{"id":70879208781,"date":"2024-12-04T23:36:33","date_gmt":"2024-12-05T04:36:33","guid":{"rendered":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=70879208781"},"modified":"2024-12-04T23:36:33","modified_gmt":"2024-12-05T04:36:33","slug":"persistencia-del-realismo-en-pasto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pagina10.com\/web\/persistencia-del-realismo-en-pasto\/","title":{"rendered":"Persistencia del Realismo en Pasto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por: Eduardo Z\u00fa\u00f1iga Erazo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El realismo de Pasto en el siglo XIX\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han pasado, m\u00e1s de doscientos a\u00f1os, desde aquel aciago d\u00eda en que el cabildo de Pasto, con fe inquebrantable, jur\u00f3 defender al rey y la sagrada religi\u00f3n hasta derramar, de ser necesario, la \u00faltima gota de su sangre. Y lo cumpli\u00f3 apoyado en la fe, bajo el amparo de Dios y el nudo de los Pastos que, con sus imponentes monta\u00f1as, abismos profundos y caudalosos r\u00edos, se convirti\u00f3 en aliado esencial para combatir a los patriotas que ven\u00edan a subvertir el orden social de castas, de privilegios y opresiones. Sin embargo, la abrupta geograf\u00eda, que sirvi\u00f3 para la defensa militar como barrera invencible, tambi\u00e9n fue barrera para el progreso material, social y cultural de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El 16 de agosto de 1809, cuando los vientos arreciaban en las calles de la ciudad, los ediles fueron convocados a sesi\u00f3n para atender, como pensaban, asuntos concernientes a la defensa de las dos majestades, Dios y el rey. En la sede empez\u00f3 el ritual: cada cabildante de rodillas, recib\u00eda el pergamino, a\u00fan enrollado, lo pon\u00eda sobre su cabeza en se\u00f1al de acatamiento y lo hac\u00eda circular. El protocolo ten\u00eda un significado claro: obedecer sin reparos, las \u00f3rdenes de Su Majestad. Al comenzar la lectura los ediles se miraban unos a otros, horrorizados, seg\u00fan anot\u00f3 el escribano en el acta. No era para menos. Se trataba de una invitaci\u00f3n de la Junta Patri\u00f3tica de Quito, constituida el 10 de agosto en cuyo texto planteaba postulados contrarios a su fe, como la soberan\u00eda del pueblo que, de acuerdo a su concepci\u00f3n, era un pensamiento sacr\u00edlego por cuanto, seg\u00fan su credo, el \u00fanico soberano, por la gracia de Dios, era el rey. Su rechazo, por tanto, fue contundente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por acci\u00f3n de don Manuel Zambrano, enviado por la junta de Quito para instruir a los pobladores sobre el verdadero significado de la revoluci\u00f3n, empez\u00f3 a ganar adeptos. Enterado el cabildo, \u201cpara evitar el contagio,\u201d convoc\u00f3 al pueblo por medio de bando, para demostrar \u201ca las gentes rudas de los pueblos,\u201d elabor\u00f3 una proclama en la cual se puede ver, con claridad, cual era, en su esencia, el pensamiento del cabildo y, en general de la poblaci\u00f3n. Para que nadie se quede sin enterarse, del contenido irreligioso del documento llegado de Quito y el sacrilegio cometido al conformar una junta que desconoc\u00eda la soberan\u00eda del rey y proclamaba la soberan\u00eda del pueblo, convoc\u00f3, por medio de bando, para el 29 de agosto, d\u00eda que se leer\u00eda la proclama y para demostrar \u201cla perfidia y la tiran\u00eda\u201d que encerraba el concepto de soberan\u00eda popular, concepto que, de entrada, calific\u00f3 de \u201cproposici\u00f3n escandalosa contra los preceptos de Dios y del Estado. La soberan\u00eda jam\u00e1s recae en los pueblos y mucho menos en s\u00f3lo el de Quito. Estos son sentimientos de regicidio sacr\u00edlego y asombroso,\u201d -enfatiz\u00f3-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l era la raz\u00f3n por la cual el cabildo y toda la poblaci\u00f3n estaban dispuestos a derramar la \u00faltima gota de su sangre por el rey? \u00bfPor qu\u00e9 el cabildo respondi\u00f3 a la junta patri\u00f3tica de Quito que la soberan\u00eda jam\u00e1s recae en los pueblos? \u00bfPor qu\u00e9 asegur\u00f3 que ese era un sentimiento de regicidio sacr\u00edlego y asombroso? \u00a0\u00bfPor qu\u00e9 le pregunt\u00f3 -a la junta- si se tiene comisi\u00f3n de Dios para constituir al pueblo de en soberano? La respuesta no da lugar a controversias: Pasto, enclaustrada en el lomo de los Andes, como un castillo inexpugnable, viv\u00eda aislada por la agreste morfolog\u00eda del paisaje, falta de caminos adecuados y puentes para cruzar abismos, especialmente de los r\u00edos Gu\u00e1itara al sur y Juanamb\u00fa al norte. Para pasarlos hab\u00eda que utilizar tarabitas que causaban escalofr\u00edos, seg\u00fan se desprende de las descripciones hechas por Dionisio Alcedo, presidente de la Real Audiencia de Quito y Cordovez Moure, el cronista e historiador, respectivamente. Por estas circunstancias y las enormes dificultades para salir al mar, Pasto viv\u00eda alejada de las innovaciones sociales y de las modernas teor\u00edas surgidas del Humanismo y la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A los tropiezos anteriores, se sumaba otro no menos grave: el cerco impuesto por Espa\u00f1a para que en su territorio y en sus colonias no se difundieran teor\u00edas que socavaran su estructura feudal. Tan celoso era el gobierno espa\u00f1ol, que Carlos III, en 1767, expuls\u00f3 a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas por haberse atrevido a sugerir que el rey deb\u00eda gobernar mediante un pacto establecido con el pueblo y que los pueblos ten\u00edan derecho a la resistencia frente a los tiranos, como lo se\u00f1alaron los jesuitas Su\u00e1rez, Molina y Juan de Mariana.