La astrofísica nariñense creció en una vereda de Belén, caminaba cerca de una hora para llegar al colegio y observaba las estrellas desde las montañas. Esa curiosidad la llevó a estudiar Física, hacer un doctorado en México y recibir una mención honorífica de la Unión Astronómica Internacional.
En Los Planes, una vereda del municipio de Belén, las casas están dispersas entre las montañas y, en las noches despejadas de verano, el cielo se llena de estrellas. Allí nació la curiosidad de Norida Jazmín Ordóñez Toro por el universo.
De niña miraba la Luna y se preguntaba qué había más allá. En el colegio, esa fascinación encontró un camino en las clases de ciencias. Recuerda especialmente a Nancy Villota, su profesora de Física y Química, quien le enseñó que los fenómenos de la naturaleza podían explicarse.
Llegar a clases también exigía esfuerzo. Norida Jazmín caminaba cerca de una hora desde su vereda hasta el colegio. Cuando llovía, ella y otros estudiantes llegaban mojados y se cambiaban en la casa de una señora que les permitía usar ese espacio. Lo cuenta sin idealizar las dificultades: para ella, recordar esos trayectos también sirve para hablar de las barreras que todavía enfrentan muchos estudiantes rurales.
Su interés por comprender cómo funciona el mundo la llevó a estudiar Física en la Universidad de Nariño. Allí se acercó a la astronomía mediante los cursos y el club dirigidos por el profesor Alberto Quijano Vodniza. Más adelante fue monitora del club y asistente del grupo de investigación en astrofísica.
En 2018 se graduó como física. Durante la carrera aplicó a escuelas de astronomía en México. Algunas ofrecían hospedaje y alimentación, pero debía conseguir recursos para los vuelos. Para lograrlo, gestionaba apoyos en distintas oficinas de la universidad. Lo aprendido en esos cursos le sirvió para construir un pequeño radiotelescopio como trabajo de grado, que instaló en el observatorio de la Universidad de Nariño.
Luego obtuvo una beca para estudiar una maestría en Ciencias Astrofísicas en la Universidad de Guanajuato. Allí empezó a trabajar en un proyecto de radioastronomía y realizó una estancia en el Instituto Max Planck, en Alemania. Después fue admitida en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, en Morelia, donde cursó el doctorado con una beca. Su investigación se concentró en las estrellas binarias jóvenes, sistemas en los que dos estrellas orbitan una alrededor de la otra.
La formación también implicó estar lejos de su familia y adaptarse a nuevas ciudades y culturas. Norida reconoce que el recorrido fue exigente, pero destaca los aprendizajes y las personas que encontró en el camino.
Terminó el doctorado en 2025. Un año después, recibió una mención honorífica de la Unión Astronómica Internacional por su tesis en Astronomía Fundamental. Hoy desarrolla en Nariño un proyecto posdoctoral sobre contaminación lumínica y visita colegios para acercar la ciencia a los jóvenes.
Norida Jazmín se reconoce como la primera mujer nariñense en obtener un doctorado en Ciencias Astrofísicas. Desde Los Planes hasta los centros de investigación en México y Alemania, su recorrido ha seguido las preguntas que comenzó a hacerse bajo el cielo estrellado de su infancia.

Massachusetts Institute of Technology (MIT), Haystack Observatory, Estados Unidos.




