Entre Tinjacá y España: voto en blanco y regeneración en marcha

Ayer, en Tinjacá había elecciones “atípicas,” porque en este municipio de Boyacá, Colombia, triunfó el 25 de octubre el voto en blanco, con más de 2000 sufragios. Hubo allí tres listas, el partido de la U, Centro Democrático y Cambio Radical. Esta vez el voto fue biométrico, para seguir probando la innovación que no se ha generalizado todavía por la Registraduría Nacional, pero que viene iomplementándose a través de pruebas piloto.

En Tinjacá acaba de terminar el tiempo de las votaciones, cuando en España, por diferencia horaria hace varias horas. Aquí, además, por supuesto, las elecciones son generales. Pero los dos lugares se parecen porque hay signos de rebeldía entre los ciudadanos, a lado y lado de los océanos.

Aunque no se saben muchos detalles, la gente de Tinjacá es de las pocas comunidades políticas que han visto prosperar el uso eficaz del voto en blanco, que impide que se vuelvan a presentar los mismos candidatos que compitieron la primera vez. Lo cual no es, de antemano, garantía que los nuevos si lo sean.

En España, estas elecciones son la oportunidad para ajustar cuentas históricas con la transición española del franquismo, que se concretó en la Constitución de la que fue artífice directo, Luis Suárez, el político que más admira Albert Rivera, un catalán de derecha, que frente a Ciudadanos, con Podemos, y la candidatura de Pablo Iglesias enfrentan el bipartidismo que ha gobernado a la península.

Al comienzo de las votaciones hoy, había un reporte que Podemos marchaba en segundo lugar, mientras el PP mantenía la delantera, pero, en ninguna circunstancia, todo parece indicarlo, estará con la mayoría que consiga, ser gobierno, porque requería la mayoría absoluta.

Los reportes ya conocidos dejan claros que el ganador de las elecciones fue el PP, con 122 ya establecidos, pero no está seguro que Rajoy sea reelecto presidente, y es la segunda trompada que recibe, no de un joven familiar, sino del electorado español. El segundo lugar lo obtuvo el PSOE, 91, el tercero Podemos, con 69 diputados, remontando, lo que estaba dentro de lo marcado por las encuestas conocidas; y el cuarto es para Ciudadanos, 40, que se venía desplomando en los últimos días.

Unos perdedores, igualmente, fueron los comunistas y su alianza, UP-IU, que pasaron de 11 a 2, Mientras que Eskherra Republicana consiguió 9, entre los Vascos, que no es un buen resultado.

Podemos ganó en Cataluña y el País Vasco, y consiguió la segunda votación en Madrid. El candidato Pablo Iglesias ha dicho que ha nacido una nueva España, y con ello el cambio de sistema, porque el bipartidismo ha sido derrotado. EL PSOE sufrió la derrota más grande en elecciones, y el PP el peor resultado desde 1989.

El Franquismo en cuidados intensivos

Haciendo las cuentas, Podemos avanzó, las intervenciones de Iglesias hicieron mella en el electorado indeciso que era más del 48 por ciento, a pesar que la votación se señala de los más de 36 millones habilitados fue baja. Por obvias razones, no hay claridad sobre la mejoría para los parados y los que sufren, afectados por el desempleo, y la precariedad, aunque España no llegó al “salvamento” como la Grecia que recibió Tsipras y separó a Varoufakis.

Podemos, con sus triunfos compartidos en alcaldías como Madrid y Barcelona, y propias, ha capitalizado, en buena parte el descontento, pero no suficiente para ser gobierno. Si hacemos sumas y restas, el PSOE y PODEMOS sumarían 160, e igual resultado tendrían PP y Ciudadanos juntos, 160. Lo que quiere decir, que estas coaliciones tendría que completarse con otras formaciones menores, incluidas, por ejemplo, Esquerra Republicana, 9, UP-IU con 2 diputados, la más golpeada.

Dicho lo cual, España empezará a parecerse a Italia, con ejercicios multipartidistas. Se requerirá el concurso de más de tres fuerzas, a no ser que los gemelos del bipartidismo se junten, esto es PP y PSOE, en cuyo caso tendrían, y lograrían la mayoría absoluta, y la agonía del posfranquismo se prolongaría por otros cuatro años.

Pronto lo sabremos. Mientras tanto, en Tinjacá las cosas no cambiarán del todo, seguro. Pero, la gente ya aprendió a hacer uso del voto en blanco, y ahora tendrá que avanzar a hacer ejercicios constituyentes, sin dejarse embaucar por la trampa del plebiscito, o la constituyente acotada, que es su negación, que son las fórmulas que pregonan y defienden las tres fuerzas que se disputaron la nueva elección en este municipio.

Las cosas van cambiando, pero con ritmos diferenciados, y no sin sorpresas, ¿no es cierto? Y los procesos constituyentes en España y Colombia agarran nuevo aliento, y tienen sabor de Constituyente Social. Así lo ha dicho el líder de la tercera fuerza, PODEMOS, cuando insistió en la que denomina justicia social, y el blindaje de los derechos sociales vapuleados por el tsunami neoliberal.

Reconocimiento: la colaboración con cifras hecha por la estudiante de Ciencia Política, Angela María Herrera Puyana, desde Ciudad de México, donde cursó un semestre de intercambio internacional en Ciencia Política de la UNAM, recién llegada de la visita a Palenque en Chiapas.

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