\u00a0 Para hacer m\u00e1s dura la medida contra la Compa\u00f1\u00eda, le expropi\u00f3 sus bienes, incluidas las bibliotecas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por estas dificultades, a la ciudad no llegaron libros de pensadores de la Ilustraci\u00f3n, como Descartes, Montesquieu o Rousseau; ni siquiera art\u00edculos de peri\u00f3dicos que informaran de la independencia de los Estados Unidos y menos del contenido de su Constituci\u00f3n, que establece el derecho a la insurrecci\u00f3n de los pueblos sometidos a gobiernos tir\u00e1nicos, en defensa de sus derechos a la vida, la libertad, la b\u00fasqueda de la felicidad y la igualdad pol\u00edtica. Tampoco se conocieron los Derechos del Hombre, aprobados por la Asamblea Nacional Constituyente, en el marco de la Revoluci\u00f3n francesa, en los que se establece que \u201cLos hombres nacen y permanecen libres, e iguales en derechos y que las distinciones sociales no pueden formarse sino sobre la utilidad com\u00fan.\u201d Y algo importante: que la \u201cSoberan\u00eda reside esencialmente en la naci\u00f3n y que ning\u00fan cuerpo, ning\u00fan individuo puede exceder autoridad que no emane expresamente de ella.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Rafael Sa\u00f1udo y Sergio El\u00edas Ortiz que estudiaron a trav\u00e9s de los testamentos los libros existentes en las estanter\u00edas de las familias m\u00e1s importantes son en un noventa por ciento religiosos. El \u00fanico libro revolucionario, sobre todo en el campo de la literatura, fue el Quijote de la mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Un personaje que abri\u00f3 los ojos de los patriotas y les hizo ver las riquezas del continente fue Alexander von Humboldt, quien, adem\u00e1s, exalt\u00f3 la belleza del Continente, de las culturas prehisp\u00e1nicas y la inteligencia de los ind\u00edgenas; \u00e9l condenaba el sistema colonial y el esclavismo. El sabio alem\u00e1n estuvo en Pasto a finales de 1801. En su diario anot\u00f3: \u201cDel Alto de Aranda, donde se sale del bosque, se puede apreciar un espect\u00e1culo divino. Se ve un precipicio en una ancha planicie verde, en cuyo centro emerge graciosamente la ciudad de Pasto con sus muchos monasterios (&#8230;). En su corta permanencia estudi\u00f3 el Galeras. Intent\u00f3 subir hasta el cr\u00e1ter, pero le fue imposible por el mal tiempo. Sali\u00f3 el 22 de diciembre \u201cporque se nos dio a entender que deb\u00edamos irnos, porque las comodidades con que se nos atend\u00eda produc\u00edan gastos demasiado elevados.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasto, en el siglo XIX, en v\u00edspera de la revoluci\u00f3n de independencia, continuaba atada a la ideolog\u00eda impuesta por Espa\u00f1a desde la conquista y afianzada durante el periodo colonial por una legi\u00f3n de doctrineros y el cabildo. Sus habitantes eran fieles a la doctrina seg\u00fan la cual Dios, por intermedio del Papa, le hab\u00eda otorgado el poder soberano al monarca y que, por esta raz\u00f3n, se le deb\u00eda obediencia y fidelidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A esta filosof\u00eda medieval se agregaba la necesidad perentoria de ganar la gloria eterna acatando los c\u00e1nones de la Iglesia, temiendo a Dios, obedeciendo al rey y a las autoridades constituidas. El cabildo, a su vez, se encargaba de controlar las desviaciones religiosas y de orientar la moral p\u00fablica. Para esto, a\u00f1o tras a\u00f1o, exped\u00eda una especie de r\u00e9gimen de polic\u00eda, denominado auto de buen gobierno, en el que se establec\u00eda, entre otras cosas, la obligaci\u00f3n de arrodillarse cuando el sacerdote pasaba por la calle portando el Sant\u00edsimo para dar la extremaunci\u00f3n a un moribundo, o cuando sonaban las campanas anunciando el \u00e1ngelus; se enumeraban las misas que se deb\u00edan o\u00edr en la semana y las oraciones que, cada d\u00eda, se deb\u00edan rezar. Para evitar pecados de la carne que se pudieran cometer al amparo de las sombras, prohib\u00eda salir a la calle despu\u00e9s de las nueve de la noche y, cuando era necesario poner freno a las mujeres que usaran vestidos que no fuesen recatados, se les vetaba tales modas y las que no cumplieran con la norma establecida, corr\u00edan el riego de ser desvestidas en la calle. A los amancebados se les ordenaba salir de la ciudad en el t\u00e9rmino de tres