En medio de la Segunda Guerra Mundial existió un personaje que, con un aura de emisario del destino, buscó recuperar la grandeza de su país. Exiliado y con el apoyo de Churchill, logró que su palabra se convirtiera en la esperanza de la Francia Libre y que pretendía no solo recuperar su país, sino cimentar las bases de un futuro próspero. Acudió a la razón de Estado para reconstruir su país y avanzar en una posición igualitaria con los países aliados. Ese personaje fue Charles de Gaulle.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
Desde $20.000 COP el día




