Por Lina Ramos Sierra – CEO Agua & Vida –
El agua que fluye por nuestro departamento no pertenece al balance financiero de ninguna organización; pertenece al ciclo vital de Nariño. Tras entender el agua como el motor dinámico de la juventud global, es momento de que el sector empresarial local despierte a su mayor responsabilidad: transitar del consumo pasivo a la custodia activa del territorio.
El verdadero Costo del Éxito se encuentra en cada negocio en Pasto, Ipiales, Tumaco o el pie de monte amazónico depende de la estabilidad de nuestras cuencas. Una empresa textil, una procesadora de lácteos, un hotel o una oficina de servicios comparten el mismo cordón umbilical ecológico. La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en nuestra región se mide en la cantidad de agua limpia que devolvemos a la tierra y en el respeto por los caudales locales.
¿Cuáles serían las acciones que generan Responsabilidad Social Empresarial Hídrica en Nariño?
Para que las empresas de todos los sectores transformen su relación con el agua y le medio ambiente, se debería medir el consumo directo e indirecto, Tratar internamente cada gota de residuo, Financiar la restauración de fuentes locales, capacitar al personal en ahorro y conservación del líquido.
El Llamado al territorio
La sostenibilidad de Nariño no la definen las leyes nacionales, sino las decisiones de nuestros comerciantes y empresarios locales. Proteger el agua es asegurar la permanencia de la misma empresa en el tiempo. Si el agua se agota o se contamina, la economía regional simplemente se detiene.
Educación, Innovación y Resiliencia Comunitaria en Nariño.




