El presidente de Colombia, en su segundo año de gobierno, ha enfrentado varios retos en la implementación de su política de Paz Total, especialmente en departamentos como Nariño, donde la violencia y la inseguridad no han cesado. A pesar de los esfuerzos por priorizar las regiones más afectadas por el conflicto, los resultados hasta el momento dejan en evidencia que los avances son limitados y las promesas de paz aún están lejos de cumplirse, así lo destacó la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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