El gobierno del cambio, que en sus discursos proclamaba como prioridad la inclusión social y la protección de los sectores más vulnerables, está lejos de cumplir sus promesas. La falta de ejecución presupuestal en programas esenciales para la primera infancia, juventud, y otros sectores vulnerables en Nariño, evidencia una distancia preocupante entre las palabras y los hechos. La promesa de cerrar brechas sociales parece haberse quedado en retórica, mientras en la práctica, estos grupos continúan siendo los más afectados.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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