El recorrido que hice por algunas de las comunidades m\u00e1s significativas en t\u00e9rminos de afectaci\u00f3n y resiliencia del pueblo wiwa permiti\u00f3 recoger insumos valiosos que hacen posible destacar su capacidad de resiliencia, las esperanzas que fundamentan en el Centro Integral y su proyecci\u00f3n de defensa de su territorio, en contraste con el fuerte impacto que sufrieron.<\/p>\n\n\n\n
El presente video es una peque\u00f1a muestra de algunas de las historias, lugares y personas que integrar\u00e1 el documento anal\u00edtico final, junto a la diversidad de formas de resiliencia, memoria, b\u00fasqueda de convivencia pac\u00edfica y reconciliaci\u00f3n de otras partes del pa\u00eds, con sus propios enfoques afro, ind\u00edgena, campesino y de g\u00e9nero.<\/strong> *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n www.mimemoria.org<\/a><\/strong><\/p>\r\n Ver parte 1 aqu\u00ed.<\/a><\/p>\r\n A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena<\/em>.<\/p>\r\n Ajeno a ese momento de encrucijadas de alta gesti\u00f3n y de juegos de poder en reuniones ejecutivas en la capital del pa\u00eds, ciudad ensimismada, me hab\u00eda recorrido los municipios de los Montes de Mar\u00eda con la frescura de llevar sandalias. En el terreno, ese tipo de problemas se desvanecen. Las soluciones de log\u00edstica para un taller con las comunidades est\u00e1n al alcance de la mano o de la recursividad del momento \u2013 o no las hay, y hay que sentarse a ver llover. En esta particular memoria que trata de dar cuenta del ejercicio de hacer memoria hist\u00f3rica, se ha grabado en la mente el proceso, con algunos puntos focales de luz, casi siempre te\u00f1idos de matices inquietantes, en situaciones desagradables, tensionantes, tambi\u00e9n reconfortantes, s\u00ed, pero entre la alternancia de todo, un estilo de felicidad compleja \u2013 como deber\u00eda ser la vida, por otra parte.<\/p>\r\n Un ejemplo: no lo supe reconocer en su momento como crucial, pero luego, pensando en lo que sucedi\u00f3 y enlazando hilos desde la espesura de lo recorrido, el evento del rayo se\u00f1alaba algo importante. Fue en Tol\u00faviejo, por ah\u00ed en octubre de 2013, en la casa campesina de ANUC, un pedazo de terreno con dos quioscos de palma a las afueras del pueblo. Aunque con poca asistencia, los aportes al taller de construcci\u00f3n de memoria iban en marcha, bien. Eran varias veces las que nos hab\u00edamos reunido y se hab\u00eda creado suficiente confianza como para no apretar mucho con el tiempo o la metodolog\u00eda. En alg\u00fan momento al final de la ma\u00f1ana apagu\u00e9 la grabadora, porque las implicaciones de lo que me contaban, referidas a un presente bajo amenaza, era preferible que no quedaran sino entre los que est\u00e1bamos ah\u00ed. Al mediod\u00eda ya se espesaba el cielo. Muy pronto, ya era in\u00fatil hablar, as\u00ed de fuerte llov\u00eda con estruendo. Nos dedicamos a ver crecer los pastizales, rebosantes de agua. Con la mayor confianza, ve\u00edamos acercarse desde el horizonte que ven\u00eda del mar Caribe los rayos, con sus truenos en intervalos cada vez m\u00e1s cortos.<\/p>\r\n El misterio de la trinidad se explica como tres seres en uno solo. Este rayo fue as\u00ed o cay\u00f3 partido en tres. De tantos que cayeron en esa tormenta, uno as\u00ed de duro ten\u00eda que venir a pegar a pocos metros del quiosco, sobre un platanal que qued\u00f3 devastado. Hasta el segundo trueno era posible la compostura, igual se ve\u00eda venir que un rayo iba a llegar cerca\u2026 el amago de confianza se basaba en conjeturas de distancia y capacidad de protecci\u00f3n o divertimento de una cubierta de palma. Al tercer golpe, fue mejor cubrirse la cabeza y abrir bien la boca, por si acaso. Igual que se hace \u2013 que he hecho, record\u00e9 de inmediato con sorpresa \u2013 cuando caen y estallan los cilindros bomba. Lo siguiente, al verse todos bien y enteros, son los gritos y risas de emoci\u00f3n. Ver la ca\u00edda lenta de la platanera. El pitido en los o\u00eddos, tambi\u00e9n en el recuerdo.<\/p>\r\nhttps:\/\/youtu.be\/onNtls-O-VA[\/embed]\r\n En la tarde, aparte con uno de los muchachos, nos dedicamos a ubicar los puntos de la infamia de victimizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n los de luchas agrarias, desde el mapa hecho a mano al sistema de georeferencia. Vistos as\u00ed, con imagen satelital, los cruces de intereses sobre el territorio, entre miner\u00eda - de piedra en este caso, dicen que para la ampliaci\u00f3n del canal de Panam\u00e1 \u2013, propiedad latifundista, reivindicaci\u00f3n campesina, carreteras y caminos, hechos violentos y cejas de monte estrat\u00e9gicas para la guerra irregular, se vuelven palpables, explicables por su misma evidencia. El rastro de contracci\u00f3n de la propiedad campesina alcanzada en la recuperaci\u00f3n de tierras, de una derrota en \u00faltimas, tambi\u00e9n es notorio.<\/p>\r\n El punto coyuntural que se\u00f1alaba el bendito rayo, podr\u00eda significar el cumplimiento de una etapa en la preparaci\u00f3n del mochuelo, tel\u00farica en el arremolinar de los elementos naturales sobre el terreno, la transici\u00f3n a una etapa de introspecci\u00f3n que intenta hacer sentido de todo lo recogido, y el bautizo el\u00e9ctrico que, sentido en colectivo como una caricia brusca, impulsaba a seguir sin miedo siempre que fuera en compa\u00f1\u00eda. Algo notable del proyecto, que puedo verificar en comparaci\u00f3n con otras experiencias en las que he participado, es la consistencia con la cual se busca crear y mantener peque\u00f1os grupos de confianza, con las mismas personas claves y articuladoras desde la comunidad dando continuidad al esfuerzo.<\/p>\r\n Esa b\u00fasqueda de consolidaci\u00f3n de grupos es dif\u00edcil y con resultados dispares, cada caso o municipio trae sus propias exigencias. Los rencores entre vecinos pueden estar vivos, debido a su involucramiento de una y otra manera con alguno de los bandos cuando su dominio era cosa corriente, cuando la voluntad propia se hab\u00eda alienado por una diferencia muy simple entre vivir o morir. En una ocasi\u00f3n, durante uno de los talleres, el recuerdo del ser querido asesinado dio paso con agravios a la acusaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n con un grupo armado, por relaci\u00f3n familiar, hecha en contra de otro de los participantes. Ambas personas deben cruzarse as\u00ed, con esa carga para cada cual, en las cuatro calles del pueblo. Es la diferencia entre la cicatriz palpable, ardiente, con la guerra en abstracto de la que se pueda quejar y ponerse a opinar el ciudadano promedio en las capitales. Tambi\u00e9n el t\u00e9rmino muy general de victimarios se personifica en concreto, y a veces, para m\u00e1s rabia y frustraci\u00f3n, en un coterr\u00e1neo, sangre de la misma tierra.<\/p>\r\n En cierto sentido, cada sesi\u00f3n llamada taller era a su manera una terapia grupal de historias y sentimientos atorados que no hab\u00edan hallado hasta entonces c\u00f3mo expresarse, ni qui\u00e9n los oyera.