{"id":70403,"date":"2023-12-03T21:36:16","date_gmt":"2023-12-04T02:36:16","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=70403"},"modified":"2023-12-03T21:36:16","modified_gmt":"2023-12-04T02:36:16","slug":"novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/","title":{"rendered":"Novela &#8220;Y Volar, Volar, Volar&#8221;  Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La mujer de Ulrich See era una hermosa exprostituta alemana a quien conoci\u00f3 en el burdel Las Aliadas de Bah\u00eda de la Cruz: La mona Margot.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los marinos franceses de la postguerra no le agradaban a Margot porque infectaron con su olor rancio a las putas del burdel, incluso a ella, la meretriz m\u00e1s famosa, quien con su \u00abbulto de vagina\u00bb pod\u00eda atender un barco completo toda la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 Marlene Adler, su madre, una alemana-jud\u00eda exiliada, quien hablaba un espa\u00f1ol enredado, lleg\u00f3 durante la Segunda Guerra Mundial a Bah\u00eda de la Cruz con su peque\u00f1a hija Margot, quien ten\u00eda diez a\u00f1os. Su esposo Hermann Adler falleci\u00f3 en el viaje al cruzar el Atl\u00e1ntico, y hubo que botar el cad\u00e1ver al mar porque la traves\u00eda duraba m\u00e1s de tres meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No teniendo quien le diera asilo, tuvo que dedicarse a la prostituci\u00f3n en el muelle mar\u00edtimo, y consigui\u00f3 muchos clientes por su belleza n\u00f3rdica. Rechazada socialmente por su r\u00f3tulo de puta, Marlene se mantuvo firme en su rol de iniciadora y vendedora de amor hasta el punto de abrir un prost\u00edbulo: Las Aliadas. Cuando envejeci\u00f3 Marlene, introdujo al mercado sexual a Margot, quien hab\u00eda salido bachiller del Liceo Femenino, no hab\u00eda conseguido empleo en la Aduana por falta de palanca pol\u00edtica, y contaba con veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese tiempo, en Bah\u00eda de la Cruz, las mujeres que no consegu\u00edan trabajo remunerado en una oficina de aduanas, en la administraci\u00f3n municipal, o en el terminal mar\u00edtimo, ante la falta de un c\u00f3nyuge responsable que las sostuviera, se dedicaban a la prostituci\u00f3n, a la vez que eran madres solteras que se encargaban de mantener y cubrir las necesidades b\u00e1sicas de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marlene Adler cumpl\u00eda dos roles: el de ser madre, y puta. Para ella no era f\u00e1cil satisfacer las necesidades carnales de los hombres a la vez que procurar mantener el bienestar de su familia. El ser madre y puta era un riesgo porque esta mujer estaba expuesta a que su hija Margot se enterara de la actividad a que se dedicaba, y a la poca disponibilidad de tiempo que ten\u00eda para ella.\u00a0 Era la combinaci\u00f3n de lo bueno y lo malo, lo puro y lo impuro, porque el cuerpo de esta mujer que era madre pod\u00eda verse como sagrado, por cuanto ten\u00eda el poder de reproducir, generar vida; mientras que, por otro lado, se utilizaba como una fuente de placeres, de satisfacci\u00f3n de deseos de ella misma y de los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la prostituci\u00f3n porte\u00f1a, las mujeres que trabajaban en sitios de mayor nivel socioecon\u00f3mico no s\u00f3lo eran mejor remuneradas, sino que adem\u00e1s estaban menos expuestas al peligro. La clientela eran los marinos ingleses, noruegos, franceses y alemanes que llegaban al puerto, y tambi\u00e9n los nativos de un mejor nivel social, y no ten\u00edan necesidad en desplazarse a ning\u00fan otro lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Las prostitutas de Bah\u00eda de la Cruz asum\u00edan su postura, se personificaban como verdaderas vendedoras de placer al momento de estar en la intimidad con sus clientes y sus sentimientos pasaban a un segundo plano. En Bah\u00eda de la Cruz los escenarios m\u00e1s recurrentes para la pr\u00e1ctica de este oficio eran los clubes nocturnos, ya que eran sititos constituidos y reconocidos socialmente para la pr\u00e1ctica de esta actividad, adem\u00e1s, las mujeres evitaban el peligro al ubicarse en sitios externos a estos. Las discotecas y bares del centro del puerto se hab\u00edan consolidado como segundo lugar y como punto de encuentro para