El más reciente informe de vigilancia epidemiológica confirma un aumento preocupante de casos, con afectación a menores y consumo de alcohol como factores de riesgo.
La situación por lesiones causadas por pólvora pirotécnica en Nariño se mantiene como una alerta grave de salud pública. De acuerdo con el último reporte del Sistema de Vigilancia Epidemiológica, con corte a las 2:00 de la tarde del 1 de enero de 2026, se registraron seis nuevos lesionados, elevando a 131 el total de casos reportados desde el 1 de diciembre de 2025.
El informe, consolidado por el Instituto Departamental de Salud de Nariño, evidencia un incremento del 26 % frente al mismo periodo del año anterior, cuando se reportaban 104 casos. La tendencia general continúa en ascenso.
Municipios más afectados
Los casos se distribuyen en gran parte del territorio departamental, con especial concentración en municipios de alta población:
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Pasto: 48 casos
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Tumaco: 22 casos
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Túquerres: 7 casos
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Ipiales: 6 casos
Otros municipios con casos reportados son La Cruz (4), El Tambo (4), Barbacoas (5), La Unión (5), Chachagüí (3), Buesaco (3), Linares (3), así como Belén, Roberto Payán, Magüí Payán, Leiva, Tablón de Gómez, La Florida, Taminango, Francisco Pizarro, Cumbal, Los Andes, Aldana, Ancuya, El Contadero, El Peñol, Potosí, Providencia, Samaniego y Sapuyes, con un caso cada uno.
Menores y alcohol, factores de alto riesgo
El reporte señala que 22 de los lesionados son menores de 18 años, lo que representa un aumento del 29 % frente al periodo anterior. Además, 61 casos se presentaron bajo efectos del alcohol, una cifra que creció en 53 %, confirmando este factor como uno de los principales detonantes de accidentes con pólvora.
En cuanto a la distribución por sexo, 123 hombres (94 %) y 8 mujeres (6 %) resultaron lesionados. También se reportaron dos menores de cinco años afectados, una cifra que genera especial preocupación para las autoridades de salud.
Llamado urgente a la prevención
Desde el sector salud se reiteró el llamado a la responsabilidad ciudadana, recordando que la pólvora continúa causando lesiones graves, permanentes y evitables, especialmente en entornos familiares donde se normaliza su manipulación.
Las autoridades insistieron en que la prevención inicia en el hogar, con la supervisión de adultos, la eliminación del uso de pólvora artesanal y el rechazo social a estas prácticas, en línea con campañas como “Pasto/Nariño sin pólvora”.
La pólvora no es un juego: una decisión irresponsable puede dejar consecuencias de por vida.