<\/p>\r\n He visto a un hombre adulto y curtido adentrarse en un silencio profundo con el rostro contra\u00eddo, como asomado a su miedo m\u00e1s secreto, cuando le lleg\u00f3 su turno de hablar. Incapaz de salir de ah\u00ed. Despu\u00e9s de un largo minuto, alguien m\u00e1s se aventur\u00f3 a entrar en la rueda de la memoria.<\/p>\r\n He o\u00eddo las risas al recordar las huidas, con trepada de muros, tropezones y ca\u00eddas para zafarse de una bala esquiva entre muchas, que nunca se sabr\u00e1 si tra\u00eda el nombre de uno.<\/p>\r\n El patrimonio cultural, conjugado con la recuperaci\u00f3n de la dignidad basada en\u00a0 la memoria de la tradici\u00f3n organizativa del ser campesino, son capaces de darle una vuelta a la historia. Las estrategias de investigaci\u00f3n, curadur\u00eda, exposici\u00f3n, pedagog\u00eda y difusi\u00f3n, propias de la pr\u00e1ctica museal, cobran un sentido muy pragm\u00e1tico en la coyuntura de las urgencias del presente cuando se ponen al servicio de la movilizaci\u00f3n comunitaria alrededor de la memoria hist\u00f3rica, a\u00fan desde el modesto impacto que en \u00faltimas pueda tener un proyecto as\u00ed comparado con las ambiciones de cambio y las graves carencias y problemas cotidianos que se siguen padeciendo, como efecto prolongado de la guerra. Del restablecimiento prioritario de derechos a poblaciones a quienes se los robaron con sevicia, y luego fueron mantenidas en esa condici\u00f3n de despojo, resulta obvio que un esfuerzo puntual desde un museo en forma de pabell\u00f3n itinerante va hacia el aspecto simb\u00f3lico de la reparaci\u00f3n del da\u00f1o, pero no es en s\u00ed el responsable directo de su cumplimiento. Por una parte, el mochuelo es un pretexto para promover mayores cambios, y por otra, no puede hacer mucho m\u00e1s que eso: promover, visibilizar, recordar, educar, debatir, escuchar.<\/p>\r\n El tiempo largo en el que colabor\u00e9 en la consolidaci\u00f3n de esta propuesta, se llena de otras voces y recuerdos, de personas valiosas con las que compartimos el esfuerzo. A estas alturas, dos de ellas han participado en la mesa de negociaciones de La Habana ente los grupos de v\u00edctimas. Sus testimonios han influido las decisiones para un acuerdo final y duradero de paz. Esas voces que tuvieron la indulgencia amable de narrarme sus confidencias de dolor y de lucha, junto a los cuentos de la riqueza oral del territorio, influyeron antes en la conformaci\u00f3n participativa del canto del mochuelo, es decir, del discurso, las razones y prop\u00f3sitos que hacen parte de su esencia. As\u00ed, junto a todas las dem\u00e1s voces con las que creamos una sinfon\u00eda algo disonante por lo m\u00faltiple, fuimos sumando persona a persona un primer c\u00edrculo de familiaridad, el peque\u00f1o grupo clave.<\/p>\r\n Pueda que dentro de muchos a\u00f1os, esta modesta \u00e9pica de museo haya sido una de much\u00edsimas iniciativas que impulsaron la transici\u00f3n hacia otra realidad de pa\u00eds. En la duraci\u00f3n de una vida profesional en el campo de los museos, s\u00f3lo cabe la dedicaci\u00f3n a unos cuantos proyectos, pues se trata de entidades tradicionalmente definidas por la conservaci\u00f3n a perpetuidad y escalas de tiempo que no se compadecen con la brevedad de un recorrido de vida. Aqu\u00ed, pude haber quemado con satisfacci\u00f3n, emocionado y a plenitud, una de esas pocas oportunidades. Y as\u00ed la atesoro, la memoria sobre el ejercicio de hacer memoria, para contarla junto a otras al hijo, cuando las conversaciones se enciendan en la serenidad de las noches, como a m\u00ed me contaron la saga familiar campesina de las monta\u00f1as de Nari\u00f1o.<\/p>","post_title":"Memoria de una traves\u00eda por el ejercicio de hacer memoria - Parte 2","post_excerpt":"A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.","post_status":"publish","comment_status":"open","ping_status":"open","post_password":"","post_name":"memoria-de-una-travesia-por-el-ejercicio-de-hacer-memoria-parte-2","to_ping":"","pinged":"","post_modified":"2019-02-27 12:58:49","post_modified_gmt":"2019-02-27 12:58:49","post_content_filtered":"","post_parent":0,"guid":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=37410","menu_order":0,"post_type":"post","post_mime_type":"","comment_count":"0","filter":"raw"},{"ID":37303,"post_author":"83","post_date":"2019-02-22 18:15:50","post_date_gmt":"2019-02-22 18:15:50","post_content":" *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n
<\/p>\n","post_title":"El centro integrador de lugares sagrados del pueblo wiwa de la Sierra Nevada de Santa Marta","post_excerpt":"","post_status":"publish","comment_status":"open","ping_status":"open","post_password":"","post_name":"el-centro-integrador-de-lugares-sagrados-del-pueblo-wiwa-de-la-sierra-nevada-de-santa-marta","to_ping":"","pinged":"","post_modified":"2019-06-25 22:34:48","post_modified_gmt":"2019-06-25 22:34:48","post_content_filtered":"","post_parent":0,"guid":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=40019","menu_order":0,"post_type":"post","post_mime_type":"","comment_count":"0","filter":"raw"},{"ID":37410,"post_author":"83","post_date":"2019-02-26 18:34:13","post_date_gmt":"2019-02-26 18:34:13","post_content":"
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El pueblo wiwa habita la zona de altura media y baja del costado norte de la Sierra Nevada, en m\u00faltiples comunidades entre los departamentos de Guajira, Magdalena y Cesar, cuenta con una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 6.000 personas, de las cuales una buena parte es hablante de su idioma ancestral, el damana. <\/p>\n\n\n\n
El recorrido que hice por algunas de las comunidades m\u00e1s significativas en t\u00e9rminos de afectaci\u00f3n y resiliencia del pueblo wiwa permiti\u00f3 recoger insumos valiosos que hacen posible destacar su capacidad de resiliencia, las esperanzas que fundamentan en el Centro Integral y su proyecci\u00f3n de defensa de su territorio, en contraste con el fuerte impacto que sufrieron.<\/p>\n\n\n\n
El presente video es una peque\u00f1a muestra de algunas de las historias, lugares y personas que integrar\u00e1 el documento anal\u00edtico final, junto a la diversidad de formas de resiliencia, memoria, b\u00fasqueda de convivencia pac\u00edfica y reconciliaci\u00f3n de otras partes del pa\u00eds, con sus propios enfoques afro, ind\u00edgena, campesino y de g\u00e9nero.<\/strong> *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n www.mimemoria.org<\/a><\/strong><\/p>\r\n Ver parte 1 aqu\u00ed.<\/a><\/p>\r\n A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena<\/em>.<\/p>\r\n Ajeno a ese momento de encrucijadas de alta gesti\u00f3n y de juegos de poder en reuniones ejecutivas en la capital del pa\u00eds, ciudad ensimismada, me hab\u00eda recorrido los municipios de los Montes de Mar\u00eda con la frescura de llevar sandalias. En el terreno, ese tipo de problemas se desvanecen. Las soluciones de log\u00edstica para un taller con las comunidades est\u00e1n al alcance de la mano o de la recursividad del momento \u2013 o no las hay, y hay que sentarse a ver llover. En esta particular memoria que trata de dar cuenta del ejercicio de hacer memoria hist\u00f3rica, se ha grabado en la mente el proceso, con algunos puntos focales de luz, casi siempre te\u00f1idos de matices inquietantes, en situaciones desagradables, tensionantes, tambi\u00e9n reconfortantes, s\u00ed, pero entre la alternancia de todo, un estilo de felicidad compleja \u2013 como deber\u00eda ser la vida, por otra parte.