la realizaci\u00f3n de esta actividad. Por \u00faltimo, la calle era unos de los escenarios m\u00e1s antiguos para la pr\u00e1ctica de este oficio, sobre todo en la zona de Aire Libre denominada la Zona Negra, porque todas las putas eran negras; pero pas\u00f3 a ser poco utilizados por las mujeres. Entre sus causas se encontraban el maltrato hacia ellas, la mala remuneraci\u00f3n, violencia f\u00edsica verbal, problemas delictivos, entre otras. Adem\u00e1s, la prostituci\u00f3n callejera se hab\u00eda convertido en un escenario poco recurrente para los clientes, especialmente para los marinos extranjeros que estaban expuestos al atraco callejero. Para poner orden al servicio sexual, el alcalde, el doctor Trompada, mand\u00f3 a cerrar todos los clubes de mala muerte, y el Club Las Aliadas se salv\u00f3 de ser clausurado porque sus amigos, de una asociaci\u00f3n llamada El Buque, se lo solicitaron. El Club Las Aliadas estaba enclavado en la zona del Pilote en Bah\u00eda de la Cruz, el puerto que a la vuelta de la esquina ten\u00eda al canal interoce\u00e1nico de Panam\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel puerto era Cosmopolita por excelencia durante la Segunda Guerra Mundial, en sus calles circulaban marinos del mundo entero, que por su manera ruda de vida y de trabajo, y por su austeridad en alta mar, fueron en un principio vistos como bichos raros, cosa que por estos lares nunca se vio anteriormente, con vestimentas igualmente un tanto estrafalarias para el est\u00e1ndar de la ciudad, hombres \u00e1vidos de sexo y los ojos rojos llenos de lujuria, dada por su abstenci\u00f3n obligada de confinamiento en sus barcos por largos periodos de tiempo en sus viajes allende de los mares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bah\u00eda de la Cruz se reun\u00edan todas las condiciones de los grandes orbes del momento: New York, Hamburgo, Los \u00c1ngeles, Baltimore, \u00c1msterdam. Lo inundaba las grandes marquesinas iluminadas por el dios ne\u00f3n; el d\u00f3lar circulaba a igual que nuestra moneda nacional; las calles fueron entonces una Torre de Babel; caminaban los marinos en grupos, estos mismos que en principio se encargaron de frecuentar y trazar el rumbo del Club Las Aliadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Los puertos necesariamente tienen una vida nocturna diferente de las dem\u00e1s ciudades, por razones obvias, eso hace que los placeres, la musica, y el agite de la ciudad sea diferente, porque en medio de la noche se mueven muchos elementos diferentes que son propios, todo esto debido al circulante y al poder adquisitivo, los marinos no recatean precios, por lo contrario, son dadivosos con todos, pero mucho m\u00e1s con las putas, con sus amantes a quienes llenan de presentes en sus furtivas visitas y les cuentan fantasiosas aventuras como sacadas de Las mil y una noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Toda esta amalgama de cosas, contribuy\u00f3 que cada d\u00eda el Club Las Aliadas fuese m\u00e1s y m\u00e1s famoso, y muy frecuentado en sus inicios por los embarcados, lo que cre\u00f3 un torrente de migraci\u00f3n de mujeres bellas de toda la geograf\u00eda del pa\u00eds. Despampanantes, lujuriosas pelinegras, rubias, pelite\u00f1idas, platinadas, altas, bajas, delgadas, voluptuosas, esbeltas, pero con un com\u00fan denominador: hermosas. Fue siempre una de las condiciones para aceptar que una prostituta trabajase en dicho lugar. Y la l\u00f3gica era simple: nadie va a buscar mujeres no agraciadas, para calmar las penas de la carne, las penas de tanta abstinencia en los barcos, nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marlene Adler nunca olvid\u00f3 la ignominia que le hicieron sufrir los nazis durante la segunda guerra mundial, y decidi\u00f3, de manera equivocada, atacar a los marineros mercantes alemanes en los establecimientos que m\u00e1s visitaban: los burdeles. Lo hizo de varias formas. En primer lugar, en su burdel Las Aliadas convenci\u00f3 a muchas de las camareras para que introdujeran coca\u00edna en los vasos de cerveza de los germanos. Su finalidad era que se convirtieran en adictos y que, cuando regresaran a Europa y estuvieran con sus esposas y novias, padecieran un severo s\u00edndrome de abstinencia que les impidiera atender sus compromisos