Personaje 10, María Amalia Cárdenas: liderazgo, derecho y una nueva cultura empresarial desde Pasto

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Abogada laboralista y directora de Asuntos Corporativos de Evolti Company S.A.S. BIC, María Amalia Cárdenas Luna encontró en el mundo empresarial la posibilidad de unir dos dimensiones que han marcado su trayectoria: el derecho y el servicio. Hoy lidera procesos de talento humano y cultura organizacional, además de apuestas que buscan llevar el arte y el cine a comunidades vulnerables. Por ese liderazgo y su manera de entender el bienestar dentro y fuera de las organizaciones, es nuestro Personaje 10.

María Amalia Cárdenas Luna pensó durante varios años que su camino profesional estaría en el derecho público. Se formó como abogada en Bogotá, trabajó en el Consejo de Estado y, paradójicamente, estaba convencida de dos cosas: que el derecho laboral no sería su especialidad y que el mundo corporativo tampoco sería su destino.

La vida profesional terminó llevándola precisamente hacia esos dos escenarios.

Hoy es directora de Asuntos Corporativos de Evolti Company S.A.S. BIC, desde donde lidera un área transversal que comprende talento humano, asuntos legales y cultura organizacional.

“Siempre me ha gustado mucho el servicio. La parte social me ha gustado mucho”, cuenta.

Del Consejo de Estado a Pasto

Cárdenas proviene de una familia de abogados. Desde pequeña tuvo claro que quería estudiar Derecho, aunque inicialmente su interés estaba concentrado en el sector público.

Durante su etapa en Bogotá trabajó en el Consejo de Estado, en el equipo del magistrado Hugo Fernando Bastidas Bárcenas. Al terminar el periodo del magistrado y producirse el cambio de equipo, terminó también su vinculación.

Su primera intención era permanecer en Bogotá, pero decidió regresar temporalmente a Pasto y trabajar durante algunos meses con sus padres, quienes tienen una firma de abogados en la ciudad.

El regreso que parecía transitorio terminó convirtiéndose en definitivo.

“Me acomodé a la vida de Pasto, porque en Pasto se vive delicioso, y dije: ya no me voy”, recuerda.

Hace aproximadamente nueve años comenzó una nueva etapa profesional.

El derecho laboral como una oportunidad

Su llegada a la firma familiar la acercó directamente al mundo empresarial nariñense. Allí identificó una necesidad recurrente entre las organizaciones que asesoraba: el manejo de los asuntos laborales.

Comenzó a investigar, estudiar y especializarse. Se convirtió en abogada laboralista, especialista en Derecho Laboral y Seguridad Social, y durante cerca de nueve años asesoró a importantes empresas de Nariño.

Pero había un aspecto del ejercicio tradicional del derecho empresarial que quería cambiar: la distancia entre los trabajadores y los abogados de las compañías.

Los procesos disciplinarios y los descargos suelen ser momentos de tensión. Cárdenas buscó que esos espacios tuvieran una dimensión diferente.

“La gente le tiene tanto miedo al abogado de la empresa. Yo siempre generé una mayor confianza con los trabajadores hacia la parte legal”, explica.

Su propósito era que incluso un procedimiento disciplinario pudiera desarrollarse desde el respeto, la confianza y la escucha.

“Tú sabías que no te estaba juzgando. Terminabas haciendo una confesión, sintiéndote súper bien, agradeciendo por ese momento que pensabas que iba a ser un correazo y terminó siendo una charla muy amigable”.

Sin embargo, desde su posición como asesora externa encontraba un límite: podía transformar la manera de abordar determinados procedimientos, pero no necesariamente intervenir en toda la cultura de una organización.

El reto de Evolti

La oportunidad apareció cuando Hermann Souza y Juan Manuel España, socios fundadores de Evolti, con quienes se conocía desde el colegio, la invitaron a incorporarse a la compañía.

La propuesta era asumir un área amplia y transversal.

“Me dijeron que si me le medía a este reto de abarcar tantas áreas. Yo les dije que sí, porque me gustan los retos”, relata.

Hubo una idea que terminó de convencerla. Los fundadores querían construir una empresa con una cultura laboral capaz de generar en las personas el deseo de pertenecer a ella. Como referentes mencionaban compañías globales conocidas por sus modelos organizacionales, como Google o Netflix.

“Yo dije: este es el momento, ahí puedo”.

Encontró así la posibilidad de unir el derecho con una vocación que había estado presente durante toda su trayectoria: el servicio.

