El regreso de los talibanes es catastrófico para las mujeres

9 visitas
La doctora Zubeida, una comadrona de la unidad sanitaria móvil financiada por el UNFPA, ofrece a las mujeres afganas cuidados prenatales y de control de la natalidad y les asesora, en la aldea de Charmas, una zona remota de Badakshan (Afganistán), el 9 de agosto de 2009.LYNSEY ADDARIO

Compartir artículo en:

Una mañana de verano de 1999, Shukriya Barakzai se despertó mareada y con fiebre. Según las reglas de los talibanes, necesitaba un maharram, un guardián, para ir al médico. Su marido estaba trabajando y no tenía hijos varones. De modo que le rapó la cabeza a su hija de dos años, la vistió con ropa de niño para hacerla pasar por su guardián, y se puso un burka. Los pliegues azules de la prenda le tapaban las uñas, pintadas de rojo a pesar de la prohibición impuesta por los talibanes. Le pidió a su vecina que la acompañara al médico, en el centro de Kabul. A las 4.30 de la tarde, salieron de la consulta con una receta. Se dirigían a una farmacia cuando un camión de militantes talibanes del Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio paró a su lado. Estos grupos se movían habitualmente por Kabul en camionetas en busca de afganos a los que humillar y castigar en público por incumplir su código moral.

Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.

Desde $20.000 COP el día

Comentarios de Facebook

SOBRE EL AUTOR

Compartir en:

NOTICIAS RECIENTES