Desde el 1 de abril de 2026, el Hospital Universitario Departamental de Nariño E.S.E. solo atenderá por urgencias a afiliados de Emssanar. La institución informó que no existe contrato vigente con la EPS para la prestación de servicios de salud.
Una nueva alerta se enciende en el sistema de salud de Nariño. El Hospital Universitario Departamental de Nariño E.S.E. anunció que, a partir del 1 de abril de 2026, ya no cuenta con un contrato vigente con la EPS Emssanar para la prestación de servicios de salud, situación que impactará directamente a miles de usuarios afiliados.
La información fue dada a conocer mediante un comunicado de prensa fechado el 31 de marzo de 2026, en el que la institución explica que, debido a esta situación contractual, la atención a pacientes de Emssanar se mantendrá únicamente a través del servicio de urgencias.
Según el hospital, esta atención estará priorizada para los casos clasificados como Triage I, II y III, es decir, aquellos pacientes cuya condición compromete la vida o requiere manejo inmediato. En consecuencia, consultas externas, procedimientos programados y demás atenciones no urgentes no podrán ser prestadas mientras no se restablezca el vínculo contractual entre las partes.
La decisión genera preocupación entre los usuarios, especialmente entre quienes dependen de tratamientos continuos, controles médicos o procedimientos pendientes. En su pronunciamiento, el Hospital recomendó a los afiliados de Emssanar consultar con su asegurador los puntos de atención habilitados para garantizar la continuidad de sus servicios de salud.
Pese al anuncio, la institución aseguró que actualmente se adelantan mesas de trabajo y acercamientos con la EPS Emssanar, con el propósito de definir la situación contractual y lograr una pronta reanudación de la atención integral para sus afiliados.
El Hospital Universitario Departamental de Nariño también reiteró su compromiso con la comunidad y señaló que seguirá garantizando la atención de urgencias, mientras trabaja de manera articulada con los actores del sistema para restablecer la normalidad en la prestación de los servicios.
Este nuevo episodio vuelve a poner sobre la mesa las dificultades estructurales del sistema de salud en la región, donde los problemas administrativos y contractuales terminan afectando directamente a los pacientes, especialmente a las poblaciones más vulnerables que dependen de la red pública hospitalaria.




