Evolti obtiene certificación Great Place to Work y entra a competir entre las mejores empresas para trabajar en Colombia

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La empresa de energías renovables obtuvo la certificación internacional Great Place to Work. El 93 % de sus colaboradores considera que Evolti es un excelente lugar para trabajar, resultado de una apuesta por el bienestar laboral, la formación de líderes, la flexibilidad y una cultura que también busca generar impacto en las comunidades donde desarrolla sus proyectos.

Evolti Company S.A.S. BIC obtuvo la certificación internacional Great Place to Work, luego de un proceso de casi un año orientado a fortalecer su cultura organizacional y construir un ambiente en el que las personas quieran trabajar, puedan expresar sus opiniones y encuentren equilibrio entre su vida laboral y personal.

El resultado también abre una nueva etapa para la compañía, que entra a participar en el proceso para el ranking de las mejores empresas para trabajar en Colombia, cuyos resultados se conocerán en noviembre.

“Siempre hemos pensado realmente en el bienestar de los trabajadores, en que la gente quiera ir a trabajar, en que todos quieran trabajar en Evolti”, explicó María Amalia Cárdenas Luna, directora de Asuntos Corporativos de Evolti Company S.A.S. BIC.

93 % considera que Evolti es un excelente lugar para trabajar

El proceso dejó un resultado que refleja el avance alcanzado por la compañía: el 93 % de los colaboradores considera que Evolti es un excelente lugar para trabajar, de acuerdo con el resultado publicado por Great Place to Work.

La cifra cobra especial importancia porque detrás de ella existe un proceso que comenzó mucho antes de la medición. Durante cerca de un año, Evolti trabajó en el fortalecimiento de su cultura organizacional, con acciones relacionadas con bienestar, comunicación, liderazgo y acompañamiento a sus trabajadores.

Para Cárdenas, la evaluación va mucho más allá de preguntar si una persona está satisfecha con su empleo. Analiza aspectos como liderazgo, compañerismo, condiciones laborales y, especialmente, la confianza que tienen los trabajadores para reconocer dificultades, expresar opiniones diferentes o controvertir decisiones de quienes tienen responsabilidades de dirección.

“Que la gente se sienta cómoda en levantar la mano y decir ‘no sé, no puedo’; que se sienta cómoda en llevarle la contraria al jefe”, señaló.

El reto de construir una cultura en diferentes territorios

Uno de los mayores desafíos para Evolti fue la diversidad de sus equipos. La compañía tiene presencia en distintas ciudades y zonas rurales del país, cada una con características culturales y sociales particulares.

“Nosotros no somos una empresa uniforme”, explicó Cárdenas.

Las diferencias entre trabajadores de Pasto, Cali, Popayán, Medellín o Bogotá se suman a las particularidades de las comunidades rurales donde la empresa desarrolla proyectos, como Mercaderes, El Estrecho y El Patía.

El desafío consistía en construir una identidad empresarial compartida respetando esas diferencias.

“Con la certificación nos dimos cuenta de que hemos logrado permear nuestra cultura propia de Evolti en cada una de las culturas”, afirmó.

La principal inversión: formar líderes

Una de las apuestas centrales de Evolti ha sido la formación de quienes tienen responsabilidades de liderazgo.

Para la compañía, contar con buenas oficinas o invertir en infraestructura no garantiza por sí solo un buen ambiente laboral. Es necesario que quienes coordinan equipos sepan escuchar, recibir críticas y aceptar opiniones diferentes.

“Si el líder no es capaz de recibir de su equipo una retroalimentación diciéndole: ‘oiga líder, usted por ahí no es’, entonces no estamos en nada”, aseguró Cárdenas.

Por esta razón, una parte importante de la inversión realizada durante el proceso se ha concentrado en la capacitación y formación permanente en liderazgo.

La empresa también busca alejarse de estructuras excesivamente verticales. Aunque existen diferentes cargos y responsables, su apuesta es por una organización colaborativa en la que las personas puedan apoyarse mutuamente.

Flexibilidad y equilibrio entre trabajo y vida personal

Evolti también ha incorporado esquemas de trabajo híbrido. Dependiendo de las funciones, los trabajadores pueden combinar jornadas presenciales con trabajo desde casa.

La flexibilidad también se aplica cuando una persona necesita atender asuntos personales o familiares.

La lógica, según explica Cárdenas, es concentrarse en el cumplimiento de las responsabilidades y los resultados, más que en la simple permanencia física en un puesto de trabajo.

