El café Geisha producido por Óscar Navia, de la finca La Milpa, en La Unión, obtuvo 90,5 puntos en taza y alcanzó los US$151 por libra durante la subasta de La Mejor Taza de Nariño 2026. El resultado se convierte en uno de los grandes símbolos de un evento que reunió a productores, familias, compradores y amantes del café alrededor de la calidad que hoy ofrece el departamento.
Un nuevo récord confirma el momento que vive el café de Nariño. Durante la subasta de La Mejor Taza de Nariño 2026, una libra de café producida en las montañas del departamento alcanzó un precio de 151 dólares.
El protagonista fue Óscar Navia, productor de la finca La Milpa, ubicada en el municipio de La Unión, quien presentó un café de variedad Geisha que obtuvo una calificación de 90,5 puntos en taza.
La calidad del lote despertó el interés de los compradores hasta alcanzar los US$151 por libra, convirtiéndose en el café varietal mejor vendido de la subasta y estableciendo un nuevo récord.
La dimensión del resultado se entiende al compararlo con el precio internacional de referencia señalado durante el evento, de US$3,46 por libra. El café de Óscar Navia alcanzó un valor superior en más de 43 veces a esa referencia.
Pero detrás de los 151 dólares hay mucho más que una cifra. Está el trabajo de un caficultor, el cuidado de una finca, la selección del grano y años de conocimiento acumulado para conseguir que las condiciones excepcionales de las montañas nariñenses terminen expresándose en una taza.
La Mejor Taza, una vitrina para los caficultores
El resultado también refleja la importancia que ha adquirido La Mejor Taza de Nariño como escenario para visibilizar a quienes están detrás del café.
Durante el evento, productores provenientes de diferentes municipios tuvieron la oportunidad de mostrar sus marcas, contar sus historias, ofrecer sus productos y encontrarse directamente con consumidores, empresarios y compradores.
Ese encuentro es fundamental. No basta con producir un café extraordinario: también es necesario abrir mercados, construir marca y generar espacios donde el productor pueda recibir un mayor reconocimiento por la calidad de su trabajo.
La subasta representa precisamente ese paso: llevar el café desde la finca hacia mercados especializados y demostrar que un producto cultivado en un municipio de Nariño puede despertar interés y alcanzar precios excepcionales.
De esta manera, La Mejor Taza se consolida como una plataforma que conecta lo local con escenarios nacionales e internacionales y permite mostrar la diversidad, los perfiles y la calidad que existen en los territorios cafeteros del departamento.
Un evento alrededor de la familia
Pero La Mejor Taza también logró algo que va más allá de los negocios.
El café se convirtió durante estos días en un punto de encuentro. Familias enteras recorrieron los diferentes espacios, conocieron productores, probaron distintos cafés y descubrieron todo lo que existe detrás de una bebida que hace parte de la vida cotidiana de los nariñenses.
La presencia de miles de visitantes muestra que alrededor del café también se puede construir cultura, identidad y orgullo regional.
Productores, jóvenes, niños, emprendedores, baristas, catadores y familias coincidieron en un mismo lugar alrededor de una cadena productiva que comienza en el campo, pero que cada vez genera más oportunidades en transformación, tostión, comercialización, gastronomía y servicios.
Un sector que sigue creciendo
Lo ocurrido en La Mejor Taza 2026 permite observar una transformación más amplia.
Nariño ya no solamente produce café. Cada vez existen más productores interesados en los cafés especiales, nuevas marcas, emprendimientos, tostadores, baristas y espacios especializados que buscan agregar valor antes de que el producto salga del territorio.
Y ese crecimiento abre una oportunidad especialmente importante: que una mayor parte del valor generado alrededor del café pueda quedarse en las regiones productoras y beneficiar a las familias que hacen posible toda la cadena.
El récord alcanzado por Óscar Navia es una demostración concreta de ese potencial.
US$151 por una libra de café producida en La Unión.
Es una cifra extraordinaria, pero también representa algo más grande: el reconocimiento al trabajo de los caficultores nariñenses y la posibilidad de llevar la calidad de Nariño a escenarios internacionales.
La Mejor Taza deja así una imagen poderosa: familias reunidas alrededor del café, productores orgullosos mostrando lo que hacen, compradores reconociendo la calidad y un departamento que encuentra en su café una oportunidad para seguir creciendo.
Porque detrás de cada taza hay una familia, una finca y un territorio.
Y cuando esa calidad encuentra una vitrina para mostrarse al mundo, también comienza a cambiar la historia de quienes la producen.




