Con un paquete de iniciativas enfocadas en educación, emprendimiento, conectividad, campo y cultura, Daniel Guerra, candidato a la Cámara por Nariño, está divulgando un conjunto de cinco propuestas centrales que —según su campaña— buscan atacar los problemas de fondo del departamento: falta de oportunidades para jóvenes, dificultades para emprender, rezago vial, baja rentabilidad rural y un potencial cultural que no se convierte en economía todo el año.
La estrategia se presenta como un “mapa de ruta” que conecta lo social con lo productivo, con un hilo común: que Nariño deje de vivir a punta de discursos y empiece a vivir de proyectos sostenibles y medibles.
1) Educación para la vida
La primera propuesta apunta a que los jóvenes salgan del colegio con herramientas reales, no solo con el diploma. El planteamiento se resume en tres metas:
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Salir con un técnico o tecnólogo,
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Ser bilingües,
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Quedar listos para trabajar, emprender o continuar estudios.
El mensaje de campaña es directo: educación que sirva para la vida real y que abra puertas laborales.
2) La casa del emprendedor
El segundo eje propone un respaldo más “práctico” para quienes quieren crear empresa o levantar un negocio. La campaña plantea un fondo con:
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créditos al 0% y condonables,
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capital semilla,
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acompañamiento profesional,
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y un esquema “sin intermediarios” que reduzca castigos si el emprendimiento falla.
La idea es que emprender deje de ser un privilegio y se vuelva una oportunidad real para más gente.
3) Plan nacional logístico
En un departamento donde el costo de mover mercancía muchas veces ahoga al productor, Guerra plantea un plan de largo plazo para que las vías no dependan del vaivén político. El objetivo más ambicioso del mensaje es priorizar carreteras productivas y alcanzar 95% de vías pavimentadas en 20 años, con una lógica de conectividad que facilite comercio y reduzca desigualdad territorial.
4) Universidad agrícola y campesina
El cuarto punto propone impulsar una universidad especializada en el campo, orientada a:
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producción agrícola,
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innovación,
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acceso a mercados.
La consigna resume el trasfondo: que el campo no sea sinónimo de atraso, sino de negocio digno, futuro y estabilidad para las familias rurales.
5) Megacentro del Carnaval
La quinta propuesta se concentra en Pasto y su motor cultural más potente: el Carnaval. Guerra plantea un Megacentro del Carnaval con tres componentes:
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Museo del Carnaval,
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Centro de convenciones,
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Espacios para artesanos y carrozas,
con una meta explícita: que el Carnaval no sea solo una temporada, sino una economía cultural activa todo el año, capaz de atraer turismo, eventos y empleo.
Un mensaje de campaña: “trabajo y convicción”
El paquete se presenta bajo una narrativa de ruptura con la política tradicional: “este proyecto no se construye con favores ni viejas prácticas”, insiste la pieza de campaña, apostándole a ideas y resultados como sello.
Con estas cinco banderas, Daniel Guerra busca posicionar su propuesta como una combinación de oportunidades para jóvenes, apoyo real al emprendimiento, conectividad para producir, campo con conocimiento y cultura como industria: un discurso que mezcla identidad nariñense con agenda de desarrollo.




