En medio de crecientes controversias, la Unidad Nacional de Protección (UNP) enfrenta un nuevo escándalo por el presunto uso indebido de vehículos blindados por varios agentes de la entidad. Los involucrados están acusados de utilizar estos vehículos, destinados para la protección de funcionarios y ciudadanos, para transportar aparentemente personas al margen de la ley, violando así los protocolos y procedimientos establecidos por la entidad.
Esta nota es parte del archivo histórico de Página 10.
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