<\/p>\r\n Un ejemplo: no lo supe reconocer en su momento como crucial, pero luego, pensando en lo que sucedi\u00f3 y enlazando hilos desde la espesura de lo recorrido, el evento del rayo se\u00f1alaba algo importante. Fue en Tol\u00faviejo, por ah\u00ed en octubre de 2013, en la casa campesina de ANUC, un pedazo de terreno con dos quioscos de palma a las afueras del pueblo. Aunque con poca asistencia, los aportes al taller de construcci\u00f3n de memoria iban en marcha, bien. Eran varias veces las que nos hab\u00edamos reunido y se hab\u00eda creado suficiente confianza como para no apretar mucho con el tiempo o la metodolog\u00eda. En alg\u00fan momento al final de la ma\u00f1ana apagu\u00e9 la grabadora, porque las implicaciones de lo que me contaban, referidas a un presente bajo amenaza, era preferible que no quedaran sino entre los que est\u00e1bamos ah\u00ed. Al mediod\u00eda ya se espesaba el cielo. Muy pronto, ya era in\u00fatil hablar, as\u00ed de fuerte llov\u00eda con estruendo. Nos dedicamos a ver crecer los pastizales, rebosantes de agua. Con la mayor confianza, ve\u00edamos acercarse desde el horizonte que ven\u00eda del mar Caribe los rayos, con sus truenos en intervalos cada vez m\u00e1s cortos.<\/p>\r\n El misterio de la trinidad se explica como tres seres en uno solo. Este rayo fue as\u00ed o cay\u00f3 partido en tres. De tantos que cayeron en esa tormenta, uno as\u00ed de duro ten\u00eda que venir a pegar a pocos metros del quiosco, sobre un platanal que qued\u00f3 devastado. Hasta el segundo trueno era posible la compostura, igual se ve\u00eda venir que un rayo iba a llegar cerca\u2026 el amago de confianza se basaba en conjeturas de distancia y capacidad de protecci\u00f3n o divertimento de una cubierta de palma. Al tercer golpe, fue mejor cubrirse la cabeza y abrir bien la boca, por si acaso. Igual que se hace \u2013 que he hecho, record\u00e9 de inmediato con sorpresa \u2013 cuando caen y estallan los cilindros bomba. Lo siguiente, al verse todos bien y enteros, son los gritos y risas de emoci\u00f3n. Ver la ca\u00edda lenta de la platanera. El pitido en los o\u00eddos, tambi\u00e9n en el recuerdo.<\/p>\r\nhttps:\/\/youtu.be\/onNtls-O-VA[\/embed]\r\n En la tarde, aparte con uno de los muchachos, nos dedicamos a ubicar los puntos de la infamia de victimizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n los de luchas agrarias, desde el mapa hecho a mano al sistema de georeferencia. Vistos as\u00ed, con imagen satelital, los cruces de intereses sobre el territorio, entre miner\u00eda - de piedra en este caso, dicen que para la ampliaci\u00f3n del canal de Panam\u00e1 \u2013, propiedad latifundista, reivindicaci\u00f3n campesina, carreteras y caminos, hechos violentos y cejas de monte estrat\u00e9gicas para la guerra irregular, se vuelven palpables, explicables por su misma evidencia. El rastro de contracci\u00f3n de la propiedad campesina alcanzada en la recuperaci\u00f3n de tierras, de una derrota en \u00faltimas, tambi\u00e9n es notorio.<\/p>\r\n El punto coyuntural que se\u00f1alaba el bendito rayo, podr\u00eda significar el cumplimiento de una etapa en la preparaci\u00f3n del mochuelo, tel\u00farica en el arremolinar de los elementos naturales sobre el terreno, la transici\u00f3n a una etapa de introspecci\u00f3n que intenta hacer sentido de todo lo recogido, y el bautizo el\u00e9ctrico que, sentido en colectivo como una caricia brusca, impulsaba a seguir sin miedo siempre que fuera en compa\u00f1\u00eda. Algo notable del proyecto, que puedo verificar en comparaci\u00f3n con otras experiencias en las que he participado, es la consistencia con la cual se busca crear y mantener peque\u00f1os grupos de confianza, con las mismas personas claves y articuladoras desde la comunidad dando continuidad al esfuerzo.<\/p>\r\n Esa b\u00fasqueda de consolidaci\u00f3n de grupos es dif\u00edcil y con resultados dispares, cada caso o municipio trae sus propias exigencias. Los rencores entre vecinos pueden estar vivos, debido a su involucramiento de una y otra manera con alguno de los bandos cuando su dominio era cosa corriente, cuando la voluntad propia se hab\u00eda alienado por una diferencia muy simple entre vivir o morir. En una ocasi\u00f3n, durante uno de los talleres, el recuerdo del ser querido asesinado dio paso con agravios a la acusaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n con un grupo armado, por relaci\u00f3n familiar, hecha en contra de otro de los participantes. Ambas personas deben cruzarse as\u00ed, con esa carga para cada cual, en las cuatro calles del pueblo. Es la diferencia entre la cicatriz palpable, ardiente, con la guerra en abstracto de la que se pueda quejar y ponerse a opinar el ciudadano promedio en las capitales. Tambi\u00e9n el t\u00e9rmino muy general de victimarios se personifica en concreto, y a veces, para m\u00e1s rabia y frustraci\u00f3n, en un coterr\u00e1neo, sangre de la misma tierra.<\/p>\r\n En cierto sentido, cada sesi\u00f3n llamada taller era a su manera una terapia grupal de historias y sentimientos atorados que no hab\u00edan hallado hasta entonces c\u00f3mo expresarse, ni qui\u00e9n los oyera.<\/p>\r\n He visto a un hombre adulto y curtido adentrarse en un silencio profundo con el rostro contra\u00eddo, como asomado a su miedo m\u00e1s secreto, cuando le lleg\u00f3 su turno de hablar. Incapaz de salir de ah\u00ed. Despu\u00e9s de un largo minuto, alguien m\u00e1s se aventur\u00f3 a entrar en la rueda de la memoria.<\/p>\r\n He o\u00eddo las risas al recordar las huidas, con trepada de muros, tropezones y ca\u00eddas para zafarse de una bala esquiva entre muchas, que nunca se sabr\u00e1 si tra\u00eda el nombre de uno.<\/p>\r\n El patrimonio cultural, conjugado con la recuperaci\u00f3n de la dignidad basada en\u00a0 la memoria de la tradici\u00f3n organizativa del ser campesino, son capaces de darle una vuelta a la historia. Las estrategias de investigaci\u00f3n, curadur\u00eda, exposici\u00f3n, pedagog\u00eda y difusi\u00f3n, propias de la pr\u00e1ctica museal, cobran un sentido muy pragm\u00e1tico en la coyuntura de las urgencias del presente cuando se ponen al servicio de la movilizaci\u00f3n comunitaria alrededor de la memoria hist\u00f3rica, a\u00fan desde el modesto impacto que en \u00faltimas pueda tener un proyecto as\u00ed comparado con las ambiciones de cambio y las graves carencias y problemas cotidianos que se siguen padeciendo, como efecto prolongado de la guerra. Del restablecimiento prioritario de derechos a poblaciones a quienes se los robaron con sevicia, y luego fueron mantenidas en esa condici\u00f3n de despojo, resulta obvio que un esfuerzo puntual desde un museo en forma de pabell\u00f3n itinerante va hacia el aspecto simb\u00f3lico de la reparaci\u00f3n del da\u00f1o, pero no es en s\u00ed el responsable directo de su cumplimiento. Por una parte, el mochuelo es un pretexto para promover mayores cambios, y por otra, no puede hacer mucho m\u00e1s que eso: promover, visibilizar, recordar, educar, debatir, escuchar.