A menos de una semana de celebrada la consulta interna del Pacto Histórico en Colombia, la euforia del triunfo empieza a dar paso a un análisis más detenido. En el caso del departamento de Nariño, el evento político ha revelado dinámicas complejas que van más allá de los resultados en las urnas y ponen sobre la mesa interrogantes serios sobre el manejo del poder regional, la transparencia electoral y el futuro inmediato del único departamento petrista con gobernador del Pacto Histórico.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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