d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pastusos, armados de esta ideolog\u00eda, para ellos justa y verdadera, enfrentaron a los patriotas usando la religi\u00f3n como arma pol\u00edtica: la \u00e9lite, apoyada por el clero, acus\u00f3 a los patriotas de ser enemigos de la religi\u00f3n. Nada m\u00e1s ajeno a la realidad. Por ser la lucha independentista un asunto pol\u00edtico, los religiosos no tuvieron una posici\u00f3n un\u00e1nime con respecto a la guerra de Independencia; un alto n\u00famero de obispos y cl\u00e9rigos \u201cde misa y olla\u201d apoyaron la causa patriota, mientras otro, igualmente numeroso, estaba a favor de la causa realista. Mientras el obispo de Quito Cuero y Caicedo, hac\u00eda parte de la junta patri\u00f3tica de Quito, El obispo de Popay\u00e1n, Salvador Jim\u00e9nez, exiliado en Pasto, exhortaba a la poblaci\u00f3n en estos t\u00e9rminos: &#8220;Son herejes y cism\u00e1ticos detestables, los que pretenden la independencia de Espa\u00f1a; as\u00ed los que defienden la causa del rey, combaten por la religi\u00f3n, y si mueren vuelan en derechura al cielo.&#8221;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador Gerardo Le\u00f3n Guerrero ha introducido un nuevo elemento para el an\u00e1lisis del realismo pastuso: el honor, privilegio propio de la nobleza sin mancha de sangre. Dice \u00e9l: \u201cel honor induc\u00eda a la fidelidad y al servilismo; apartarse de las conductas propias de un hombre de honor, equival\u00eda a la deshonra y causaba rechazo entre sus pares. Al honor se un\u00eda el sentimiento de pertenencia a Espa\u00f1a. Seg\u00fan su modo de pensar, la metr\u00f3poli y las colonias conformaban un todo indivisible y, en tal virtud, los feudalistas de Am\u00e9rica, entre ellos los pastusos, pod\u00edan sentirse tan espa\u00f1oles como los nacidos en la Pen\u00ednsula y, en tal virtud, era obligaci\u00f3n luchar por mantener la unidad con la Madre patria, la patria de los mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pueblos, al igual que los hombres, son fruto de circunstancias entretejidas socialmente a trav\u00e9s del tiempo y trasmitidas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, al calor del hogar, la escuela, el trabajo, las celebraciones rituales, el templo, es decir, de la vida llevada en com\u00fan. De esta herencia cultural, de este ethos, emerge un sentimiento colectivo, una forma espec\u00edfica de sentir, amar, sufrir y ver el mundo. De ah\u00ed la importancia de interpretar el esp\u00edritu de la \u00e9poca, el clima de la cultura, el conjunto de elementos que dan forma a la din\u00e1mica social; puesto que son ellos el punto de partida para intentar explicar respuestas sociales, colectivas, frente a eventos extraordinarios que, desde afuera, amenazan con destruir el andamiaje que da sentido a la existencia de un pueblo, de una comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQui\u00e9nes eran los reyes a los que Pasto defend\u00eda con tanto ardor? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Georges Desdevises du D\u00e9zert, al comenzar el siglo XX, escribi\u00f3: \u00abEspa\u00f1a ha sido infortunada con sus reyes (&#8230;). S\u00f3lo uno, Carlos III, se mostr\u00f3 a la altura de su misi\u00f3n. Los otros no han sido sino m\u00e1s que individuos de la peor mediocridad\u00bb.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> En efecto, el primer hijo de Carlos III fue Felipe Antonio, quien deb\u00eda reinar despu\u00e9s de la muerte de su padre; sin embargo, ascendi\u00f3 al trono su segundo hijo, con el nombre de Carlos IV. La raz\u00f3n la dio el mismo padre: por \u00abla imbecilidad notoria de mi hijo mayor\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Carlos IV, tampoco era un hombre de muchas luces, al contrario, era retra\u00eddo, de escaso entendimiento, d\u00e9bil, incapaz de gobernar, menos en una situaci\u00f3n como la que viv\u00eda Europa en ese momento (1788- 1808).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El hijo Carlos IV, Fernando VII, es tambi\u00e9n un caso de imposible defensa\u00bb. El sacerdote Garc\u00eda Blanco lo describi\u00f3 como \u00abun b\u00edpedo de gran potencia, atronado y atrevido (\u2026) grande s\u00f3lo de cuerpo y de facultades corporales; en todo lo dem\u00e1s y en pensamientos, escaso; muy vulgar al expresarse y proceder\u00bb.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Fernando VII. En 1808 derroc\u00f3 del trono a su padre, tanto por su incapacidad como por la verg\u00fcenza que le produc\u00eda la conducta de su madre, Mar\u00eda Luisa de Borb\u00f3n y Parma quien, pese a su escas\u00edsima gracia, era de un voraz apetito sexual. Seg\u00fan Antonio Calvo Maturana, autor de <em>La vida de Carlos IV: 1788-1808<\/em>, la reina Luisa tuvo trece partos y aproximadamente diez abortos. Seg\u00fan su propia declaraci\u00f3n, todos fueron de diferente padre. Su amante de mayor renombre fue Manuel Godoy quien, por los favores dispensados a la reina, de guardaespaldas del rey lleg\u00f3 a primer ministro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El derrocado rey, para recuperar el trono acudi\u00f3 suplicante ante Napole\u00f3n. Lo mismo hizo el amante de la reina quien, de tiempo atr\u00e1s, ten\u00eda negocios con Bonaparte, entre ellos la firma del Tratado de Fontainebleau (octubre de 1807), que oblig\u00f3 al rey Carlos IV a declarar la guerra a Portugal, en donde reinaban su hija Carlota Joaquina y su yerno el pr\u00edncipe Juan de Braganza. \u00ab\u00a1Ay, qu\u00e9 desgracia es ser rey y verse obligado a hacer la guerra contra la propia hija!