<\/p>\r\n El tiempo largo en el que colabor\u00e9 en la consolidaci\u00f3n de esta propuesta, se llena de otras voces y recuerdos, de personas valiosas con las que compartimos el esfuerzo. A estas alturas, dos de ellas han participado en la mesa de negociaciones de La Habana ente los grupos de v\u00edctimas. Sus testimonios han influido las decisiones para un acuerdo final y duradero de paz. Esas voces que tuvieron la indulgencia amable de narrarme sus confidencias de dolor y de lucha, junto a los cuentos de la riqueza oral del territorio, influyeron antes en la conformaci\u00f3n participativa del canto del mochuelo, es decir, del discurso, las razones y prop\u00f3sitos que hacen parte de su esencia. As\u00ed, junto a todas las dem\u00e1s voces con las que creamos una sinfon\u00eda algo disonante por lo m\u00faltiple, fuimos sumando persona a persona un primer c\u00edrculo de familiaridad, el peque\u00f1o grupo clave.<\/p>\r\n Pueda que dentro de muchos a\u00f1os, esta modesta \u00e9pica de museo haya sido una de much\u00edsimas iniciativas que impulsaron la transici\u00f3n hacia otra realidad de pa\u00eds. En la duraci\u00f3n de una vida profesional en el campo de los museos, s\u00f3lo cabe la dedicaci\u00f3n a unos cuantos proyectos, pues se trata de entidades tradicionalmente definidas por la conservaci\u00f3n a perpetuidad y escalas de tiempo que no se compadecen con la brevedad de un recorrido de vida. Aqu\u00ed, pude haber quemado con satisfacci\u00f3n, emocionado y a plenitud, una de esas pocas oportunidades. Y as\u00ed la atesoro, la memoria sobre el ejercicio de hacer memoria, para contarla junto a otras al hijo, cuando las conversaciones se enciendan en la serenidad de las noches, como a m\u00ed me contaron la saga familiar campesina de las monta\u00f1as de Nari\u00f1o.<\/p>","post_title":"Memoria de una traves\u00eda por el ejercicio de hacer memoria - Parte 2","post_excerpt":"A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.","post_status":"publish","comment_status":"open","ping_status":"open","post_password":"","post_name":"memoria-de-una-travesia-por-el-ejercicio-de-hacer-memoria-parte-2","to_ping":"","pinged":"","post_modified":"2019-02-27 12:58:49","post_modified_gmt":"2019-02-27 12:58:49","post_content_filtered":"","post_parent":0,"guid":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=37410","menu_order":0,"post_type":"post","post_mime_type":"","comment_count":"0","filter":"raw"},{"ID":37303,"post_author":"83","post_date":"2019-02-22 18:15:50","post_date_gmt":"2019-02-22 18:15:50","post_content":" *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n www.mimemoria.org<\/a><\/b><\/p>\r\n A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.<\/em><\/p>\r\n Los recuerdos del porvenir. Es el inquietante nombre de una cantina de carretera colgada de un p\u00e1ramo en uno de los libros de la saga de Maqroll el Gaviero \u2013 las paredes de un improvisado ba\u00f1o marcadas con aforismos inscritos en ese marco de tiempo incierto -. Durante mi experiencia en los Montes de Mar\u00eda, viv\u00eda para narrar de ah\u00ed a muy lejos esos recuerdos. Eran la motivaci\u00f3n esencial en el nivel personal: mi hijo crec\u00eda de alevino a pez en el \u00fatero de su madre, por all\u00e1 en la tierra m\u00eda, y quer\u00eda poder explicarle, cuando entendiera las cosas del mundo, por qu\u00e9 justo en ese per\u00edodo me hab\u00eda ido a trabajar en otra regi\u00f3n, c\u00f3mo hab\u00eda sido eso, y por qu\u00e9 hab\u00eda sido imprescindible que lo hiciera: por \u00e9l, por nosotros tres, por empujar hacia un nuevo pa\u00eds que a sus viejos se les har\u00eda desconocido si lo vi\u00e9ramos ya, en el que habremos superado la guerra con valor civil, con el pensamiento y la palabra ejerciendo sobre la realidad, que se opone y contradice con terquedad. Seguramente, mucho estar\u00e1 a\u00fan por hacer en el momento en que \u00e9l empiece a hacer preguntas, y le quedar\u00e1 a su generaci\u00f3n seguir en la construcci\u00f3n del esbozo de felicidad que la nuestra apenas ahora est\u00e1 aprendiendo a pronunciar. Pero el reciclaje del ciclo de violencias estar\u00e1 con buena esperanza sellado, y el ejercicio de memoria activa, en homenaje, en advertencia, en reparaci\u00f3n de la dignidad herida de las comunidades, es desde ya la se\u00f1al del cambio definitivo.<\/p>\r\n Este ni\u00f1o m\u00edo podr\u00eda preguntar con emoci\u00f3n equivocada, causada por el referente de las pel\u00edculas de acci\u00f3n, sobre c\u00f3mo fue eso de la guerra que hubo en el pa\u00eds, y con mucha paciencia habr\u00e1 que contarle lo cerca que se sintieron sus pasos de animal en furia, y que preferimos, mam\u00e1 y pap\u00e1, buscarle una salida mediante el aporte del trabajo que nuestras profesiones nos permit\u00edan, modestamente, pero con certeza \u00e9tica y empe\u00f1o pr\u00e1ctico. Que la narraci\u00f3n del tiempo ajeno que le diera vida sea a su vez, qui\u00e9n sabe, un impulso a buscar su propia forma de servicio.<\/p>\r\n Siendo esta traves\u00eda una mezcla de varios tipos de compromiso y razones, de lo personal a lo profesional, de lo social y pol\u00edtico a lo cultural, era consecuente que para el evento de apertura de la exposici\u00f3n pre\u00e1mbulo del Mochuelo de los Montes de Mar\u00eda, en octubre de 2014 en el centro cultural de la AECID en Cartagena, volviera despu\u00e9s de un par de meses de ausencia a la regi\u00f3n acompa\u00f1ado de mi familia, de este pececillo de un a\u00f1o ya, para reunirnos en homenaje junto con quienes fundimos lazos de amistad, de cari\u00f1o, de respeto, de colaboraci\u00f3n y equipo, en fin, de otro matiz de familia grande. Las sonrisas, los abrazos de los representantes de las comunidades invitadas, confirmaban el sentimiento de valioso logro compartido, de estar participando con el propio esfuerzo en una realizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\r\n La valoraci\u00f3n del patrimonio cultural, popular y cotidiano en este caso, junto a la memoria de los ausentes por causa de la guerra, hac\u00eda una poderosa fusi\u00f3n que impulsa un renacer, una sacudida vital, sin olvido, de las costras que deja el dolor, para ir m\u00e1s all\u00e1 del dolor y la frustraci\u00f3n, para no permitir que sea un estigma cruel el que defina proyectos de vida personales y comunitarios.