conyugales. La segunda parte de su plan se hizo realidad gracias a las prostitutas y al doctor Fong, el ginec\u00f3logo encargado de certificar que las meretrices no sufr\u00edan enfermedades de transmisi\u00f3n sexual para los marinos germanos. Este galeno dio el visto bueno a chicas que padec\u00edan s\u00edfilis o gonorrea para que infectaran a los marineros cuando mantuvieran relaciones con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el c\u00f3nsul alem\u00e1n en el puerto se dio cuenta de la venganza de Marlene Adler, pidi\u00f3 a las autoridades nacionales hacer una investigaci\u00f3n del asunto para evitar que las tripulaciones de los buques mercantes alemanes siguieran padeciendo estas enfermedades infectocontagiosas. Al final, la veterana prostituta se calm\u00f3 y se retir\u00f3 de la administraci\u00f3n del burdel, porque su hija, la mona Margot, le pidi\u00f3 cancelar su trabajo sexual de atender con su vulva a buques enteros que acoderaban al terminal mar\u00edtimo cada mes. Al morir, casi a los noventa a\u00f1os, fue enterrada con ata\u00fad en una fosa a la entrada de su burdel, vistiendo el traje de lentejuelas de su tiempo de gloria sexual, y con una placa que dec\u00eda: \u201cAqu\u00ed yace Marlene Adler, la alemana que con su vulva cre\u00f3 el Reich del sexo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aquel tiempo, Ulrich See quien trabajaba con Exporter Ltda. se encargaba de comprar la madera en la zona de Bah\u00eda de la Cruz y despacharla hacia USA, conoci\u00f3 a la mona Margot en el burdel Las Aliadas. Una noche, la mona Margot estaba leyendo la suerte a sus compa\u00f1eras con los naipes porque no hab\u00eda clientes, hablando de cualquier cosa con las otras putas: La \u00abTransOcampo\u00bb, apodada a si porque era la flota de buses en donde todos los habitantes del puerto se montaban; Ana la \u00abSoldado\u00bb, quien qued\u00f3 con ese remoquete despu\u00e9s de vencer con sus muslos a un buque de guerra de la United State Navy que hac\u00eda vigilancia en el Pac\u00edfico; y las otras llamadas la \u00abVitola\u00bb, la \u00abFumanch\u00fa\u00bb, la \u00abCuchich\u00ed\u00bb, y la \u00abCulebra\u00bb. De un momento a otro, vio al submarinista alem\u00e1n que esperaba cerca de ella muy intrigado. De pronto, Margot extendi\u00f3 la mano y lo toc\u00f3: \u00abQu\u00e9 cosota\u00bb, dijo, muy impresionada, y fue todo lo que pudo decir. Ulrich sinti\u00f3 una comez\u00f3n en los test\u00edculos. Margot no le hizo ninguna insinuaci\u00f3n, y el alem\u00e1n se retir\u00f3. Las mujeres quedaron tan impresionadas con el tama\u00f1o de su pene, y con su enorme musculatura, que empezaron a imaginarse c\u00f3mo ser\u00eda una noche con \u00e9l en la cama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, Ulrich la sigui\u00f3 buscando todas las noches guiado por el olor de Chanel que ella ten\u00eda en las axilas y que se le qued\u00f3 metido debajo del calz\u00f3n. Quer\u00eda estar con ella en todo momento, quer\u00eda que ella fuera su amante, que nunca salieran de la pieza del burdel y que le dijera todas las noches: \u00abQu\u00e9 cosota\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, no pudo soportar m\u00e1s y fue a buscarla al burdel Las Aliadas, le dijo que estaba enco\u00f1ado con ella y que se fueran a vivir juntos. Ella le respondi\u00f3 que era una decisi\u00f3n muy dif\u00edcil de tomar porque era la administradora del burdel y no ten\u00eda reemplazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Ulrich regres\u00f3 acongojado a su cuarto del Grande Hotel ubicado cerca del parque central de Bah\u00eda de la Cruz, empuj\u00f3 muy fuerte la puerta del dormitorio, y no pudo impedir despertar a los otros inquilinos. De repente, en la oscuridad reinante por el eterno aguacero porte\u00f1o, comprendi\u00f3 con una irremediable nostalgia que estaba completamente desorientado. Permaneci\u00f3 inm\u00f3vil un largo rato, pregunt\u00e1ndose asombrado c\u00f3mo hab\u00eda hecho para de pedirle a una puta que se fueran a vivir juntos. Esa noche, en sue\u00f1os, le prometi\u00f3 seguirla hasta el fin del mundo, pero ella le respond\u00eda que, vivir\u00edan juntos cuando arreglara sus asuntos del burdel, y que ella no se cansar\u00eda de esperarlo, as\u00ed \u00e9l se regresara para el aserr\u00edo