\u00bb, se lamentar\u00eda el monarca.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Seg\u00fan este tratado, las \u201ctropas galas atravesar\u00edan Espa\u00f1a para invadir Portugal. La naci\u00f3n lusa quedar\u00eda dividida en tres zonas, una de ellas (Alentejo) y el reino de los Algarves, eran para Manuel Godoy quien ostentar\u00eda el t\u00edtulo de pr\u00edncipe de los Algarves. Godoy pretend\u00eda, adem\u00e1s, recuperar la inmensa fortuna que le hab\u00eda sido incautada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Fernando VII, para no caer en desgracia se humill\u00f3, en diversas circunstancias, ante Napole\u00f3n Bonaparte y lleg\u00f3 al colmo de pedirle que lo adopte como hijo y elija una novia de su familia para unir sus imperios. Sin la menor consideraci\u00f3n para con su pueblo, lo felicit\u00f3 por los triunfos del ej\u00e9rcito franc\u00e9s en Espa\u00f1a. Napole\u00f3n, por estas bajezas, lo trato siempre como a un paria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procederes de padre e hijo no pod\u00edan ser m\u00e1s vergonzosos: Carlos IV cedi\u00f3 la corona a Napole\u00f3n por treinta millones de reales al a\u00f1o, y el palacio de Chambord, con sus correspondientes cotos, bosques y haciendas. Adem\u00e1s, en caso de fallecimiento, la exreina Mar\u00eda Luisa quedaba con una pensi\u00f3n de ocho millones de reales.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Por su parte, Fernando vendi\u00f3 sus derechos din\u00e1sticos por una pensi\u00f3n de 400.000 francos anuales m\u00e1s \u00abuna renta de 600.000 francos, para gozar de ella mientras viviere\u00bb. Tambi\u00e9n se qued\u00f3 con haciendas de Navarra y tratamiento de Alteza Real.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de estas negociaciones Jos\u00e9 Bonaparte -hermano del Emperador- fue coronado como el nuevo rey de Espa\u00f1a, convirtiendo a Am\u00e9rica, desde Texas hasta la Tierra del Fuego, en un engranaje del imperio napole\u00f3nico.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Ante semejantes tropel\u00edas de Napole\u00f3n, el indignado pueblo espa\u00f1ol no tuvo otra alternativa que proclamar a Fernando VII como rey leg\u00edtimo, con una condici\u00f3n: que acepte la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz de 1812 en la que se estableci\u00f3 que el rey no es soberano, que est\u00e1 sometido a la Constituci\u00f3n y debe jurarla; que la soberan\u00eda reside en la Naci\u00f3n; el Poder Legislativo est\u00e1 en manos de un parlamento unicameral, elegido por los ciudadanos con independencia de las Cortes. El Poder Ejecutivo lo ejerce el rey y dispone de las fuerzas armadas para cumplir funciones de orden p\u00fablico y seguridad del Estado. A \u00e9l le corresponde desarrollar las leyes aprobadas. El rey acept\u00f3 y, como era de esperarse, incumpli\u00f3 su palabra; raz\u00f3n ten\u00edan los espa\u00f1oles de tildarlo como <em>Rey Fel\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El realismo de Pasto en el siglo XXI\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Pasto del siglo XIX hubiese asumido la defensa del rey y atacado con ferocidad a los patriotas, es apenas entendible, las circunstancias no daban para otra cosa; pero hoy, cuando la sociedad ha cambiado, cuando sus habitantes no son los fan\u00e1ticos de anta\u00f1o y, en tiempo real, est\u00e1n al tanto de lo que sucede en el mundo y la ciudad se proyecta con perfiles modernos, resulta anacr\u00f3nico levantar banderas en contra de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, el <em>Libertador<\/em>, y de Antonio Nari\u00f1o, el <em>Precursor<\/em>, h\u00e9roes que sacrificaron todo para hacer un pa\u00eds libre, sin ataduras coloniales. Asumir la vieja postura de odio a los patriotas es regresar al Pasto del siglo XIX, \u00e9poca de ingrata recordaci\u00f3n, entre otras de las tantas razones, por los calificativos desobligantes con los cuales fueron se\u00f1alados sus habitantes por haberse opuesto a la independencia y defender al rey. Ahora Pasto es una ciudad moderna y rebelde, que ha protestado, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, contra los malos gobiernos y ha hecho valer su voto de opini\u00f3n en los comicios presidenciales de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ensa\u00f1arse contra Bol\u00edvar quien empu\u00f1\u00f3 las armas contra el sistema colonial y atac\u00f3 la corrupci\u00f3n y la mezquindad del poder, que era mal com\u00fan entre sus generales, equivale a mirar el pasado con el rencor de anta\u00f1o