El presidente Gustavo Petro, junto al ministro de Justicia, Néstor Osuna y la vicepresidenta, Francia Márquez, firmó una nueva ley que tiene el propósito de endurecer las penas para los condenados y detenidos por el delito de feminicidio en Colombia. Con la nueva legislación, los acusados de feminicidio no podrán beneficiarse de la suspensión condicional de la ejecución de la pena o la prisión domiciliaria, ni siquiera cuando hayan cumplido la mitad de su condena.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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