de Rodeo, o hasta la misma Alemania. Le expres\u00f3 que, en su ausencia siempre lo identificar\u00eda con los marinos altos y rubios que visitaban el burdel, y que los naipes de la suerte que se hac\u00eda leer de otra prostituta, le auguraban alg\u00fan d\u00eda encontrarlo en cualquier lugar del mundo por las rutas del mar, a pesar de los a\u00f1os que demorara en regresar. Le juraba que, si con el tiempo ella perdiera en su espera la potencia de la vulva, la fuerza de los muslos, y la dureza de los senos, ella conservar\u00eda intacta la locura del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trastornado por aquel sue\u00f1o prodigioso, Ulrich busc\u00f3 su rastro todas las noches a trav\u00e9s del laberinto del cuarto del Grande Hotel. Durante el d\u00eda, cay\u00e9ndose de sue\u00f1o, gozaba en secreto con los recuerdos de la noche anterior. Pero cuando \u00e9l entraba en el burdel Las Aliadas, y ve\u00eda a Margot alegre, indiferente, dicharachera, \u00e9l no ten\u00eda que hacer ning\u00fan esfuerzo para disimular su tensi\u00f3n, porque aquella mujer alg\u00fan d\u00eda ser\u00eda su esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los meses, y despu\u00e9s que Mr. Sullivan lo traslad\u00f3 a manejar los negocios de Exporter Ltda. desde San Thiago, se llev\u00f3 a Margot a vivir juiciosa, despu\u00e9s de vender el burdel Las Aliadas a las otras socias del sexo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Hab\u00edan encontrado juntos el camino del amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mujer de Ulrich See era una hermosa exprostituta alemana a quien conoci\u00f3 en el burdel Las Aliadas de Bah\u00eda de la Cruz: La mona Margot. Los marinos franceses de la postguerra no le agradaban a Margot porque infectaron con su olor rancio a las putas del burdel, incluso a ella, la meretriz m\u00e1s famosa, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":91,"featured_media":70404,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85],"tags":[],"class_list":["post-70403","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturas-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Novela &quot;Y Volar, Volar, Volar&quot; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Novela &quot;Y Volar, Volar, Volar&quot; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La mujer de Ulrich See era una hermosa exprostituta alemana a quien conoci\u00f3 en el burdel Las Aliadas de Bah\u00eda de la Cruz: La mona Margot. Los marinos franceses de la postguerra no le agradaban a Margot porque infectaron con su olor rancio a las putas del burdel, incluso a ella, la meretriz m\u00e1s famosa, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"P\u00e1gina10\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-12-04T02:36:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Oscar Seidel\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Pag10com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Oscar Seidel\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"11 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\"},\"author\":{\"name\":\"Oscar Seidel\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2\"},\"headline\":\"Novela &#8220;Y Volar, Volar, Volar&#8221; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0\",\"datePublished\":\"2023-12-04T02:36:16+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\"},\"wordCount\":2219,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg\",\"articleSection\":[\"Culturas\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\",\"name\":\"Novela \\\"Y Volar, Volar, Volar\\\" Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg\",\"datePublished\":\"2023-12-04T02:36:16+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg\",\"width\":300,\"height\":300},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Novela &#8220;Y Volar, Volar, Volar&#8221; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"description\":\"Peri\u00f3dico Regional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\"},\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization\",\"name\":\"P\u00e1gina10\",\"alternateName\":\"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg\",\"width\":1280,\"height\":720,\"caption\":\"P\u00e1gina10\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com\",\"https:\/\/x.com\/Pag10com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/\",\"https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10\",\"https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2\",\"name\":\"Oscar