La intervención de la senadora Liliana Benavides se levanta hoy como una de las más firmes, claras y valientes en el Congreso de la República frente a uno de los temas más sensibles para el suroccidente colombiano: el eterno aplazamiento de la doble calzada Pasto–Popayán y la variante Estanquillo. Mientras muchos congresistas guardan un silencio cómplice o indiferente, la senadora Benavides ha alzado su voz en defensa del desarrollo y la conectividad de Nariño, denunciando lo que parece ser un fraude y un engaño sistemático en la destinación y ejecución de los recursos prometidos.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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