llegaron al Templo, la madrina, do\u00f1a Catalina P\u00e9rez insinu\u00f3, que como la Iglesia es la de San Juan Bautista, el ni\u00f1o deb\u00eda llamarse \u00b4Juan\u00b4. El Padre Ribera complet\u00f3 el nombre mencionando que ese d\u00eda, 28 de agosto, era la fiesta de San Agust\u00edn. Y, as\u00ed lo llam\u00f3: <em>Juan Agust\u00edn<\/em>. Durante la ceremonia le record\u00f3 a la madrina sus deberes de educar en la fe a su ahijado. Al mismo tiempo y para cumplir con los preceptos sagrados fue confirmado, su padrino, don Salvador Zambrano, acept\u00f3 gustoso sus responsabilidades cat\u00f3licas. Compartir compadrazgo con la familia Agualongo Sisneros es un honor y, as\u00ed, se lo dijo a don Manuel. El Padre Ribera anot\u00f3 en el Libro de Bautizos: \u201cbautic\u00e9, puse \u00f3leo y crisma a Agust\u00edn de tres d\u00edas de nacido, hijo leg\u00edtimo de Manuel y Gregoria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiesta que sigui\u00f3 fue grandiosa. Invitados, por igual, los espa\u00f1oles y los indios, quienes conviv\u00edan en paz y se profesaban mutuo respeto. Para el festejo, todo estaba preparado: los cuyes y las papas, el mote y las habas con queso y para \u201cbajar\u201d hervido de frutas. El aprecio que se tiene por esta familia se evidencia en la cantidad de gente que llegaba a la casa. Esta era enorme, de acuerdo con la posici\u00f3n econ\u00f3mica de los Agualongo Sisneros, pero durante esos d\u00edas parec\u00eda peque\u00f1a por tantos que iban y ven\u00edan y m\u00e1s parec\u00eda una romer\u00eda que una fiesta de bautizo. Y, al igual de lo que sucedi\u00f3 con Juan el Bautista, todos comentaban: \u201c\u00bfqu\u00e9 ir\u00e1 a ser de este ni\u00f1o?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso fue premonici\u00f3n. Pronto comenz\u00f3 a dar muestras de su gran inteligencia, su facilidad para aprender y su don de palabra. Como sus padres ten\u00edan los suficientes recursos econ\u00f3micos y, aunque no era la costumbre, su madre le consigui\u00f3 un preceptor para que le ense\u00f1ara a leer y a escribir. Y, como mujer piadosa y religiosa, le ense\u00f1\u00f3 a conocer a Dios y a respetar al Rey, al fin y al cabo, ella es espa\u00f1ola y con su ejemplo le mostraba que el Rey es el representante de Dios en la tierra. \u00a0Esta ense\u00f1anza cal\u00f3 profundamente en su esp\u00edritu, como luego sus acciones lo demostrar\u00edan. Agust\u00edn pasaba mucho tiempo en casa de su maestro y tambi\u00e9n en el Monasterio de las Hermanas Concepcionistas. Un tiempo despu\u00e9s, por el aprecio que los espa\u00f1oles tienen a esta regi\u00f3n de los Pastos, llegaron a la casa de las religiosas, desde Quito, pintores especializados en \u00f3leo y abrieron una escuela de artes y oficios. \u00c9l aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para aprender este arte y, como en todo lo que hac\u00eda, se destac\u00f3 en esta labor y pronto abri\u00f3 su propio taller.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocido y apreciado por todos sus vecinos y, a\u00fan m\u00e1s, por las religiosas, se destaca como hombre culto, piadoso como ning\u00fan otro y fiel al Rey, a quien aceptaba como \u201crepresentante de Dios\u201d, como su madre le hab\u00eda ense\u00f1ado, y a quien le deb\u00eda lealtad, como \u00e9l mismo dec\u00eda. Hacia sus veinti\u00fan a\u00f1os tom\u00f3 la decisi\u00f3n de casarse. La elegida fue la se\u00f1ora Jes\u00fas Guerrero y contrajeron matrimonio el 28 de enero de 1801, en la misma iglesia donde fue bautizado. Una ni\u00f1a, a quien llamaron Mar\u00eda Jacinta, le naci\u00f3 a esta pareja. Sin embargo, la relaci\u00f3n no funcion\u00f3 como ellos, y las respectivas familias, lo deseaban y, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, Juan Agust\u00edn y la se\u00f1ora Jes\u00fas tomaron la decisi\u00f3n de separarse. Se divorciaron legalmente y le solicitaron al Arzobispo de Quito, de quien depend\u00eda Villaviciosa de la Concepci\u00f3n eclesi\u00e1sticamente, que anulara el matrimonio Agualongo Guerrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Juan Agust\u00edn era una persona de buena posici\u00f3n econ\u00f3mica, este proceso pudo hacerse legalmente, porque los costos que implica la nulidad eran elevados, dado que los documentos, que sustentan la solicitud, deben ir y venir de Quito y eso implica pagar a quienes les sirven de correo. Como hecho parad\u00f3jico, eclesi\u00e1sticamente esta ciudad pertenec\u00eda al Arzobispado de