Esta cultura se ha convertido además en un elemento para atraer talento. Tras conocerse la certificación, varias personas expresaron su interés en trabajar en Evolti.

Para Cárdenas, ese efecto puede servir como referente para otras empresas: fortalecer la cultura organizacional no solamente beneficia a quienes ya hacen parte de una compañía, sino que puede facilitar la llegada de nuevos profesionales.

El bienestar también debe llegar al territorio

La filosofía de Evolti no se limita a sus trabajadores. La compañía busca extender esa visión de bienestar hacia las comunidades donde desarrolla sus proyectos.

Varias de sus granjas de energías renovables están ubicadas en zonas vulnerables y territorios afectados por el conflicto armado. Allí, uno de los principios es contratar personas de las propias comunidades, en lugar de trasladar trabajadores desde otros lugares.

La construcción de una granja puede durar alrededor de diez meses. Una vez termina esa etapa y el proyecto entra en operación con una menor necesidad de personal, la relación con quienes participaron busca continuar a través de programas sociales, educativos y de sostenibilidad.

Evolti cuenta con una estrategia de sostenibilidad proyectada a 30 años y desarrolla procesos para fortalecer las capacidades de las comunidades.

Entre esas iniciativas se encuentra un convenio que permite que trabajadores continúen procesos de formación técnica, de manera que, incluso cuando ya no estén vinculados laboralmente con la empresa, puedan contar con nuevas herramientas para su futuro profesional.

Cultura más allá de la empresa

La relación con los territorios también tiene una dimensión cultural.

Cárdenas destacó iniciativas como el apoyo a procesos relacionados con el Festival de Cine de Pasto y la participación de Evolti en actividades culturales de los municipios donde desarrolla sus proyectos.

Uno de los ejemplos se presenta en Valparaíso, Antioquia, donde la compañía construye una granja.

Allí, la relación ha avanzado hasta el punto de que la comunidad ya considera a Evolti parte de sus actividades locales. Durante la organización de uno de sus festivales, la empresa recibió la invitación para participar en el desfile con una comparsa.

“Ya nos tienen como parte de la cultura y nosotros, sin ningún inconveniente, participamos”, relató Cárdenas.

La experiencia refleja el propósito de la compañía de que su presencia en los territorios no se reduzca a la construcción y operación de infraestructura energética, sino que también genere empleo local, formación y vínculos con las comunidades.

El siguiente paso: mantener la certificación

Obtener Great Place to Work no representa el final del proceso. El propósito de Evolti es continuar presentándose a las evaluaciones y mejorar progresivamente sus resultados.

Después de alcanzar un 93 % de aprobación, la meta es seguir fortaleciendo su cultura y avanzar en futuras mediciones.

La certificación representa así un nuevo paso para una empresa joven que ha decidido incorporar el bienestar laboral a su estrategia de crecimiento y extender esa visión hacia los territorios donde desarrolla sus proyectos.

Para Evolti, la apuesta no consiste únicamente en producir energía renovable: también busca construir relaciones de largo plazo con sus trabajadores y con las comunidades que hacen parte de sus proyectos.

El equipo detrás de la cultura de Evolti

Detrás de la certificación Great Place to Work y del proceso de transformación cultural de Evolti existe un trabajo colectivo. La compañía cuenta con un Comité de Cultura que reúne diferentes conocimientos, profesiones y personas ubicadas en varias regiones del país.

“Esto es un trabajo conjunto de toda el área de cultura”, explica María Amalia Cárdenas Luna, directora de Asuntos Corporativos de Evolti Company S.A.S. BIC.

El equipo cuenta con una diseñadora sistémica, encargada de aplicar conocimientos relacionados con la psicología a los sistemas y dinámicas organizacionales. También participa un artista, cuya labor es ayudar a convertir esas ideas y conceptos en acciones y elementos concretos que puedan ser apropiados por los trabajadores.

A ellos se suma un grupo de colaboradores provenientes de distintas áreas de la empresa —entre ellas contabilidad, finanzas e ingeniería— y ubicados en diferentes ciudades y regiones donde Evolti tiene presencia.

Son los llamados “embajadores de cultura”.

Su función es llevar a cada territorio las iniciativas diseñadas por el equipo y contribuir a que la cultura de Evolti no se quede únicamente en las oficinas principales, sino que pueda vivirse de manera similar en los diferentes lugares donde opera la compañía.

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