<\/p>\r\n En esta ceremonia, se abri\u00f3 en tono de renacer desde la tiniebla con el canto de una d\u00e9cima propia por Beatriz Ochoa, subdirectora del Colectivo de Comunicaciones Montes de Mar\u00eda, y la entrada en d\u00fao de la voz impactante de la artista carmera Zaris Falc\u00f3n -el entorno a oscuras, dos luces fijas sobre las protagonistas sentadas en mecedoras \u2013. La d\u00e9cima es una composici\u00f3n particular propia de la riqueza ling\u00fc\u00edstica del espa\u00f1ol. Sus or\u00edgenes son at\u00e1vicos, y su difusi\u00f3n continente adentro tuvo en el Caribe una matriz en la que se mantiene con vigor desde sus pueblos. Las normas de la m\u00e9trica que ordena su composici\u00f3n est\u00e1n dadas para resaltar la sonoridad profunda del juego entre los versos. En esta d\u00e9cima, el relieve de tonalidades lleva del impacto alevoso de la guerra a la reivindicaci\u00f3n de una dignidad comunitaria que recupera la voz para definirse a s\u00ed misma y a su territorio. Si las \u201cEleg\u00edas de varones ilustres de Indias\u201d corresponden a una poes\u00eda \u00e9pica culta de uno de los primeros caribe\u00f1os espa\u00f1oles, Juan de Castellanos, que tiende a la glorificaci\u00f3n imperial y se compone en su mayor\u00eda por octavas reales, la m\u00e9trica vocal de la d\u00e9cima le viene m\u00e1s bien de los juglares que poblaron los caminos con otro y todo tipo de historias \u2013 y de ah\u00ed al vallenato no hay m\u00e1s que un paso, aunque largo en unos cientos de a\u00f1os.<\/p>\r\nhttps:\/\/youtu.be\/onNtls-O-VA[\/embed]\r\n En la secci\u00f3n de la exposici\u00f3n sobre memoria del conflicto armado reciente, hay testimonios en video de eventos que tuvieron un impacto de particular infamia, tales como los falsos positivos, las detenciones y procesos judiciales arbitrarios, o el recuento de v\u00edctimas reclamantes de un pedazo de tierra donde al fin dejan su sangre \u2013 y as\u00ed se vuelve de los suyos -, o un mapa de piso sobre el que se puede caminar en el recorrido del rastro de muerte que dejaron las masacres que est\u00e1n documentadas. En el mismo espacio, un \u00e1rbol con sus cientos de hojas marcadas con los nombres de los ausentes, y al fondo, algunas fotos de recuerdo que reclaman desde su silencio gr\u00e1fico la representaci\u00f3n de una multitud. Se trata del \u00e1rbol de la vida, pieza central de la exposici\u00f3n final, que por m\u00e1s esfuerzo en nombrar a todos, tal vez nunca llegar\u00e1 a completar sus identidades as\u00ed resumidas, debido a la bruma de guerra que a\u00fan oculta a muchos \u2013\u00a0 la realidad de lo que pas\u00f3, qui\u00e9n la va a saber toda.<\/p>\r\n En la secci\u00f3n cultural, por contraste, el efecto es luminoso y esperanzador. En paneles con fotograf\u00edas en gran formato, las escenas de lo cotidiano de los pueblos montemarianos, en su gran diversidad, se vuelven expresiones de fortaleza, junto a un ambiente sonoro de gaitas o de la actividad que se muestra, como el ruido ferroso de una herramienta del campo, en movimiento, o las fichas de un juego de domin\u00f3 con la bella arquitectura en madera de Colos\u00f3 de fondo. Tambi\u00e9n, se destaca el archivo hist\u00f3rico de im\u00e1genes de la tradici\u00f3n organizativa campesina, que fue un actor clave para el proceso hist\u00f3rico de la regi\u00f3n y un factor para entender el ensa\u00f1amiento de la reacci\u00f3n armada por parte de sectores tradicionales del poder.<\/p>\r\n Uno de los retos mayores que tiene este museo en planeaci\u00f3n, es compartir un tipo as\u00ed de sentimientos \u2013 que en el momento de un evento especial de homenaje conmueven a experiencia viva \u2013 en el transcurso de un recorrido normal del p\u00fablico por una instalaci\u00f3n museal. La analog\u00eda posible es la de una pel\u00edcula que al verla la primera vez toca muy hondo, pero en las veces siguientes sus espectadores deben participar, actuar, dejarse sorprender con utiler\u00eda, di\u00e1logos adicionales, historias paralelas, nuevos personajes\u2026 La exposici\u00f3n debe renovarse cada d\u00eda de la funci\u00f3n. Y como dijo un sabio del oficio, Eduardo Londo\u00f1o, el que debe ser interactivo es el p\u00fablico.<\/p>\r\n Las dificultades de una propuesta ambiciosa, en los niveles t\u00e9cnico, conceptual, y pr\u00e1cticos de funcionamiento, han hecho que la consolidaci\u00f3n de su espacio f\u00edsico, el nivel t\u00e9cnico, sea el de soluci\u00f3n m\u00e1s problem\u00e1tica y lenta. En cuanto al coraz\u00f3n de memoria, ah\u00ed est\u00e1 ya, movilizando con la palabra. Ahora, darle una estructura habitable, eso ha sido lo complicado.\u00a0 A mi partida del proyecto, a\u00fan estaba en duda la construcci\u00f3n y apertura al p\u00fablico, aunque desde cada forma de experticia muchas habilidades se han puesto al servicio de su realizaci\u00f3n integral. Las formalidades de contrataci\u00f3n y lo delicado que se pone todo una vez llegados a esos asuntos, inevitables al fin, son otra tarea que superar. Tambi\u00e9n, de todos modos, se trata de un trabajo que asumimos terceras partes, involucradas y comprometidas en un mayor o menor grado, con un \u00e1nimo leg\u00edtimo de ingreso econ\u00f3mico en el ejercicio de profesiones muy especializadas, as\u00ed que el factor dinero se vuelve primordial, como en cualquier proyecto, y nadie quiere malentendidos en cada detalle del esfuerzo debido y el producto que ese intercambio contractual puede conseguir. Hay instituciones nacionales e internacionales que apoyan y esperan resultados concretos (verificables y cuantificables, en el lenguaje oficial), por los cuales a su vez son evaluadas, as\u00ed que es otra dichosa presi\u00f3n con la cual lidiar. En fin, nadie quiere patinar, y tal vez demasiada prudencia inmoviliza.<\/p>\r\n (Continuar\u00e1...)<\/p>\r\nVer parte 2 aqu\u00ed.<\/a>","post_title":"Memoria de una traves\u00eda por el ejercicio de hacer memoria - Parte 1","post_excerpt":"A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.","post_status":"publish","comment_status":"open","ping_status":"open","post_password":"","post_name":"memoria-de-una-travesia-por-el-ejercicio-de-hacer-memoria-parte-1","to_ping":"","pinged":"","post_modified":"2019-02-26 20:32:12","post_modified_gmt":"2019-02-26 20:32:12","post_content_filtered":"","post_parent":0,"guid":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=37303","menu_order":0,"post_type":"post","post_mime_type":"","comment_count":"0","filter":"raw"}],"next":false,"prev":false,"total_page":1},"paged":1,"column_class":"jeg_col_3o3","class":"epic_block_22"};