Quito, pero civilmente estaba regida por el Virreinato de Popay\u00e1n. Esta divisi\u00f3n generaba problemas porque cada jurisdicci\u00f3n quiere aprovecharse de sus habitantes cobrando impuestos y prebendas para beneficio propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo m\u00e1s tarde y como respuesta a la solicitud, el l\u00edbelo de divorcio lleg\u00f3 desde el Arzobispado y la separaci\u00f3n fue un hecho; sin lugar a discusi\u00f3n, la madre se hizo cargo de la hija y Juan Agust\u00edn, sin las responsabilidades que implicaba la vida matrimonial y como hombre culto que era, se ocup\u00f3 de perfeccionar su arte como pintor al \u00f3leo, actividad en la que se volvi\u00f3 un experto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, la vida apacible de la que quer\u00eda disfrutar se vio truncada por los intereses econ\u00f3micos del gobierno de Quito desde el sur y los libertarios de Colombia desde el norte, en cabeza de Bol\u00edvar. Desde el sur avanzaron hacia Pasto las milicias ecuatorianas para apropiarse del tesoro en oro que se custodiaba en la ciudad para ser enviado al Rey de Espa\u00f1a. Desde el otro lago geogr\u00e1fico, y al mismo tiempo, Bol\u00edvar envi\u00f3 a sus esbirros con las mismas intenciones. La violencia de los desafueros contra el pueblo pastuso cal\u00f3 profundamente en el esp\u00edritu de Juan Agust\u00edn y, aunque ha pasado el tiempo, a\u00fan sigue viva en la memoria de quienes amamos esta tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ej\u00e9rcitos invasores destruyen el Convento de Santo Domingo, donde se guardaba el oro, para apropiarse de \u00e9l. Esta profanaci\u00f3n golpea el esp\u00edritu de Juan Agust\u00edn y \u00e9l se siente tocado en su fe y en su lealtad al Rey. El templo es casa de Dios y el oro es para su Rey y esta afrenta no pod\u00eda quedar impune. Como respuesta a esta situaci\u00f3n se alista como voluntario en el ej\u00e9rcito realista y es aceptado como soldado raso en el Cabildo Justicia y Regimiento de la ciudad de Villaviciosa de la Concepci\u00f3n, perteneciente al Virreinato de Popay\u00e1n, el 7 de marzo de 1811. Fue asignado a la Compa\u00f1\u00eda Tercera de Milicias bajo el mando del Capit\u00e1n Don Blas de la Villota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia de esta incorporaci\u00f3n al ej\u00e9rcito realista por parte de Juan Agust\u00edn, su exesposa decide quitar del nombre de su hija el apellido \u00b4Agualongo\u00b4, porque, para ella, sonaba a traici\u00f3n. No quer\u00eda que su hija cargara con esa \u00b4ignominia\u00b4. Esto termin\u00f3 por decidir al caudillo pastuso para que dedicara toda su capacidad, esfuerzo y tiempo a luchar contra Bol\u00edvar y su ej\u00e9rcito. Y as\u00ed sucedi\u00f3, aunque la historia \u00b4oficial\u00b4, y los seudo historiadores, lo borraran de la historia que se ense\u00f1a en las escuelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el inicio de su vida militar, se especializa en la estrategia de guerra de guerrillas y pronto es reconocido por su valent\u00eda, arrojo y capacidad de liderazgo en el campo de batalla. El 20 de septiembre de ese mismo a\u00f1o se enfrenta a los quite\u00f1os que invaden Pasto. Por su desempe\u00f1o en el combate fue ascendido a cabo. En 1812, el 13 de agosto, lucha contra las fuerzas del capit\u00e1n patriota Juan Mar\u00eda de la Villota y luego de la batalla de Catambuco es ascendido a sargento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la victoria del ej\u00e9rcito realista en la batalla de la Cuchilla del Tambo, en 1816, Juan Agust\u00edn es ascendido a subteniente. Con esta acci\u00f3n retorna la paz a esta regi\u00f3n de los Pastos. Entonces, el Virrey S\u00e1mano, que en ese momento gobernaba en nombre del Rey, en Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, lo llama para que lo acompa\u00f1e en una misi\u00f3n oficial en esta ciudad. Luego de cumplida \u00e9sta, S\u00e1mano, como gratitud por sus buenos oficios, le otorga el t\u00edtulo de teniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante tres a\u00f1os, de 1816 a 1819, la fuerza realista domina a los ej\u00e9rcitos patriotas; pero, el 7 de agosto de este \u00faltimo a\u00f1o, Bol\u00edvar derrota a los realistas en el Puente de Boyac\u00e1. A partir de este momento, la Corona espa\u00f1ola comienza a aceptar su derrota, situaci\u00f3n que no est\u00e1 dispuesto Juan Agust\u00edn a aceptar. Por el contrario, a partir de este momento emerge su verdadero