El empresario turístico Armando Bojórquez Patrón propuso ruedas de negocios, explorar vuelos chárter y promover acuerdos de hermandad entre Nariño y Querétaro, y entre Pasto y Aguascalientes. Como ejemplo de cómo se puede posicionar un destino, compartió la historia de su familia en los primeros años de Cancún.
Armando Bojórquez Patrón, presidente de la Asociación para la Cultura y el Turismo de América Latina, de Viajes Bojórquez y de la agencia internacional Enjoy Travel, visitó Pasto por invitación de la Cámara de Comercio y el Hotel V1501. Durante su estadía participó en un encuentro empresarial sobre oportunidades para el turismo en la región.
Una de sus propuestas es realizar en México una rueda de negocios con turoperadores para presentarles los atractivos de Pasto y Nariño. También planteó explorar vuelos chárter desde ciudades como Ciudad de México o Cancún, una iniciativa que requeriría revisar la conectividad aérea y los servicios migratorios para vuelos internacionales.
“Queremos colocar a Pasto en el mapa mundial”, afirmó. A su juicio, Nariño cuenta con atractivos naturales y culturales —como la laguna de La Cocha, los volcanes y su gastronomía— que podrían convertirlo en un destino internacional, pero aún necesitan mayor promoción.
Bojórquez dijo que ha trabajado con autoridades locales y departamentales en iniciativas turísticas y recordó que recibió el reconocimiento de embajador honorífico de Pasto. También afirmó que contribuyó a impulsar el programa Pueblos de Encanto, pensado para visibilizar municipios nariñenses con atractivos para los visitantes.
Entre las propuestas que están analizando, mencionó una posible hermandad turística entre Nariño y el estado mexicano de Querétaro, enfocada en el turismo religioso. También planteó explorar un acuerdo entre Pasto y Aguascalientes para vincular el Carnaval de Negros y Blancos con la Feria de San Marcos. Aclaró que ambos proyectos están en estudio.
El relato familiar sobre los primeros años de Cancún
Al explicar cómo se puede convertir un lugar poco conocido en un destino turístico, Bojórquez compartió la historia de su padre y su participación en los inicios de Cancún. Según su relato, el proyecto enfrentaba dudas por el alto costo de llevar infraestructura a una zona de selva. Su padre habría sido uno de los primeros interesados en invertir y construyó un hotel de 24 habitaciones.
Bojórquez cuenta que esa inversión inicial ayudó a despertar el interés de otros empresarios y que, en la anécdota familiar, el presidente Luis Echeverría fue el primer turista de ese hotel. Su testimonio describe una experiencia familiar; la historia institucional de Cancún registra también un proyecto turístico planificado por el Banco de México, cuyo desarrollo comenzó en 1970 con respaldo del Gobierno mexicano.
A partir de esa experiencia, Bojórquez destacó la importancia de combinar promoción con infraestructura, hoteles, tours y programas para los visitantes. Para Nariño, propuso conversar con aerolíneas sobre nuevas conexiones. Mencionó a Copa y LATAM como compañías con las que, en su opinión, se podrían explorar rutas, empezando con algunas frecuencias semanales y ampliándolas si aumenta la demanda.
La promoción, sostuvo, debe dirigirse tanto a turistas internacionales como a los propios colombianos. Según Bojórquez, muchos viajeros del país aún desconocen la oferta de Nariño y podrían encontrar allí una alternativa para sus vacaciones. Más visitantes, agregó, pueden impulsar la inversión en hotelería, transporte, gastronomía y otros servicios.
Para dar a conocer la región, propuso organizar viajes de familiarización para operadores turísticos (fam trips) y viajes de prensa (press trips), además de convocar a medios e influenciadores de ambos países.
También mencionó el Día de las Velitas que organiza en México bajo el nombre “Colombia ilumina México”. Según relató, la celebración se realiza desde hace tres años y el año pasado reunió entre 40.000 y 50.000 personas. Su propuesta es que una delegación de Pasto y Nariño participe en el evento y aproveche la visita para reunirse con operadores turísticos mexicanos.
Bojórquez contó que ha visitado Nariño tres veces. Su primer viaje fue por invitación de Luis Ernesto Chávez. Dijo que se sorprendió con los paisajes y atractivos de la región y que desde entonces ha trabajado para promoverla en México. “No es un destino tan popular ni tan conocido. Estamos peleando por el conocimiento del departamento”, señaló.
Para él, el intercambio puede funcionar en ambas direcciones: atraer visitantes mexicanos a Nariño y facilitar que viajeros de Pasto y el departamento conozcan México. “Una de las cosas es hacer mucho ruido, principalmente con los turoperadores y las agencias de viajes más importantes de México, para que se enamoren de Pasto”, concluyó.