En este marco, la investigaci\u00f3n incluye el Centro Integral de Formaci\u00f3n y Fortalecimiento Espiritual y Cultural del Pueblo Wiwa en la Sierra Nevada de Santa Marta, un proyecto actualmente en planeaci\u00f3n y que responde a la necesidad de este pueblo ind\u00edgena de recordar el impacto que lo afect\u00f3 en particular en los a\u00f1os 2000, bajo un eminente enfoque \u00e9tnico propio y la intenci\u00f3n de ser un referente para la integraci\u00f3n con los otros pueblos hermanos de esta regi\u00f3n, bas\u00e1ndose en la territorialidad sagrada y el ejercicio espiritual de acuerdo a sus usos y costumbres. <\/p>\n\n\n\n El pueblo wiwa habita la zona de altura media y baja del costado norte de la Sierra Nevada, en m\u00faltiples comunidades entre los departamentos de Guajira, Magdalena y Cesar, cuenta con una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 6.000 personas, de las cuales una buena parte es hablante de su idioma ancestral, el damana. <\/p>\n\n\n\n El recorrido que hice por algunas de las comunidades m\u00e1s significativas en t\u00e9rminos de afectaci\u00f3n y resiliencia del pueblo wiwa permiti\u00f3 recoger insumos valiosos que hacen posible destacar su capacidad de resiliencia, las esperanzas que fundamentan en el Centro Integral y su proyecci\u00f3n de defensa de su territorio, en contraste con el fuerte impacto que sufrieron.<\/p>\n\n\n\n El presente video es una peque\u00f1a muestra de algunas de las historias, lugares y personas que integrar\u00e1 el documento anal\u00edtico final, junto a la diversidad de formas de resiliencia, memoria, b\u00fasqueda de convivencia pac\u00edfica y reconciliaci\u00f3n de otras partes del pa\u00eds, con sus propios enfoques afro, ind\u00edgena, campesino y de g\u00e9nero.<\/strong> *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n www.mimemoria.org<\/a><\/strong><\/p>\r\n Ver parte 1 aqu\u00ed.<\/a><\/p>\r\n A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena<\/em>.<\/p>\r\n Ajeno a ese momento de encrucijadas de alta gesti\u00f3n y de juegos de poder en reuniones ejecutivas en la capital del pa\u00eds, ciudad ensimismada, me hab\u00eda recorrido los municipios de los Montes de Mar\u00eda con la frescura de llevar sandalias. En el terreno, ese tipo de problemas se desvanecen. Las soluciones de log\u00edstica para un taller con las comunidades est\u00e1n al alcance de la mano o de la recursividad del momento \u2013 o no las hay, y hay que sentarse a ver llover. En esta particular memoria que trata de dar cuenta del ejercicio de hacer memoria hist\u00f3rica, se ha grabado en la mente el proceso, con algunos puntos focales de luz, casi siempre te\u00f1idos de matices inquietantes, en situaciones desagradables, tensionantes, tambi\u00e9n reconfortantes, s\u00ed, pero entre la alternancia de todo, un estilo de felicidad compleja \u2013 como deber\u00eda ser la vida, por otra parte.<\/p>\r\n Un ejemplo: no lo supe reconocer en su momento como crucial, pero luego, pensando en lo que sucedi\u00f3 y enlazando hilos desde la espesura de lo recorrido, el evento del rayo se\u00f1alaba algo importante. Fue en Tol\u00faviejo, por ah\u00ed en octubre de 2013, en la casa campesina de ANUC, un pedazo de terreno con dos quioscos de palma a las afueras del pueblo. Aunque con poca asistencia, los aportes al taller de construcci\u00f3n de memoria iban en marcha, bien. Eran varias veces las que nos hab\u00edamos reunido y se hab\u00eda creado suficiente confianza como para no apretar mucho con el tiempo o la metodolog\u00eda. En alg\u00fan momento al final de la ma\u00f1ana apagu\u00e9 la grabadora, porque las implicaciones de lo que me contaban, referidas a un presente bajo amenaza, era preferible que no quedaran sino entre los que est\u00e1bamos ah\u00ed. Al mediod\u00eda ya se espesaba el cielo. Muy pronto, ya era in\u00fatil hablar, as\u00ed de fuerte llov\u00eda con estruendo. Nos dedicamos a ver crecer los pastizales, rebosantes de agua. Con la mayor confianza, ve\u00edamos acercarse desde el horizonte que ven\u00eda del mar Caribe los rayos, con sus truenos en intervalos cada vez m\u00e1s cortos.<\/p>\r\n El misterio de la trinidad se explica como tres seres en uno solo. Este rayo fue as\u00ed o cay\u00f3 partido en tres. De tantos que cayeron en esa tormenta, uno as\u00ed de duro ten\u00eda que venir a pegar a pocos metros del quiosco, sobre un platanal que qued\u00f3 devastado. Hasta el segundo trueno era posible la compostura, igual se ve\u00eda venir que un rayo iba a llegar cerca\u2026 el amago de confianza se basaba en conjeturas de distancia y capacidad de protecci\u00f3n o divertimento de una cubierta de palma. Al tercer golpe, fue mejor cubrirse la cabeza y abrir bien la boca, por si acaso. Igual que se hace \u2013 que he hecho, record\u00e9 de inmediato con sorpresa \u2013 cuando caen y estallan los cilindros bomba. Lo siguiente, al verse todos bien y enteros, son los gritos y risas de emoci\u00f3n. Ver la ca\u00edda lenta de la platanera. El pitido en los o\u00eddos, tambi\u00e9n en el recuerdo.<\/p>\r\nhttps:\/\/youtu.be\/onNtls-O-VA[\/embed]\r\n En la tarde, aparte con uno de los muchachos, nos dedicamos a ubicar los puntos de la infamia de victimizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n los de luchas agrarias, desde el mapa hecho a mano al sistema de georeferencia. Vistos as\u00ed, con imagen satelital, los cruces de intereses sobre el territorio, entre miner\u00eda - de piedra en este caso, dicen que para la ampliaci\u00f3n del canal de Panam\u00e1 \u2013, propiedad latifundista, reivindicaci\u00f3n campesina, carreteras y caminos, hechos violentos y cejas de monte estrat\u00e9gicas para la guerra irregular, se vuelven palpables, explicables por su misma evidencia. El rastro de contracci\u00f3n de la propiedad campesina alcanzada en la recuperaci\u00f3n de tierras, de una derrota en \u00faltimas, tambi\u00e9n es notorio.<\/p>\r\n El punto coyuntural que se\u00f1alaba el bendito rayo, podr\u00eda significar el cumplimiento de una etapa en la preparaci\u00f3n del mochuelo, tel\u00farica en el arremolinar de los elementos naturales sobre el terreno, la transici\u00f3n a una etapa de introspecci\u00f3n que intenta hacer sentido de todo lo recogido, y el bautizo el\u00e9ctrico que, sentido en colectivo como una caricia brusca, impulsaba a seguir sin miedo siempre que fuera en compa\u00f1\u00eda. Algo notable del proyecto, que puedo verificar en comparaci\u00f3n con otras experiencias en las que he participado, es la consistencia con la cual se busca crear y mantener peque\u00f1os grupos de confianza, con las mismas personas claves y articuladoras desde la comunidad dando continuidad al esfuerzo.<\/p>\r\n Esa b\u00fasqueda de consolidaci\u00f3n de grupos es dif\u00edcil y con resultados dispares, cada caso o municipio trae sus propias exigencias. Los rencores entre vecinos pueden estar vivos, debido a su involucramiento de una y otra manera con alguno de los bandos cuando su dominio era cosa corriente, cuando la voluntad propia se hab\u00eda alienado por una diferencia muy simple entre vivir o morir. En una ocasi\u00f3n, durante uno de los talleres, el recuerdo del ser querido asesinado dio paso con agravios a la acusaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n con un grupo armado, por relaci\u00f3n familiar, hecha en contra de otro de los participantes. Ambas personas deben cruzarse as\u00ed, con esa carga para cada cual, en las cuatro calles del pueblo. Es la diferencia entre la cicatriz palpable, ardiente, con la guerra en abstracto de la que se pueda quejar y ponerse a opinar el ciudadano promedio en las capitales. Tambi\u00e9n el t\u00e9rmino muy general de victimarios se personifica en concreto, y a veces, para m\u00e1s rabia y frustraci\u00f3n, en un coterr\u00e1neo, sangre de la misma tierra.<\/p>\r\n En cierto sentido, cada sesi\u00f3n llamada taller era a su manera una terapia grupal de historias y sentimientos atorados que no hab\u00edan hallado hasta entonces c\u00f3mo expresarse, ni qui\u00e9n los oyera.