Por: Jefferson Sánchez Cifuentes
Hace aproximadamente dos años comenzó en Tumaco un proceso orientado a recuperar el liderazgo comunitario del Puerto Pesquero, con la visión de convertirlo en una plataforma para el desarrollo económico y productivo del Pacífico nariñense.
La iniciativa surgió a partir de una solicitud expresa al entonces presidente de la República, Gustavo Petro, quien acogió la propuesta de que el puerto pudiera ser administrado mediante un modelo de economía solidaria, con participación directa de las comunidades.
En este proceso fueron creadas 17 cooperativas multiactivas, que posteriormente dieron paso a una organización de carácter federativo que reúne a más de 6.000 familias asociadas. Estas comunidades han asumido un papel activo en la gestión ante los gobiernos departamental y nacional, así como ante organismos de cooperación internacional.
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, recibió la solicitud de avanzar en las orientaciones necesarias para la administración del Puerto Pesquero e iniciar el proceso de transformación productiva.
Una apuesta por la agroindustria
La propuesta va más allá de la actividad pesquera. El propósito es convertir el complejo en un centro agroindustrial del Pacífico nariñense, donde puedan desarrollarse procesos de transformación, agregación de valor, comercialización y, posteriormente, exportación.
La iniciativa contempla integrar las actividades pesqueras, acuícolas y agrícolas, aprovechando productos representativos de la región como el pescado, el cacao y el coco.
“Queremos que nuestros productos no salgan únicamente como materia prima. La apuesta es industrializarlos en nuestro territorio y generar mayor valor, empleo y oportunidades para las comunidades”, explicó Roy Sánchez, director ejecutivo del Puerto Pesquero de Tumaco.
Entre los proyectos contemplados se encuentra la instalación de una fábrica de atún y una planta para la producción de harina de pescado, aprovechando los residuos y subproductos de la actividad pesquera bajo principios de economía circular.
En el caso del cacao y el coco, la propuesta también busca avanzar hacia procesos de transformación industrial antes de llevarlos a mercados internacionales.
Del Pacífico hacia el mundo
La visión de los promotores es que Tumaco se convierta en un punto estratégico para la comercialización de productos transformados del Pacífico nariñense hacia mercados de Asia, Europa y Norteamérica.
El proyecto pretende, además, fortalecer las cadenas productivas locales, generar empleo, mejorar los ingresos de las familias asociadas y reducir la dependencia de la comercialización de materias primas sin transformación.
Para sus impulsores, la infraestructura y la organización comunitaria ya están encaminadas. El siguiente paso es lograr la financiación necesaria para poner en marcha las diferentes unidades productivas.
“Ya está todo listo; esperamos los recursos de los gobiernos departamental y nacional para dar inicio a este importante proyecto para el desarrollo regional”, señaló Roy Sánchez.
El Complejo Agroindustrial de Tumaco se proyecta así como una apuesta por una nueva economía para el Pacífico nariñense: una economía basada en la organización comunitaria, la transformación de los recursos propios, la sostenibilidad y la posibilidad de llevar la producción de esta región a los mercados internacionales.




