En medio del optimismo institucional que rodea los diálogos de paz en Nariño, dos informes recientes han sacudido los cimientos del relato oficial sobre la paz territorial en el departamento. El primero, titulado “Entre la esperanza y la incertidumbre”, fue presentado por el Observatorio de Conflictividades y Acciones de Paz de Nariño (OCAP) y alerta sobre una “paz pactada con fusil en la espalda”. El segundo, aún más contundente por su carácter internacional, es el Trigésimo Noveno Informe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP/OEA), que documenta en terreno múltiples violaciones de derechos humanos, la consolidación del control armado, y una institucionalidad que llega tarde —o simplemente no llega— a los territorios más afectados.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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