<\/p>\r\n He visto a un hombre adulto y curtido adentrarse en un silencio profundo con el rostro contra\u00eddo, como asomado a su miedo m\u00e1s secreto, cuando le lleg\u00f3 su turno de hablar. Incapaz de salir de ah\u00ed. Despu\u00e9s de un largo minuto, alguien m\u00e1s se aventur\u00f3 a entrar en la rueda de la memoria.<\/p>\r\n He o\u00eddo las risas al recordar las huidas, con trepada de muros, tropezones y ca\u00eddas para zafarse de una bala esquiva entre muchas, que nunca se sabr\u00e1 si tra\u00eda el nombre de uno.<\/p>\r\n El patrimonio cultural, conjugado con la recuperaci\u00f3n de la dignidad basada en\u00a0 la memoria de la tradici\u00f3n organizativa del ser campesino, son capaces de darle una vuelta a la historia. Las estrategias de investigaci\u00f3n, curadur\u00eda, exposici\u00f3n, pedagog\u00eda y difusi\u00f3n, propias de la pr\u00e1ctica museal, cobran un sentido muy pragm\u00e1tico en la coyuntura de las urgencias del presente cuando se ponen al servicio de la movilizaci\u00f3n comunitaria alrededor de la memoria hist\u00f3rica, a\u00fan desde el modesto impacto que en \u00faltimas pueda tener un proyecto as\u00ed comparado con las ambiciones de cambio y las graves carencias y problemas cotidianos que se siguen padeciendo, como efecto prolongado de la guerra. Del restablecimiento prioritario de derechos a poblaciones a quienes se los robaron con sevicia, y luego fueron mantenidas en esa condici\u00f3n de despojo, resulta obvio que un esfuerzo puntual desde un museo en forma de pabell\u00f3n itinerante va hacia el aspecto simb\u00f3lico de la reparaci\u00f3n del da\u00f1o, pero no es en s\u00ed el responsable directo de su cumplimiento. Por una parte, el mochuelo es un pretexto para promover mayores cambios, y por otra, no puede hacer mucho m\u00e1s que eso: promover, visibilizar, recordar, educar, debatir, escuchar.<\/p>\r\n El tiempo largo en el que colabor\u00e9 en la consolidaci\u00f3n de esta propuesta, se llena de otras voces y recuerdos, de personas valiosas con las que compartimos el esfuerzo. A estas alturas, dos de ellas han participado en la mesa de negociaciones de La Habana ente los grupos de v\u00edctimas. Sus testimonios han influido las decisiones para un acuerdo final y duradero de paz. Esas voces que tuvieron la indulgencia amable de narrarme sus confidencias de dolor y de lucha, junto a los cuentos de la riqueza oral del territorio, influyeron antes en la conformaci\u00f3n participativa del canto del mochuelo, es decir, del discurso, las razones y prop\u00f3sitos que hacen parte de su esencia. As\u00ed, junto a todas las dem\u00e1s voces con las que creamos una sinfon\u00eda algo disonante por lo m\u00faltiple, fuimos sumando persona a persona un primer c\u00edrculo de familiaridad, el peque\u00f1o grupo clave.<\/p>\r\n Pueda que dentro de muchos a\u00f1os, esta modesta \u00e9pica de museo haya sido una de much\u00edsimas iniciativas que impulsaron la transici\u00f3n hacia otra realidad de pa\u00eds. En la duraci\u00f3n de una vida profesional en el campo de los museos, s\u00f3lo cabe la dedicaci\u00f3n a unos cuantos proyectos, pues se trata de entidades tradicionalmente definidas por la conservaci\u00f3n a perpetuidad y escalas de tiempo que no se compadecen con la brevedad de un recorrido de vida. Aqu\u00ed, pude haber quemado con satisfacci\u00f3n, emocionado y a plenitud, una de esas pocas oportunidades. Y as\u00ed la atesoro, la memoria sobre el ejercicio de hacer memoria, para contarla junto a otras al hijo, cuando las conversaciones se enciendan en la serenidad de las noches, como a m\u00ed me contaron la saga familiar campesina de las monta\u00f1as de Nari\u00f1o.<\/p>","post_title":"Memoria de una traves\u00eda por el ejercicio de hacer memoria - Parte 2","post_excerpt":"A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.","post_status":"publish","comment_status":"open","ping_status":"open","post_password":"","post_name":"memoria-de-una-travesia-por-el-ejercicio-de-hacer-memoria-parte-2","to_ping":"","pinged":"","post_modified":"2019-02-27 12:58:49","post_modified_gmt":"2019-02-27 12:58:49","post_content_filtered":"","post_parent":0,"guid":"https:\/\/pagina10.com\/web\/?p=37410","menu_order":0,"post_type":"post","post_mime_type":"","comment_count":"0","filter":"raw"},{"ID":37303,"post_author":"83","post_date":"2019-02-22 18:15:50","post_date_gmt":"2019-02-22 18:15:50","post_content":" *El autor asesora la planeaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del Museo Itinerante de la Memoria y la Identidad de los Montes de Mar\u00eda<\/p>\r\n www.mimemoria.org<\/a><\/b><\/p>\r\n A prop\u00f3sito de la pr\u00f3xima apertura p\u00fablica del pabell\u00f3n de este lugar de memoria, el 15 de marzo en El Carmen de Bol\u00edvar, recojo los pasos que resultaron en una exposici\u00f3n previa, realizada en el Centro Cultural de la AECID en Cartagena.<\/em><\/p>\r\n Los recuerdos del porvenir. Es el inquietante nombre de una cantina de carretera colgada de un p\u00e1ramo en uno de los libros de la saga de Maqroll el Gaviero \u2013 las paredes de un improvisado ba\u00f1o marcadas con aforismos inscritos en ese marco de tiempo incierto -. Durante mi experiencia en los Montes de Mar\u00eda, viv\u00eda para narrar de ah\u00ed a muy lejos esos recuerdos. Eran la motivaci\u00f3n esencial en el nivel personal: mi hijo crec\u00eda de alevino a pez en el \u00fatero de su madre, por all\u00e1 en la tierra m\u00eda, y quer\u00eda poder explicarle, cuando entendiera las cosas del mundo, por qu\u00e9 justo en ese per\u00edodo me hab\u00eda ido a trabajar en otra regi\u00f3n, c\u00f3mo hab\u00eda sido eso, y por qu\u00e9 hab\u00eda sido imprescindible que lo hiciera: por \u00e9l, por nosotros tres, por empujar hacia un nuevo pa\u00eds que a sus viejos se les har\u00eda desconocido si lo vi\u00e9ramos ya, en el que habremos superado la guerra con valor civil, con el pensamiento y la palabra ejerciendo sobre la realidad, que se opone y contradice con terquedad. Seguramente, mucho estar\u00e1 a\u00fan por hacer en el momento en que \u00e9l empiece a hacer preguntas, y le quedar\u00e1 a su generaci\u00f3n seguir en la construcci\u00f3n del esbozo de felicidad que la nuestra apenas ahora est\u00e1 aprendiendo a pronunciar. Pero el reciclaje del ciclo de violencias estar\u00e1 con buena esperanza sellado, y el ejercicio de memoria activa, en homenaje, en advertencia, en reparaci\u00f3n de la dignidad herida de las comunidades, es desde ya la se\u00f1al del cambio definitivo.<\/p>\r\n Este ni\u00f1o m\u00edo podr\u00eda preguntar con emoci\u00f3n equivocada, causada por el referente de las pel\u00edculas de acci\u00f3n, sobre c\u00f3mo fue eso de la guerra que hubo en el pa\u00eds, y con mucha paciencia habr\u00e1 que contarle lo cerca que se sintieron sus pasos de animal en furia, y que preferimos, mam\u00e1 y pap\u00e1, buscarle una salida mediante el aporte del trabajo que nuestras profesiones nos permit\u00edan, modestamente, pero con certeza \u00e9tica y empe\u00f1o pr\u00e1ctico. Que la narraci\u00f3n del tiempo ajeno que le diera vida sea a su vez, qui\u00e9n sabe, un impulso a buscar su propia forma de servicio.