En mi corta existencia he conocido pocos maestros, no profesores, maestros con m mayúscula, personas de las que se reciben enseñanzas valiosas que forjan carácter e iluminan el camino. Uno de ellos, quizás el más relevante en mi presente, es Dario Fajardo Montaña, antropólogo bogotano que hace gala de la lucidez de haber hecho de su vida un derroche de coherencia, autonomía y dignidad.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
Desde $20.000 COP el día
Comentarios de Facebook
SOBRE EL AUTOR
Juan Pablo Torres Henao
Politógolo de la Pontificia Universidad Javeriana y abogado de la Universidad Nacional de Colombia, con Especialización en Derecho Constitucional, Maestría en Estudios Políticos Latinoamericanos y candidato a Doctor en Historia de la misma universidad. Énfasis de formación en teoría y filosofía política, historia del conflicto armado y transiciones políticas. Experiencia de trabajo en la formulación de políticas publicas e iniciativas legislativas para organizaciones de victimas y población en proceso de reincorporación.
Publicaciones del autor