a los patriotas. Si los acontecimientos se miran con la serenidad de esp\u00edritu, como recomienda Emiliano D\u00edaz del Castillo, puede intuirse que, si Benito Boves y Agust\u00edn Agualongo no levantan armas contra la rep\u00fablica, Pasto no hubiese padecido la Navidad negra ni sufrido tantas vejaciones. Sergio El\u00edas Ortiz califica a Benito Boves como \u201cel incitador de esta locura,\u201d una locura que condujo a la exacerbaci\u00f3n de la violencia, poniendo en entredicho el honor de la ciudad al quebrantar lo pactado en las capitulaciones, cuyo contenido estaba revestido del car\u00e1cter m\u00e1s filantr\u00f3pico, como lo reconoci\u00f3 el jefe pol\u00edtico y militar espa\u00f1ol, Basilio Garc\u00eda y el cabildo el 28 de mayo de 1822. La firma de las capitulaciones salvaba a Pasto de futuros derramamientos de sangre, en tanto que era \u00fatil para la Rep\u00fablica, por los beneficios que tra\u00eda para continuar la guerra contra los realistas del Per\u00fa. Por eso, Bol\u00edvar no dud\u00f3 en considerar la firma de las capitulaciones como \u201cuna obra extraordinariamente afortunada para nosotros\u201d y por eso acord\u00f3 que Pasto tendr\u00eda los mismos privilegios que la capital, Santaf\u00e9 y sus habitantes, al igual que las autoridades establecidas, no sufrir\u00edan ning\u00fan menoscabo. En gesto de fraternidad, desde Berruecos, anunci\u00f3 a los pastusos: \u201cVosotros sois colombianos, y por consiguiente sois hermanos. Para beneficiaros, no solo ser\u00e9 vuestro hermano sino tambi\u00e9n vuestro padre.\u201d Y, en proclama del 9 de junio, a\u00f1adi\u00f3: \u201cNuestras leyes ben\u00e9ficas, son el garante de vuestra libertad, seguridad y prosperidad: vosotros sois ciudadanos de Colombia. La guerra con sus desastres ha desaparecido para siempre.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede olvidarse, ni negarse, que fue la ruptura de los compromisos pactados en las capitulaciones la que desat\u00f3 la ira de Bol\u00edvar y gener\u00f3 una violencia b\u00e9lica y verbal, que pudo evitarse. Tampoco puede dejarse de lado la generosidad que el Libertador mostr\u00f3 frente a Pasto, como en su momento lo reconocieron las autoridades civiles, militares, el clero y la \u00e9lite, y que ha sido resaltada por los historiadores probos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las crueldades de la guerra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra a muerte, declarada por los espa\u00f1oles y aplicada luego por Bol\u00edvar, dej\u00f3 una enorme estela de sangre. El capell\u00e1n del ej\u00e9rcito realista calcul\u00f3 en cuatro mil, el n\u00famero de v\u00edctimas ejecutadas por el despiadado Jos\u00e9 Ambrosio Llamozas; la sola cifra causa terror. Tom\u00e1s Morales, cuando entr\u00f3 a Aragua, masacr\u00f3 3000 habitantes, incluidos los refugiados en la iglesia. Cuando Tom\u00e1s Boves entr\u00f3 a Cuman\u00e1 en octubre de 1814, orden\u00f3 a la tropa que mate cuantos hombres encuentre: entraban a caballo a la iglesia parroquial buscando a los que a ella se hab\u00edan refugiado. Yendo de casa en casa, dieron muerte a m\u00e1s de quinientos patriotas. Magdalena Sucre, hermana de Jos\u00e9 Antonio, de s\u00f3lo catorce a\u00f1os, para evitar ser mancillada, se arroj\u00f3 del balc\u00f3n a la calle. Su hermano, Vicente, enfermo en el hospital, fue brutalmente degollado en la cama.\u201d Pese a este hecho, Sucre jam\u00e1s actu\u00f3 con \u00e1nimo de venganza, al contrario, siempre procedi\u00f3 de manera generosa con los vencidos. \u00c9l es ejemplo de resiliencia. Cuando Pablo Morillo siti\u00f3 a Cartagena el n\u00famero de muertos, por epidemias y hambruna, se calculan en 6000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos bandos cometieron actos de barbarie. Bol\u00edvar era un hombre amable [dice Andrea Wulff]; pero en la guerra se tornaba fr\u00edo e implacable al momento de tomar decisiones. Vicente Campo El\u00edas, un espa\u00f1ol al servicio de los republicanos, en el pueblo de Calabozo, hizo pasar a cuchillo a la cuarta parte de la poblaci\u00f3n para castigarla por no haberse sublevado contra Boves.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En los conflictos armados las pasiones se exasperan, enceguecen el alma y dejan al descubierto las miserias humanas. Desde los tiempos m\u00e1s remotos se registran episodios de barbarie. Irene Vallejo, en <em>El infinito en un junco<\/em>, narra un pasaje de las conquistas de Alejandro Magno cuando entr\u00f3 a la franja de Palestina y Fenicia: \u201ctodas las ciudades se le rindieron sin ofrecer resistencia, salvo dos: Tiro y Gaza. Cuando cayeron, despu\u00e9s de siete meses de asedio, el libertador (Alejandro Magno) les aplic\u00f3 un castigo brutal. Los \u00faltimos supervivientes fueron crucificados a lo largo de la costa -una hilera de dos mil cuerpos agonizando junto al mar-. Vendieron como esclavos a los ni\u00f1os y las mujeres. Alejandro orden\u00f3 atar al gobernador de la torturada Gaza a un carro y arrastrarlo hasta morir, igual que el cuerpo de H\u00e9ctor en la Il\u00edada.