<\/p>\r\n Siendo esta traves\u00eda una mezcla de varios tipos de compromiso y razones, de lo personal a lo profesional, de lo social y pol\u00edtico a lo cultural, era consecuente que para el evento de apertura de la exposici\u00f3n pre\u00e1mbulo del Mochuelo de los Montes de Mar\u00eda, en octubre de 2014 en el centro cultural de la AECID en Cartagena, volviera despu\u00e9s de un par de meses de ausencia a la regi\u00f3n acompa\u00f1ado de mi familia, de este pececillo de un a\u00f1o ya, para reunirnos en homenaje junto con quienes fundimos lazos de amistad, de cari\u00f1o, de respeto, de colaboraci\u00f3n y equipo, en fin, de otro matiz de familia grande. Las sonrisas, los abrazos de los representantes de las comunidades invitadas, confirmaban el sentimiento de valioso logro compartido, de estar participando con el propio esfuerzo en una realizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\r\n La valoraci\u00f3n del patrimonio cultural, popular y cotidiano en este caso, junto a la memoria de los ausentes por causa de la guerra, hac\u00eda una poderosa fusi\u00f3n que impulsa un renacer, una sacudida vital, sin olvido, de las costras que deja el dolor, para ir m\u00e1s all\u00e1 del dolor y la frustraci\u00f3n, para no permitir que sea un estigma cruel el que defina proyectos de vida personales y comunitarios.<\/p>\r\n En esta ceremonia, se abri\u00f3 en tono de renacer desde la tiniebla con el canto de una d\u00e9cima propia por Beatriz Ochoa, subdirectora del Colectivo de Comunicaciones Montes de Mar\u00eda, y la entrada en d\u00fao de la voz impactante de la artista carmera Zaris Falc\u00f3n -el entorno a oscuras, dos luces fijas sobre las protagonistas sentadas en mecedoras \u2013. La d\u00e9cima es una composici\u00f3n particular propia de la riqueza ling\u00fc\u00edstica del espa\u00f1ol. Sus or\u00edgenes son at\u00e1vicos, y su difusi\u00f3n continente adentro tuvo en el Caribe una matriz en la que se mantiene con vigor desde sus pueblos. Las normas de la m\u00e9trica que ordena su composici\u00f3n est\u00e1n dadas para resaltar la sonoridad profunda del juego entre los versos. En esta d\u00e9cima, el relieve de tonalidades lleva del impacto alevoso de la guerra a la reivindicaci\u00f3n de una dignidad comunitaria que recupera la voz para definirse a s\u00ed misma y a su territorio. Si las \u201cEleg\u00edas de varones ilustres de Indias\u201d corresponden a una poes\u00eda \u00e9pica culta de uno de los primeros caribe\u00f1os espa\u00f1oles, Juan de Castellanos, que tiende a la glorificaci\u00f3n imperial y se compone en su mayor\u00eda por octavas reales, la m\u00e9trica vocal de la d\u00e9cima le viene m\u00e1s bien de los juglares que poblaron los caminos con otro y todo tipo de historias \u2013 y de ah\u00ed al vallenato no hay m\u00e1s que un paso, aunque largo en unos cientos de a\u00f1os.<\/p>\r\nhttps:\/\/youtu.be\/onNtls-O-VA[\/embed]\r\n En la secci\u00f3n de la exposici\u00f3n sobre memoria del conflicto armado reciente, hay testimonios en video de eventos que tuvieron un impacto de particular infamia, tales como los falsos positivos, las detenciones y procesos judiciales arbitrarios, o el recuento de v\u00edctimas reclamantes de un pedazo de tierra donde al fin dejan su sangre \u2013 y as\u00ed se vuelve de los suyos -, o un mapa de piso sobre el que se puede caminar en el recorrido del rastro de muerte que dejaron las masacres que est\u00e1n documentadas. En el mismo espacio, un \u00e1rbol con sus cientos de hojas marcadas con los nombres de los ausentes, y al fondo, algunas fotos de recuerdo que reclaman desde su silencio gr\u00e1fico la representaci\u00f3n de una multitud. Se trata del \u00e1rbol de la vida, pieza central de la exposici\u00f3n final, que por m\u00e1s esfuerzo en nombrar a todos, tal vez nunca llegar\u00e1 a completar sus identidades as\u00ed resumidas, debido a la bruma de guerra que a\u00fan oculta a muchos \u2013\u00a0 la realidad de lo que pas\u00f3, qui\u00e9n la va a saber toda.<\/p>\r\n En la secci\u00f3n cultural, por contraste, el efecto es luminoso y esperanzador. En paneles con fotograf\u00edas en gran formato, las escenas de lo cotidiano de los pueblos montemarianos, en su gran diversidad, se vuelven expresiones de fortaleza, junto a un ambiente sonoro de gaitas o de la actividad que se muestra, como el ruido ferroso de una herramienta del campo, en movimiento, o las fichas de un juego de domin\u00f3 con la bella arquitectura en madera de Colos\u00f3 de fondo. Tambi\u00e9n, se destaca el archivo hist\u00f3rico de im\u00e1genes de la tradici\u00f3n organizativa campesina, que fue un actor clave para el proceso hist\u00f3rico de la regi\u00f3n y un factor para entender el ensa\u00f1amiento de la reacci\u00f3n armada por parte de sectores tradicionales del poder.<\/p>\r\n Uno de los retos mayores que tiene este museo en planeaci\u00f3n, es compartir un tipo as\u00ed de sentimientos \u2013 que en el momento de un evento especial de homenaje conmueven a experiencia viva \u2013 en el transcurso de un recorrido normal del p\u00fablico por una instalaci\u00f3n museal. La analog\u00eda posible es la de una pel\u00edcula que al verla la primera vez toca muy hondo, pero en las veces siguientes sus espectadores deben participar, actuar, dejarse sorprender con utiler\u00eda, di\u00e1logos adicionales, historias paralelas, nuevos personajes\u2026 La exposici\u00f3n debe renovarse cada d\u00eda de la funci\u00f3n. Y como dijo un sabio del oficio, Eduardo Londo\u00f1o, el que debe ser interactivo es el p\u00fablico.<\/p>\r\n Las dificultades de una propuesta ambiciosa, en los niveles t\u00e9cnico, conceptual, y pr\u00e1cticos de funcionamiento, han hecho que la consolidaci\u00f3n de su espacio f\u00edsico, el nivel t\u00e9cnico, sea el de soluci\u00f3n m\u00e1s problem\u00e1tica y lenta. En cuanto al coraz\u00f3n de memoria, ah\u00ed est\u00e1 ya, movilizando con la palabra. Ahora, darle una estructura habitable, eso ha sido lo complicado.\u00a0 A mi partida del proyecto, a\u00fan estaba en duda la construcci\u00f3n y apertura al p\u00fablico, aunque desde cada forma de experticia muchas habilidades se han puesto al servicio de su realizaci\u00f3n integral. Las formalidades de contrataci\u00f3n y lo delicado que se pone todo una vez llegados a esos asuntos, inevitables al fin, son otra tarea que superar. Tambi\u00e9n, de todos modos, se trata de un trabajo que asumimos terceras partes, involucradas y comprometidas en un mayor o menor grado, con un \u00e1nimo leg\u00edtimo de ingreso econ\u00f3mico en el ejercicio de profesiones muy especializadas, as\u00ed que el factor dinero se vuelve primordial, como en cualquier proyecto, y nadie quiere malentendidos en cada detalle del esfuerzo debido y el producto que ese intercambio contractual puede conseguir. Hay instituciones nacionales e internacionales que apoyan y esperan resultados concretos (verificables y cuantificables, en el lenguaje oficial), por los cuales a su vez son evaluadas, as\u00ed que es otra dichosa presi\u00f3n con la cual lidiar. En fin, nadie quiere patinar, y tal vez demasiada prudencia inmoviliza.<\/p>\r\n
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