Seidel\",\"description\":\"Naci\u00f3 en 1952, en Tumaco. Nari\u00f1o. Colombia.Bachiller del Liceo de Bachillerato de la Universidad de Nari\u00f1o en Pasto, 1970. Ingeniero Industrial de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, 1977. Especialista en Finanzas de la Universidad EAFIT en Medell\u00edn, 1981. Medalla a la Excelencia Mejor Alumno del Liceo Nacional Max Seidel de Tumaco, 1968. Mejor Ejecutivo del A\u00f1o C\u00e1mara Junior de Colombia Cap\u00edtulo Buenaventura, 1986. Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n de Escritores del Pacifico Colombiano-Fuespacol, 2016-2018. Autor de los libros \u201cEn el mar de sus recuerdos\u201d (Cuentos.2016), \u201cMax Seidel El Pedagogo Alem\u00e1n\u201d (Biografia.2017), \u201cEl dulce olor de Puerto Perla\u201d (Novela.2018), y \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo me persigues?\u201d (Novela.2019). Coautor de los libros \u201cQue todo el mundo te cante\u201d (Relatos.2016) y \u201c100 palabras\u201d (Minicuentos.2017) Seidel figura en las antolog\u00edas de Microrrelatos del Tercer Concurso Comunidad Literaria de Microrrelato de Misterio Versos Compartidos de Montevideo, Uruguay, (2017); Concurso Microrrelatos de Terror Revista bimensual \u201cLa sirena varada\u201d. M\u00e9xico, (2017); en el IV Concurso de Microrrelatos \u201cSensaciones y Sentidos\u201d (2017), y en el I Concurso de Microrrelatos \u201cMicroAtardeceres\u201d (2018). Diversidad Literaria. Madrid, Espa\u00f1a; IV concurso Microrrelatos de Microterror (2018) Diversidad Literaria Madrid, Espa\u00f1a, y en \u201cLa marea literaria del Pacifico\u201d (Relatos.2018). Finalista del VIII Certamen Literario Canyada D\u2019art, (2017), Genero Microrrelato. (Espa\u00f1a), y en el XII Concurso de Microrrelatos Moleskin. Madrid. Espa\u00f1a (2.018) y el XIV Concurso de Relatos de Viajes y Derechos Humanos de Molesqu\u00edn en Madrid. Espa\u00f1a (2.019). Sus cuentos y relatos han sido publicados en El Magaz\u00edn del Espectador, Las Artes del Diario de Pereira; Letralia tierra de letras; Eku\u00f2reo; Escritores.org, y P\u00e1gina 10 entre otras. La Fundaci\u00f3n C\u00e9sar Egido Serrano, y el Museo de la Palabra, de Madrid. Espa\u00f1a, lo nombraron Embajador del idioma espa\u00f1ol de su pa\u00eds en el mundo, en el 2018\",\"url\":\"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/oscarseidel\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Novela \"Y Volar, Volar, Volar\" Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Novela \"Y Volar, Volar, Volar\" Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10","og_description":"La mujer de Ulrich See era una hermosa exprostituta alemana a quien conoci\u00f3 en el burdel Las Aliadas de Bah\u00eda de la Cruz: La mona Margot. Los marinos franceses de la postguerra no le agradaban a Margot porque infectaron con su olor rancio a las putas del burdel, incluso a ella, la meretriz m\u00e1s famosa, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/","og_site_name":"P\u00e1gina10","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","article_published_time":"2023-12-04T02:36:16+00:00","og_image":[{"width":300,"height":300,"url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Oscar Seidel","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Pag10com","twitter_site":"@Pag10com","twitter_misc":{"Escrito por":"Oscar Seidel","Tiempo de lectura":"11 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/"},"author":{"name":"Oscar Seidel","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2"},"headline":"Novela &#8220;Y Volar, Volar, Volar&#8221; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0","datePublished":"2023-12-04T02:36:16+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/"},"wordCount":2219,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg","articleSection":["Culturas"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/","name":"Novela \"Y Volar, Volar, Volar\" Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0 | P\u00e1gina10","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg","datePublished":"2023-12-04T02:36:16+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#primaryimage","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/WhatsApp-Image-2023-12-03-at-11.48.23-AM.jpeg","width":300,"height":300},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/novela-y-volar-volar-volar-capitulo-7\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pagina10.com\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Novela &#8220;Y Volar, Volar, Volar&#8221; Cap\u00edtulo 7\u00a0\u00a0\u00a0"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#website","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","name":"P\u00e1gina10","description":"Peri\u00f3dico Regional","publisher":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization"},"alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#organization","name":"P\u00e1gina10","alternateName":"P\u00e1gina10 Peri\u00f3dico Regional","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","contentUrl":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/40-pagina-10-periodico-regional-pasto.jpg","width":1280,"height":720,"caption":"P\u00e1gina10"},"image":{"@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/pag10com","https:\/\/x.com\/Pag10com","https:\/\/www.instagram.com\/pagina10col\/","https:\/\/youtube.com\/channel\/pag10","https:\/\/www.tiktok.com\/@p10col"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pagina10.com\/web\/#\/schema\/person\/7a9f5b9767ceaacd7bb3854d6e8d7be2","name":"Oscar Seidel","description":"Naci\u00f3 en 1952, en Tumaco. Nari\u00f1o. Colombia.Bachiller del Liceo de Bachillerato de la Universidad de Nari\u00f1o en Pasto, 1970. Ingeniero Industrial de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira, 1977. Especialista en Finanzas de la Universidad EAFIT en Medell\u00edn, 1981. Medalla a la Excelencia Mejor Alumno del Liceo Nacional Max Seidel de Tumaco, 1968. Mejor Ejecutivo del A\u00f1o C\u00e1mara Junior de Colombia Cap\u00edtulo Buenaventura, 1986. Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n de Escritores del Pacifico Colombiano-Fuespacol, 2016-2018. Autor de los libros \u201cEn el mar de sus recuerdos\u201d (Cuentos.2016), \u201cMax Seidel El Pedagogo Alem\u00e1n\u201d (Biografia.2017), \u201cEl dulce olor de Puerto Perla\u201d (Novela.2018), y \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo me persigues?\u201d (Novela.2019). Coautor de los libros \u201cQue todo el mundo te cante\u201d (Relatos.2016) y \u201c100 palabras\u201d (Minicuentos.2017) Seidel figura en las antolog\u00edas de Microrrelatos del Tercer Concurso Comunidad Literaria de Microrrelato de Misterio Versos Compartidos de Montevideo, Uruguay, (2017); Concurso Microrrelatos de Terror Revista bimensual \u201cLa sirena varada\u201d. M\u00e9xico, (2017); en el IV Concurso de Microrrelatos \u201cSensaciones y Sentidos\u201d (2017), y en el I Concurso de Microrrelatos \u201cMicroAtardeceres\u201d (2018). Diversidad Literaria. Madrid, Espa\u00f1a; IV concurso Microrrelatos de Microterror (2018) Diversidad Literaria Madrid, Espa\u00f1a, y en \u201cLa marea literaria del Pacifico\u201d (Relatos.2018). Finalista del VIII Certamen Literario Canyada D\u2019art, (2017), Genero Microrrelato. (Espa\u00f1a), y en el XII Concurso de Microrrelatos Moleskin. Madrid. Espa\u00f1a (2.018) y el XIV Concurso de Relatos de Viajes y Derechos Humanos de Molesqu\u00edn en Madrid. Espa\u00f1a (2.019). Sus cuentos y relatos han sido publicados en El Magaz\u00edn del Espectador, Las Artes del Diario de Pereira; Letralia tierra de letras; Eku\u00f2reo; Escritores.org, y P\u00e1gina 10 entre otras. La Fundaci\u00f3n C\u00e9sar Egido Serrano, y el Museo de la Palabra, de Madrid. Espa\u00f1a, lo nombraron Embajador del idioma espa\u00f1ol de su pa\u00eds en el mundo, en el 2018","url":"https:\/\/pagina10.com\/web\/author\/oscarseidel\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/91"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70403"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70403\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70405,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70403\/revisions\/70405"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pagina10.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}