“Fue la vida la que me fue llevando a unir el derecho y lo que me gusta, que es el servicio”.

Construir una nueva cultura empresarial

Desde la Dirección de Asuntos Corporativos, Cárdenas tiene bajo su responsabilidad áreas que atraviesan buena parte del funcionamiento de Evolti Company.

Una de ellas es talento humano, directamente relacionada con el proceso de transformación cultural que recientemente llevó a la compañía a obtener la certificación internacional Great Place to Work.

El resultado refleja el camino recorrido: el 93 % de los colaboradores considera que Evolti es un excelente lugar para trabajar.

Detrás de ese proceso existe, además, un trabajo colectivo. Evolti cuenta con un Comité de Cultura integrado por diferentes perfiles y áreas de la organización.

En el equipo participa una diseñadora sistémica, quien aplica conocimientos relacionados con la psicología a los sistemas organizacionales, y un artista, encargado de ayudar a materializar las ideas desarrolladas alrededor de la cultura de la empresa.

También participan colaboradores de áreas como contabilidad, finanzas e ingeniería, ubicados en diferentes ciudades y regiones. Son los llamados “embajadores de cultura”, quienes contribuyen a que las iniciativas diseñadas por el equipo lleguen a cada uno de los territorios donde Evolti tiene presencia.

“Este es un trabajo conjunto de toda el área de cultura”, destaca Cárdenas.

El reto ha sido especialmente significativo porque Evolti no es una empresa concentrada en un único territorio. Sus equipos están distribuidos en ciudades y zonas rurales con características sociales y culturales diferentes.

La apuesta consiste precisamente en construir una identidad compartida respetando esa diversidad.

El bienestar también debe mirar hacia afuera

Para Cárdenas, la cultura organizacional no puede limitarse a lo que ocurre dentro de la empresa.

Evolti desarrolla varios de sus proyectos de energías renovables en zonas vulnerables y afectadas por el conflicto armado. Allí, la compañía busca vincular laboralmente a habitantes de las propias comunidades durante la construcción de sus granjas.

Una vez finaliza esa etapa, la intención es mantener la relación con las comunidades a través de iniciativas sociales, educativas y culturales.

La compañía cuenta con una estrategia de sostenibilidad proyectada a largo plazo y desarrolla procesos de formación para que personas vinculadas a sus proyectos puedan fortalecer sus capacidades y continuar su formación incluso después de finalizar su relación laboral con la empresa.

Esta concepción amplía la idea de bienestar: no se trata únicamente de construir un buen lugar para trabajar, sino de generar relaciones con los territorios donde la empresa hace presencia.

El cine como herramienta para llegar a los territorios

En esa visión aparece también el arte.

Evolti Company comenzó a vincularse con el Festival Internacional de Cine de Pasto como parte de su apuesta por respaldar la cultura y generar nuevas posibilidades de relacionamiento con las comunidades.

Para Cárdenas existe una razón adicional: aprovechar la experiencia y estructura construida alrededor del festival para llevar posteriormente este tipo de iniciativas a los territorios vulnerables donde Evolti desarrolla sus proyectos.

“Hablando con Giovanni, del festival, entramos a apoyar, pero también con la idea de llegar a los sitios vulnerables donde estamos trabajando. Llegar con el cine también, porque ellos no tienen acceso a veces ni siquiera a internet”, explica.

La iniciativa busca que el relacionamiento con las comunidades vaya más allá del empleo generado durante la construcción de los proyectos energéticos.

“Llevar el arte y comunicar y cambiar las culturas también a través del arte”, resume Cárdenas.

El cine aparece así como una posibilidad para acercar experiencias culturales a territorios que tradicionalmente han tenido menores oportunidades de acceder a ellas.

Personaje 10

Después de trabajar en Bogotá, regresar a la firma familiar, asesorar durante cerca de nueve años al sector empresarial nariñense y posteriormente asumir la Dirección de Asuntos Corporativos de Evolti Company, encontró un espacio para desarrollar una mirada del derecho que va más allá del cumplimiento de las normas.

Hoy su trabajo conecta derecho, talento humano, bienestar, cultura empresarial, arte y territorio.

Y aquella decisión provisional de regresar a Pasto terminó convirtiéndose también en una elección de vida.

Por su apuesta por construir nuevas formas de entender las relaciones laborales, por integrar el servicio a su ejercicio profesional y por impulsar desde Pasto una cultura empresarial que busca proyectarse también hacia las comunidades, María Amalia Cárdenas Luna es El Personaje 10.

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