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada castigo esconde una l\u00f3gica. Bol\u00edvar procedi\u00f3 de acuerdo a las normas de la guerra: castig\u00f3 a Pasto porque consider\u00f3 que al desconocer las capitulaciones estaba cometiendo un acto de traici\u00f3n. Le dol\u00eda que no se hubiese reconocido ni estimado la generosidad con la cual trat\u00f3 a la ciudad. \u201cPor tanto, dice O\u2019leary, resolvi\u00f3 hacerles sentir la enormidad del crimen con la severidad del castigo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los acontecimientos se miran con la serenidad de esp\u00edritu, como recomienda el doctor Emiliano D\u00edaz del Castillo, puede intuirse que, si Benito Boves y Agust\u00edn Agualongo no levantan armas contra la rep\u00fablica, Pasto no hubiese padecido la Navidad negra, ni sufrido tantas vejaciones. La firma de las capitulaciones salvaba a Pasto de futuros derramamientos de sangre, en tanto que era \u00fatil para defender la independencia americana puesta en vilo por los realistas del Per\u00fa. El Libertador, fiel al pensamiento de Humboldt, consideraba que el colonialismo era como la gangrena, si no se corta el \u00f3rgano infectado, ataca todo el organismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Que los pastusos del siglo XIX, hubiesen asumido con fervor la defensa del rey y el sistema colonial, es entendible. Actuaban convencidos, por razones de fe. Pero el Pasto de ese entonces ya no existe. El pensamiento dogm\u00e1tico empez\u00f3 a quedar atr\u00e1s a trav\u00e9s de un proceso modernizador lento, pero firme. Al comenzar el siglo XX, cuando Fortunato Pereira Gamba, coment\u00f3 a su amigo Rufino Guti\u00e9rrez, que ven\u00eda a Pasto a fundar la facultad de ingenier\u00eda, le dijo: \u201cLos pastusos, desaforados, pueden quemarte en la plaza del pueblo; all\u00ed vas a encontrar gentes arrodilladas casi todo el d\u00eda en calles y plazas al toque de campana y sentir\u00e1s el aura religiosa formando un ambiente de incienso perfumado.\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Esa era la imagen del pastuso que el pa\u00eds ten\u00eda en aquellos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El pensamiento moderno se inici\u00f3 con la fundaci\u00f3n de la Universidad de Nari\u00f1o en 1904. La ense\u00f1anza de la ciencia, enemiga del dogmatismo y la metaf\u00edsica, empez\u00f3 a remover la cultura apoltronada durante siglos. A la par, nuevos elementos penetraban por intersticios insospechados: se abri\u00f3 el sal\u00f3n de t\u00e9 La Marsella en 1910, cuando las actividades sociales, fuera del hogar eran inexistentes;<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> se inaugur\u00f3 el primer hotel, el Central, de fina cuberter\u00eda, vajilla francesa y nuevos aromas y sabores. En 1910, al cumplirse el centenario de la Independencia, el Consejo Administrativo del Departamento contrat\u00f3 la elaboraci\u00f3n de una estatua en bronce del pr\u00f3cer de la Independencia, don Antonio Nari\u00f1o, que se instal\u00f3 al a\u00f1o siguiente en la plaza de la Constituci\u00f3n, que pas\u00f3 a llamarse plaza de Nari\u00f1o. Seg\u00fan observadores de la \u00e9poca, como el ecuatoriano Arturo Daste, reci\u00e9n llegado a la ciudad, con esto se quer\u00eda dar a Pasto una imagen distinta de la que se ten\u00eda en el pa\u00eds, de ser en extremo conservadora. Seg\u00fan \u00e9l, mucha gente se opuso al cambio y la polic\u00eda tuvo que resguardarla por un buen tiempo. El sector m\u00e1s conservador la llamaba \u201cla estatua del diablo.\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1913, cuando los bailes se consideraban pecaminosos, se organiz\u00f3 la orquesta de baile <em>Jazz Colombia<\/em>;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> en 1916, el maestro Luis E. Nieto, una de las glorias de nuestra m\u00fasica, fund\u00f3 la <em>Lira Clavel Rojo.<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> En 1924 el cine se torn\u00f3 cotidiano con la apertura del Teatro Imperial. En la d\u00e9cada del veinte al treinta llegaban a la ciudad revistas procedentes de Par\u00eds, Nueva York, Londres, Buenos Aires y M\u00e9xico. En ellas se publicitan vestidos, perfumes, joyas, tintes. As\u00ed, las mujeres empezaron a maquillarse como las divas de las revistas y el cine, dejaron los vestidos largos que arrastraban por el piso y le alzaron a la falda hasta por debajo de la rodilla, todo un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El giro m\u00e1s importante se dio en cuando en 1935, la Universidad de Nari\u00f1o anunci\u00f3 la apertura de la Facultad de Comercio, a la que pod\u00edan ingresar tanto hombres como mujeres. El obispo de Pasto Diego Mar\u00eda G\u00f3mez, para impedirlo, sac\u00f3 una circular manifestando su rechazo: \u201cEste hecho tiene el grav\u00edsimo inconveniente de ir en contra de las normas de la Santa Iglesia. Por lo mismo PROHIBIMOS, BAJO PENA DE PECADO MORTAL, a los padres y madres de familia que contin\u00faen enviando a sus hijas a la Universidad, mientras no se les d\u00e9 a ellas separadamente la ense\u00f1anza. Esta prohibici\u00f3n y bajo la misma gravedad la hacemos extensiva a todos los establecimientos de nuestra Di\u00f3cesis en donde se quiere implantar la coeducaci\u00f3n.