El gobernador actual de Nariño, quien fue elegido en gran parte por su contundente discurso anticorrupción y su promesa de mejorar la calidad educativa en el departamento, enfrenta una situación lamentable a raíz de un supuesto manejo inadecuado de la planta de personal, supuesto favorecimiento a ciertos sindicatos y supuesta falta de planeación en la gestión de la educación, lo cual pone en riesgo el manejo de este sector en la región.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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