Celia Cruz contó historias de vida trágicas reales

 

“Mi voz puede volar, puede atravesar

cualquier herida, cualquier tiempo

cualquier soledad, sin que la pueda controlar

toma forma de canción, así es mi voz,

que sale de mi corazón… “

Así cantó y contó historias la gran Celia Cruz a través de una de las más maravillosas voces que ha dado el planeta. Una voz ungida por Dios. Y la recordamos a propósito de un aniversario más de su muerte acaecida a los 78 años el 16 de julio de 2003 prácticamente en el escenario y vencida por un tumor cerebral.

La doctora Celia Cruz como la titularon tres universidades norteamericanas, también contó historias de vida trágicas reales. En una de sus más recordadas canciones, casi un emblema, la ‘Bemba Colorá’, hace referencia a varios hechos, por ejemplo habla de un pajarillo enjaulado que busca su libertad, su sufrimiento por volar libre. Pero nos recuerda especialmente una historia ocurrida en un pequeño pueblo de España, de unos tres mil habitantes en el siglo pasado llamado Puente Genil. Está ubicado en Andalucía y es muy pintoresco. Hace unos 60 años, ese  poblado chico contaba con su enterrador de nombre Juan Simón.

La historia del sepulturero del pueblo es dura, ya que su esposa muere tempranamente de cáncer y le deja una hija. Pasan los años, su hija crece y es la razón de su vida, su motivación de vivir en medio de su pobreza. Pero un día la niña sufre una grave infección respiratoria y se complica, seguramente por falta de una adecuada atención, y muere.

Juan Simón en medio de su terrible dolor debe enterrarla con una pala y un azadón. “El mismo a su propia hija al cementerio la llevó, el mismo cavó la fosa implorando una oración y en una mano la pala y en la otra el azadón. Cuando Simón volvía destrozado, todos le preguntaban de donde de vienes Juan Simón, él les contestaba: ‘Yo soy enterrador y vengo de enterrar mi corazón…’”. Así contó la triste noticia de Juan Simón, la ‘Guarachera de Oriente’ en su inolvidable Bemba Colorá.

Otra trágica historia que interpreta (en la célebre canción ‘Cruz de navajas’)  hace referencia a una joven pareja, Mario y María, que por su pobreza deben ambos trabajar. Ella lo hace de día de vendedora en un gran almacén y él de barman y administrador en un centro nocturno. Solo puede llegar todos los días después de las 6 am cuando ya su mujer se alista para irse a trabajar. Ello destruye la vida marital.

Pero un buen día a raíz de una redada deben cerrar más temprano. Mario se va adelantado pero de lejos ve a María con compañía, y antes de llegar dos drogadictos atacan a Mario. Aquí están las historias, para recordarlas en la mágica voz de Celia Cruz, cuando se cumple un aniversario más de su partida a los 78 años:

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