Frente a la inminente desaprobación del proyecto del “Potrerillo” que ocurrirá en los próximos días por el no cumplimiento de requisitos para su ejecución por parte de la Alcaldía de Pasto, se han evidenciado dos formas de gobernar y de ponerse al frente del problema social. Por parte del alcalde de Pasto, Germán Chamorro, se ha guardado un silencio permanente y se ha delegado en distintos funcionarios el manejo de la crisis. Por parte del gobernador de Nariño, Jhon Rojas, se ha mantenido una clara posición a favor del proyecto y de su disposición para garantizar los recursos de regalías para financiarlo.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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