esp\u00edritu, feroz, noble y leal y comienza a destacar por sus acciones b\u00e9licas a trav\u00e9s de su consabida estrategia, causando graves da\u00f1os en el ej\u00e9rcito y en la moral de los soldados republicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1820, despu\u00e9s de la campa\u00f1a b\u00e9lica en Ecuador, a la que lo llam\u00f3 a participar el presidente de la Audiencia de Quito, Melchor Aymerich, Juan Agust\u00edn es ascendido a capit\u00e1n y ahora combate bajo las \u00f3rdenes del coronel Francisco Gonz\u00e1lez. Para ese momento, hace parte del Batall\u00f3n de Dragones de Granada. Como siempre sucede en su vida, prontamente se destaca por sus acciones militares y el mismo a\u00f1o es reconocido por esto y ascendido a teniente coronel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1822 vuelve a Colombia con este rango y bajo el mando del espa\u00f1ol Benito Boves, Agualongo \u201cdeclara la guerra\u201d a la, ahora, Rep\u00fablica de Colombia, y lo hace en \u201c<em>defensa de la religi\u00f3n cat\u00f3lica y en defensa del Rey Fernando VII<\/em>\u201d. En junio de 1823 y, m\u00e1s experto que nunca en la guerra de guerrillas dirige la retoma de Pasto hasta recuperarla de nuevo. Pero, para mantenerla libre, no cuenta ni con los hombres, ni con los recursos suficientes, pero aun as\u00ed contin\u00faa la lucha de forma tenaz. Su astucia y capacidad militar hizo que Santander, que fung\u00eda como responsable del gobierno republicano, mientras Bol\u00edvar avanzaba hacia Pasto, para \u201cencargarse personalmente de este indio\u201d, le enviara una carta conciliadora en la que le ofrec\u00eda \u201cuna paz decorosa\u201d. Juan Agust\u00edn la desestima, porque considera que \u201c<em>es m\u00e1s digna una lucha por los ideales que una paz arrodillada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El solo nombre de <em>Agualongo<\/em> genera terror en los soldados del ej\u00e9rcito patriota, pues su coraje en el combate le dio fama de imbatible. Y, muchos de ellos, prefer\u00edan rendirse que enfrentarlo. Sab\u00edan de su honor con el ca\u00eddo. Su antiguo compa\u00f1ero en la lucha, y quien luego lo traicion\u00f3, as\u00ed lo refiere, en sus propias palabras: \u201c<em>Agualongo hab\u00eda sido demasiado grande en su teatro, tanto por su valor y constancia, como por la humanidad que hab\u00eda desplegado en competencia de tantas atrocidades ejercidas contra ellos\u201d<\/em> **<em>. <\/em>Por eso \u00e9l nunca se rebaj\u00f3 a actuar contra los patriotas como ellos s\u00ed lo hicieron contra los pastusos. Al contrario, se port\u00f3 como el hombre noble y leal que siempre fue. Las palabras de Agualongo deber\u00edan grabarse en los manuales de guerra: \u201c<em>Yo pude haber manchado mis manos con la sangre de aquellos desgraciados en un tiempo en que era mayor el lucimiento cuanto era mayor la matanza, pero no quise igualarme a los b\u00e1rbaros que hasta hoy se jactan de haber bebido el hombre rendido\u201d<\/em> (sic)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se escucha esto, la comparaci\u00f3n no puede dejar de hacerse y el asesino Bol\u00edvar aparece en la memoria. \u201c<em>Hay que destruir a este pueblo hasta en sus cimientos\u201d, <\/em>y eso le ordena hacer a su amigo Sucre<em>. <\/em>Y fue, precisamente, Agualongo quien con sus acciones evit\u00f3 que esto sucediera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca ha sido reconocido como un pr\u00f3cer de Colombia. Ese t\u00edtulo se lo adjudican a los libertarios patriotas, aunque de nada nos hayan liberado. Por tanto, si Agualongo no es \u201cpr\u00f3cer de la libertad\u201d, si lo fue de la rebeld\u00eda de un pueblo fiel, leal a su palabra y dispuesto \u201c<em>a morir por la Religi\u00f3n cat\u00f3lica y por el Rey de Espa\u00f1a\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas: * Primer nombre que recibi\u00f3 la ciudad de Pasto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ** Jos\u00e9 Mar\u00eda Obando<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Agust\u00edn Agualongo Sisneros muri\u00f3 fusilado el 13 de julio de 1834 sin saber que el Rey Fernando VII lo ascendi\u00f3 a Brigadier General de los Ej\u00e9rcitos del Rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este t\u00edtulo nunca m\u00e1s fue otorgado a un militar no nacido en Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Amanec\u00eda en Villaviciosa de la Concepci\u00f3n*. 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