Lo que comenzó como un frente regional de rechazo al Decreto 1474 de 2025, liderado por los gobernadores del país —incluido el mandatario de Nariño, Luis Alfonso Escobar—, ha empezado a mostrar señales de tensión y contradicción interna dentro del llamado Gobierno del Cambio. En las últimas horas, el exgobernador de Nariño y hoy funcionario del gobierno nacional, Raúl Delgado, hizo un llamado público al gobernador Escobar para que acoja con espíritu constructivo la invitación del Ministerio de Hacienda a una reunión en Bogotá.
“Estoy seguro que el Gobernador Luis Alfonso Escobar acogerá positivamente y con espíritu constructivo la invitación hecha por MinHacienda”, escribió Delgado, al tiempo que defendió la decisión del Gobierno Petro de orientar los recursos de la emergencia económica a la financiación de derechos fundamentales como la salud y la seguridad, especialmente en territorios históricamente excluidos como Nariño.
Este mensaje, aunque redactado en tono conciliador, representa un claro llamado al orden dentro de las filas del progresismo y un intento por desescalar el choque político e institucional entre los gobiernos departamentales y el Ejecutivo nacional.
Los gobernadores se rebelan: autonomía vs centralismo
La molestia de los gobernadores —incluido Escobar— se hizo pública tras una reunión extraordinaria de la Federación Nacional de Departamentos (FND), donde se anunció el estudio de acciones jurídicas contra el Decreto 1474, el cual incrementa impuestos como el IVA y el impuesto al consumo en el marco del estado de emergencia económica.
Los mandatarios territoriales argumentan que estas medidas ponen en riesgo la sostenibilidad financiera de las regiones, al tiempo que se vulnera su autonomía fiscal y administrativa. En el caso de Nariño, se advierte que los recursos para salud, educación y deporte podrían verse afectados, agravando una situación social ya compleja.
“Los gobernadores no estamos en contra del Gobierno, pero sí en defensa de la Constitución y los derechos de nuestras regiones”, dijo uno de los mandatarios presentes.
Fracturas en el progresismo nariñense
El cruce entre el gobernador Escobar y el gobierno nacional no solo expone un debate de fondo sobre modelo de descentralización, sino que evidencia una fractura política dentro del progresismo en Nariño.
Durante la campaña, el grupo político liderado por figuras como Guillermo García Realpe brindó un respaldo decidido al actual gobernador de Nariño. Sin embargo, hoy ese mismo sector manifiesta inconformidad y una sensación de traición, al considerar que la administración departamental ha priorizado intereses políticos y electorales por encima de la gestión pública. A esto se suma la preocupación por un posible respaldo institucional al candidato Ronald Tenorio en su aspiración al Senado, lo que profundiza las tensiones internas dentro del progresismo regional. Esto se suma a recientes denuncias de intervención indebida en campañas al Congreso, lo que agrava la tensión interna.

¿Rebeldía con causa o estrategia de distanciamiento?
Analistas locales comienzan a preguntarse si el tono confrontativo del gobernador de Nariño hace parte de una estrategia calculada de distanciamiento del gobierno nacional para ganar margen político en las elecciones legislativas de 2026, o si se trata de una rebeldía con causa frente a decisiones fiscales que afectan a los territorios.
El hecho de que el gobernador haya sido incluido en la comisión de voceros que intervendrá ante la Corte Constitucional para defender la autonomía territorial, lo posiciona como un actor clave en esta discusión nacional, pero también lo pone en el dilema de conciliar con el Ejecutivo del que hizo parte o marcar distancia para preservar su capital político local.
¿Qué sigue?
La reunión convocada por el Ministerio de Hacienda el próximo lunes será decisiva. En ella se espera que los gobernadores, incluido Escobar, presenten sus argumentos técnicos y políticos sobre los efectos del decreto. La ciudadanía, mientras tanto, debe mantenerse atenta al desarrollo de estos acontecimientos, que no solo definen el rumbo fiscal del país, sino también la calidad democrática y el equilibrio de poderes entre Nación y territorios.
Desde Página 10 continuaremos informando con profundidad, en una coyuntura donde la política, la institucionalidad y la autonomía territorial están en juego.




