¿Quién tendría hoy mayor reconocimiento, trascendencia y dividendos, un prestigioso cirujano plástico o un intérprete callejero de cumbias? A muchos la vida les juega terribles malas pasadas, pero tantas veces no se dan cuenta que un duro fracaso puede llevar a un camino de grandes logros. Fue precisamente lo que le ocurrió al colombiano Hernán Rojas, quien llegó a maldecir su suerte cuando a punto de recibir su título de médico a miles de kilómetros de su hogar, un hecho fortuito le cercenó la “aspiración de su vida”.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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