&#8221;<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El 1940 obispo, en su Pastoral de Cuaresma sentenci\u00f3: \u201cDe cuatro medios principales se sirve hoy el demonio para combatir la obra de Jesucristo: la ense\u00f1anza laica, que aspira a formar generaciones de ateos; la prostituci\u00f3n, que socava por igual la grandeza de las almas y la energ\u00eda de la raza; el cine inmoral, que fomenta todos los vicios y ense\u00f1a todos los cr\u00edmenes; y las malas lecturas, o sea esa prensa que al mismo tiempo que envenena las inteligencias, corrompe los corazones.\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como reflejo de la apertura ideol\u00f3gica de Pasto, al conmemorarse el centenario de la muerte del Libertador, en 1930, la Asamblea orden\u00f3 instalar en su recinto un \u00f3leo del Libertador y una efigie en todos los establecimientos de educaci\u00f3n primaria y secundaria. Siguiendo en la l\u00ednea liberal, en 1939, para conmemorar el cuarto centenario de la fundaci\u00f3n de Pasto, la junta organizadora dio los primeros pasos para instalar, en el antiguo ejido de la ciudad, una estatua de Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer, que vivi\u00f3 subyugada hasta las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, rompi\u00f3 la prohibici\u00f3n de trabajar fuera del hogar y hoy, gracias a la educaci\u00f3n y a su propio esfuerzo, las encontramos como magistradas de las altas cortes, tribunales, congresistas, gobernadoras, alcaldesas de la ciudad, rectoras de universidades, excelentes administradoras en salud, empresarias y en todas las instancias de la actividad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La arquitectura de la ciudad ha cambiado. Hay condominios, modernos edificios, centros comerciales; frecuentamos restaurantes de comida gourmet atendidos por j\u00f3venes chefs pastusos y, lo m\u00e1s importante, ha cambiado, en buena parte, su ideolog\u00eda, su forma de pensar y actuar. El dogm\u00e1tico, resignado ante la pobreza, por ser un designio de Dios, se ha tornado en emprendedor; el flagelante que cre\u00eda que el dolor era el crisol del alma, tampoco existe. La poblaci\u00f3n, sigue fiel al credo y los preceptos religiosos, pero no va a la Casa de Jes\u00fas del R\u00edo a flagelarse, ahora va a escuchar conferencias y a reflexionar sobre asuntos trascendentales de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La vieja Iglesia, ubicada al lado de los poderosos, tambi\u00e9n expir\u00f3. El 24 de agosto 1968, al inaugurarse en Medell\u00edn la II Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano, Monse\u00f1or Lercaro, representante del Papa Pablo VI, al inaugurar el Congreso expres\u00f3: \u201cLa Iglesia concluye una era comenzada con la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, con la fiera y radical religiosidad cat\u00f3lica. [Hoy] abre una nueva era nutrida por el esp\u00edritu del Concilio Vaticano II.\u201d En Bogot\u00e1, Paulo VI, inst\u00f3 a los sacerdotes a \u201ctener la lucidez y la valent\u00eda del Esp\u00edritu para promover la justicia social, para amar y defender a los pobres.\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la irrupci\u00f3n de los<em> mass media, <\/em>a diferencia de los pastusos del siglo XIX, hoy est\u00e1n al tanto, en tiempo real, de los sucesos del pa\u00eds y el mundo. La Tierra, como lo predijo Marshall McLuhan se ha convertido en aldea global. Pasto, conformada por gente sensible, generosa, inteligente y emprendedora se proyecta como una ciudad abierta a las nuevas ideas, liberal en el sentido sociol\u00f3gico de la palabra, no puede, ni debe, seguir atada a la vieja ideolog\u00eda realista. Por esto resulta parad\u00f3jico que haya voces, por fortuna escasas, aunque ruidosas, que despu\u00e9s de doscientos a\u00f1os, ataquen con sa\u00f1a a Sim\u00f3n Bol\u00edvar y, en menor grado a Nari\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras esto sucede en Pasto, la imagen de Sim\u00f3n Bol\u00edvar crece y magnifica en el mundo. La BBC de Londres lo califica como el hombre m\u00e1s grande de la historia, superior a An\u00edbal, Alejandro Magno y Napole\u00f3n, que con solo 47 a\u00f1os pele\u00f3 en 447 batallas, siendo derrotado s\u00f3lo 6 veces. Liber\u00f3 5 naciones, cabalg\u00f3 123.000 kms, recorri\u00f3 10 veces m\u00e1s que An\u00edbal, 3 veces m\u00e1s que Napole\u00f3n, y el doble de Alejandro Magno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes atacan a Bol\u00edvar lo muestran como enemigo nato de la ciudad, que no lo fue, hasta el momento que se sinti\u00f3 traicionado. Para ello se valen del castigo aplicado a Pasto y las descalificaciones a sus gentes, sin caer en la cuenta que las frases utilizadas fueron comunes en el contexto de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo juzgan con una mirada cargada de victimismo, concepto acu\u00f1ado por Jorge N\u00fa\u00f1ez S\u00e1nchez en su obra <em>El Ecuador y la Gran Colombia.<\/em> \u00c9l define el victimismo como una forma ama\u00f1ada de analizar la historia utilizando episodios tr\u00e1gicos para denigrar de un personaje [y a\u00f1ade]: \u201cEn asuntos hist\u00f3ricos, no puede darse la elevaci\u00f3n de una figura ep\u00f3nima en desmedro de otra de mayor significaci\u00f3n, pues la sola propuesta revela que no se trata de un homenaje en regla, sino de un asunto turbio, promovido con ruin intenci\u00f3n. -y agrega-. Lamentablemente, el regionalismo enfermizo no se gu\u00eda por la l\u00f3gica de la historia, sino por la l\u00f3gica de su rencor, construida sobre una mezcla de ignorancia, prejuicios, complejos e inconfesables apetitos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n desapacible que se pretende imponer, no es \u00fatil ni para el estudio del pasado local, ni para la proyecci\u00f3n de la imagen del pastuso contempor\u00e1neo. Al contrario, significa revivir la imagen de reaccionario e intransigente. Ensa\u00f1arse contra Bol\u00edvar, analizando la historia de manera parcial, sin ubicar el contexto, es una tarea ingrata, que termina d\u00e1ndole la raz\u00f3n a Albert Einstein quien consideraba que \u201cla mayor\u00eda de las historias antiguas no ense\u00f1an a hacer la paz.\u201d Juan Villoro, el notable escritor mexicano, de paso por Bogot\u00e1, plante\u00f3 una recomendaci\u00f3n digna de tenerse en cuenta: \u201cNo hay que hablar desde la venganza, sino desde la comprensi\u00f3n.\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> A partir de estas palabras me hago, y les hago a los lectores, la siguiente pregunta: \u00bfes v\u00e1lido ense\u00f1ar la historia, nuestra historia, tanto a ni\u00f1os como a j\u00f3venes, desde la \u00f3ptica del odio? Yo, personalmente creo que no. Ense\u00f1ar a odiar a los alumnos, en una sociedad tan violenta como la que vivimos es, por decir lo menos, injusto. La historia debe ense\u00f1arse desde la reflexi\u00f3n, desde la hermen\u00e9utica. No hay que repetir hechos hist\u00f3ricos sin analizar el contexto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Consciente de las pasiones que se desatan cuando se aborda el estudio de la independencia a nivel local, el doctor Emiliano D\u00edaz del Castillo, en su obra <em>\u00bfPor qu\u00e9 fueron realistas los pastusos? <\/em>se\u00f1al\u00f3: \u201cEl tema del realismo de Pasto es dif\u00edcil de tratar, hacerlo implica desafiar la incomprensi\u00f3n de muchos porque a\u00fan falta serenidad de esp\u00edritu y sobra patrioterismo tropical.\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> Ojal\u00e1, hacia futuro, se analice la historia sin prejuicios ni odios preconcebidos, hacerlo ser\u00eda muy \u00fatil para una mejor comprensi\u00f3n de la historia de Pasto. Finalmente, como dir\u00eda Mar\u00eda Teresa \u00c1lvarez: \u201cNo hagamos de la intransigencia una virtud.\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Restrepo Jos\u00e9 Manuel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cita de La Parra, Emilio, 2020: 15-16. De La Parra, destacado investigador y profesor de la Universidad de Alicante, con la obra <em>Fernando VII. Un rey deseado y detestado<\/em>, obtuvo el XXX Premio Comillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ordo\u00f1ez, Miguel \u00c1ngel, 2014: 19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Citado por De La Parra, Op cit: 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ordo\u00f1ez, Op cit: 32.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ordo\u00f1ez, Op cit: 53.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Arana, Op cit: 110.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Pereira Gamba, 2005: 181<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Z\u00fa\u00f1iga Erazo, Op cit: 146.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Z\u00fa\u00f1iga Erazo, 2014: 149.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Verdugo Villota, 1986: 46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> \u00c1lvarez, S.J., 1988:355.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Hern\u00e1ndez Vega, Op cit: 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Ideal Femenino<\/em>, Nos. 40-41, Pasto, 1940, p.21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Dussel, 1997: 254.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Entrevista televisiva en Los Danieles. Con motivo de la \u00faltima Feria Internacional del Libro en Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> \u00c1lvarez, Mar\u00eda Teresa, 207: 172.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Eduardo Z\u00fa\u00f1iga Erazo El realismo de Pasto en el siglo XIX\u00a0 Han pasado, m\u00e1s de doscientos a\u00f1os, desde aquel aciago d\u00eda en que el cabildo de Pasto, con fe inquebrantable, jur\u00f3 defender al rey y la sagrada religi\u00f3n hasta derramar, de ser necesario, la \u00faltima gota de su sangre. 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